Cine: Shaun of the Dead (Zombies Party)

 

Argumento: Shaun se encuentra en una encrucijada emocional cuando tiene decidir entre su novia Liz y su mejor amigo Ed, y procurarse a sí mismo un cambio en su vida personal. Mientras tanto, algo está aconteciendo en Londres, pasando inadvertido en la vida de Shaun: una infección se está expandiendo, y los afectados poco a poco se transforman en zombis. Shaun deberá luchar por sobrevivir, y al mismo tiempo, tratará de enderezar su vida personal.


Opinión del Autor:
El primer film donde se presenta el trío Wright-Pegg-Frost no podía ser más exitoso, además de definir el claro estilo que caracterizaría futuros proyectos tanto conjuntos (Hot Fuzz) como por separado (Scott Pilgrim, con Wright al frente de la dirección y producción; Pegg y Frost como protagonistas en Paul).
Shaun of the Dead parte de una premisa sencilla e incluso manida como es la invasión zombi. A partir de aquí el primer reclamo: cine de género para fans.
La cuestión es que el film va un poco más allá de ser una producción típica de género, y aporta su propio estilo, principalmente arropado por el característico humor absurdo que los ingleses llevan tan bien desde hace décadas.

 

 
 

Una parte esencial de la película son sus personajes, y dentro de la comedia que envuelve a este film hacía falta unos protagonistas que resultasen, en primera instancia, carismáticos. Lo consiguen. Shaun es básicamente un pringado, un semi-perdedor que todavía vive con sus amigos como si fuese un adolescente, pese a estar en torno a la treintena, y que solo el hecho de tener a una guapa novia por el momento no le hace parecer un completo inútil como Ed, en lo que podríamos definir como un vago en potencia, un tipo que se quedó atascado en la infantil mentalidad de un quinceañero que solo piensa en jugar a videojuegos, gastar bromas, y pasarse el día tirado en el sofá o bebiendo en el pub.

Ridículamente sencilla a nivel de desarrollo. La primera parte vemos la vida de Shaun, su día a día, con una introducción bastante descriptiva del protagonista con tan solo un plano de su cara en el inicio. Mención aparte a la escena de título donde Wright nos muestra una “vida normal” que está más cerca de los zombis de lo que creemos, y que resulta tan cotidiano como sería cepillarse los dientes, mostrándonos a una cajera aburrida y trabajando automatizada, hombres esperando el bus mientras miran su móvil como al unísono, o el propio despertar de Shaun. Son detalles que Wright nos imprime poco a poco en el film, sobre todo en la primera parte de la misma, donde retrata a una sociedad actual mucho más zombi de lo que creemos.

 

 
 

El resto de la producción, cuando comienza la invasión, multiplica las dosis de humor absurdo (momento “tobogán”. No me hice pis encima de la risa de milagro), además de insertar más acción, y situaciones disparatadas. Por supuesto no falta la sangre y el gore, aunque exceptuando un par de escenas, no alcanza registros grotescos, así que en este sentido, es bastante suave para los no acostumbrados a las vísceras. Una película sencilla, pero muy divertida, carismática, y entretenida durante todo el film, donde se emplean más ideas que efectismo, y aprovecha para tomarse licencias propias como mini críticas a la sociedad actual, o a las personas en particular.

 

Nota IMDb: 8.0

Nota Metacritic: 76

Nota mía: 8