Cine: Blade Runner

 

Argumento: Cuatro replicantes han huido de una nave espacial matando a varias personas, y han acabado volviendo a la tierra. Rick Deckard es un Blade Runner, un agente especializado en detectar replicantes y eliminarlos. Deckard tendrá que cumplir su obligación y retirar a los recién fugados, pero por el camino se topará con varios dilemas personales, a la vez que descubrirá el motivo por el que los replicantes han regresado a Los Ángeles.

Opinión del Autor:
Blade Runner es una de esas películas tan especiales, que ni siquiera en su momento fue valorada quizás como merecía. Un fracaso comercial en su momento, un film de culto con el tiempo, y definitivamente una obra maestra de la ciencia ficción, son algunas de las etapas que ha pasado el film durante los últimos 30 años desde que se publicara, incluyendo varios montajes y versiones distintas. Concretamente hablaré del montaje que se realizó en 2007, conocido como “Final Cut”. Ridley Scott ya había rodado Alien, y con Blade Runner siguió por unos derroteros con similitudes, pues permaneció afincado en el género de ciencia ficción, y apostó por desarrollar un mundo oscuro y agobiante como fuera la nave Nostronomo. Sin embargo, en esta ocasión adaptaría la historia de la novela creada por Phillip K. Dick llamada ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, y nos trasladaría a un futuro no demasiado lejano donde la colonización de otros planetas estaba a la orden del día. Sin embargo, el desarrollo se centraría en Los Ángeles, en la tierra, en una versión oscura, caótica y distópica.

 

 
 

La historia se centra en los replicantes que se han fugado, y en Deckard, un Blade Runner que debe dar con ellos. A estos se les unen otros personajes, desde Eldon Tyrrel, el creador de los androides, a Rachel, una muchacha que resultará clave para Deckard, no tanto en la misión encomendada, pero sí en lo sentimental y moral. Toda la atmósfera oscura, la investigación y el desarrollo es más propio de las novelas negras, por lo que podríamos calificar a este film de un Sci-Fi Noir, mucho más sustentado por los diálogos que por la acción o el efectismo, aunque de todos esos ingredientes no carece, pues las tomas aéreas de los impresionantes edificios piramidales o las panorámicas del mar luminiscente que representa Los Ángeles, junto a sus conglomerados publicitarios, son una constante y un deleite visual en muchas ocasiones, incluso hoy en día. Las persecuciones, peleas o enfrentamientos con los replicantes son escasos pero representados con una verosimilitud mucho mayor que la mayoría de Sci-fis, sin recurrir a explosiones o tiroteos incontables.

Y a pesar de que los diálogos tienen su importancia, tampoco es un film donde estos estén presentes en cada escena. En muchas ocasiones, las conversaciones son calmadas y tensas, pausadas y de pocas líneas, haciendo que el film pase en muchas ocasiones a un estado mucho más contemplativo, donde la imagen también es un mensaje en sí, donde pequeños detalles dispersos cobran un significado superior y resultan decisivos para dar con la respuesta a las dudas que se puedan plantear; pero como he dicho, los diálogos son igual de importantes, y resaltan mucho más la trascendencia del argumento de Blade Runner, un film mucho más humano de lo que a priori parece ofrecer, ambientado de una manera sensacional, y con una banda sonora complementaria de la mano de Vangelis que es pecado no apreciar, con esos sonidos cristalinos en ocasiones, casi oníricos, sintetizadores futuristas con toques introspectivos, o trompetas intimistas que envuelven como un abrazo.

 

 
 

Blade Runner es, para mi gusto, una obra maestra por muchas razones. Primero de todo, porque su estilo se aleja de lo genérico en la ciencia ficción, haciendo uso de la situación cronológica o ambiental como un componente más del todo que conforma, vital y necesario para su argumento y su desarrollo, creando una atmósfera cruda, sórdida y decadente que se antoja inmersiva. Por otro lado, su historia combina la sencillez del planteamiento, con la profundidad dentro de sus dilemas, y la complejidad final que supone para el espectador entender todo su contenido, todo ello combinando genialmente diálogos inteligentes con una puesta en escena excelente, contrapuesta en sensaciones, y descriptiva por sí sola. Al gusto del público queda si merece tanto reconocimiento, si me quedo corto en elogios, o si les resulta una patochada pretenciosa sin ritmo, pero es curioso como muchas películas tan geniales suelen encontrar recepciones tan dispares y comunes.

 

Nota IMDb: 8.3

Nota Metacritic: 88

Nota FilmAffinity: 8.2 

Nota mía: 10