Square-Enix: ¿Ángel o Demonio?

Mucho se ha dicho de Square Enix en ésta generación. Que no está a la altura, que ha matado sagas, que no ha hecho nada, que se ha quedado atrás, que es la compañía que mejor representa el declive de los desarrolladores japoneses…Pero, ¿Qué hay de cierto en todo esto? ¿Está realmente Square-Enix tan mal como la pintan? ¿Realmente no ha hecho nada en esta generación?

Lo cierto es que aquí podemos hacer dos lecturas. Una de ellas pasa directamente por lo que tanto critican todos del estancamiento de los japoneses. Ya sea por falta de financiación, por su método de trabajo, o por no haberse adaptado a las nuevas técnicas, nos encontramos con que todos critican las producciones que de allí vienen, y una inferioridad manifiesta frente a lo occidental.

Pues bien, yo tengo que alzar la voz tras pasar el ecuador de la generación, y digo bien alto y claro que Square Enix no ha sido un demonio, sino un ángel con tintes oscuros. Mis motivos se verán explicados a continuación. Hay que decir que yo siempre he sido alguien que ha disfrutado bastante con la saga Final Fantasy y eso puede hacerme más propenso a alabarla. Sin embargo, se ver algo malo o algo que no me gusta, e ir más allá del nombre de la caja. Así pues, ¿Qué es lo que me lleva a decir que Square Enix no ha sido tan mala?


DS o el Paraíso del JRPG

Si hay que hablar de un lugar donde Square Enix se ha sentido como pez en el agua ha sido en las portátiles. A la mayoría de desarrolladoras japonesas les ha ocurrido, han sabido tocar la tecla correcta para que crítica y público se pusieran de acuerdo en valorar muy notablemente sus propuestas. Square Enix no ha sido la excepción, y vamos a ir por partes.

Una de las claves de esta etapa fue, sin duda, la traída a la actualidad de grandes clásicos del pasado. Este fue el caso de Final Fantasy III, un juego que Europa no cató hasta ese momento, donde NDS recibió un remake en 3D totalmente cuidado en todos los aspectos, a la vez que era fiel al original y aportaba una genial base para el futuro. No es la mejor entrega de la franquicia, pero al menos nos llegó por fin.

La generación siguió para ellos con el juego Rocket Slime de Dragon Quest, pero voy a ir directamente al siguiente juego realmente notable: Dragon Quest Monsters: Joker, una ramificación de la franquicia donde encontramos una síntesis de Pokémon, por la colección de monstruos, y el sistema clásico de Dragon Quest en un mundo totalmente 3D, al estilo de Dragon Quest VIII. Lo cierto es que fue un juego bastante notable, secundario en la franquicia, pero notable. La posibilidad de disfrutar los remakes de Dragon Quest IV, V y VI, perdidos hasta el momento, así como de Chrono Trigger, también fue un jugoso caramelo para los amantes del rol clásico. El DQ V tuvo análisis en el blog.

En ese mismo 2008 llegaría a las estanterías una de esas obras que demostraron que la creatividad no faltaba en las filas de la compañía nipona. It´s a Wonderful World (The World Ends With You en Europa) nos trajo una de esas obras que se ven poco. Atípica tanto argumental como ambientalmente, contaba además con un excelente uso del combate combinando los botones y el stylus de la máquina. Un Tokio urbano actual nos presentaba una trama bastante moderna, con ideas como la moda, los pensamientos de masa, o los móviles muy arraigadas en la trama. Pocos JRPG modernos hay (los Persona, y poco más) y este TWEWY fue algo que sorprendió bastante en su día. Fue una inmensa lástima su llegada en inglés, aunque una fan-traducción le hizo justicia.

Nintendo DS también nos aportaría después uno de los baluartes de la consola: el remake de Final Fantasy IV, que llevó a la pequeña consola táctil de Nintendo a mostrar sus virtudes (y a la vez sus evidentes limitaciones) en una producción 3D realmente más cuidada que el FF III anterior. Una de las que forma parte, a mi parecer,  del grupo de mejores entregas de la saga, recibió la justicia que se merecía.

Los aficionados a la saga Kingdom Hearts también estuvimos de enhorabuena, pues recibimos el primero de esos tres juegos prometidos, 358/2 Days, que cumplió  bastante bien a pesar de la escasa potencia del sistema. Era divertido, era muy completo y aportaba grandes ideas con el sistema de paneles, aunque le faltó un poco más de ambición. Re:Coded, si bien fue un buen regalo al permitirnos disfrutar ese capítulo perdido, fue un juego que realmente pudo obviarse debido a su irregularidad.

Y terminamos, quizá, con el que fue y es la obra cumbre de Square Enix en la consola: Dragon Quest IX. Un JRPG de los de antes, de exploración, subidas de nivel, combates difíciles, sintetizando con ideas nuevas como equipamiento visible, objetivos secundarios o un uso coherente del sistema online para ampliar su vida. Fue un JRPG realmente completo, clásico, que nada tiene que envidiar a otros. Sin embargo, que tuviera que aparecer en portátil (NDS) cuando todos los anteriores lo habían hecho en sobremesa, hacía ver que algo no iba del todo bien. Parecía costar hacer un juego next-gen, había más comodidad con lo antiguo. 

PSP, o como ser la mejor

Square Enix es la mejor compañía de PSP. No puedo decir otra cosa de ella después de haber disfrutado de la manera que he hecho sus juegos. Absolutamente todos los juegos que ha lanzado han sido obras de culto del sistema (con la excepción de Lord of Arcana), y ha demostrado que el problema de talento no es lo que les ha hecho dar pasos atrás.

En este sistema nos encontramos primero con una obra ambiciosa como Crisis Core FF VII. Recuerdo leer muchos avances de él y querer comprar la consola por éste juego. No defraudó. Lo que podría haber sido un simple fanservice más de FF VII se convirtió en un producto bastante notable, con una gran historia y el mejor final que recuerdo en videojuego alguno. El sistema de combate no era del todo dinámico, pero si daba relativa fluidez al jugador para decidir, y le presentaba retos crecientes. Las misiones extra aportaban ese plus. Un juego que mereció ser considerado un grande desde el principio y aún hoy recomiendo.

De Dissidia ya hablé largo y tendido en el análisis que le brindé en el blog hace un año o así, y que podéis leer aquí. Era muy difícil lo que se proponía Square, no era una compañía de juegos de lucha, y lo cierto es que se sacaron un juego que, si bien no tiene el sistema más complejo del mundo, sí sabía sintetizar muy bien la esencia de la saga Final Fantasy.

Es un juego para fans pero que además posee una jugabilidad sólida. Duodecim, su secuela, solo amplió la idea y la pulió jugablemente, dando más personajes y a la vez algún reto extra. Aunque realmente fue muy continuísta, podemos decir que es un juego completísimo: incluye toda la historia del primero más una propia, varios modos de juego como el Coliseo, y la posibilidad de disfrutar modos Arcade. Su jugabilidad es quizá clave, ya que es rápida, no hace concesiones y requiere atención. Muy a lo Kingdom Hearts con otro toque.

Otro juego que también tuvo su momento de gloria en el blog fue Birth By Sleep. Un juego portátil que nada envidia a la segunda entrega de la saga. Sintetiza bastante bien las ideas del primero y el segundo y añade propuestas propias, como los comandos, tres estilos de juego distintos y una gran cantidad de carga argumental. Su jugabilidad es quizá de las que más disfruto como jugador, da la libertad y el control que suelo buscar en un juego. En el análisis profundicé más en él.

Aparecieron también otros juegos como The 3rd Birthday, de gran factura, o Lord of Arcana, un loable intento para quitar un trocito de pastel a Monster Hunter. Pero la verdadera guinda del pastel aún no ha llegado a Europa, y siempre espero por que lo haga. Type 0 tiene visos de ser no solo el mejor juego del sistema PSP, sino de los mejores de toda la generación. Los nombres citados en los párrafos superiores son experiencias que suelo citar cuando hablo de mis juegos favoritos de la generación. Type 0 tiene visos de eclipsarlos a todos. Éste artículo es más explicativo al respecto. 

En definitiva, decir que Square Enix se ha convertido en lo que ha dado vida a PSP es quedarse corto. Entre ella y Atlus han hecho que sea el sistema de esta generación que más haya jugado. ¿Quién dijo que estaba muerta o que no estaba a la altura de otras consolas de Sony? Tal vez sea una hermanita mayor la que tenga que fijarse en cómo hay que divertir realmente. Porque todavía apenas lo logra, mientras que el "cadáver" PSP lo hace diariamente hace más de 4 años. Y gracias en gran parte a Square.

Sobremesa. Sombras y Luces

Y llega el gran quid de la cuestión, el gran baluarte que hace a muchos pensar que Square Enix ya no sabe hacer juegos y que para la mayoría invalida todo lo citado párrafos arriba. Final Fantasy XIII. ¿Fue realmente un mal juego? La respuesta a esa pregunta es no. ¿Es un mal Final Fantasy? Es un Final Fantasy diferente sería la respuesta. ¿Entonces es malo? No, solo es diferente a todos los demás. Como lo fue Final Fantasy XII.

Lo cierto es que Final Fantasy XIII solo tuvo un par de fallos: su extrema linealidad y su falta de objetivos secundarios. Aunque el Gran Paals sea algo que intuye que se arregla, lo cierto es que es apenas un espejismo. Todo lo demás del juego, para mi, funcionaba bien: el Crystarium, si bien no era el Tablero de Esferas, sabía hacer del desarrollo del personaje algo más dinámico, el sistema de combate lograba ser lo suficientemente estratégico cuando debía (no es solo pulsar la X salvo que vayas muy bien), y el sistema de roles tampoco era malo. Pensad las críticas por la complejidad de los Gambits. Los roles son los gambits sintetizados. Siguen siendo fruto de queja.

Lo cierto es que Square Enix se ha visto capaz de superar los errores que le han criticado y va a intentar arreglarlo en Final Fantasy XIII-2, que parece que no va a hacer que los fans se lleven las manos a la cabeza como ocurrió con X-2. La historia de Final Fantasy XIII estuvo muy bien construída y hay que ver por dónde sigue la secuela. Por lo visto, va a coger todo lo bueno del anterior, va a arreglar la linealidad, y va a aportar elementos como la cría de monstruos que podrían darle ese toque más azaroso que habría necesitado el sistema de combate anterior.

Tenemos por ahí el desarrollo de Nier a manos de Cavia. Nier no es un mal juego. Es un juego JRPG con todas las letras, pero con un apartado gráfico discreto y en inglés. Su gran fracaso fue uno u otro. Porque el que lo juego va a encontrar un juego de acción-rpg, largo, profundo, con multitud de misiones secundarias y una gran ambientación. Una nota disonante en lo habitual que es disfrutable por cualquier aficionado al género. No entro en los desarrollos de Eidos. Su filosofía y su técnica no es la de Square Enix, aunque es loable que la compañía nipona les de medios para hacer juegos tan brillantes como Deus Ex.

Y por último podemos acabar con el gran mesías, ese gran prometido y prolongado, ya leyenda junto a Half Life Episode 3 o I Am Alive. Hablo de Final Fantasy Versus XIII. Y yo solo puedo decir una cosa. Type 0 apunta maneras. Versus XIII apunta si no las mismas, más. Un Kingdom Hearts (delicia jugable) en un mundo adulto y abierto. Lo poco que se ha visto de él no puede decir nada negativo de él. La gran ambición de Square que yo, personalmente, creo que cuando aparezca significará algo para el mundillo. Para bien o para mal.

 


Concluyo el artículo exponiendo lo que creo que motiva las críticas a la compañía. El juego considerado "de pura cepa", está en sobremesa. Si no eres algo ahí, no eres nadie. Square Enix ha cometido el error (o el acierto) de intentar buscar algo diferente, pero lo cierto es que para muchos no ha dado con la tecla. Su gran apuesta, FF XIII, se estrelló parcialmente debido quizá a lo que se esperaba que fuera y lo que fue, un juego notable con dos carencias que una secuela va a arreglar.

 

Square Enix no ha sido tan nefasta como muchos quieren dar a entender. Al menos no para mi. Que el grueso de juegos que he disfrutado en la generación venga de ella (otra parte viene de Nintendo, y otra pequeña de Atlus, ese oasis en el desierto) motiva mi decisión de denominarla una de las compañías más interesantes de la generación en su conjunto. Solo debe reivindicarse en sobremesa, demostrar que puede lograr un Type 0 ahí. Versus XIII y Kingdom Hearts 3, las grandes promesas. Los últimos salvavidas o últimos entierros para una compañía que ponen de gris cuando solo es blanca con tintes negros.

Gracias por tu tiempo, y por leer este artículo.

Un saludo.