Cine: El Topo (Tinker Tailor Soldier Spy)


Argumento:
George Smiley es un veterano del espionaje retirado que trabajó en una división del MI6 llamada “Circus”. Súbitamente, recibe el encargo de investigar a varios de sus antiguos compañeros para hallar a un topo que está pasando información a Rusia. Smiley tendrá que recabar información, hablar con antiguos compañeros, e investigar traspasando la línea de la legalidad para encontrar al infiltrado.

Opinión del autor:
Una película que estaba deseando ver desde que tuve las primeras noticias del proyecto, y sin duda alguna no me ha defraudado, mereciendo la pena pagar por la entrada (pese a que, tras su semana de estreno, la cinta a quedado relegada a salas de segunda clase). Aun así, El Topo no es una cinta para todo el mundo, e incluso algunos puristas del género pueden darse de bruces con ella, y la razón es su densidad. Basada en la novela de John le Carré, y perteneciente a la serie “Smiley” (una serie de novelas centradas en el personaje protagonista), se trata de una historia repleta de información y sucesos, continuos cambios geográficos y cronológicos, que componen un rompecabezas donde se añaden ingredientes políticos, policiacos, y una guerra fría más fría que nunca tras estos relatos. No es una novela sencilla de adaptar, y de hecho en 1979 se creó una miniserie compuesta de 7 capítulos (con una extensión total de todo el conjunto de casi 5 horas) protagonizada por Alec Guinness (el mítico Obi-Wan de Star Wars). Por lo tanto, el reto de condensar una obra tan amplia y con tantos detalles en 2 horas de metraje era una ardua tarea en la que el propio le Carré colaboró como productor ejecutivo y consultor.

 

 
 

Centrándome en la película en sí, he de decir que esta ostenta uno de los mejores repartos de todo el año, encabezados por Gary Oldman, que aquí adquiere un registro mucho más contenido, y que llena con su presencia la pantalla. A este le secundan actores de renombre como el oscarizado Colin Firth, John Hurt o Tom Hardy, quien encarnará a Bane en la próxima cinta de Batman; y junto a ellos otros nombres como Mark Strong, Benedict Cumberbatch, o Toby Jones, quienes son fácilmente reconocibles en otras cintas y series de TV. La gran baza positiva de El Topo, es que sabe aprovechar muy bien a todos sus personajes. Gary Oldman es algo así como el cable que los une a todos, y luego ellos van mostrando sus claves y su importancia en la trama, ya sean los cuatros sospechosos de espionaje, el antiguo jefe de la división, el agente perseguido por su propia organización, o el declarado muerto tras los hechos acontecidos un año atrás. Todos tienen algo que decir, y a medida que la cinta avanza, se va desgranando cada vez más sus personalidades, y como estos, pese a trabajar en un oficio que requiere tanto calculo, precisión, lógica y raciocinio como es el espionaje en plena guerra fría, sucumben a sus propias emociones, cometen actos puramente sentimentales, o muestran disimuladamente a base de minuciosos detalles como tras una cortina de frialdad, en el fondo se tratan de personas normales sometidas a enorme presión.

 

 


El director de la cinta, Tomas Alfredson (quien realizó la versión original de Let Me In), sabe aplicar de manera magistral el tono adecuado a la cinta, e incluso la recreación fotográfica de la misma hace que tengamos la sensación de estar viendo una película rodada en los años 70, con una escenografía impecable que nos transporta a esa Inglaterra clásica, y con un juego de planos y secuencias que asusta, mención especial a que Alfredson entiende a la perfección el leguaje cinematográfico, y nos cuenta toda una historia con tan solo una imagen, una lágrima, o una mirada del personaje al que está enfocando. Así es como vemos, por ejemplo, como es el día a día del personaje de Gary Oldman sin necesidad de una sola línea, o el destino y la mentalidad de algunos personajes a través de los acontecimientos. Magistralmente rodado.

 

 


Es todo cuanto puedo contar de El Topo. Es una cinta magnífica, pero como ya he dicho, es exigente, y su mayor hándicap es el ritmo que adopta, algo que a muchos se les puede hacer pesada y lenta, y más si tenemos en cuenta el intrincado puzle que plantea, que hará que muchos pierdan el hilo conductor de la historia. En mi opinión, creo que el ritmo es el necesario, pues no hablamos de una cinta de acción, sino de investigación, personajes humanos, y de un intrincado mecanismo de relojería que es el argumento, donde acaban casando piezas a medida que avanza la trama. Yo le daré una segunda visión, porque la película lo demanda, pero en mi caso además, la he disfrutado enormemente.

 

Nota IMDb: 7.7

Nota Metacritic: 86

Nota mía: 10