Crónica de una nueva realidad, 3DS – Primera parte

En la vida hay cosas que sólo se pueden admirar en su máximo esplendor cuando  las ves con tus propios ojos. Hay sensaciones que, por mucho que te cuenten, no pueden ser experimentadas plenamente si no es de forma directa. Recuerdo cuando mi padre, con esa mirada nostálgica e incluso perdida que pone cuando recuerda viajes del pasado, me contaba la majestuosidad y grandeza de la Basílica de San Pedro, me detallaba las enormes columnas, la fantástica vista desde la cúpula, La perfección de La Piedad de Miguel Ángel. Pero sólo cuando estuve allí, contemplando tal increíble obra del hombre, pude entender perfectamente lo que mi padre me decía. O cuántas veces tus colegas te han descrito con pelos –nunca mejor dicho- y señales su primera vez, y cuando estás en tu primera faena todas esas sensaciones superan con creces las batallitas contadas por tus amigos. Nintendo, sabiendo como yo que hay sensaciones que no pueden ser experimentadas nada más que directamente, organizó la campaña Prueba y Verás, en la que se desplazó a distintos puntos de nuestra geografía para que los jugones pudiéramos comprobar in situ las bondades de su nueva consola portátil, Nintendo 3DS. Y es que la característica tan peculiar de esta nueva apuesta, el 3D, no puede ser percibido mediante una grabación de video, y las descripciones de los cronistas sin duda se quedan cortas con respecto a lo que le embarga al videojugador ante el 3D de la nueva consola de Nintendo. Por primera vez los que nos dedicamos a pasar al papel nuestras experiencias con el mando nos vemos ante el hándicap de unos gráficos que sólo pueden ser juzgados con conocimiento de causa si los percibes con tus propios ojos. Ni siquiera Youtube puede ofrecernos una imagen cercana a la nueva realidad de 3DS. Aun así, intentaré describir con el máximo de precisión las impresiones del primer acercamiento a la nueva consola de Nintendo.
 
 Dentro de pocos días estará entre nosotros.
 
 Empezaremos describiendo las características generales de 3DS. La principal virtud, el uso del 3D en la pantalla superior –más grande que la inferior, que no ha sufrido cambios respecto a DS- ofrece mayor profundidad en los gráficos. Además del stick analógico, contamos con un joystick digital que nos aporta más precisión en el control. Se ha añadido respecto a la táctil original además un botón home en la parte inferior de la pantalla de abajo, así como un regulador del 3D en la pantalla superior y a la derecha un interruptor de la conexión Wi-fi. En la parte exterior encontramos una cámara de 0’3 megapíxeles capaz de capturar instantáneas en 3D, y una cámara interior de la misma resolución. El puerto de entrada de los juegos acepta tanto cartuchos propios de 3DS como de DS, y encontramos entrada para auriculares, entrada para la estación de carga y entrada para tarjetas SD. Sin entrar en detalles técnicos, la capacidad gráfica de esta nueva consola es ligeramente superior a una PSP Go. Utiliza dos procesadores ARM11 a266MHz, una tarjeta gráfica PICA200 a 133MHz, una memoria RAM de 64MB y 4MB de VRAM y memoria de almacenamiento de hasta 1.5GB.
 

Tras preguntarle a varios transeúntes acerca de dónde estaba la Glorieta Antonio de Molina y dar vueltas por el paseo Antonio Banderas, en Málaga, un amigo y yo llegamos con el tiempo justo al stand –para ser sinceros, un camión con el logotipo de 3DS- donde ya varias personas estaban probando la consola. Tras identificarnos ante los responsables, una chica pelirroja y muy simpática nos sentó en unos sillones y nos ofreció dos consolas. Al contrario que lo que creíamos, se trataba de un primer acercamiento guiado: la chica nos explicó al detalle el software preinstalado en la consola, y el juego insertado, Steel Diver.

Tras observar por primera vez cómo funcionaba el 3D en los títulos de las aplicaciones, comenzamos con el programa capturador y editador de fotos. A pesar de que las opciones han mejorado bastante con respecto a DSi, seguimos echando en falta una mayor profundidad en la edición que vaya más allá de los simples jueguecitos infantiles, y una cámara mejor, que a pesar de las fotos en 3D sigue teniendo la misma e ínfima calidad que en su predecesora. Destacan los estampados, que se ven en primer plano mientras que la foto en sí se percibe en segundo plano.
 
Acto seguido la chica nos pasa a explicar la creación de los Miis, personajes que han saltado de Wii a la nueva plataforma de la compañía nipona. La creación de estos simpáticos avatares sabe aprovechar las características únicas de 3DS, en especial la cámara, mediante la cual podemos tomar fotos de nuestros rostros y convertirlas automáticamente en Miis. Las opciones disponibles para modificar el aspecto de nuestro yo virtual siguen intactas en comparación con la consola de sobremesa. Llama la atención la posibilidad de intercambiar Miis entre consolas utilizando una especie de código de barras que viene con cada consola y que es leído por la cámara, sin que nos diera tiempo para profundizar en este sistema de intercambio. 
 
  
 
Posteriormente tuvimos la ocasión de probar lo que sin duda nos dejó más boquiabiertos de la toma de contacto con la nueva consola: la realidad aumentada. La chica se levantó un segundo para traernos dos pequeñas tarjetas con una interrogación en su interior. Tras haber leído en foros y blogs lo que era aquello de la realidad aumentada, más o menos sabíamos de qué iba la cosa, pero no podíamos imaginar lo que aquello podía dar de sí. Nuestra amable guía nos pidió que enfocáramos con la cámara la tarjeta,que se encontraba sobre una superficie plana. Así lo hicimos y, al reconocer nuestra consola a aquella tarjeta, empezó a mostrar en la pantalla dianas y objetivos a los que teníamos que disparar y que realmente parecía que estaban posados sobre la superficie enfocada. Pero el efecto de realidad aumentada va mucho más allá de gráficos virtuales sobre un fondo de una imagen real: gracias a una técnica que no supimos identificar, la imagen que veíamos en nuestras pantallas cambiaba según nos movíamos nosotros, con lo que si queríamos disparar desde otro ángulo para darle a nuestro objetivo en otra parte de su cuerpo sólo teníamos que girar. Todo esto aumenta increíblemente la sensación de verosimilitud, y sumado a los efectos de distorsión de la superficie sobre la que jugamos y el 3D, realmente impresiona y hace soñar al videojugador sobre las posibilidades que tiene en software algo más elaborado.  Es algo difícil de explicar, que no se entiende bien hasta que lo pruebas de primera mano, al igual que no puedo describir el calor de un abrazo o la belleza de la mejor escultura. La palabra perfecta es “mágico”, un adjetivo muy recurrente para aquello que nos impresiona y que no sabemos explicar. 
 
 
 
La 3DS viene de serie con algunos juegos en su memoria que también tuvimos ocasión de probar, como uno en el que disparabas a unos globos con la cara de tu amigo. Resulta especialmente divertido, ya que además de que el rostro de tu colega hace unas muecas la mar de graciosas, los globos aparecen, al igual que con la realidad aumentada, sobre la imagen que capta la cámara, y además si quieres disparar a un globo que se encuentra fuera de tu ratio de visión simplemente tienes que girar la consola y hacer uso del sensor de movimiento, lo que aporta un realismo y una fluidez al juego increíbles.
 
Por fin podíamos probar el primer juego como tal para 3DS. Se trata de Steel Diver, que por su temática parece mentira que esté desarrollado por Nintendo. La demo consiste en que tú eres el capitán de un submarino, y como objetivo tienes que torpedear el submarino enemigo. Con el panel de control que se encuentra en la táctil puedes sumergirte, emerger y disparar, y hace uso del sensor de movimiento en tanto que podemos girar la consola para poner a tiro a un enemigo que antes no estaba en tu campo de visión. Lamentamos no disponer de más tiempo para habituarnos al control, que era algo difícil de manejar, y que enturbió la experiencia de juego. Tampoco ayudaron mucho las pobres explicaciones de nuestra ya nombrada guía pelirroja.
 
 
En la próxima entrega profundizaremos en la segunda parte de nuestra visita, donde probamos las principales apuestas de software para la nueva consola de Nintendo, 3DS. Zelda, Kid Icarus, Resident Evil… títulos que prometen y que nos dejaron con muy buen sabor de boca. Hasta entonces.