Recordando: Grand Prix Manager

Si en los años 90 hubo una compañía que sobresalió muy por encima de las demás en términos de juegos de estrategia; sin duda esa fue Microprose.

Microprose dio salida a un grandísimo número de juegos de estrategia, combatiendo duramente con Maxis y su serie de juegos Sim; entre otros publicó X-Com, Transport Tycoon (el que en un principio iba a ocupar esta entrada y del que hablaremos largo y tendido otro día) o Master of Magic, sin duda títulos accesibles a un gran número de usuarios; sin embargo, hubo un título dedicado a un público muy especial, hablamos de Grand Prix Manager.

Edward Grabowski, que había trabajado anteriormente en varios títulos de estrategia militar y comercial (Conquest of Japan, When two worlds war, D-Day, Air Bucks), se puso manos a la obra para crear un juego de estrategia basado en el mundo del automovilismo. El resultado llegó en Diciembre de 1995 con Grand Prix Manager, basado en la temporada de Fórmula 1 de 1995 y que incluía todos los equipos, pilotos y circuitos de aquel año. Por primera vez en un juego de conducción, el deber del jugador era dirigir un equipo, sin la posibilidad de coger el volante.

Dentro de Grand Prix Manager hay dos modos de juego; el juego a corto plazo, que consiste en conseguir una serie de objetivos en un corto espacio de tiempo para evitar ser despedidos, y el modo estrella del juego; completar una carrera profesional durante nada más y nada menos que 40 (!!!) temporadas de Fórmula 1, donde tenemos que encargarnos de todos los aspectos del juego. En este apartado de simulación es en lo que más brilla con mucha diferencia Grand Prix Manager, puesto que debemos encargarnos de todos y cada uno de los aspectos del equipo; contratar (o despedir) a nuestros pilotos, desarrollar nuevas piezas para el coche, conseguir sponsors, conseguir contratos de motor, carburante y neumáticos, contratar personal, desarrollar nuestra base de operaciones, testear el coche, ir al tunel de viento y muchos aspectos más. En total multitud de opciones que tendremos que tener en cuenta para llevar a nuestro equipo a la cima.

El menú principal de Grand Prix Manager

Una vez que estemos listos para competir, llevaremos a nuestro equipo al circuito donde hay que completar la sesión de clasificación y la carrera. Aquí podemos influir en muchos factores para acabar lo mejor posible, como personalizar totalmente la estrategia de carrera, dar instrucciones a nuestros pilotos (que pueden arriesgar, a cambio de tener más posibilidades de accidentarse) y muchas cosas más. La interfaz es muy sencilla, permitiendo únicamente ver una vista cenital de todo el circuito mientras observamos la acción. Lo más probable es que pasemos las carreras a una velocidad bastante alta para volver al menú principal, que es donde se concentran casi todas las decisiones importantes, aunque a veces una buena acción en la carrera puede darnos la victoria.

Parecen micromachines!!

Los gráficos son muy sencillos y estáticos (el juego funciona a 256 colores únicamente y las fotos y dibujos de los menús siempre son los mismos) y el sonido no es nada del otro mundo, pero el potencial del juego reside en su jugabilidad, aunque probablemente atraerá sobre todo a los amantes de las cuatro ruedas.

A nivel de durabilidad, la diversión para los amantes de los juegos de estrategia está asegurada ya que cada temporada cambiará el calendario de circuitos y las reglas de la FIA por lo que continuamente tendremos que readaptarnos y contratar a los mejores pilotos (que envejecen con el paso del tiempo!) para ganar. Además, siempre podemos hacer el más difícil todavía tratando de ganar en el máximo nivel de dificultad con los equipos más pequeños, donde sobrevivir económicamente es todo un milagro de por sí.

Los pilotos tienen estadísticas reales!
A nivel de ventas el título fue un gran éxito en Europa, tanto que el propio Grabowski hizo una secuela un año más tarde con diversas mejoras como juego en red, mejores gráficos y más opciones; y después en el año 2000 trajo Grand Prix World, donde ya se podían seguir las carreras en 3D y de un modo bastante más realista, pero sin duda Grand Prix Manager conserva aún el sabor de la simulación estratégica más pura y supone un título de gran interés para los amantes del automovilismo, sobre todo por haber logrado sentar precedente en su género.
El juego está considerado abandonware, así que hay varias páginas donde poder descargarlo; como aquí.