Las nuevas series: The Newsroom

Aaron Sorkin es el dios de la televisión. Creó la que es considerada por muchos, por ejemplo por mí, la mejor serie de la historia de la televisión, El ala oeste de la casa blanca. Una serie valiente, apasionante, divertida, dramática y muy, muy interesante cuyas siete temporadas son un punto de inflexión en la televisión. La historia trata sobre el presidente de Estados Unidos, un ficticio Jed Batlett magistralmente interpretado por Michael Sheen, y su gabinete y todo lo que ocurre durante esta preseidencia. Si no la habéis visto, por Dios, buscadla.

 
Jed Bartlett, ya quisieran los americanos tener ese presidente.

Años antes ya apuntaba maneras couando escribió el guión de Algunos hombres buenos, una muy buena película con algunos momentos antológicos en los cuales el inconmensurable talento de Sorkin para los diálogos sale a la luz a traves del inconmensurable talento de Jack Nicholson.

Después del Ala Oeste hizo Studio 60, otra gran serie sobre un programa de humor en directo al estilo del Saturday Night Live. Algunas de las críticas más corrosivas y profundas a la guerra de Irak las he visto en esa serie, la cual se sostiene en magníficas historias y extraordinarios actores.

Quizá demasiada miel para el puñado de asnos de la NBC los cuales la cancelaron después de la primera temporada, no tanto porque las audiencias no acompañaran como porque era "poco patriótica" y demasiado crítica con el gobierno Bush y los grupos de presión habituales ejercieron las amenazas habituales y la cadena del pavo la canceló.

Aaro Sorkin después de esto escribió la guerra de Charlie Wilson,  y la que fue su espaldarazo para poder intentarlo de nuevo, La red social.

La fundación de Facebook es un tema que no podría importarme menos. Si un día lo comentaban en Xataka, lo leería, pero ver una película sobre esto no me lo hubiera planteado. Pues la película es sensacional, tanto de guión como de dirección y Sorkin ganó un merecidísmo y más que cantado oscar al mejor guión.

La HBO, por su lado, siempre ha tenido un gran prestigio, series como Los soprano, Deadwood, Tru Blood o Roma lo demuestran, pero nunca tuvo un éxito tan apabullante como Juego de Tronos.

En pleno ascenso da ambos, decidieron hacer una serie juntos. Aaron Sorkin ya no tendría que preocuparse por las audiencias, pues es un canal de pago, ni por lo que dijera, pues es una cadena con contenidos adultos. Y la HBO se llevaba la nueva serie del ganador del oscar al mejor guión, nuevamente nominado al año siguiente por Moneyball.

Así, las expectativas sobre la nueva serie eran extremas y se han cumplido, aunque no totalmente.

La serie trata sobre un programa de noticias y es un enfrentamiento entre la ética y las audiencias magníficamente bien contado, con los diálogos marca de la casa y unos actores en estado de gracia, como Jeff Daniels, al cual no había visto tan bien nunca, Emily Mortimer, Sam Waterston u Olivia Munn. Las relaciones entre los miembros de la redacción,las relaciones  con la dirección y el tratamiento de las noticias son los prinncipales motores de la serie.

Me recuerda a Lou Grant , la gran serie de periodistas de James L. Brooks (otro genio) y lo mejor es que por el momento, no desmerece.

Así, buenas historias (el primer capítulo es brutal), actores en plena forma y diálogos rápidos e ingeniosos, una serie que merece mucho la pena (8,7 de media en IMDB).

La única pega, por lo que dicen que no ha cumplido con todas las expectativas, es poqrque no es mejor que el Ala Oeste. Le habían dado todo para crear una obra maestra absoluta y se esperba eso, como mínimo. El resultado es muy bueno pero no es mejor que el Ala Oeste.

Aún.

Porque la serie es magnífica y solo van tres capítulos, tiene posibilidades de ser aún mejor. De cualquier forma, es de lo mejor que se puede ver en televisión actualmente.

Eso sí, no es para todo el mundo. Se basa mucho en la fuerza de los diálogos y en conflictos éticos, como ha hecho siempre Sorkin, por lo que si no te gusta el estilo Sorkin, la odiarás con toda tu alma.

Para todos los demás, sería pecado perdérsela.

 Saludos fremen.