Las nuevas series: Under the dome

 

Por fin se ha estrenado en USA la serie más esperada del verano. Y vaya por delante que cumple sobradamente.

 Stephen King es uno de los autores que más suerte ha tenido en sus adaptaciones tanto para cine como para televisión. Christine, Carrie, Los chicos el maíz, Misery, Verano de corrupción, Perseguido, Cadena perpetua o Cuenta conmigo en cine y el misterio de Salem’s Lot, La zona muerta, Kingdom Hospital o Haven en televisión son algunas de sus obras que han tenido mejor reflejo en imágenes.

A esta selecta colección se ha unido esta semana Under the dome. Adaptando la novela de Stephen King, productor y también guionista, Brian K. Vaughan escribe el episodio. Es uno de los guionistas de Perdidos pero, además, es un extraordinario guionista de comics, creador de Exiles y sobre todo Y, el último hombre, así como el extraordinario comic online de ciencia ficción The Private Eye (con dibujo de Marcos Martin).

 Son muy buenos mimbres, contando con un director muy competente como Jack Bender, que ha dirigido muchos episodios de Perdidos, Los soprano o Alias, y el elenco acompaña.

 El piloto es modélico, muestra los distintos habitantes de Chester’s Mill en su vida normal cuando, de improviso, una especie de muro invisible cae alrededor del pueblo y aísla completamente al pueblo.

 El interés se mantiene muy bien, primero porque el efecto del muro, que pronto se descubre cúpula, es bastante espectacular, con accidentes de aviación, camiones o una vaca limpiamente dividida por la mitad, pero, sobre todo, porque los personajes son muy interesantes, desde un asesino que queda atrapado dentro de la cúpula (Mike Vogel, "Monstruoso"), una periodista, un universitario psicópata, su medio novia ligera de cascos, un concejal con un secreto (interpretado por un Dean Norris que cuando lo veo no puedo evitar pensar que su papel lo bordaría Michael Chiklis) o un sheriff con marcapasos (Jeff Fahey, que con los años se le nota menos lo limitado que es como actor) y que sabe más de lo que cuenta.

 Para un piloto de 42 minutos cumple magistralmente, deja con muchas ganas de saber qué más pasará. Sobre todo ante el cliffhanger del final.

 Ciencia ficción, misterio y suspense de alta calidad ¿Qué más se puede pedir? Muy recomendable.

 Saludos fremen.