American Flagg, la obra maestra perdida (I)

¡Viva la nostalgia!

En esta especie de retorno de los 80 los comics son de los principales agraciados. Ya hace muchos años que los comics dejaron de ser algo para adolescewntes y niños sin dinero. Si te gustan los comics más vale que prepares el bolsillo. Y los 80 supusieron una transformación radical en el comic americano. Los que habían leido los comics de los 70, los comics de la EC, The Spirit, empezaban a trabajar en la industria de comic de Superhéroes, es decir, sobre todo Marvel y DC.

Hasta ese momento se seguían las andanzas de los superheroes, no de los autores. Pero las cosas estaban cambiando.

En Marvel había un comic que, siendo canónicamente de super héroes, La Patrulla-X, había cambiado el comic de Super-Heroes con personajes con lso pies de barro, mujeres con carácter, personajes de todo el mundo e historias que podían no terminar bien para los protagonistas. Y Lobezno, un personaje único hasta el momentoque, a patir de entonces se repetiría en todos los grupos de superheroes. Los autores se hicieron famosos y se lo reconocieron: Chris Claremont y John Byrne.

Por otro lado, había un comic que estaba a punto de cerrar. era un remedo cutre de Spiderman con un personaje triste que estaba ciego y no tenía poderes. Los autores no habían sabido sacarle partido y entonces el cómic cambió, se volvió oscuro, tuvo elementos exóticos (japón, grecia), comvirtió un barrio de New York en parte sustancial de la historia e hizo que todo el mundo quisiera saber qué podía ahcer ese abogado ciego contra el dueño de Nueva York. El comic era Daredevil, el autor Frank Miller y era lo qe había que leer si querías disfrutar. Cambió la forma de contar historias, utilizó el silencio, muchos elementos del manga los adaptó y las viñetas cambiaban en función de la historia, para acelerar o retrasar el ritmo.

Este empujón de autores con talento se unió a la llegada de autores ingleses a Estados Unidos con historias muy diferentes que la gente leía con gran interés.

El reconocimiento de que los comics los hacían autores y que según quien fuera el autor el comic era mejor o peor, se impuso definitivamente y llevó a que se realizaran grandes comics en esa década pues se empezó a seguir al autor.

Miracleman, V de Vendetta, Crisis en tierras infnitas, The Question, Animal Man, Batman año uno, Ronin, Superman, Los cuatro fantásticos, Doom Patrol, Blackhawk, The Shadow, y decenas y decenas más llegaron a las librerías de comics y dieron lugar a dos obras maestras indiscutibles del comic mundial.

Watchmen de Alan moore y Dave Gibbons y Batman The Dark Knight de Frank Miller y Klaus Janson.

En paralelo a la corriente principal estaba la corriente independiente. Howard Chaykin era un autor que ya tenía magníficos comics como Cody Starbuck y su siguiente obra aunaría las cualidades que tenían Watchemn y Darknight: una gran historia, revolución formal del lenguaje del comic y un magnífico dibujo. (continuará…)

American Flagg, la obra maestra perdida (II)

Cuando se habla de las obras maestras del comic de superhéroes casi siempre se menciona al Dark Knight, Watchmen y Sandman.

Dejando aparte que para incluir a Sandman hay que estirar mucho (pero mucho) el concepto del comic de super heroes, en la mayoría de los casos se olvida American Flagg.

Quizá porque apareció en una editorial independiente, First Comics,  cuando los autores ingleses y americanos estaban revolucionando el comic desde las dos editoriales principales.

Quizá porque es abiertamente irreverente e irónica retratando los mles de nuestra sociedad y le falta la solemnidad de estos comics, que dicen a cada página que están creando ARTE con mayúsculas, sino que las cargas de profundidad las envuelve en una historia muy amena, bien escrita, con mejores diálogos y aún mejor dibujada. Porque Howard Chakin es ante todo un gran dibujante. Sus héroes, por muy golfos que puedan quedar tienen una planta heróica. Las chicas son Vamps despampanantes, La tecnología tiene un aspecto de lo más avanzado. Pero lo mejor es la forma de contarlo con viñetas que se rompen, se multiplican o se convierten en una sola a toda la página según la necesidad de la historia y con el uso de las onomaptopeyas como parte integrante e iimportantísima de la viñeta para transmitir el ambiente de la situación que esté presentando.

Esto en lo formal, en cuanto a la historia, estamos en un futuro en el que la tierra es poco más que un deshecho, la corporación Megaplex se la ha quedado por casi nada y la gente adinerada se ha podido ir a Marte. Reuben Flagg, un actor de películas de acción sustituido por una imagen holográfica, decide ganarse la vida como policía, lo que representaba, y regresa a la tierra. A partir de aquí, la lucha del mujeriego Reuben Flagg contra la injusticia es apasionante por todo lo que se presenta en esa lucha. Porque es un héroe pero a su manera poco ortodoxa, y está rodeado de la peor calaña que representan a los medios de comunicación, la religión, los políticos, los deportes de masas, la pornografía, la prostitución, todo pasa por el tamiz caústico de esta aparente historia de aventuras de ciencia ficción.

El caso es que de American Flagg se hablaba en los mentideros del comic con reverencia desde hace muchos años pero apenas los cinco primeros números fueron publicados en España en la legendaria Zona 84.

Después, nada durante prácticamente 30 años.

Hasta que en Estados unidos se anunción la reedición de la obra editada inicialmente por First Comics, en volúmenes por parte de Dynamite.

Ante esta edición hubo una pelea por los derechos que se prolongó durante años y que, cuando finalmente Norma se quedó con los derechos, tardó cuatro años en sacarla al mercado.

Pero la espera ha merecido la pena, en un solo tomo se recogen los 14 primeros números editados con una calidad exquisita, muy buen papel, tapa dura y una sobrecubierta con la impactante portada con la que abrí la anterior entrada dedicada a American Flagg.

Es un gran comic que se mantiene completamente actual. La especulación, el cambio climático, el abuso, la corrupción, la prostitución, la pornografía, el tener que apctar con el diablo para conseguir hacer algo bien, son desgraciadamente, temas que se mantenienen en el tiempo como si de una obra editada ayer se tratara. En cambio, el dibujo, el guión y la forma de contarlo supera a todo lo que se puede encontrar nuevo a día de hoy en la librería.

Si a alguien le gustan las buenas historias en general y el comic en particular, se lo recomiendo con toda confianza. Si, además, le gustan las historias de ciencia ficción, hará que busque las demás obras de Howard Chaykin.

Por si esto sucede, vaya por delante que es un autor con varios comics de muchísimos kilates.

De mis favoritos destacaría La Sombra, Vlackhawks, Las aventuras de Fahfhrd y el Ratonero Gris, con dibujos de Mike Mignola, Ironwolf, las llamas de la revolución, con diibujos también de Mignola, la magistral Twilight con espectaculares dibujos de José Luis García López, Batman, oscuras lealtades, Black Kiss, Power and GLory, The Bite Club.

Pero para ver la extraordinaria brillantez de Chaykin recomiendo leer el recopilatorio de historias cortas Batman Black and White. Su historia, crímenes cotidianos, es sin duda la mejor y más impactante de un cojunto de muy buenas historia. Pero esa impresiona.

Saludos fremen