Videojuegos: Rage

 

Sinopsis: El mundo ha sido destruido a causa de un meteorito que se estrelló contra la tierra. La única esperanza para que la humanidad sobreviviera más allá del cataclismo, eran las personas criogenizadas en arcas enterradas y diseñadas para aguantar el mismísimo fin del mundo. Muchos años más tarde, tu cámara se abre, y te toca explorar un mundo desconocido y árido, donde algo sobrevivió a la hecatombe.

Opinión del autor: Rage es un FPS desarrollado por Id Software, es decir, los padres de los FPS modernos y de sagas como Doom o Quake. Hay mucho renombre tras este juego, muchos años de desarrollo, y unas expectativas que saltaban por las nubes desde su anuncio. Lamentablemente para mí, Rage ha sido una de las experiencias más decepcionantes que he tenido. Rage se concibió para ser un híbrido entre los shooters tradicionales en primera persona, y los sandbox al más puro estilo Borderlands. El primer error quizás es ese, llegar después de Borderlands, u otros juegos como Fallout, que aunque son distintos a estilo, inevitablemente recuerdan mucho por la estética y planteamiento.

 

 
 

A medida que juguemos a Rage, visitaremos un reducido número de localizaciones y ciudades donde podremos realizar misiones y encargos, algunos vitales para seguir la aventura principal y otros como alternativa. Fuera de estas ciudades tenemos el yermo, por donde nos desplazaremos con vehículos que iremos obteniendo, y accederemos a lugares como ruinas, escondites de bandidos y otras edificaciones donde cumpliremos las distintas misiones. Hay un buen puñado de lugares que hacen las veces de “fases”, y a medida que avancemos en la trama principal, veremos que lo de “fases” está descrito en el sentido más clásico de la palabra, pese a que sea un sandbox a grandes rasgos.

Además de las misiones normales en las que jugaremos como si fuese un tradicional FPS, tendremos carreras de vehículos y otras pruebas motorizadas al más puro estilo Mad Max, y también tendremos alternativas on-line en cooperativo y multijugador que hacen más completo el juego, aunque todo lo bueno queda ahí. Rage, a las pocas horas de jugar, se desenmascara como un título extremadamente mecánico. Argumentalmente está vacío, sin ningún tipo de peso o relevancia (y ojo al dato con el final, que te viene sin que casi lo esperes y muy abruptamente). Jugablemente el juego se maneja bien, pero como he dicho, todo es muy mecánico y simple. Las localizaciones no tienen apenas alternativas, volviéndose por momentos algo “pasillero”, y las misiones a ejecutar se repiten en exceso. Las alternativas dan algo más de variedad, pero se tornan aburridas.

 

 
 

Técnicamente, al menos en la versión de PS3 que es la que he jugado, tiene graves problemas a la hora de cargar texturas, y tampoco resulta demasiado sorprendente en pleno rendimiento. La IA es algo más competente en ocasiones, pero el juego es tremendamente sencillo (de hecho, es el primer juego que he empezado a jugar en su dificultad más alta, y solo me ha llevado 12 horas completarlo, por lo que tenemos que apuntar en la lista la duración como factor negativo). En fin… Rage es decepción pura para mí. Su principal virtud, quizás, es el hecho de que como FPS resulta sencillo de manejar, y adictivo durante los primeros compases, a medida que recolectamos más armas, recetas para fabricarnos nuestros útiles y munición, o con algún minijuego como el de las cartas. Sin embargo, el juego es mucho más genérico de lo que aparentaba, se torna aburrido a medida que jugamos, muy mecánico en desarrollo, vacío e insípido en argumento, con fallos técnicos importantes, una duración bastante corta para tratarse de un sandbox, y una dificultad más sencilla de lo que podría haber ofrecido. Además ni siquiera plantea cosas nuevas, pues todo lo que ofrece lo hemos visto en anteriores juegos. Definitivamente, es un juego que tiene muy poco que ofrecer, y que solo le medio salva disponer de varias opciones on-line para variar, y parte del contenido.

 

Nota Metacritic: 81 (PS3/X360) – 79 (PC)

Nota mía: 5