Cine: (500) días Juntos

 

Argumento: Durante 500 días vemos las distintas etapas que vive Tom desde que conoce a Summer. Ella es una escéptica sobre el amor eterno, y él cree estar seguro de haber encontrado a su alma gemela. Tom vivirá varios cambios de estado, al igual que su relación con Summer evoluciona de la manera que quizás no esperaba.

Opinión del autor: Una comedia romántica que me gusta, y casi casi, me parece imprescindible. No llega a tanto como si pudiese ser “¡Olvídate de mí!” (Eternal Sunshine of the Spotless Mind), pero casi. La principal baza en la que se apoya esta película es en la idea de que “no es una historia de amor”, sino una historia de “chico conoce a chica”, y no podía ser más cierto. Además, desde las letras iniciales la película te atrapa (pobre Jenny Beckman). Sabes que “algo” tiene.

 

La cinta está protagonizada por Joseph Gordon-Levitt y Zooey Deschanel (a.k.a la doble de Katy Perry). El primero es Tom, un chico que trabaja en una empresa de postales, y que desde el primer segundo que lo ves (reventando platos) sabes que te caerá bien. Y así es, pues Tom es un chico con el que simpatizamos pronto por su forma de ser, y en cierto modo, por esa credulidad que le embarga en lo relacionado con el amor, y que seguramente todos hemos sentido en algún momento. Deschanel por su parte es Summer, la chica de la que se enamora Tom, y al contrario que este, iremos odiándola a medida que progrese la relación. Nada de esto es un destripe, pues una de las peculiaridades de este film es el montaje y desarrollo, algo que quizás no agradará a todos, pero que tiene su particularidad. No es una historia que se narre de principio a fin, sino que iremos saltando en distintas etapas, desde las primeras semanas donde la felicidad parece completa, a los meses posteriores donde Tom empieza a sentir en sus carnes la decadencia por su compleja relación con Summer.

La película además tiene grandes momentos que seguramente hará que muchos de nosotros sintamos que nos estamos mirando a través de un espejo. Remarco especialmente la escena donde la pantalla se divide en dos mitades, una para presentarnos la “realidad” y otra las “expectativas”, y os puedo asegurar que solo por esa secuencia merece la pena un visionado. El film además es inteligente, pues no deja demasiadas cosas a la casualidad o en un segundo plano (excepto un elemento que destacaré después). Por ejemplo, el mismo trabajo de Tom es un elemento clave de la historia, un catalizador del estado emocional de Tom, y un mensaje que la película da al espectador sobre la comunicación y la sinceridad.

 


En definitiva, este film es muy recomendable de ver. Es divertida sin olvidar ese punto dramático que además cala muy bien, porque seguro que todos lo hemos vivido en algún momento. Esa misma cercanía y cotidianidad es lo que enaltece este film por encima de otros recargados de absurdas escenas de situaciones embarazosas y poco creibles, y estructuras típicas que a los quince minutos ya sabes cómo acaban. Esta no es la “típica” comedia, ni sabes cómo acabará realmente, amén de vapulear en verosimilitud. Como dije, puede desconcertar un poco su montaje y, sobre todo, el principal fallo del film a mi modo de ver, la manera en la que desaprovecha a los actores secundarios, los cuales la mayoría aparecen muy pocas veces, siendo McKenzie (Geoffrey Arend) como compañero de trabajo de Tom, el que más minutos recibe, y otros como Paul (Matthew Gray Gubler) y sobre todo Rachel (Chlöe Grace Moretz) con contadísimas apariciones, especialmente destacable esta última, que con apenas cuatro escenas se come a sus compañeros de reparto. Si queréis pasar una tarde de cine ligerita pero con una buena cinta, esta es una buena elección, sin duda.

 

Nota IMDb: 7.9

Nota Metacritic: 76

Nota mía: 8