Especial: Spiderman La Saga del Clon (2 de 3)

Seguimos con el pequeño recordatorio a la polémica saga del clon de nuestro amistoso vecino favorito. En la entrega anterior nos plantamos a las puertas del número 400 de Amazing Spiderman mientras comenzábamos poco a poco a conocer a nuestro nuevo héroe, Ben Reilly, el clon de Peter Parker que había adoptado la identidad de la Araña Escarlata, mientras que Spiderman seguía su recorrido por separado, con dos colecciones para cada uno.

En esta ocasión, entraremos en el meollo de la cuestión, el núcleo de la saga del clon. Es una saga titánica, enormemente larga y compleja, dividida en muchas colecciones distintas, pero que sigue una sola línea. Los editores desvelaron mucho después los múltiples cambios que había sufrido sobre la marcha lo proyectado, y cómo el resultado final fue una mezcla de necesidad de ventas, polémicas e intentos de mantener la audiencia, que terminó agotando una saga con un tremendo potencial pero que se prolongó mucho más de lo necesario en el tiempo.


Web of Spiderman 124 es nuestro punto de partida hoy, el primero de cinco números dedicados al misterioso Kaine, el cual comenté que yo siempre consideré el "Duende Verde" de Reilly, su rival más formidable, que evolucionaría muchísimo en el transcurso de la saga. En esta pequeña etapa, se nos presenta su figura mucho mejor. Debemos recordar que tras Aftershocks, Peter Parker (el original) se encuentra en prisión, y ahora todos los esfuerzos de Ben Reilly y sus demás aliados consisten en probar su inocencia.

AS401 pone en escena al tercer clon de Peter Parker, que está en una fase desorientada, conocedor de que le han robado la vida y, obviamente, pensando que él es el original. Kaine se enfrentará a él para proteger a una embarazada Mary Jane, mientras Peter escapa de la prisión, terminando con un encuentro de todos los Peter Parker en el mismo lugar. Aquí comenzamos a ver, en palabras de uno de los artífices de la saga del clon que " por supuesto, prolongar de manera artificial lo que era en esencia una historia finita era pensar muy a corto plazo, y era la clase de aproximación que podía dañar a la franquicia entera."

Así llegamos al Spiderman 58, donde volvemos a ver, aunque sea por poco tiempo, parte del uniforme negro del trepamuros (como ya os comenté, es lo primero que vi del héroe y lo guardo con cariño en mi memoria) mientras la situación empieza a complicarse demasiado: tres Peter Parker, Kaine de por medio, pensando que debe matar a MJ por verlo en una visión en WOS 124, lo cual nos lleva a la cuarta parte de esta mini saga (dividida ya en ni más ni menos que las cuatro líneas del trepamuros de aquel momento), en esta ocasión en Spectacular Spiderman 224, donde el tercer Peter Parker se revela como un clon fallido, y se produce su muerte, así como el ingreso de Ben Reilly en prisión, cambiando su lugar con Peter.

Kaine, en Spiderman Unlimited 9, alcanza la categoría de villano absoluto, pues es temido tanto por los propios trepamuros como por los enemigos de éstos, ya que, al haber "muerto" Doc Ock, nada les dice que no vaya tras ellos después. La Gata Negra entra en escena, descubriendo cómo el Peter que está en prisión no es con el que ella estuvo (recordemos que hubo un romance entre Spiderman y ella). A modo de curiosidad, este es uno de los primeros tebeos de la saga del clon que leí, cargadito de acción, lucha entre villanos y Spiderman, y algo de intriga en la figura de Scier o los exámenes de MJ con su embarazo. La saga del clon está presentando, como se puede observar, una variedad de historias apabullante, lo cual explica bastante bien como en una mala época para el cómic sostuvo a Spiderman como un pilar de acero.

En Web of Spiderman vivimos una historia interesante: los orígenes de Miles Warren, el que dio origen a todo este meollo casi de casualidad en aquel lejano AS, cómo comenzó su obsesión por Gwen, y su vida antes de ser villano. También aparece cómo Peter trata de limpiar su nombre y MJ se ve preocupada, ya que Spidey fue infectado en Red de Muerte, algo que podría haberse manifestado en el bebé que esperaba.

Amazing Spiderman 402 y Spiderman 59 son un binomio de una historia que me recuerda en cierto modo a la vivida posteriormente en los Amazing 499 y 500, con los viajes del tiempo y Spiderman capaz de cambiar los acontecimientos. Judas Traveller es el encargado de mostrar a Peter cómo podría resucitar a la Tía May o incluso evitar la destrucción de NY.  Spectacular Spiderman 225 tampoco va a la zaga, donde se plantea el siempre escabroso tema del aborto (por la posible deformidad del bebé de MJ) y la aparición de un nuevo Duende Verde, en esta ocasión, no tan villano como parecería en un principio.

Y llega entonces el juicio a Peter Parker. ¿Es el responsable del asesinato, o será declarado inocente? Web of Spiderman 126 da el pistoletazo de salida a dicha historia. Kaine revela que la intención que tenía era culpar a Reilly y no a Peter del asesinato, y que es un mero daño colateral por su alianza. Stunner, la "novia" de Otto Octavius, está aliada con Jacob Raven para tratar de detener a Kaine igualmente, junto a Spiderman, que está tratando de vencer al villano mientras Ben sufre el juicio. Continúa la historia en AS403, donde se nos enlaza incluso con una vieja historia "La última cacería de Kraven" (uno de los primeros cómics de la serie azul de Spiderman de Planeta, de hace muchos años).

Spiderman 60 enlaza con el cómic anterior, habiendo en ambos un brutal enfrentamiento a varias bandas. Kaine, Traveller, Spiderman, hasta Matanza hace acto de presencia. Kaine se revela entonces como otro clon de Peter Parker, pero alterado y degenerado, con el rostro con cicatrices y unos poderes aumentados. Trató siempre de velar porque la vida de Peter Parker fuera bien. Es entonces cuando entra al juicio de Peter y se desvela como culpable. Como es un clon, sus huellas comprobarán su coartada de haberse alterado para parecer Peter.

Spectacular Spiderman 226 suelta la bomba: Peter Parker, tras someterse a unos análisis exhaustivos, descubre que él es el clon y el original es ni más ni menos que Ben. Muchos momentos de tensión, donde Peter pierde el control por completo, y termina incluso golpeando a MJ. Sin duda esto va a ser un punto de inflexión para él y para el propio bien, así como para las colecciones del trepamuros, aproximándonos al nacimiento de un nuevo Spiderman que, no obstante, tardaría aún un poquito en aparecer y supondría toda una tortura editorial para los que trabajaron en él.

Empezaron entonces unos especiales como Los Archivos del Chacal o Spiderman: Los Años perdidos, dibujado por el que considero el mejor artista que ha pasado por el trepamuros: John Romita JR. Cuando dejé de leer Spiderman, lo retomé en su etapa (justo en un número en plena saga de Ezequiel) y me marcó su estilo de dibujo bastante, tanto que, cuando dejó de ser el dibujante, dejé de leer Spiderman por otro tiempo. Descubrimos en el segundo especial cosas como la muerte de Janine o que Kaine sabía la verdad respecto a quién era el clon.

Y así llegamos a Clonación Máxima, otro de los puntos cumbre de la saga del clon. La intención no era más que la renovación del personaje: un Peter casado, esperando una hija, cambiado por uno soltero y libre, retirando así a un trepamuros bastante "gastado" y permitiendo a las revistas avanzar con nuevas ideas. El Chacal se erige como el gran villano, con su nuevo y gran superclon, el Spidercida. Vemos aquí la constante del Peter hundido por saberse clon y un Ben que no quiere la vida de éste, pero a la vez se siente con un vacío de 5 años.

Aparece en la tercera parte de esta saga un ejército de clones de Spiderman, así como la parte más vulnerable de Kaine, lo cual, bajo mi punto de vista, suena ya a bastante "desgaste" para una saga que pedía ya a gritos terminar. Ni los propios editores estaban contentos con ello. La historia concluyó mal, nunca como ellos hubieran querido, y se decide dar la identidad de Spiderman a Ben Reilly, pero no aún. Mientras vemos un escarceo de éste como Scarlet Spider en el equipo heroico Warriors.

Las consecuencias de que Peter sea un clon no se hacen esperar, apareciendo en Web of Spiderman 128: la Gata Negra culpa al clon de haberla engañado para amar a alguien irreal. Ben Reilly decide que no quiere arrebatarle su vida a Peter, y decide que él siga siendo Spiderman. En Amazing 405 sigue la historia, donde Ben decide volver a una parte de su pasado, llegando a Spiderman 62, donde la Araña Escarlata está prisionero por los eventos del número AS405. El Buitre, que está tratando de mantenerse joven, hace acto de presencia, cobrando más protagonismo en Spiderman Unlimited 10.

Seguimos entonces con "Bomba de Tiempo" en Spectacular 228, desvelando más detalles sobre las extrañas visiones de la muerte de MJ que Peter y el propio Kaine tenían. El Chacal había implantado en Peter el que tenía que matar a su ser más querido, que es su pelirroja esposa. Combate contra esta orden mientras le insta a ella que huya. Justo cuando Peter parece que va a hacerlo, los Warriors aparecen. En Web of Spiderman 129 concluye esta historia, que fue vista por sus editores como un inicio del final de Peter como Spiderman.
AS406 da el pistoletazo de salida a otra de las historias importantes del clon, "La más grande responsabilidad", donde se desvela a la Doctora Octopus, que es ni más ni menos que la hija de Seward Trainer, una de las personas más importantes para Ben Reilly.

Significó el fin de DiMatteis como guionista del trepamuros, hastiado de lo mucho que estaba tardando la saga en acabar. Llegó entonces la segunda parte en Spiderman 63, donde Peter, aún sabiendo que es un clon, se siente feliz por el hijo que va a tener.
En este cómic, Spiderman se da cuenta de todo lo que pone en riesgo si sigue siendo el trepamuros, ya que está a punto de morir a manos de la Doctora Octopus. En Spectacular Spiderman 229 todo acaba, con pequeño homenaje al AS33 incluido. Peter decide colgar las telarañas en favor de un Ben que ya está preparándose para asumir su rol de Spiderman.

Es entonces cuando todas las colecciones se renombran a "Scarlet Spider" y Ben se convierte en el protagonista de todos los títulos del trepamuros, siendo Mortalidad Virtual la primera historia bajo esta nueva denominación. Empieza en Web of Scarlet Spider 1 (o WOS 129) donde Ben se cuestiona de si será mejor héroe que Peter tras un pequeño fracaso. Se convierte en mesero de un bar de moda gracias a sus reflejos. Dicho club es propiedad de Mr.Tso, un villano importante en esta pequeña historia, implicado en el robo de unas piezas de ordenador.

En Amazing Scarlet Spider 1 vemos un extraño visor de realidad virtual que es capaz de alterar el mundo real, y cómo Ben empieza a encontrar extrañezas en el club Noir donde trabaja. Scarlet Spider 1, otro cómic, continúa la historia (tener diseminadas las tramas por todos los números era muy usual en la Marvel de la época) donde Ben salva la vida de Tso de un misterioso asesino mientras trata de rescatar a Seward Trainer del mundo de RV en el que ha entrado con el visor de AS1.

Todo concluyó en Spectacular Scarlet Spider 1. Aquí vemos una de las grandes intenciones de Marvel de reiniciar la historia del trepamuros, ya que vemos un Ben como era Peter antes, con poca suerte para las citas y atado por su responsabilidad de superhéroe, así como sin trabajo y con pocos recursos para subsistir.
Comienza una nueva pequeña saga que se prolonga en Web of Scarlet Spider 2, Amazing Scarlet Spider 2, Scarlet Spider 2 y Spectacular Scarlet Spider 2, llamada "Guerra Cibernética", donde vemos cómo Seward Trainer toma el control en el ciberespacio, mientras la doctora Octopus y Tso están implicados en la trama de unos números que, al menos para mi, no son realmente memorables. En Scarlet Spider 2 al menos tenemos a Romita Jr a los lápices, lo cual siempre es positivo para mi.

Llega entonces la parte más interesante. Salió un número recopilatorio llamado "Los años de Parker", a modo de pequeña despedida de Peter y MJ de los cómics para pasar (por fin) el testigo a Ben Reilly. Aquí, Peter reflexiona acerca de todos los eventos de su vida, todo lo que habría podido evitar, o lo que habría ocurrido de haber sabido desde el inicio que él era el clon. Y llegamos así a "Spiderman: La Aventura Final", otro de esos cómics que me parecen una historia realmente interesante y que supone la justificación final para el inicio del nuevo trepamuros.

En ella, se nos narra la nueva vida de Peter y MJ en Portland, con nuestro viejo trepamuros trabajando de investigador (lo que siempre soñó ser, y que, con los actuales laboratorios Horizon, ha cumplido con creces). Peter vuelve a ponerse el disfraz una última vez para ayudar a sus compañeros de Garid (los que investigaron la araña que le dio sus poderes).  Un hombre, Ken Ellis, comienza a sospechar que Peter Parker es Spiderman, y hace indagaciones para ello. Gracias al propio Ben Reilly, MJ y Peter logran salvar el escollo.

En el último número llega la justificación de que Peter deba colgar para siempre las redes, pues sus poderes quedan inhibidos por un accidente de laboratorio. Así, debe pasar definitivamente el testigo a Ben Reilly como nuevo trepamuros, y podrá empezar una nueva vida con su esposa sin ningún problema o responsabilidad más. Empezaría entonces la nueva colección de The Sensational Spiderman y volverían las numeraciones de siempre. El nuevo trepamuros había nacido.

La saga del clon llega así a su última etapa, la de Ben Reilly como el nuevo trepamuros, que será trambién la última entrega de este pequeño recopilatorio. Será mostrarla el cometido de Daman, que finalmente se hará cargo de aquel artículo en mi lugar, siendo yo el responsable de la presente entrada. Descubriréis también interesantes historias sobre la saga del clon y toda una serie de posibles finales que podría haber tenido.

Gracias por tu tiempo, y por leer el artículo.

Un saludo.

Análisis: Final Fantasy All The Bravest

Hace ya más tiempo del deseable, Square Enix nos sorprendió a todos anunciando un JRPG para 3DS llamado Bravery Default: Flying Fairy, el cual, por todo lo que iba surgiendo sobre él, parecía enarbolar la bandera de los clásicos que se perdieron con Final Fantasy IX. Los juegos de la mágica Squaresoft, que mezclaban tecnología y medievo, princesas y guerreros, universos mágicos aderezados por una gran música, ambientación e historia, así como un gran sistema de juego. Este nuevo juego, sin ser ningún Final Fantasy, tenía tanto de él que los fans comenzaron a ilusionarse, y más aún con su exitoso paso por Japón. Sin embargo, parece que este tipo de juegos ya no son una garantía, pues hasta hoy no ha habido más noticias de él.

No obstante, hace poco tiempo vimos como la compañía nipona, tan cuestionada por muchos últimamente por sus múltiples desaires y "salidas de rumbo" de lo que los jugadores amaron de la extinta Squaresoft, parecía que estaba despertando con un anuncio inesperado y el registro de la marca "Final Fantasy All The Bravest". ¿Sería posible que ese fuera el título de Bravely por estos lares? ¿Podríamos los europeos disfrutar del más firme representante del JRPG añejo a día de hoy? No obstante, algunos ya estaban escarmentados, y es que siempre que Square da bombo a algo, suele ser para móviles. Y la norma se cumplió, ofreciéndonos precisamente con ese nombre un juego que no va a dejar indiferente a nadie.

El juego que nos ocupa, nos emplaza a una tópica, casi podría decirse que innecesaria, introducción, en la cual el mal está acechando una vez más, rompiendo las puertas entre dimensiones, lo cual vuelve a reunir (tras Dissidia y Theatrhythm) a los héroes de los Final Fantasy de siempre en la lucha contra el mal. Y esa es toda la historia que nos va a ofrecer un juego que porta el nombre de las legendarias tramas de Terra o Cecil, el drama de Cloud, el sueño de Squall, la magia del universo de Yitán, o la historia de amor de Tidus y Yuna. Una simple caja de texto con un texto que podría valer para cualquier juego de cualquier saga, y adelante, a por el tutorial.

El aspecto gráfico de All The Bravest es uno de sus mayores puntos a tener en cuenta, porque apela a la nostalgia del jugador, a llenarlo de guiños tanto en personajes como enemigos y localizaciones. Los más veteranos reconocerán a los personajes que pasarán a "controlar" (aclararemos esto próximamente), así como lo que tendrán a su alrededor. Se siente en atmósfera como un Final Fantasy de siempre, pero pronto vamos a descubrir que lo que tenemos delante no es más que la simplificación máxima de una fórmula que la saga utilizó hasta FF IX, el ATB o Active Time Battle (cuyas siglas también valen para All The Bravest, en un alarde de originalidad de los nipones).

En esencia, nosotros vamos a encontrar mapeados reconocibles, personajes reconocibles, y hasta menús reconocibles. Lo cual puede tener un doble aspecto: o apelar a los fans de siempre de cara a la nostalgia, así como atraer a nuevos adeptos a una franquicia legendaria, o un vil y rastrero intento de reciclar un trabajo que tiene más de 25 años para poder hacer caja de manera sencilla y sin complicaciones gracias a una marca que, en esta generación, se ha devaluado alarmantemente. Yo apostaría por una mezcla de intención de lo primero con una enorme cantidad de lo segundo, en vistas de lo último que ha venido haciendo Square en iOS, como Dimensions o los ports de FF IV y TWEWY.

El tutorial nos va a dejar bastante claro qué es lo que tenemos delante. Final Fantasy All The Bravest simula el sistema ATB del pasado en su mínima expresión. Contamos con un equipo de personajes inicialmente reducido, de menos de 10 integrantes, pudiendo ampliarse conforme avancemos en la aventura. Los controlaremos a todos a la vez y tendremos de todo, desde los viejos personajes de clases básicas como el Ranger o el Black Mage, a los legendarios héroes únicos como Kain y Cloud, pasando por Yuna o Lightning. Una plantilla de personajes envidiable que se ve acompañada por una cohorte de enemigos tanto clásicos, como Airmán, Bom o Goblin, como más modernos.

El juego se controla enteramente con nuestros dedos. Al hacer un toque sobre un personaje de nuestro equipo, realizará una acción distintiva y única sobre los enemigos, ya sea un espadazo, invocar un eón, usar magia negra…totalmente al azar, requiriendo un pequeño periodo para descansar tras ello. Los enemigos actuarán en consecuencia contra nosotros, bastando un simple golpe para que uno de nuestros personajes sea barrido del mapa. El objetivo no es otro que permanecer en pie mientras los enemigos caen ante nosotros, a la vez que avanzamos en una especie de mapeados por "fases", que consisten en unas cuantas peleas seguidas, a veces contra mini-bosses o los jefes del final de cada fase.

Una vez finalizado el primer mapa, se nos abrirá el acceso al menú, donde podremos ver una enciclopedia de las clases que hemos ido desbloqueando (conforme avanzamos por la aventura, podremos ir obteniendo más al azar, así como con otros métodos), conectarnos a las redes sociales para fijar nuestros progresos y obtener más miembros para la party, ver el mapa, o simplemente, entrar en la tienda (tenemos guiles). Aquí es donde se encuentra la mayor pega y crítica posible a hacer a un All The Bravest con una mecánica entretenida, simplona y hasta caótica. Se le podría perdonar, de no ser por esto que ocurre en la tienda, reforzando lo que ha sido la mayor lacra de esta generación: los DLC.

Este menú nos ofrece la posibilidad de desbloquear tickets que nos dan acceso a mapeados nuevos, como Midgar y Spira, de FF VII y X, pagando dinero real para ello. Igualmente, por una cantidad inferior a 1€, podremos desbloquear al azar a un personaje "premium", como Yuna y Cloud, que nos acompañe en nuestra aventura desde el momento de su adquisición. Teniendo en cuenta que hay unos 30 o 35 personajes que se desbloquean de este modo, los 3,50€ que cuesta comprar el juego terminan subiendo a un límite simplemente absurdo. Y el juego no es precisamente permisivo al no tenerlos, pues ya en el primerísimo jefe vemos que necesitaremos potencia de fuego suficiente junto a la coordinación de los dedos para derrotar a algunos enemigos injustos.

Al derrotar a los distintos enemigos obtenemos experiencia, que nos aumenta el nº de personajes que llevamos a la vez (que al empezar una pelea se eligen al azar, no pudiendo componer un equipo al gusto nuestro), así como items que refuerzan las capacidades de diversas clases. El farmeo será a veces recomendable por si algún jefe se resiste en los niveles superiores (el juego ofrece una dificultad ciertamente respetable para su mecánica, aunque sea una broma comparado con cualquier Final Fantasu).

El principal problema termina siendo el caos absoluto y la falta de control de lo que vemos, reduciéndose a un simple toqueteo de puntos mientras vemos morir a los enemigos (o a nosotros) sin que medie estrategia o posibilidad de sobreponerse que valga. Si te matan, es posible que lo intentes otra vez y arrases. Así de sencillo es esto que ha propuesto Square: pasas el rato tocando personajes y escuchando melodías clásicas de la saga, todas bellas, pero recicladas e insertadas en mapeados sin venir a cuento. Simplemente, eliges un enemigo del mapa, tocas a tu personajes, ganas, siguiente pelea, superas el enemigo, ya veces desbloqueas cosas. Y si quieres lo mejor, a pagar.

Por último, se puede comentar el modo Fever (tan ridículo como suena), que sale cada 3 horas reales de juego, cuya activación nos otorga una masacre de golpes y confusión contra los enemigos en pantalla, así como más puntos al concluir. Esto se ve acompañado por unos relojes de arena que, al usarlos, restauran el estado inicial de nuestro equipo, por si nos están vapuleando y no queremos repetir. Destacar también que se recargan poco a poco, pero que los impacientes pueden comprar más con dinero real. Me pregunto qué cometido tendrán los guiles en este juego, los cuales adquirirlos, los adquirimos, pero todo se compra con dinero real.

Final Fantasy All The Bravest no es un juego, es un simple arcade para pasar el rato que tengas en el autobús, en el salón, o en el metro, con la diferencia de que la plataforma iOS ofrece juegos mucho más completos, con mecánicas igual de simples pero mejor llevadas, como Fruit Ninja o Rayman Jungle Run. El jugador termina sintiendo que lo único que hace es ver un festival sin sentido de píxeles que recordaba como una de las mayores sagas de la historia, que ahora se ve relegada a cosas como esta (siendo el título, conociendo Square cómo los jugadores quieren Bravely Default, incluso una provocación). Hace tiempo reclamé Type-0, aún espero Versus, y Kingdom Hearts 3D, un enorme juego, sufrió una de las mayores vergüenzas de la historia al salir en inglés. Y Square Enix se embarca en más desarrollos móviles y el enésimo juego de Lightning que, pese a que probablemente sea divertido, no es lo que queremos los amantes de la saga.

All The Bravest puede ser divertido y adictivo, y de hecho, lo es. Es un concepto super simple que podría haber sido mucho mejor. Podríamos haber podido elegir la party, haber comprado armas, armaduras y personajes con guiles, o ser capaces de encontrar extras en los mapeados del juego. Pero simplemente, Square quiere venderse a audiencias simples mientras aprovecha la ocasión para poner Theatrhythm a 85€ el pack completo o a unos 50€ este juego que, en honor a la verdad, hace mucho más mal que bien a una saga que nació para levantar a una compañía muerta, y que hoy en día, podría volver a llevarla al mínimo. Los nipones deben rezar porque XIV triunfe en su segundo intento. Si no, se vienen nubes negras y un caos mayor que el de este intento de minijuego.

NOTA

Historia: No hay. Y siendo un Final Fantasy que pretende reunir a todos los héroes del juego, es simplemente una vergüenza que ésto sea así. Theatrhythm, un juego de música que ni necesitaba trama, posee mejor ambientación que éste. (-)

Gráficos: Encanto retro y reciclado de las entregas de 8 y 16 bits. Es bastante interesante encontrar a personajes de las entregas 3D como sprites por primera vez, y los entornos son muy reconocibles. No obstante, aunque el motor responde, los combates acaban siendo un caos incontrolable de vaivenes. Quizá sea lo mejor del juego porque apela a la nostalgia del jugador. (7)

Sonido: Lo de siempre, melodías mágicas que hemos escuchado muchas veces. Sin embargo, Square Enix comete el error de usarlas al azar, como quiere, sin medir en ningún momento los tempos o lo bien que quedaban en sus situaciones originales. Aunque su calidad es incomparable, no las queremos de una manera que bien podrían ser sustituídas por cualquier otra cosa y daría igual. (7)

Jugabilidad: Un auténtico y verdadero caos. Siempre es entra en combate, toca al azar, desbloquea cosas, y siguiente mapa. Se ha desaprovechado la oportunidad de añadir cosas como equipos a nuestro antojo, editar equipamiento, colocar sets de habilidades, extras por mapeado…para apostar por un arcade frenético que a veces pierde al jugador y que se basa en el mero azar y el descontrol. Divierte, pero es una mera fórmula vacía. Y es una pena decirlo de un FF. (3)

Otros: Si quieres los personajes buenos, paga. Si quieres los escenarios más interesantes, paga más todavía. ¿Quieres resucitar antes? Paga. Oh, prefieres quizá más slots. Entra con tu Facebook. No hay ningún aliciente para un jugador de videojuegos de verdad a la hora de seguir jugando. Todo se basa en sablar a los incautos que quieran llegar más allá del azar con trucos de pago. La lacra de los videojuegos de hoy. (0)

NOTA: 3.3/10

 


Si eres fans de Final Fantasy, ni te molestes en comprarlo, porque te va a dar vergüenza ajena ver lo que Square Enix es capaz de hacer por el dinero. Siempre he querido mantener la fe, pero si lanzan estos escupitajos al ojo al fan de toda la vida, es difícil que se les mantenga el respeto. Está más plagado de DLCs que Demon´s Score y FF Theatrhythm de la misma plataforma iOS. Quizá puedas aprovecharlo para entretenerte un poco, pero iOS posee Angry Birds, Rayman Jungle Run, Fruit Ninja, quizá hasta Jetpack Joyride. ¿De verdad hace falta perder tu tiempo toqueteando al azar personajes que no llevan a ninguna parte cuando los juegos anteriores tienen el triple de cosas por menos de 3,50€?

 

No le pasará factua a Square este juego en términos económicos. Pero quién sabe en términos de reputación. La prensa lo está odiando, los usuarios, más todavía, aunque valoren su escasa diversión. La Squaresoft de la magia ya no existe. Esa compañía habría valorado mucho más Bravely y Type 0. No habría dejado KH3 tan lejano. O quizá ni habría KH3 ni tantos spinoffs. No habría dejado que BBS tuviera una distribución paupérrima, ni KH 3D en inglés. No habría lanzado tantos ports inmisericordes en móviles. La que se hundió con La Fuerza Interior por ser avariciosa, ahora está volviendo a cometer el mismo pecado. Hasta donde lleguen, es algo que desconozco.

Gracias por tu tiempo, y por leer el artículo.

Un saludo.

Especial: Spiderman-La Saga del Clon (1 de 3)

Con nuestro amistoso vecino Spiderman hemos vivido muchas etapas que han pretendido darle una vuelta de tuerca al superhéroe de mil maneras distintas. Las colecciones de cómics que deben aguantar tanto tiempo en el mercado tienen un doble objetivo: que los fans de toda la vida sigan viviendo las mismas aventuras con intensidad, y que las nuevas generaciones se interesen por esos superhéroes que fueron referenciales en las infancias de otros.

Sin embargo, muchas veces el desarrollo de los personajes alcanza puntos muy avanzados en el tiempo, y se deben crear situaciones que lo palien. Pensadlo de la siguiente manera: ¿Sería interesante vivir las aventuras de un Peter Parker de 50 y tantos años, casado y con una hija que ahora tendría unos 16 años y bien podría sucederle? Las editoriales parecen tenerle alergia a la estabilidad de los personajes, siento amantes de los cambios chocantes una y otra vez.

La colección del trepamuros lo vivió con el cambio de novia de Gwen a Mary Jane de una forma radical, y veríamos un inocente evento, casi accesorio a los villanos principales, que supondría una de las etapas más queridas, cuestionadas y criticadas a la vez: la saga del clon, que venía a ser como un intento de recuperar a ese Spiderman del pasado, a la vez que daban una solución clara al antiguo. Una transición, era la intención.

El Amazing Spiderman 149 nos contaba la historia del Chacal, identidad secreta del profesor Miles Warren, que había logrado clonar con éxito al mismísimo Spiderman. Precisamente la muerte de Gwen Stacy servía como justificante, ya que el citado villano estaba obsesionado con ella (fue una de sus alumnas), habiendo llegado al extremo que querer clonarla y a la vez vengarse de Spidey por haber sido incapaz de salvarla del Duende Verde. Era uno de los tantos villanos ocasionales que aparecían en los cómics, que tenían su momento de gloria y que posteriormente nada más se sabía de ellos. La clonación era su mayor arma, que empleó contra el trepamuros por venganza.

Esto llevaría a un combate del verdadero Peter Parker con su clon, una breve alianza entre ellos y el desenlace, resuelto en la muerte del segundo en una explosión y la posterior quema de su cuerpo en el AS150 en una chimenea. Todo podría haber quedado ahí, pero rescatando en estas etapas del pasado encontrarían los editores una justificacion perfecta para un giro de tuerca. Peter tiene una duda existencial. ¿Y si él es el clon? Pero sus sentimientos por MJ (con la cual se casaría posteriormente y con la que ya estaba) parecieron ser el mejor justificante de ser el real. Una historia intensa, interesante y diferente, que no quedó ahí.

Demos un salto hasta otra colección, The Spectacular Spiderman, ni más ni menos que 19 años después de AS150, en su número 216. Unos extraños ataques atribuídos a Spiderman, el Escorpión de por medio, una Tia May que por ese entonces estaba prácticamente terminal y en coma (siendo quizá un recurso editorial que yo siempre considero poco creíble, ¿cómo sigue viva esa mujer tantísimos años después? Aún hoy no es algo que tenga solución aunque se le trató de dar en esta etapa). Y el encuentro cara a cara. Spiderman contra Spiderman, tanto tiempo después. La saga del clon comenzaba.

Pero toda historia tiene un principio, que nace en AS149, lo cual nos es narrado por vez primera en Web of Spiderman 117 (otra colección clásica) en la que descubrimos cómo el clon sobrevive y descubre su condición de irrealidad. Es una pequeña saga llamada "Poder y Responsabilidad" e involucra otro personaje muy constante en esta saga del Clon: Judas Traveller, y como sus acontecimientos con Ravencroft y su pelea con el trepamuros suponen un punto de inflexión para el clon, que desvela su nombre: Ben Reilly (mezcla del Tio Ben y el apellido de soltera de Tía May), yendo al rescate de Spiderman, sumido en la locura por los poderes paranormales de Traveller.

Spectacular Spiderman 217 supone el desenlace de esta primer arco argumental del clon, donde vemos uno de los objetivos de la saga: Peter Parker es un hombre ya maduro, con una mujer (intuyéndose incluso ya con una posible futura hija, lo cual confirmaría la subsaga "Red de Muerte" posteriormente, y que se resolvería al final de la misma saga del clon, dando origen al What If de Spidergirl en un futuro) y con una vida establecida, mientras que Ben es lo que Peter siempre fue: un joven apartado, con dificultades y la vida sin resolver, y además con el añadido tortuoso de saberse una persona falsa. La división de las revistas de la época buscan simplemente dar tanto un Spiderman como el otro, a la vez que conocemos mucho mejor al nuevo héroe.

Así nació la Araña Escarlata, o Scarlet Spider, en las colecciones Web of Spiderman y Spider-Man, mientras que nuestro Pete de siempre permanecería en The Amazing Spiderman y The Spectacular Spiderman. Si os dais cuenta, ninguna de las cuatro existe ya, lo cual solo crea un pequeño sentimiento de nostalgia en el lector que pudo disfrutar de estas etapas gracias a Fórum, que las publicaba en nuestro país en unas series que aún hoy siguen apareciendo en Panini. Era un momento cumbre para Marvel, ya que la saga parecía despertar interés editorial, y de hecho lo haría a lo largo de los años, pero marcada por las constantes críticas por lo larga y confusa que resultó ser.

La Araña Escarlata tenía un traje que podía denominarse de "apariencia urbana", con una sudadera azul con el resto del traje rojo, sin redes. Nació como determinación de Ben ante la situación de Nueva York y revivir un pasado que no era suyo. Venom (un villano que tuvo su origen en la adquisición del traje negro de Spiderman en las guerras secretas, una etapa que es prácticamente lo primero que leí del trepamuros y que guardo con mucho cariño) sería el primer gran objetivo del nuevo trepamuros. Había estado desaprovechado al haber decidido dejar a Spidey en paz (ya que ambos hicieron un pacto), pero nada sabía Ben de ésto (jugar con la diferencia de memorias de uno y otro de casi 20 años en cómics era realmente capaz de dar situaciones editoriales nuevas y frescas, objetivo de los autores).

Nuevamente, esto solo demuestra que Marvel no quería un Spiderman que empezaba a perder las raíces con las que tanto había disfrutado la masa lectora por estar casado y madurado. Ya no hacía chistes, ya no era un Peter despistado, tenía conflictos conyugales y problemas adultos. Ben Reilly era el Spiderman de los inicios, el "bala perdida", y eso sería una constante en la colección del clon, que vería nacer a nuevos villanos, como Kaine (que yo siempre vi como el "Duende Verde" de Reilly). La pelea con Venom es un buen paralelismo del reciente Superior Spiderman 1 con los Seis Siniestros, pues nos mostraba a un trepamuros capaz de vencer con facilidad y nuevas ideas algo que a Spiderman le costaba superar o afrontaba peor por sus características.

En los números posteriores, las historias de los dos arácnidos se van entremezclando y aparece una noticia largamente esperada: Spiderman será padre. Pero las circunstancias no serán las mejores, ya que Pete está envenenado y podría morir (en una subsaga llamada "Red de Muerte" que supuso una época convulsa para Marvel). La saga del clon empezaría a complicarsa más allá de ser simplemente una reinterpretación del trepamuros. En esta época la figura del Dr.Octopus (que ahora está de rabiosa actualidad) cobró una gran importancia, pues salvó a Spiderman de morir para posteriormente perder su propia "vida" a manos de Kaine (un villano tremendamente importante en esta etapa, aunque la muerte de Ock, como sabemos, no fue permanente, si no, ¿quién es Spidey ahora?).

Tenemos, por la parte de Ben, "Red de Vida", que sigue enfocándose en la consolidación del personaje de la Araña Escarlata, si bien la contraparte de Peter Parker es una serie de tebeos mucho más intensa, con la muerte de Otto, que la de Ben, más tópica, más "historia de héroes común". Se comienzan a sentar las bases de un cambio, que en una historia posterior a AS400, la llamada "Aftershocks", empieza a relacionar las vidas de los dos Spiderman y como ambos están condenados a entenderse y ayudarse.

"Humo y Espejos", la primera trama que reúne de nuevo a los dos Spiderman, está tremendamente llena de sorpresas, ya que supone el retorno del Chacal y un verdadero lío de clones de Peter Parker, que lleva a los dos trepamuros a dudar de si no serán ambos clones, así como el retorno de Gwen Stacy de entre los muertos, momentáneamente. La duda resultante es bastante evidente: ¿Quién es el clon? Al parecer, todo lector tenía asumido que Ben lo era y Peter era el de siempre, y eso era algo que simplemente daba lugar a dos tipos de historias. Pero esto, ahora, se empezaba a dudar de nuevo, y la saga comenzaría a complicarse y a sufrir muchos cambios, más de los previstos, como se supo después, debido a presiones editoriales.

Los números posteriores, que son la saga "Jugadores y Juguetes", simplemente vienen a complicar un poco más la pregunta, tratando de dejarlo todo tal y como estaba antes de que el Chacal hiciera acto de aparición de nuevo. Kaine sigue siendo una de las figuras más importantes de la etapa, y lo cierto es que su identidad posterior sería una sorpresa, al menos para mí. Y entonces llegó Amazing Spiderman 400, uno de los cómics junto al 500 que mejor recuerdo.

Y es que en este cómic vivimos una revelación aplastante: La Tía May sabe que Spiderman es Peter Parker desde prácticamente el inicio de la historia, y tras esto, la mujer colapsa y muere. Sí, uno de los personajes más antiguos y queridos, ya no existe. Un número en el que Ben Reilly encara a Mary Jane, Spiderman vive una situación trepidante, y hay muchísimas emociones escondidas. Hay pocos tebeos que puedan llegar a alcanzar momentos cumbres como este, que parecen reservados para las ediciones "redondas" de Amazing, véase el reciente y polémico número 700.

La saga del clon es una etapa tremendamente rica en contenido como para concluirla en un solo número, por lo que ésta solo será la primera de las tres partes. La segunda de ellas correrá a cargo de un viejo conocido para el blog, con el cual me siento muy satisfecho de colaborar por tercera vez: Daman, creador de las entradas de Simon The Sorcerer y Gradius III. Él será el encargado de cubrir el núcleo de la saga del clon, donde ocurren las historias más trepidantes, hasta el inicio de la etapa del Nuevo Spiderman.
Gracias por tu tiempo, y por leer el artículo.

Un saludo.

Artículo: El inicio de Superior Spiderman

Como recordaréis por el artículo que hice a finales de año, El fin de Amazing Spiderman, las cosas iban a cambiar mucho para el trepamuros a partir del mes de enero. Dan Slott, en el número 700 de esa mítica colección, se había propuesto dar una vuelta de tuerca a todo lo que representaba el personaje, y anticipó que lo que en él ocurriría no sería del gusto de todos. Levantaría críticas, ríos de insultos hacia él, incluso desafortunadas amenazas de muerte como vimos después. Muchos otros vieron con buenos ojos lo que el guionista había urdido, y esperarían ansiosos a una nueva colección que anticipé que podía nacer con algún problema por la polémica: me refiero a Superior Spiderman, la nueva línea del trepamuros en el marco de Marvel Now que ahora ve su número 1, ya a la venta (y agotado totalmente) en USA.

En esencia, lo que se va a encontrar el lector que no haya decidido bajarse radicalmente del barco en AS700 es, en contra de lo que se podría esperar, es algo no demasiado diferente a lo que habitualmente hemos venido viendo en los cómics del amistoso vecino. Pero con una gran diferencia que es quizá lo que le pueda dar una vuelta de tuerca aún mayor, y es la actitud del personaje. Más letal, más estratégico e inteligente, capaz de asumir el riesgo y pensar de una manera que nunca antes se había visto. Un héroe superior al anterior. Lo que viene a continuación de estas palabras, si no has leído el artículo anterior referente a Spiderman del blog, puede ser un spoiler de importancia, pero dada toda la polémica que ha habido, es probable que ya conozcas su contenido, si bien Superior (referido como SS1) oculta alguna sorpresilla.

El tebeo inicia de una manera solemne, invitando al cambio. Como ya pudimos ver en Avenging Spiderman 15.1, Otto Octavius, el nuevo Spiderman, que ha conseguido sus poderes gracias a su intercambio mental con un Peter Parker que murió en su lugar, en su cuerpo destrozado, se dio cuenta de que su vida había sido un cúmulo de fracasos, y que él quería ofrecer algo mejor ahora que tenía la posibilidad, en parte influenciado por las memorias del propio Peter que siguen dentro de él y su cuerpo. Ahora él ya no es Otto Octavius, sino el propio Parker. Su vida, su trabajo, su afiliación con los Vengadores. Todo ahora es suyo, y debe adaptarse.

Una amenaza aparece frente a él, unos nuevos Seis Siniestros entre los que están viejos conocidos como el Conmocionador o Living Brain, que tratan de maquinar un extraño plan para amenazar Nueva York con armas biológicas. Y Spiderman, como no, deberá detenerlos. Sin embargo, aquí vemos el primer cambio de paradigma en el héroe, pues ya no se limita a balancearse y a emplear su cuerpo a cuerpo. Ahora encontramos auténticas genialidades en el uso del lanzarredes, o incluso el empleo de un nuevo elemento, unas garras afiladas en sus manos, para causar más daño. Otto Octavius no es una persona que se contenga a la hora de conseguir sus objetivos, por lo que los poderes y la fuerza de Peter ahora están mucho más explotados.

A lo largo de todo el número, veremos como Superior va a explotar su doble identidad de una manera provechosa para sus poderes. Sin embargo, por ahora vamos a centrarnos en la otra parte de la ecuación: Peter Parker. Obviamente, el muchacho tímido e inteligente que estamos acostumbrados a ver no casa con el altivo Otto Octavius, por lo que ahora se nos ofrece un Parker mucho más maduro y frío en su trabajo, buscando la plena efectividad (y lográndola, pues sus compañeros destacan que las aplicaciones que está investigando pueden ser las mejores de su vida) pero con un dolor dentro de sí: esas invenciones no serán mérito de Otto Octavius. Se llevarán en la memoria de Peter Parker, llevándose un mérito no del todo suyo.

La relación con Mary Jane es otra de las cosas que pueden ser peliagudas y es algo que se intuye en este número. Algunas personas, en un ejercicio de imaginación algo macabro, llegaron incluso a considerar violación si Otto llegase a consumar su relación cada vez más recuperada con MJ (Dan ha hecho mucho por borrar el erróneo Mefistazo y, pese a que ahora mismo no pueda resolverse del todo por el ocupante del cuerpo, la dirección en este sentido sigue siendo la correcta), si bien no sabemos como la pelirroja se tomará a un Peter mucho más mordaz, que lanza miradas furtivas a sus escotes, y que bebe alcohol despreocupadamente. En algún momento, tal y como ella descubrió la identidad del trepamuros, creo que sabrá que la persona que tiene frente a él no es el Pete que llegó a conocer.

Avenging Spiderman 15.1 dejó entrever como Otto debería adaptarse lo mejor posible a la nueva vida que tenía por delante, con una brillante carrera científica, unos buenos amigos, y unos fantásticos poderes. No obstante, les ha dado su propio toque personal de lo más interesante. El héroe ahora ya no es tan sarcástico, sino más mordaz y directo, descalificando uno por uno a los Seis Siniestros que enfrenta con apelativos como arcaico o chiste, así como cortando duramente a un policía que rescata de manera casual. El Peter Parker bajo su capacidad explora las memorias de nuestro antiguo héroe, pero trata de una manera más cruda y ambiciosa a sus amigos. No es una persona humilde y alardea plenamente de sus capacidades, que se están encaminando a la investigación radical que puede depararnos sorpresas.

No obstante, las personas de Amazing estaban acostumbradas a un Peter Parker. ¿Cómo encararán en el largo plazo a este nuevo Superior? Por ahora, encuentran pequeños aspectos en la actitud de éste que les extrañan, pero todos vieron morir a Otto Octavius, y muy pocos saben que la relación de Spiderman y Parker es más allá de la mera profesionalidad. Se han filtrado ciertos spoilers de números posteriores que pueden ser muy reveladores en este aspecto, sobretodo referente a sus colegas superheroicos, como los Vengadores o Daredevil, que tiene ciertas fricciones con el cabeza de red en su colección.

El plan que da conclusión al capítulo, donde Spiderman lleva a los Seis Siniestros a su terreno gracias a unos pequeños rastreadores y aprovecha tanto su conocimiento científico como Peter como sus habilidades de trepamuros para ejecutar unos planes (denominados con letras griegas) que dejan total y absolutamente a su merced a sus enemigos de una manera brillante. La ciencia parece cobrar una importancia mayor en este Superior, y la mezclará en más ocasiones junto a sus lanzarredes y nuevos ingenios del traje. Pero la mayor sorpresa viene justo antes de que Otto, haciendo gala de su yo interior (la mona que se viste de seda…ya se sabe) casi mata a golpes a uno de sus enemigos. Pero alguien le frena.

En Bajo la Máscara, un blog muy conocido en español del trepamuros, comentaron que ya habían vivido otras muertes e intentos de jubilar al Spiderman de siempre, que habían durado X tiempo, y siempre le habían devuelto su posición. Aquí, el que frena a Otto de cometer un crimen no es otro que el mismísimo Peter Parker en forma de fantasma/ángel de la guarda, que está continuamente vigilando a Otto Octavius, desde la sombra, tanto para impedir que en su nombre se desvíe de la senda del héroe, como para buscar una vía para recuperar todo lo que es suyo. Un haz de luz de esperanza que, al menos para mi, redime parcialmente a Slott, como ofreciendo la promesa de "aquí tenéis a Pete, va a volver, pero mientras disfrutar de este Superior que he preparado". Y lo cierto es que la calidad del tebeo es la suficiente como para mantener el interés por una colección que parece no haber sufrido el desgaste de la polémica de AS700. Se siente un número 701 totalmente.

En el artículo anterior, comenté que Superior nacería herida por culpa de la muerte de Peter Parker y que lo que ahora tenemos entre manos es un villano haciendo de héroe. Pero lo cierto es que este Otto, vigilado por el fantasma de un predecesor que quiere volver, sumado a los nuevos trucos tecnológicos que posee y a una actitud radicalmente distinta como Spiderman, puede ofrecer a la colección un soplo de aire fresco como el que se vivió en su día con la aparición de Ben Reilly, que, al irse, solo hizo volver al Parker original con más fuerza. Quizá ahora, cuando nuestro amigo y vecino recupere su posición, se encuentre que las cosas no estén tal y como las esperase, pero eso garantizará una nueva realidad para el héroe cuando presumiblemente vuelva la veterana Amazing Spiderman.

Dan Slott se ha arriesgado mucho con ese AS700 y lo que conectó en Avenging 15.1, pero este Superior, primero ofrece un personaje remozado pero manteniendo el tono anterior, luego le suma una narrativa de calidad, con estrategias de combate interesantes, además de el "placebo" para los fans de la promesa del retorno de Peter. Algunos "Superior Haters" quizá hasta sigan la colección solo con tal de ver cómo Otto sufre y ver si Spidey vuelve a recuperar su posición. Finalmente, quizá el daño no sea tanto, aunque aún muchos fans son reticentes a que el Doctor Octopus ocupe la posición del poder. Los siguientes meses serán determinantes para ver si estamos ante algo Superior, o ante una etapa transitoria que será olvidable. El inicio, por lo pronto, no es del todo malo.

Gracias por tu tiempo, y por leer el artículo.

Un saludo.

Artículo: Los Buscadores de Dificultad

Empiezo el año 2013 en el blog, que resulta ser el de su quinto aniversario, que llegará en Marzo, diciendo que hay veces, como jugador, que siento envidia. Sí, un sentimiento considerado negativo, pero existente, al fin y al cabo, hacia esas generaciones de jugadores que vivieron en todo su esplendor las generaciones de los 8 y los 16 bits, que fueron capaces de disfrutar en sus televisores y sus mandos de los clásicos de las consolas de Sega y Nintendo que tan bonito duelo dieron en la juventud del videojuego. Cuando los juegos eran unos productos incomprendidos, mirados casi de reojo con cierto temor (las "maquinitas", los "nintendos"…tantos nombres) mientras que demostraban una y otra vez la creatividad de sus creadores.

Entonces, los videojuegos estaban mayoritariamente en los salones recreativos, en los que tú debías introducir una moneda en una máquina que solo te ofrecía un juego. Pero era más que eso. Era la oportunidad de ponerte a los mandos de luchadores callejeros, de aviones, de carpinteros rescatando princesas de manos de un mono. Pero, por encima de todo, suponían algo realmente desafiante para las personas que, cuando lo superaban, les hacía alzar el puño en señal de triunfo, habiendo demostrado que estaban por encima del reto que les han presentado. La naturaleza competitiva del ser humano.

Es posible que fuera su única salida. ¿Quién querría jugar una y otra vez un paseo por el parque? No, dejarte a las puertas de un reto y "picarte" por querer superarlo era la única forma de que dejaras tu paga del mes en ellas. La dificultad ERA necesaria en la ecuación, no había forma de rechazarla si querías que la gente volviera a pagar por ti. Y lo cierto es que la fórmula funcionó tanto en ese modelo lucrativo, como en su traslado a las consolas domésticas. Siempre un poco por debajo de la recreativa, pero ofreciendo experiencias que valían lo que costaban. Piezas completas, más o menos largas, y con la sensación de estar proponiendo al jugador un reto, una aventura, algo que, cuando lo supere, le resulte gratificante.

Era la época de las motos de Battletoads, del superar Ghost´n Goblins dos veces, de verte rodeado de enemigos en Gaunlet, de vencer a jefes secretos en un Dragon Quest, o incluso de superar las costosas fases de bonus del Sonic The Hedgehog con tal de adquirir un secreto. El futuro aún auguraba sus retos, como muchas de las fases del Crash Bandicoot original, las Armas de Final Fantasy VII, o conseguir todas las estrellas del Mario 64. Los videojuegos adquirían complejidad, pero seguían manteniendo esa base de presentar al jugador, una persona con un gusto específico por ese ocio, la posibilidad de superar un reto. Pero todo aquello cambió al llegar la madurez de este medio.

Los videojuegos empezaron a ser conscientes de su potencial desde bien pronto. Desde aquella masificación que rompió literalmente el mercado con la Atari 2600, hasta la llegada de más de 100 millones de Playstation a los hogares. El ocio electrónico movía millones, y cada año crecía aún más. Las posibilidades de llegar a aún más audiencias crecía. Ya no era solo un refugio de "cuatro raros" que se juntaban a derrotar a dios sabe qué demonios (que, incluso, decían las malas lenguas, podían llevarles a crearles impulsos asesinos en la vida real, algo que aún sigue muy vigente) sino que comenzaba a abrirse como algo capaz de llegar a pequeños y mayores, y estas audiencias no podían abarcar el reto que habían sido en el pasado. Un niño de hoy en día no podía pasarse Battletoads o llegar a la tercera fase de Ghost´n Goblins.

Así que los videojuegos rebajaron su nivel, y comenzaron a dar pequeñas facilidades, desde poder guardar la partida hasta regeneraciones automáticas de vida, pasando por el conocido fenómeno de la scriptación, el engañar a un jugador que cree que está logrando un reto que el ordenador tiene programado de antemano. El fallo, algo que podía literamente hacer que los mandos acabasen contra el suelo, ya no se penalizaba. Las vidas pasaron de lo común a una pieza de coleccionista, y, literalmente, se eliminó el reto para dar paso a la impresión, a la espectacularidad, a ponerse al nivel de lo que otros ocios eran capaces de ofrecer, renunciando a la identidad.

Los videojuegos, simplemente, han entrado en la mecánica del resto del mercado de consumo, apartándose de la senda de "capricho de pocos" para convertirse en un mercado para muchos. Una franquicia que lidera las ventas, mientras otras simplemente tratan de capturar su pastel lo mejor que pueden. Siempre ha sido así en los videojuegos. Sonic y Mario, en su lucha, dejaron por el camino miles de plataformeros olvidables. El JRPG ha tenido muchas sagas de bajo calado. Sin embargo, en esta ocasión, la forma de llegar al jugador es ser más espectacular, no más jugable. La dificultad, la sensación de jugarte algo a cada paso, es nula hasta en las tan llamadas "dificultad difícil", donde sabes que, por mucho que una sección agobie, puedes en ocasiones hasta saltarla o rebajar su nivel.

Recursos de un mercado cuyo objetivo es ir creando productos que cumplan un ciclo, que duren X tiempo, para que no le coman terreno a su siguiente gran atractivo. Que den la sensación de estar completos a la vez que sus piezas se venden aparte. Donde los acalorados debates se trasladan del "mi consola tiene mejores juegos" de Megadrive y SNES, al "la mía presenta mejores gráficos" de las generaciones actuales. Donde se hunden compañías como THQ, la cual solo tuvo un juego clónico de la franquicia estrella, como fue Homefront, mientras que otras como Metro o Darksiders acaban en otras manos que las explotarán como quieran. Donde los juegos que recuerdan a esas infancias que envidio, deben ser financiadas por los jugadores, provenir de singulares mentes con ilusión, o ser suicidios comerciales. Sin embargo, aunque el panorama general sea así, no todo está perdido.

Antes, los que ahora disfrutan mayoritariamente con los juegos efectistas, tenían cosas minoritarias en MegaCD. Ahora, lo que antes era masivo se presenta en pequeñas dosis, pero que aún existen, y me ayudan a pensar que, aunque no viví esa mágica época, aún puedo saber qué se siente. Qué se siente al levantar el brazo enfadado al superar una sección que me había hecho tirar el controlador una y otra vez. De tener que reintentar una y otra vez un nivel entero. Lo viví, como sabréis los que seguís el blog, con Dark Souls hace tiempo, y lo he vuelto a vivir con unos regalos de Reyes.

Paper Mario Sticker Star presenta al jugador elementos ocultos a su vista. No es un juego difícil, ni mucho menos. No te penaliza tanto como muchos. Pero a veces, pelear es incómodo, combatir jefes, imposible, y te puedes encontrar en un mapa sin saber qué hacer. ESA es la sensación que creía perdida y ha vuelto. En Tales of The Abyss, otro de los juegos que estoy disfrutando ahora, a veces olvido dónde está una ciudad y recorro todo el mapa buscándola. O me molesto en ir a lugares que la trama no me destaca, con tal de disfrutar de un mapa que no me señala en rojo brillante los pasos a seguir. Y, entre tanto, puedo molestarme en subir mi nivel, para que no lleguen los jefes y me atasque. Esa sensación tan difícil hoy. ¿Hay alguien que realmente no sepa cómo seguir en una sección de un juego actual? ¿Que deba consultar una guía? ¿Que recurra a trucos rastreros para ello?

Por todo esto, creo que aún hay esperanza para los que seguimos pensando en los videojuegos como un reto que nos han preparado unos desarrolladores con la esperanza de que su talento sea comercialmente viable, y no en bonitos juegos de luces rodeados de efectos que nos guían de la mano a gastar un euro detrás de otro para terminar disfrutando por otras vías muy diferentes. No niego que sean capaces de divertir. Pero tampoco afirmo que sean capaces de llenar a un jugador tal y como yo lo concibo. Si se pierde lo que motiva a continuar, si se pierde el reto, el incentivo, más allá de una bonita historia o elementos cinéfilos, el videojuego pasa a convertirse en un producto comercial más. Que es a lo que hemos llegado.

Seguiré envidiando no haber sido capaz de disfrutar esa época, pero me sentiré satisfecho al saber que juegos como Sonic All Stars Racing siguen tratándome como una persona que no lo tiene todo hecho. Que tiene que hacerse a un control, a un mapeado, a una mecánica, con tal de superar unos objetivos complicados de alcanzar si se juega como se juegan los productos de hoy. Me encantará la sensación de que Riku, en Kingdom Hearts, dificultad Difícil, me siga matando una y otra vez por mucho que lo intente. Y aún seguiré levantando el brazo en actitud triunfal, de la persona que vence al juego, cuando vea los créditos de Battletoads. Todo eso, no lo quiero cambiar por envoltorios bonitos y guerras de polígonos. Porque para mi, los videojuegos, deben ser un reto.

Gracias por tu tiempo, y por leer este artículo.

Un saludo.