Cine: Moon

 

Argumento: En una estación espacial apostada en la Luna, y con el objetivo de recolectar polvo lunar como fuente de energía para La Tierra, Sam Bell es el único trabajador humano encargado de la misma, junto a la ayuda de un robot IA llamado GERTY. Su contrato contempla que debe permanecer en la estación 3 años, y luego regresará a La Tierra para ser relevado. Sin embargo, a falta de dos semanas para volver, Sam descubrirá algo que lo cambiará todo.

Opinión del Autor: Película que desprende humildad y genialidad a partes iguales. Simplemente magnífica y en mi opinión, aunque parezca una exageración de proporciones titánicas, una de las cintas de ciencia ficción más ejemplares desde 2001: una odisea en el espacio, a la que no puedo evitar sacar similitudes en determinados aspectos, aunque en términos generales, no se parezcan demasiado, y absolutamente nada en cuanto a trama; pero la sutileza con la que está rodada Moon, esos decorados limpios y sencillos, el temple con el que se desarrolla la historia, la intriga y el suspense que desprende el argumento mediante avanza, la soberbia actuación de Sam Rockwell…

 

 
 

El actor, el “casi” único conductor de la trama, es de órdago. Sam Rockwell hace un papel estelar e infravalorado, mostrando a lo largo del film diferentes estados físicos y mentales, y pese a que la película se convierta en un “one man show” (como buried), mantiene el ritmo con mucha soltura, un ritmo que pese a desarrollarse con mucha calma, no se hace aburrido incluso con su lentitud. El apoyo de GERTY es bastante sustancial también, y plantea algunos dilemas morales (hasta que punto un ser artificial puede llegar a ser mejor que un ser humano, por ejemplo. Ahí lo dejo caer). Por cierto, tremendamente carismática la IA solo con su voz y unos emoticonos oportunos.

No quiero destripar nada de su trama, algo difícil porque esta se destapa relativamente pronto en la película. Es otra de las características importantes de Moon: no juega con dobles sentidos, ni busca dar giros de argumento a última hora, o esconder sus cartas hasta el último segundo del film. La película muestra su quid pronto, y la desarrolla. Deja de ser una película de intriga y misterio (sin abandonar del todo estos ingredientes), para cambiar de registro, y convertirse en una película de supervivencia, y en la que el propio espectador se rebanará los sesos tratando de averiguar que debe hacer Sam Bell en una situación como esa.

 

 
 

Moon destaca por muchos aspectos. Una trama interesante en un entorno cuidado pero sin buscar en ningún momento el efectismo, sino más bien mantener un registro más clásico del cine espacial. Llama la atención que su director, Duncan Jones, sea el hijo del afamado artista David Bowie, y que ha conseguido desarrollar un film y un guión que desprenden puro talento. Quizás de tal palo, tal astilla, aunque sea en distintos registros, pero ya muchos quisieran tener una ópera prima como esta. Una película que merece un visionado mínimo.

 

Nota IMDb: 8.0

Nota Metacritic: 67

Nota mía: 10