Cine: The Raid

 

Argumento: Un grupo de asalto de la policía acude a un edificio habitado por un capo de la droga sin escrúpulos y sus lacayos. Lo que iba a ser una rápida operación de detención, se convertirá en una trampa mortal para los agentes.

Opinión del autor: The Raid (y como en otros casos, me niego a nombrarla con el patético título en castellano, propio de un telefilm de domingo por la tarde) se trata de un film de Indonesia que para describirla mejor solo necesita una sola palabra: Acción. Una montaña rusa de adrenalina, situaciones límite, tiroteos, golpes, y peleas espectaculares conducidas principalmente por Iko Uwais, actor principal del film y experto en artes marciales de dicho país. El argumento es muy sencillo. 20 policías, 30 pisos que subir, y un capo esperando al final. Suena casi a argumento de videojuego, y lo cierto es que el film no hace gala de una mayor profundidad en ese sentido, aunque se esfuerza por esconder un par de secretos que busquen dar un sorprendente giro que no resulta especialmente efectivo porque nosotros estaremos mucho más centrados en el “cómo” que en el “qué” o “por qué”.

 

 

Y el cómo es un ritmo endiablado que inicia tras una breve introducción de presentación, casi de rigor. El asalto al edificio ocupa la práctica totalidad del film, y desde el principio se deja claro que en este film habrá violencia, habrá muerte, y habrá tensión. A medida que avance la cinta es algo que quedará muy patente. Tiroteos a bocajarro, puñaladas, huesos rotos, sangre, y mucho más. Aquí los actores se hacen daño, y los especialistas firman el testamento antes de rodar.

 

 

Algo que destacar en especial son las secuencias de lucha. Las coreografías son impecables, la violencia gráfica y el director, Gareth Evans, hace un buen trabajo con la cámara y la sucesión de secuencias, con una nitidez en los planos notable, y pese a ser móvil contantemente la cámara, esta nunca abusa de los “tembleques” o constantes movimientos mareantes. Vemos las peleas con claridad, y eso se agradece viendo otras cintas que no escatiman en triquiñuelas como estas. Las peleas físicas resultan tensas, algunas de ellas incluso prolongando su duración hasta el punto de exasperarnos (en el buen sentido), y la atmósfera que se respira continuamente es de intranquilidad por los propios protagonistas. Increíble que en un film como este donde las palabras no abundan, puedas sentir una mínima empatía por los protagonistas, pero lo hace (pero sin pasarnos). The Raid es la opción perfecta para aquellos que quieran ver acción a raudales sin tener que comerse el tarro con su guión, sino simplemente el placer por la violencia en pantalla, violencia que resulta extremadamente divertida y entretenida gracias al ritmo, las coreografías, y la atmósfera constante. El único pero de verdad es, como ya he dicho, esa superficialidad argumental.

 

Nota IMDb: 7.9

Nota Metacritic: 73

Nota Filmaffinity: 7.1

Nota mía: 9

Cine: Prometheus

 

 

Argumento: Un grupo de científicos viaja a un planeta, guiados por diversos restos arqueológicos que se han hallado en La Tierra, y que tienen en común un sistema estelar donde se halla un planeta viable para el ser humano. La expedición emprende el viaje con la creencia de que se hallarán una posible civilización extraterrestre que puede suponer el origen de la humanidad.

Opinión del usuario: Prometheus lleva mucho tiempo dando que hablar por varios factores. El primero de ellos por presentarse al mundo como una precuela de la famosa saga Alien, pero que por el contrario, no mantiene un nexo estrecho con dicha saga, sino que simplemente son acontecimientos que se dan en el mismo universo, pero con argumentos distintos. Por otro lado, teníamos a Ridley Scott al frente del proyecto, lo que suponía el regreso del padre original de Alien a su “saga” (teniendo en cuenta lo anteriormente dicho), y retornando a la ciencia ficción, género que ha dado lugar posiblemente sus dos obras más reconocidas a nivel mundial: Alien y Blade Runner. Muchos veían el resurgir tanto de la saga Alien como de Ridley Scott tras esta película, pero lo cierto es que no se cumplen ambos presagios, y no porque la película sea mala, sino porque, como ya he dicho, el nexo con Alien es muy fino, y por otro lado Ridley Scott, como director, nunca ha necesitado un resurgir porque nunca ha tropezado estrepitosamente (sí ha dado lugar a películas más flojas, pero su dirección sigue siendo impecable, y simplemente necesita una historia mucho mejor concebida). La cuestión que todo el mundo se hacían era si esta Prometheus estaría a la altura de la saga y del director, y mi respuesta ante esta cuestión es: No lo sé.

 

La razón por la que no puedo dar una respuesta concluyente es simplemente porque es demasiado distinta a la saga de la que se presupone que procede, y porque el trabajo hecho en el propio film es muy dispar. Analizando el primer punto, Prometheus solo se parece en Alien en el susodicho universo común que comparten. Todo lo tratado en la película es distinto, los entornos son muy distintos, e incluso el género de la propia película es distinto. Mientras que los anteriores se centraban en el terror, la acción, la supervivencia o la violencia gore, en Prometheus tenemos un poquito de todo, pero sin destacar ninguno de estos factores en especial. El verdadero adjetivo para definir Prometheus es el de “intriga”, algo que quedará patente desde la primera escena que abre el film, y que nos deja cuestiones que, si no sois suficientemente despiertos, podéis pasar por alto. Todo lo relacionado con el planeta que visitan, la supuesta civilización que buscan, lo que encuentran, el comportamiento de algunos personajes y otros factores determinantes de la trama, engloban en su máxima expresión el sentido de “intriga”. Prometheus es un cúmulo de preguntas a medida que avanza la trama, fruto de un guión que, como notaréis a medida que surjan estas cuestiones por sí solas, es el punto más flojo del film, e incluso el mayor lastre inclusive para posteriores secuelas.

John Spaihts y Damon Lindelof son los autores del libreto, y a mí me daba miedo esto. El primero es padre de la olvidable e incluso risible “La Hora Más Oscura”, y el segundo ha intervenido, entre otros proyectos, en la serie de TV “Perdidos. Temblores, y no es para menos. Aquí, desgraciadamente, no logran ninguno de los dos redimirse de sus pecados. Si tenemos que incluir Prometheus en la saga “Alien”, se trata sin duda de la cinta más ambiciosa a nivel argumental, e incluso puede pecar de un tanto pretenciosa en su oferta, pero no es ni mucho menos criticable por querer tratar temas tocantes a la filosofía o el conflicto de creencias, como la lucha entre la fe en Dios y la ciencia, la relación entre creadores y creaciones, o establecer su propia teoría de la evolución. Temas complejos pero que pueden dar mucho juego, y que en Prometheus se quedan en intenciones sin satisfacer, bien fruto de incoherencias o por falta de datos o respuestas que de verdad se necesitan para aportar mayor sentido a la trama. Estas faltas, sumado a momentos de auténtico despropósito por parte de algunos personajes, situaciones forzadas, y agujeros por doquier, dejan al guión a la altura de un queso gruyere caducado.

 

 

Por el contrario, Prometheus rinde mejor en el terreno que Ridley Scott realmente sabe manejar, que es la dirección del film. La fotografía y los efectos especiales ayudan a contribuir a un desarrollo que a nivel rítmico es impecable, al visual una gozada, y el desarrollo está bien ajustado para combinar todo tipo de momentos, unido a una constante tensión a caballo entre la incógnita y el miedo a lo inesperado. Los personajes son harina de otro costal, que van desde lo ambiguamente genial (Fassbender), a lo funcional (Noomi Rapace), intrascendental (Logan Marshall-Green), o rematadamente estúpido (Sean Harris, Rafe Spall). No hay un equilibrio, y en algunos casos, sus actuaciones serán motivos de numerosos debates. Esa irregularidad no es buena, más aún cuando algunos de esos nombres pueden dar más de sí. En el caso de otros, tienen una losa pesada en forma de comparación, como será el caso de Rapace y su personaje Elisabeth Shaw, como una suerte de Ripley ocasional.

 

 

Largo y tendido se podrá hablar de Prometheus, y muchas cosas me callo en esta opinión personal para no “joderos la gracia”, porque si empiezo, no acabo hasta mañana, y cuando acabe, lo habré soltado todo. De todos modos, tenemos los «comentarios» para toda clase de debates (gustoso de entablarlos, pero recordad avisar de los SPOILERS. El balance que me deja Prometheus es de ligera decepción, aunque satisfacción en determinados campos. Por un lado, Ridley Scott demuestra que sabe rodar muy bien, y que la ciencia ficción es una ex amante que no debió abandonar tan a la ligera; pero por otro, Scott debe encontrar mejores guionistas, o al menos involucrarse un poco más en los escritos para anteponer la cordura a las millares de pajas mentales que inician sus lacayos Spaihts y Lindelof (sobre todo este último, que la fama le precede). Hay que decir que, en beneficio del guion, Prometheus es atrevida y con mayor profundidad que la mayoría de Sci Fis, pero altamente fallida, lo cual no compensa. Como producto de entretenimiento no decae en ningún momento, y te mantiene intrigado por todo lo que se encierra en la trama (pese a sus numerosas lagunas e incoherencias). Es un film polémico, de cuestionable calidad en determinadas áreas, y que no dejará a nadie indiferente. El tiempo dirá, y quién sabe si la recién anunciada secuela arreglará algunos estropicios de esta primera entrega. Puede ser el balón de oxígeno necesario, o la última piedra en una tumba a medio cavar.

 

Nota IMDb: 7.6

Nota Metacritic: 65

Nota Filmaffinity: 6.4

Nota mía: 6

 

Cine: Sospechosos Habituales

Argumento: Tras el incendio en un barco y el asesinato de varias personas, el testimonio de un superviviente del suceso será la clave para ir desgranando poco a poco un intrincado plan criminal que involucra a cinco sospechosos que cruzaron sus vidas en una rueda de reconocimiento. La unión de estos sujetos desencadenará una serie de eventos relacionados con el incidente, y el nombre de un mito del mundo criminal saldrá a la luz inesperadamente.

Opinión del autor: Este film de misterio criminal dirigido por Bryan Singer, es un perfecto ejemplo de cine de intriga desde el minuto uno hasta el último, con un excelente elenco de actores, y un sentido del ritmo genial que junto a una duración óptima, hace que en ningún momento de la sensación de que sobra algo. Nombres como Gabriel Byrne, Kevin Spacey, Benicio del Toro o Kevin Pollack son algunos de los principales reclamos de este film que se apoya en sus actuaciones y sus diálogos para avanzar con soltura, algo que en el caso de la mayoría aprueban con gran nota e incluso rozan la excelencia como en el caso de Spacey (no en vano ganó un Oscar por este papel).

 

La película arranca con un importante golpe de efecto en el barco mencionado anteriormente, con la destrucción de este y la conversación de dos hombres, uno de ellos malherido y finalmente rematado por un misterioso sujeto. Este será el mayor misterio de la película, y que ira desgranándose poco a poco gracias al testimonio de Verbal (Kevin Spacey), un tullido estafador que empezará a explicar cómo él y otros delincuentes sospechosos acabaron relacionados en una serie de golpes y delitos, y cómo el nombre de Keyser Soze acabó cruzándose en sus vidas. Averiguar cómo ocurrieron los hechos, además de la identidad de Keyser Soze, será el principal cometido de la policía gracias a la ayuda del testigo.

 

Así, durante alrededor de 100 minutos se desarrolla una trama criminal centrada en la figura de los cinco sospechosos, y cómo realizan sus golpes y sus planes, pero a la vez la trama toca temas más personales de cara a los protagonistas, como por ejemplo el intento de redención, o las consecuencias que contrae meterse en el mundo criminal, donde cada acto tiene su reacción. El ritmo no se ralentiza en prácticamente ningún momento, gracias a que combina buenos diálogos, escenas de acción, y una constante tensión unida al misterio que rodea todo el caso. Si estáis pensando en ver una cinta donde se mezcle el género policiaco y criminal, y el misterio es uno de vuestros fuertes, Sospechosos Habituales es una excelente elección para todos vosotros.

 

Nota IMDb: 8.7

Nota Metacritic: 77

Nota Film affinity: 8.1

Nota mía: 8

[Nota rápida] – ¡Sigo vivo!

Hola a todos. Simplemente esto es un rápido mensaje informativo por mi ausencia durante este último mes y sin haber dado señales de vida. Puesto que tenía algún que otro compromiso con usuarios de Gamefilia, espero que no haya molestado mi ausencia injustificada hasta ahora. Intentaré ponerme al día lo más rápido posible.

Resumiento lo que me ha ocurrido: Perder el trabajo en época de crisis, y tener que pagar un alquiler mensual, no son cosas compatibles en absoluto, así que he tenido que dejar todo esto de lado y centrarme en solucionar mi problema antes de verme obligado a recoger los bártulos con la cabeza gacha. Afortunadamente, a partir del lunes resolveré este problema si no ocurre nada inesperado, y si es así, podré retomar el ritmo anterior, con más o menos regularidad, pero bueno, al menos intentar mantener al día esto los fines de semana.

Pues nada, siento de nuevo mi ausencia por la gente con la que tenía algunos compromisos. ¡Nos vemos!

Cine: La Invención de Hugo

 

Argumento: En una estación parisina de la década de los años 30, vive un niño huérfano llamado Hugo Cabret. Él se encarga en secreto de los relojes de la estación, pero para sobrevivir necesita robar en las tiendas cercanas. Una de ellas está regentada por un hombre llamado George, y Hugo roba de ella piezas para reparar un autómata mecánico que le dejó su difunto padre como única herencia. Hugo buscará desesperadamente la forma de reparar ese robot para intentar averiguar un secreto que este oculta.

Opinión del autor: La invención de Hugo es un film difícil de clasificar. No es para niños ni para adultos, pero puede serlo para ambos a la vez. Es una película que puede disfrutar toda la familia, sin duda, pero los que más lo disfrutarán son los cinéfilos, los enamorados del séptimo arte, porque al fin y al cabo, y contra todo pronóstico que podáis aventurar, el verdadero protagonista de La Invención de Hugo es el cine en sí. Quizás más concretamente “los orígenes” del cine; porque como todos descubriréis a medida que pase el metraje, esta cinta no deja de ser un homenaje a aquellos tiempos iniciales donde algo tan cotidiano para nosotros, no dejaba de ser un descubrimiento impactante en su época, y arcaico en la nuestra, pero sin dejar de desprender magia y un encanto especial (una magia que está muy presente en todo el film).

 

¿Y Hugo? Hugo Cabret (Asa Butterfield) no deja de ser un conductor. De hecho, se podría decir que en él recae el principal problema del film. Su historia no termina nunca de despuntar, ni de adquirir una identidad realmente propia o especialmente apasionante. Tanto él como Isabelle (Chloë Grace Moretz) son los guías de un redescubrimiento del cine para el público. A través de ellos sentimos algunas de las sensaciones nostálgicas que evoca este film, como por ejemplo, la primera vez que Isabelle pisa un cine. Ellos sirven de excusa para explicar buena parte de lo que se nos muestra, y aunque no resulta especialmente enigmático y excitante la aventura que mantienen, el pulso de Scorsese a la hora de narrar y mostrar en pantalla lo que se cuenta, ayuda, y mucho. Más importancia cobra Sir Ben Kingsley encarnando a “papá George” ya que también establecerá un nexo con Hugo, pero uno mucho más tenso, y que llegados a cierta parte del film, cobrará toda su fuerza e importancia, y finalmente, le dará el sentido completo a esta historia.

A nivel de actuaciones, La Invención de Hugo es sólida pero a la vez discreta. Los dos chicos protagonistas aguantan bien el mayor peso de protagonismo y metraje que recae en ellos, pero no se comen en ningún momento la pantalla. Ben Kingsley hace más alardes de tablas y de experiencia en la actuación, y otros actores como Helen McCrory o Michael Stuhlbarg ofrecen un apoyo conjunto importante y decisivo. Otros, como Sacha Baron Cohen (como el inspector de la estación, herido de guerra), tienen una importancia más estrecha con la historia personal de Hugo, casi insignificante con el verdadero fondo de la trama, y anecdótico en sus desarrollos personales (su amago romántico con Emily Mortimer, que no es en absoluto relevante, pero que intenta profundizar en otros matices de la historia, sobre todo con relación a sucesos cronológicos).

 

Si hay algo en lo que realmente destaca La invención de Hugo es en su apartado visual. Dejando a un lado que contiene uno de los mejores 3Ds del cine actual (aunque si la vemos “en 2D”, hay secuencias donde se puede notar “extraño” el efecto de turno), a nivel de decorados, fotografía… es una auténtica delicia. A pesar de que gran parte del desarrollo se localiza en la estación y sus distintas tiendas, todo el marco visual es de una hermosísima factura, y a nivel técnico es portentoso, con algunos planos secuencia de un nivel exigente y realmente bello, como la primera vez que entramos en la estación desde un plano aéreo de París. La invención de Hugo es un film que sobre todo van a disfrutar aquellos que sientan admiración por el séptimo arte y por sus inicios. Es un film que resulta incluso didáctico, y como he dicho antes, podrán disfrutar tanto niños como adultos… o no, porque realmente es un film difícil de predecir. Su mayor pega es, como he dicho, una historia central de la mano de Hugo e Isabelle que no termina de resultar atrayente y convincente, sino más bien una excusa para llegar hasta donde lo hace, pero en ningún momento resulta aburrida en sí, ya sea por el apabullante apartado visual, o por el pulso de Scorsese al encarar este proyecto tan ambicioso y complicado de manejar, y que solo alguien que lleva muchas décadas en el cine podía llevarlo a buen puerto. Yo he disfrutado de este paseo por mi arte favorito, pero vosotros no sois yo.

 

Nota IMDb: 7.8

Nota Metacritic: 83

Nota Filmaffinity: 7.1

Nota Mía: 8

Cine: Sombras Tenebrosas (Dark Shadows)

Argumento: Barnabas Collins era un rico noble inglés del siglo XVIII que sufrió una maldición por parte de una bruja taimada a quien rompió el corazón: Ser un vampiro. Enterrado durante dos siglos, Barnabas se libera se su prisión en 1972, una época muy distinta a la suya. Ahora tratará de encontrar a los descendientes vivos de los Collins, y restaurar el buen nombre antaño de su familia, pero tendrá un problema: La bruja que le condenó, todavía sigue viva, y se ha convertido en la persona más poderosa de lo que antiguamente era su pueblo.

Opinión del autor: El nuevo film de Tim Burton, después de perpetrar la decepcionante “Alicia en el País de las Maravillas”, suponía una nueva esperanza para sus seguidores de volver a lo que el director mejor dominaba. Una historia con tintes oscuros y lúgubres, toques de fantasía, humor, e incluso horror, con un reparto muy a la altura, empezando por el siempre recurrente y camaleónico Johnny Depp, o la atractiva Eva Green encarnando a su fémina némesis, hasta un elenco de secundarios prometedores que contempla nombres como Michelle Pfeiffer, Helena Bonham Carter, Chloë Grace Moretz, Jonny Lee Miller, o Jackie Earle Haley entre otros. Y no olvidemos apariciones estelares como las de Christopher Lee o Alice Cooper en forma de pequeños cameos. Suena excelente, ¿no? Pues no.

 
 
 
 

Lamentablemente no puedes hacer una gran película si solo tienes en cuenta un reparto de altura y un director reputado haciendo lo que mejor sabe. Se necesita, para empezar, un buen guión y un argumento interesante, y lamentablemente Sombras Tenebrosas carece de ambos. El único punto atrayente desde un principio es el contraste de épocas que sufrirá Barnabas (Johnny Depp), y su interacción con los descendientes de los Collins que siguen vivos, la matriarca de la familia, Elisabeth (Pfeiffer), su rebelde hija Carolyn (Moretz), el hermano de Elisabeth, Roger (Miller), y su hijo David (Gulliver McGrath). Todos ellos son, de entrada, extraños, y con la llegada de su ancestro y vampírico familiar, la cosa debería dar mucho juego, pero durante todo el metraje la sensación que tenemos es que todos están a medio perfilar, cada uno con sus puntos interesantes, personalidades, y sus propias historias. Solo la línea central protagonizada por Depp, Green y Bella Heathcote tiene una auténtica progresión, siendo los dos primeros los más destacables en sus interpretaciones, pero el resto queda reducido a meros testigos presenciales, con sucesos y pasajes sueltos que a medida que avanza el film acaban difuminados (Miller, Pfeiffer, McGrath), o en el peor de los casos, con un giro de 180º innecesario y de chapucera explicación (Moretz). Puede que Seth Grahame-Smith sea conocido gracias a la novela Abraham Lincoln: Cazador de vampiros (cuya versión cinematográfica también cuenta con guión suyo), pero desde luego con este trabajo no ha parado de dar palos de ciego. Sorprende que hayan aprobado un escrito así.

Al film hay que achacarle otro problema importante. Sombras Tenebrosas nunca termina de adquirir una identidad propia, sino que conforma un gran popurrí de momentos. En parte debido a como ya he explicado, la gran cantidad de personajes y el ser tratados muchos de ellos en segundos planos, y por otro lado, a que la película nunca termina de postularse ni como drama, ni como comedia. Demasiado inverosímil para lo primero, demasiado ocasional para lo segundo. Tampoco se le puede considerar un film de horror o de fantasía, pero tiene algunos ingredientes de ambos, ya sea atmósfera, algo de sangre, o alguna que otra transformación; y por supuesto, ahí está el componente románico, el mayor detonante de los hechos, limitada a la historia central, y casi que gracias. Un conjunto de árboles que se ven bien por separados, pero que juntos, forman un bosque muy irregular e inconsistente, dando buenos momentos de vez en cuando, con un ritmo más bien lento, y que no termina de culminar en nunca.

 

 
 

Es una pena, porque como he dicho, Sombras Tenebrosas tiene sus momentos buenos, y hay que reconocer una buena labor en decorados, fotografía, etc; pero una vez más Burton no ha colmado las expectativas, y en mi opinión, pese a ser ligeramente mejor que Alicia, es más doloroso porque esta vez jugaba más en su terreno, y tenía a gente disponible capaz de hacer mejores cosas con un guión mucho más consistente. Y lo triste es que tampoco considero que todo sea culpa suya, más allá de darle luz verde al guión. Por cierto, ¿Barnabas se quema con la luz cuando le da la gana o me lo parece solo a mí?

 

Nota IMDb: 6.5

Nota Metacritic: 55

Nota Filmaffinity: 5.8

Nota mía: 4

 

Cine: Blade Runner

 

Argumento: Cuatro replicantes han huido de una nave espacial matando a varias personas, y han acabado volviendo a la tierra. Rick Deckard es un Blade Runner, un agente especializado en detectar replicantes y eliminarlos. Deckard tendrá que cumplir su obligación y retirar a los recién fugados, pero por el camino se topará con varios dilemas personales, a la vez que descubrirá el motivo por el que los replicantes han regresado a Los Ángeles.

Opinión del Autor:
Blade Runner es una de esas películas tan especiales, que ni siquiera en su momento fue valorada quizás como merecía. Un fracaso comercial en su momento, un film de culto con el tiempo, y definitivamente una obra maestra de la ciencia ficción, son algunas de las etapas que ha pasado el film durante los últimos 30 años desde que se publicara, incluyendo varios montajes y versiones distintas. Concretamente hablaré del montaje que se realizó en 2007, conocido como “Final Cut”. Ridley Scott ya había rodado Alien, y con Blade Runner siguió por unos derroteros con similitudes, pues permaneció afincado en el género de ciencia ficción, y apostó por desarrollar un mundo oscuro y agobiante como fuera la nave Nostronomo. Sin embargo, en esta ocasión adaptaría la historia de la novela creada por Phillip K. Dick llamada ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, y nos trasladaría a un futuro no demasiado lejano donde la colonización de otros planetas estaba a la orden del día. Sin embargo, el desarrollo se centraría en Los Ángeles, en la tierra, en una versión oscura, caótica y distópica.

 

 
 

La historia se centra en los replicantes que se han fugado, y en Deckard, un Blade Runner que debe dar con ellos. A estos se les unen otros personajes, desde Eldon Tyrrel, el creador de los androides, a Rachel, una muchacha que resultará clave para Deckard, no tanto en la misión encomendada, pero sí en lo sentimental y moral. Toda la atmósfera oscura, la investigación y el desarrollo es más propio de las novelas negras, por lo que podríamos calificar a este film de un Sci-Fi Noir, mucho más sustentado por los diálogos que por la acción o el efectismo, aunque de todos esos ingredientes no carece, pues las tomas aéreas de los impresionantes edificios piramidales o las panorámicas del mar luminiscente que representa Los Ángeles, junto a sus conglomerados publicitarios, son una constante y un deleite visual en muchas ocasiones, incluso hoy en día. Las persecuciones, peleas o enfrentamientos con los replicantes son escasos pero representados con una verosimilitud mucho mayor que la mayoría de Sci-fis, sin recurrir a explosiones o tiroteos incontables.

Y a pesar de que los diálogos tienen su importancia, tampoco es un film donde estos estén presentes en cada escena. En muchas ocasiones, las conversaciones son calmadas y tensas, pausadas y de pocas líneas, haciendo que el film pase en muchas ocasiones a un estado mucho más contemplativo, donde la imagen también es un mensaje en sí, donde pequeños detalles dispersos cobran un significado superior y resultan decisivos para dar con la respuesta a las dudas que se puedan plantear; pero como he dicho, los diálogos son igual de importantes, y resaltan mucho más la trascendencia del argumento de Blade Runner, un film mucho más humano de lo que a priori parece ofrecer, ambientado de una manera sensacional, y con una banda sonora complementaria de la mano de Vangelis que es pecado no apreciar, con esos sonidos cristalinos en ocasiones, casi oníricos, sintetizadores futuristas con toques introspectivos, o trompetas intimistas que envuelven como un abrazo.

 

 
 

Blade Runner es, para mi gusto, una obra maestra por muchas razones. Primero de todo, porque su estilo se aleja de lo genérico en la ciencia ficción, haciendo uso de la situación cronológica o ambiental como un componente más del todo que conforma, vital y necesario para su argumento y su desarrollo, creando una atmósfera cruda, sórdida y decadente que se antoja inmersiva. Por otro lado, su historia combina la sencillez del planteamiento, con la profundidad dentro de sus dilemas, y la complejidad final que supone para el espectador entender todo su contenido, todo ello combinando genialmente diálogos inteligentes con una puesta en escena excelente, contrapuesta en sensaciones, y descriptiva por sí sola. Al gusto del público queda si merece tanto reconocimiento, si me quedo corto en elogios, o si les resulta una patochada pretenciosa sin ritmo, pero es curioso como muchas películas tan geniales suelen encontrar recepciones tan dispares y comunes.

 

Nota IMDb: 8.3

Nota Metacritic: 88

Nota FilmAffinity: 8.2 

Nota mía: 10

 

Videojuegos: Deus Ex Human Revolution

 

Sinopsis: Human Revolution nos sitúa en un futuro no muy lejano donde la tecnología ha evolucionado de una manera impensable. Los injertos cibernéticos están a la orden del día, haciendo de aquellos que se equipan con estos dispositivos personas mucho más capaces de desempeñar diversas tareas, pero arrebatándoles parte de su humanidad. La científica Megan Reed y Sarif Industries realizan un descubrimiento asombroso dentro de esta tecnología, pero tras un ataque terrorista  se da por muerta a la doctora y parte del equipo de científicos. Adam Jensen, quien resultara gravemente herido en el ataque, volverá a la vida con casi todo su cuerpo plagado de implantes, y tendrá que ir descubriendo poco a poco la verdad que se esconde tras los ataques y los involucrados.

Opinión del autor: Deus Ex Human Revolution es uno de los mejores regresos que se le podía otorgar a la franquicia creada hace ya cerca de una década por Warren Spector. En un futuro no muy lejano, con una estética cercana al ciberpunk, y con reminiscencias a obras de ciencia ficción como Blade Runner, Human Revolution nos presenta un mundo sumido en la distopía que cada vez ha sido engullido más y más por los avances tecnológicos. Tomaremos el papel de Adam Jensen, un jefe de seguridad que trabaja para Sarif Industries, que tendrá que encargarse de los intereses de la empresa a la vez que intentará descubrir que es lo que se está planeando en la sombra.

 

 

Jugablemente Deus Ex: HR es un título en primera persona que combina elementos de los FPS con el RPG y elementos de sigilo muy cercanos a lo que podíamos experimentar en títulos como Metal Gear Solid o Splinter Cell. Todo ello aderezado por un abanico de posibilidades que contempla desde toma de decisiones en conversaciones, la posibilidad de matar o no a nuestros enemigos, realizar misiones secundarias a la historia principal, y obtener varios finales al terminar la aventura. La variedad de Deus Ex: HR es uno de sus puntos fuertes, pues potencia increíblemente la rejugabilidad, y la longitud del título es significativa teniendo en cuenta todo el contenido adicional en forma de misiones secundarias, o explorando las ciudades en un entorno semi-open world.

Unos de los puntos más álgidos que tiene este título es su argumento. Es uno de los más brillantes que ha dado esta generación, y uno de los más completos. Deus Ex: Human Revolution esconde tras de sí un entramado donde se pone de manifiesto el doble filo que conlleva la evolución científica, tecnológica, y la aplicación de estos campos al ser humano. El poder de las corporaciones y las empresas, el control que se gesta sobre la población, sobre los posibles clientes o usuarios de los nuevos desarrollos, la manipulación mediática, la falta de moralidad o ética en la toma de decisiones de las personas poderosas e influyentes, el sacrificio humano por un posible bien mayor o un interés desproporcionado… Son grandes atributos los que se reúnen en el guión de este título, y es sin duda el más potente motor de juego a la hora de enganchar y dejar ojipláticos a los jugadores. Sin duda alguna, es uno de esos títulos donde se demuestra que la riqueza de los videojuegos no se limita a disparar, correr y saltar, sino que detrás se halla un contenido muchísimo más rico e inspirado que nada tiene que envidiar a otros artes o medios.

 

 

Gráficamente el juego consigue una ambientación asombrosa. Mezcla la tecnología y el panorama recargado y decadente por momentos de los exteriores, con interiores mucho más sobrios pero sin descuidar los detalles y la sofisticación. Los filtros de color (ese dorado permanente en casi todos los entornos) contribuye a crear una mayor atmósfera de tecnología, futurismo, y a la vez rodea todo el ambiente con un aura de tristeza y decadencia que contrasta con ese supuesto progreso que presenta. El mayor problema lo encontramos en los diseños de personajes, donde las animaciones, sobre todo faciales, están por debajo del resto de apartados. Solo esto, y la inclusión de jefes finales, empañan el resultado final. Estos últimos principalmente por ir en contra de la propia filosofía del juego, pues no tenemos más opciones que enfrentarnos directamente, como en cualquier otro FPS, sin más elección, y eso afecta especialmente en un título donde la variedad y el libre albedrio en nuestras elecciones o en el desarrollo de nuestro personaje son tan importantes.

A pesar de ello, Deus Ex: Human Revolution no termina de bajar ese escalón que supone la excelencia. Independientemente de cómo puedan influirte a ti esos defectos, estamos hablando de un título que dentro del catálogo de videojuegos de cualquier consola, e incluso en PC, apenas puede encontrar alguien que haga par o sombra por encima. Tendríamos que remontarnos a los anteriores Deus Ex para toparnos con algo similar a ese nivel. Es un juego que disfrutar por su gran cantidad de virtudes, y sobre todo, es uno de esos títulos que pone en jaque a todo aquel que dude que los videojuegos, cada vez más, sean uno de los medios artísticos más profundos y enriquecedores de nuestro actual panorama.

 

 

 

Nota Metacritic: 90 (PC), 89 (PS3, X360)

Nota mía: 10

Cine: Scott Pilgrim contra el mundo

Argumento: Scott Pilgrim es un adolescente aficionado a la música o los videojuegos que un día conoce a Ramona Flowers, una peculiar muchacha de pelo rosa que aparece en sus sueños, y de la que Scott se enamora. Sin embargo, si Pilgrim quiere conquistar el corazón de Flowers, primero tendrá que pelear contra los siete malvados ex novios de Ramona, lo que complicará mucho las cosas.

Opinión del autor: Basado en el cómic del mismo nombre (y que he leído al completo), Scott Pilgrim es un film de entretenimiento puro, donde prima por encima de todo un ritmo por lo general muy dinámico, un humor que raya la absurdez absoluta, y una ingente cantidad de referencias a la cultura pop y geek. Los que estén muy situados en el mundo de los videojuegos, etcétera, sabrán captar muchos de esos elementos. Sin irnos muy lejos de la sinopsis, los siete malvados ex son un símil muy empleado en los videojuegos, como por ejemplo los siete lacayos de Bowser en Super Mario World, etc. Los que no estén tan puestos, probablemente se sientan algo desubicados.


El director elegido para la película es Edgar Wright, una elección muy correcta en mi opinión, porque ya demostró tener un estilo de dirección muy dinámico en cintas como Shaun of the dead o Hot Fuzz, y eso le viene como anillo al dedo a Scott Pilgrim. Gran parte del metraje se emplea en las pelas contra los ex de Ramona, y eso se traduce en mucho efectismo, pues están lejos de ser peleas normales y corrientes. Fuera de los combates la cosa no cambia en exceso, ya que el film está plagado de efectos, con onomatopeyas y otros efectos de cómic que dota a la película de un aspecto visual único. El ritmo apenas se detiene, e incluso las conversaciones más mundanas pueden tener algún guiño, chascarrillo o detalle que hacen que no olvides que tipo de película estás viendo.

Encarnando a Scott Pilgrim tenemos a Michael Cera, que a mí personalmente no me termina de convencer (el Pilgrim de Cera parece una versión más pánfila y pringada que la del cómic, que era mucho más vivaz). Mary Elisabeth Winstead como Ramona da algo más el pego, y el resto del plantel cumple, suficientemente bien caracterizados y parecidos. Para mí el mayor problema de Scott Pilgrim es que a nivel argumental es muy vacío. Es simplemente puro entretenimiento audiovisual, pero a nivel de historia de muy plano y nos deja bastante indiferentes en todo momento. Puede que trate de rascar un poco en algunos aspectos de la infidelidad, pero todo queda a un segundo plano, porque al final el film es lo que es, y no da más de sí. El cómic, desde mi punto de vista, tampoco daba más allá, pero funcionaba ligeramente mejor, bien porque toda la historia está mucho más expandida (se nota mucho a mitad de peli como meten el turbo para centrarse en las peleas), o bien porque el formato de novela gráfica es más convincente para este tipo de película.


En resumen, Scott Pilgrim contra el mundo es una película de entretenimiento bastante buena, con una personalidad muy propia y distinta a lo que se haya visto, sobre todo a lo referente al estilo audiovisual, que hará las delicias de muchos aficionados a los cómics, videojuegos o la cultura pop, y sobre todo a los que estén en la adolescencia, pues el estilo rápido, dinámico, y ese halo de humor absurdo que asalta una y otra vez la cinta, son ingredientes que calan muy fácilmente entre la muchachada. Para los que quieran algo más profundo a nivel argumental, o se sientan un tanto desorientados con las continuas referencias culturales del film, no será la película idónea.

 

Nota IMDb: 7.6

Nota Metacritic: 6.9

Nota Filmaffinity: 6.7

Nota mía: 7

Cine: Chronicle

 
 

Argumento: Andrew es un adolescente marginal y apartado que un día decide comprar una cámara y grabar el día a día de su vida como afición. Una noche, junto a su primo Matt, y uno de los chicos más populares del instituto, Steve, descubren un agujero en el suelo que les lleva hasta un extraño artefacto que les confiere poderes. Los tres muchachos irán descubriendo poco a poco sus nuevas capacidades, aunque también sus vidas personales influirán en su nuevo y recién estrenado estado.

Opinión del autor: Chronicle es mayormente un drama juvenil, al que se le ha añadido como ingrediente explosivo una lista de poderes que va desde una simple telequinesis o volar, hasta “evoluciones” relacionadas que no citaré ahora para que veáis esta película lo más “vírgenes” posible. A esto hay que sumarle que, si es posible, no veáis el tráiler (aunque el film ya se estrenó hace un par de meses), ya que es de esos que te destripan más de la cuenta. Entrando en materia, se trata de un film de bajo presupuesto, lo cual se nota en algunos apartados técnicos (¡¡¡esos cromas!!!), aunque paradójicamente también luce algunas escenas muy efectistas, como ejemplo de ello, el primer vuelo en el cielo de los tres chicos, o el acto final. Para ello se han servido también de la técnica “found footage”, también conocida como la cámara en mano que ya se ha usado en películas como “.Rec” o “Mostruoso” como ejemplos más conocidos, y que, como citaré más adelante, tiene algunos usos muy interesantes.

 

 
 

Andrew es el eje central de la trama, ya que de entrada la principal cámara que se usa es la suya, la que él compra para grabar su día a día, que va desde el bullying que sufre en el instituto, el maltrato de su padre, o el penoso estado moribundo de su madre. Una penosa vida que se verá radicalmente modificada gracias a los poderes que adquieren tanto él como su primo Matt y Steve, el chico popular del instituto. Un trío peculiar pero que se afianza a medida que exploran juntos sus nuevos poderes. También surgen problemas, sobre todo a nivel personal, y esto influye directamente a Andrew nuevamente. Toda su vida es una bomba de relojería, y estos recién adquiridos poderes de Andrew pueden ser su salvación o su perdición.

A nivel argumental, es un film claramente destinado al público joven, y en gran parte es una crítica a toda esa superficialidad que respira la muchachada que comprende edades desde los 12 hasta los 20 (cifra arriba, cifra abajo), llámese también edad del pavo, pero sobre todo, la etapa más dura de todo chico/a, donde las apariencias son lo primero hacia lo que enfocan nuestros congéneres, si somos populares, si tenemos un talento, algo especial… aquellos excluidos son presas diarias de depredadores, y Andrew es una de esas presas cohibidas por la presión a la par que por la soledad e indiferencia que le brindan los demás. Más aún si en su propia casa recibe más palos que abrazos, lo cual también es una llamada de atención a la familia.

 

 
 

Pese a las bondades del film, no escapa a algunos problemas en mi opinión. Todo lo relevante a las secuencias donde los chicos descubren sus poderes, se antojan vacías, carentes de interés más allá de qué otra cosa nueva han aprendido, y eso ocupa prácticamente media película, incluyendo periodos de la vida de Andrew. El Found Footage es ocurrente e ingenioso cuando el director recurre a la telequinesis para manejar más libremente la cámara y tomar planos aéreos o en ángulos imposibles, además también de emplear múltiples cámaras para enfocar los acontecimientos, no conformándose con la cámara en mano sino también con todo un elenco que va desde cámaras de vigilancia, policiales, móviles, etcétera. Sin embargo, la cámara de Andrew se muestra intrusiva en algunas secuencias donde no queda demasiado verosímil grabar dicha situación, lo cual rompe un poco la credibilidad del formato, o del propio personaje de Andrew, preguntándonos por qué haría eso.

 

Chronicle es una película sencilla en muchos aspectos, no solo por su bajo presupuesto, sino también por su propuesta, uniendo dos conceptos simples, pero que juntos originan situaciones peculiares y algún que otro dilema que enriquece la experiencia. Es un film bastante corto de duración, y que en algunos momentos da la sensación de “no dar para más”, pero resulta entretenida durante su visionado, contiene escenas muy inmersivas, y en particular esos diez minutos finales son bastante buenos.

 

Nota IMDb: 7.3

Nota Metacritic: 69

Nota mía: 7