Cine: La fuente de la vida

 

Argumento: La historia de amor entre Tom e Izzy, es narrada a través de tres historias distintas, en marcos temporales y geográficos distintos, pero con un nexo común.

Opinión del autor: Impresionante historia la que cuenta Darren Aronofsky, fuera de convencionalismos y desprendiendo una originalidad brutal; originalidad que por otro lado no será plato de buen gusto para muchos, sobre todo para aquellos que se sientan más afines al cine clásico en desarrollo. Se han barajado decenas de teorías y aportes en la red sobre cuál es el mensaje final del film, donde está la cadena que une todo este complejo puzle, o simplemente cual es el sentido de este espectáculo audiovisual.

 

 
 

No voy a ser tan pedante como para decir “lo he entendido a la primera” o “yo sí le encuentro sentido”, básicamente porque son frases que, escenificadas, serían algo así como mirar por encima del hombro al resto. Diré que “yo le he dado una interpretación”, y personalmente creo que esa es la finalidad correcta de la cinta, sin decirte claramente que es lo que debes comprender de ella. Creo que la premisa es muchísimo más simple que todo lo que se expone en pantalla: es una historia de amor.

Así, Aronofsky, redefine el concepto de historias románticas, pero desde una perspectiva más dramática y moralista, y combinándola con géneros dispares, desde la fantasía, la ciencia ficción y la histórica. Es un apabullante cúmulo de ideas, con un apartado visual simplemente espectacular en los planos más espaciales, efectiva en el resto, y con una banda sonora de lujo. Es una historia de amor, como he dicho, pero también de aceptación, de superación, y que enfoca el manido tema de la vida y la muerte de manera muy elegante, con unas interpretaciones también estelares por parte de Hugh Jackman y Rachel Weisz.

 

 
 

Personalmente veo a La fuente de la vida una obra irrepetible, e infravalorada, aunque como ya dije, no es el tipo de cine que gustará a todo el mundo, y muchos detractores me lanzarán cuchillos voladores, pero precisamente esto es lo que agradezco: un cine distinto, original, atrevido, y que vaya más allá de lo visual, sino que también apueste por lo narrativo, por lo interpretativo, y que rehúya de convencionalismos. En definitiva, que no sea más de lo mismo, y que lo haga en su justa medida. Hay quienes dicen que esta película es el fruto de una megalomanía por parte de Aronofsky, un exceso de ambición, pretenciosa, y que quiere hacerlo todo mega-épico al máximo exponente. Mi pregunta es: ¿Qué clase de creativo que se precie no destinaría toda su ambición, pretensión e ilusión, en crear una obra de la mejor manera posible? Es lógico que alguien que crea algo, quiera que sea lo mejor posible. ¿Es un defecto? En mi opinión, es una virtud; que puede salir mejor o peor, pero mejor eso que estancarse en lo ya creado.

 

Nota IMDb: 7.4

Nota Metacritic: 51

Nota mía: 10