Videojuegos: Singularity

 

Sinopsis: La isla Katorga 12 es un reducto especial de un mineral increíblemente extraño y experimental, que permitió durante la guerra fría a los soviéticos experimentar con tecnología nunca antes explorada. Sin embargo, los conflictos y problemas se sucedieron, acabando con prácticamente todos los habitantes y trabajadores de la isla. Muchos años más tarde, en el presente, una unidad estadounidense, encabezada por Renko, se adentrará accidentalmente en la isla, y descubrirá los entresijos de Katorga 12, sus secretos, y como se llegó a alcanzar incluso la posibilidad de manipular el tiempo.

Opinión del autor: Un shooter bastante competente, que en un principio pensé que sería algo más genérico, y que terminó derivando en una aventura que mezcla elementos visibles en otros títulos como Bioshock, Timeshift, o Wolfenstein, y además lo hace con mucha clase. Puedes tomarte este juego como un Frankestein de títulos anteriormente mencionados, pero es de todos modos bastante satisfactorio.

 

 

La historia es más profunda que en otros juegos, y además es narrada poco a poco como en títulos conocidos, por ejemplo Dead Space o Bioshock, ya sea por texto, audio o video. Es una manera dinámica y menos lineal y arbitraria de ir desgranando la trama, e invita al jugador a explorar más allá de recorrer pasillos y patios repletos de enemigos. La selección de armas es algo pequeña, pero competente. Tampoco excesivamente original exceptuando un par de armas, pero la posibilidad de potenciarlas (ya visto en otros juegos) le da algo más de vidilla. La selección de enemigos también es interesante, por una parte soldados humanos enemigos; por otro lado, mutantes y monstruos derivados del elemento extraído en Katorga 12, el cual es el verdadero corazón y motor del juego, tanto argumentalmente como en aspectos jugables.

Es interesante el empleo del tiempo para la resolución de puzles, como arma para enemigos o para conseguir objetos. De igual modo, otras habilidades como la telequinesis están presentes, y la combinación de estas habilidades funciona muy bien y es especialmente útil en enfrentamientos contra enemigos, sobre todo enemigos grandes, que hay varios. Los gráficos son competentes, aunque tiene algunos problemas con la carga de texturas, pero el ambiente oscuro, derruido, y sobre todo el contraste que se produce al viajar atrás en el tiempo, y al volver al presente, es ciertamente notorio.

 

Más allá de la historia principal, hay un multiplayer que ni termina de enganchar ni de resultar completo, y negativamente hay que decir que el single player es excesivamente corto, pese a contar con varios finales (principalmente tomando algunas decisiones al final del juego), pero durante el tiempo que dura el juego, es atractivo, atrayente y adictivo. Por lo tanto, Singularity es una propuesta que recicla ideas de otros juegos, conservando notablemente un estilo clásico de los FPS, y que trata de trabajar en varios campos por igual buscando un buen equilibrio. No es original, ni especialmente largo, rejugable lo justo, y el multijugador se me antoja anecdótico. Está hecho con clase y esfuerzo, se nota, y lucha por establecerse dentro del gran grupo de shooters. No lo consigue a mi modo de ver, pero es bastante bueno, y lo más importante, quieres jugarlo hasta el final. Eso ya es más de lo que pueden decir muchos.

 

Nota Metacritic: 77 (PS3), 76 (X360, PC).

Nota usuarios meri: 8.4 (X360).

Nota mía: 7