Cine: Requiem por un sueño

 

 

Argumento: Harry Goldfarb, su madre Sara, su novia Marion, y su amigo Tyrone cuentan a través de sus experiencias como tratan de cumplir sus sueños en la vida, y como estos se van truncando poco a poco por la adicción a las drogas, llevándoles a vivir situaciones extremas.

 

Opinión del Autor: Película terriblemente dura como experiencia, o por lo menos, yo lo llegué a pasarlo mal en algunos momentos, y aunque pueda sonar masoquista, eso fue algo que me gustó de este film. ¿Por qué? Pues porque cumple con su propósito a mi modo de ver: Retratar un tema tan delicado como la adicción a las drogas desde una perspectiva lo más cercana posible.

Darren Aronofsky tiene un estilo bastante peculiar y personal de realizar películas, y utiliza métodos que, pese a que no puedan ser del gusto de todo el mundo, funcionan. Uno de estos métodos es la repetición de determinadas secuencias, concretamente a las referentes a la adicción, ya sea metiéndose un pico, ingiriendo pastillas, o tomando el sol en la calle. Todo lo que tenga que ver con ese tema tiene una secuencia cercana, contundente, rápida, y repetida siempre que sea necesario. Estas escenas te acaban haciendo que odies a los personajes cada vez que se meten algo en el cuerpo.

 

 

La historia me resulta trágicamente creible, y sobre todo las reacciones y decisiones que toman los personajes, yendo desde la ingenuidad en un principio, a la desesperación y la irremediable caída por culpa de la adicción a la que se ven sometidos, todo ello con un clímax final tormentoso que pone la piel de gallina. Actuaciones muy buenas, sobre todo en el caso de Ellen Burstyn, la cual sufre una transformación progresiva tanto a nivel físico como a nivel psicológico verdaderamente perturbadora.

Requiem por un sueño es una película de sensaciones, sobre todo de malas sensaciones, porque aunque meterte una raya de coca, hincharte a porros, o tragar pastillas de colores te pueda hacer sentir eufórico una noche sí y otra también, a la larga, pasa lo que ya sabemos que pasa. La meta del film es clara: tú, espectador, sufre. Seguro que te han dicho mil millones de veces que las drogas y las adicciones son malas, pero dudo que te lo hayan dicho igual que en este film.

 

 

Nota IMDb: 8.5

Nota Metacritic: 68

Nota mía: 9