Cine: Miedo y Asco en Las Vegas

 

 

Argumento: El periodista Hunter S. Thompson (que utiliza el pseudónimo de Raoul Duke en el film), y su abogado, el Doctor Gonzo, marchan a Las Vegas a cubrir un reportaje sobre una prueba de motociclismo en el desierto, y a la vez, a probar toda clase de drogas mientras deambulan por la ciudad de los casinos.

Opinión del autor: Extraña película la que se sacó de la manga Terry Gilliam sobre el libro del mismo nombre escrito por el propio Hunter S. Thompson, y que creó el que ahora se conoce como “periodismo Gonzo” (que para los que no sepan de que se trata, es un estilo de reportaje donde el propio periodista forma parte de la noticia, interviniendo y afectando en ella). Explicar de qué va Miedo y Asco en Las Vegas es muy sencillo y simple: Es un viaje de drogas.

 

 
 

El evento deportivo que Duke tiene que cubrir no es más que una especie de McGuffin que desencadena lo que realmente importa en la película: El viaje de drogas. Tanto él como su abogado van a lo que van, meterse toda la mierda que puedan, y estafar hoteles de la ciudad, dando como resultado situaciones de lo más estrafalarias, y una atmósfera psicodélica continua donde las distorsiones, visiones, deformaciones y demás efectos visuales saltan a la vista.

Ese efectismo a la hora de recrear las alucinaciones de Duke (y solo las suyas, ya que todo se narra desde su propia perspectiva y experiencia), es junto a las interpretaciones lo más llamativo del film. Johnny Deep y Benicio del Toro encarnan a estos dos personajes con una solvencia muy buena, ya que no es sencillo meterse en el papel de estos dos colgados que van casi todo el día dando tumbos, sufriendo episodios psicopáticos, mostrando reacciones violentas en el caso de Del Toro, y de esta forma, enlazando una tras otra situaciones hilarantes a la par que perturbadoras.

 

 
 

El problema de este film es que no parece haber un argumento claro, ni una finalidad definida. Se trata de una cinta donde se remarcan experiencias y aparentes elucubraciones del propio Hunter S. Thompson durante su estancia en Las Vegas, y bajo los efectos de las drogas. No hay conclusión clara, ni tan siquiera para el supuesto tema central, que son todas esas sustancias que se meten en el cuerpo ambos compañeros. Hay cierta imparcialidad en todo lo que acontece, y no sé hasta qué punto puede ser bueno o malo todo ello. Seguramente se trate de una de esas películas que o amas u odias, pero lo cierto es que no sé en qué bando situarme yo. El viaje me ha gustado como experiencia, pero me deja vacío, seguramente tan vacío como todos aquellos que recuperan la consciencia tras una fiesta autodestructiva del copón.

 

 

 

Nota IMDb: 7.6

Nota Metacritic: 41

Nota mía: 6