Cine: El Sonido del Trueno

Argumento: En un futuro próximo, los viajes en el tiempo son una realidad, y una empresa privada situada en la ciudad de Chicago explota esta posibilidad ofreciendo una serie de safaris a sus clientes para viajar a la antigua era de los dinosaurios bajo la condición de no modificar nada que pueda hacer cambiar el futuro. Sin embargo una de las expediciones se complica más de la cuenta, y la consecuencia es un cambio en los hechos del pasado que están afectando al presente y futuro.

Opinión del autor: La principal razón por la que visioné este sub-producto, es que se trataba de un film basado en una historia corta de Ray Bradbury. Si no sabéis quien es este autor, id corriendo a leer Fahrenheit 451 y luego volved al mundo real. Sin embargo, el resultado es una película horrorosa de pies a cabeza en cada uno de sus aspectos. No sé cómo será la historia original, pero dudo que sea peor que esto. Siendo un poco benévolo (solo un poco), hay que decir que el film estuvo envuelto en un mar de problemas, entre los que estaban la bancarrota de la productora, o una inundación que destrozó gran parte del set de la película. Supongo que parte del resultado final se debe a esto, pero ni mucho menos es la responsable de todo lo que hunde a esta cinta a lo más bajo de la ciénaga ponzoñosa que es la infame “serie B”.

 

 
 

La historia nos propone un futuro avanzado que es golpeado de lleno cuando se incumple una de las normas básicas de esos “viajes temporales”, es decir, modificar algo que está fuera del plan de ruta de ese particular safari. Algo cambia, y con ello, el futuro se va modificando “a golpes”, dando como resultado un desenlace evolutivo muy distinto al que conocemos, y todo por un minúsculo cambio. De entrada creo que el planteamiento de la historia es, como mínimo, horrorosa e inverosímil. No puedo imaginarme como una tecnología capaz de provocar lo que provoca, está en manos de un empresario que la explota como si se tratase de un parque de atracciones. Por no hablar de las circunstancias por las que se origina todo el “fregao” resultante, del cual no destriparé mucho, pero es ridículo. El desarrollo del film no ayuda en nada, pues acaba convirtiéndose en una genérica aventura de “sálvese quien pueda”, dejando durante todo el rato al espectador confuso por todo lo ocurrido.

En esta película encontramos algunos nombres conocidos como es el caso de Edward Burns o Ben Kingsley. El primero parece que se dejó la sangre en el frigorífico, pues es todo lo que el anti-cine puede demandar de él: cero expresividad. Es increíble como uno de sus compañeros puede morir delante de sus narices, y él seguir con la misma cara, e incluso, con indicios de haberse tomado un “mesudalapolla”. Sus compañeros no se quedan atrás en este sentido. En cuanto a Sir Ben, supongo que tenía que comer, pero por Dios, que le hubiese puesto otro peinado…

 

 
 

Los efectos digitales en muchos casos rozan la vergüenza ajena, e incluso la alcanzan, como esos fondos de croma que no engañan ni a un bizco, u algunos seres digitales que realmente dan el cante. Por lo demás, es todo lo que se puede esperar de una película de estas características, solo que peor, pues ni siquiera resulta todo lo entretenida que pudiese pretender. Con estos ingredientes, me parece lógico que no llegase a recaudar más que apenas una décima parte de su coste a nivel mundial. Un film desastroso se mire como se mire. No la recomiendo ni como telefilm de los domingos por la tarde.

 

Nota IMDb: 4.1

Nota Metacritic: 24

Nota Mía: 2