1001 discos que hay que escuchar antes de morir

Hoy os hablo de este interesantísimo libro escrito por Robert Dimery y que fue traido a España hace un par de años por la editorial Grijalbo (que ha traido otros títulos de la misma serie). El libro hace un compendio de jazz, electrónica, blues, pop, country, y sobre todo rock, además de algún otro género musical, desde mediados de los 50 hasta el 2005, de 1001 discos imprescindibles.

Desde luego que no están todos, nisiquiera me atrevería a decir que el libro es una lista de los 1001 mejores discos de la historia, sino que es más bien una selección de 1001 discos para hacerse una biblioteca muy completa de la música popular en los últimos 50 años.

El libro en sí está fenomenal. Cada disco trae una pequeña reseña (los más importantes se llevan una página completa y más información sobre el mismo), con todas las portadas a su lado y también con más información sobre la duración, producción, compañía que lo publicó… etc; además, vienen algunas fotos a toda página realmente buenas de los artistas más influyentes.

Previamente a tener el libro, y desde que me lo regalaron, he ido comprando algunos, pero ahora me he dispuesto a ir comprando poco a poco todos y cada uno de los discos que componen la colección; esta semana me he puesto manos a la obra y me he comprado estos siete;

David Bowie – Ziggy stardust

Iggy pop – Lust for life

Specials – s/t

Sonic Youth – Daydream nation

Offspring – Smash

Iron Maiden – The number of the beast

The cure – Seventeen seconds

Como veis, muy variadito. No creo que hacer la colección me ayude a ser mejor persona (Razz estaría bueno), pero seguro que ayuda a abrir un poquito más mis orejas; en este momento mi discoteca ronda los 550 discos (sin contar singles, y por supuesto todo original), de los cuales no llegan ni a 100 los que corresponden a los 1001 del libro, así que aún tengo un montón de trabajo por delante!!! De todos modos, no estoy nisiquiera seguro de que algunos de los discos más viejos hayan sido editados en CD!!! Espero que sí!!!

La próxima vez que paseis por delante de él en una librería, echadle un vistazo. Eso sí, si sois un poco melómanos, no puede faltar en vuestra biblioteca particular 🙂