The swapper

Hace unos días adquirí este juego en la propia página de los desarrolladores. La verdad, así da gusto, sale más barato que en Steam,  te da clave de Steam para que lo actives en la tienda y además te da la descarga directa y sin DRM.

Claro que de poco serviría si no fuera un buen juego y no lo es, es superlativo.

Tengo cierta prevención respecto a algunos juegos indies exaltados hasta las más altas glorias por críticos gafapasta, que también tenemos en los videojuegos como en los otros sectores de cultura "no oficial" cuando no son más que fans con ínfulas y unos cuantos años de más que parece que necesitan que el sector se convierta en arte para que justifique el jugar con sus cerca de cuarenta años. Apuesto a que les molesta incluso que se denomine jugar. A lo mejor preferirían "tener una experiencia lúdica interactiva trascendente".

Bueno, pues esa gente escapada de Mondo pixel y adláteres me ponen bastante nervioso en sus filias y fobias y en general, sus alabanzas desmedidas hacia lo que son un puñado de píxeles que ya parecían malos comparados con el Némesis de mi MSX (1985), por lo que lo de los juegos indies lo tengo un poco aparcado.

Aún así, tengo unos cuantos que me han gustado mucho como Braid, Limbo, Bastion, Shadow Complex, Torchlight o Trine.

Y ahora The Swapper.

Todos ellos comparten una estética muy cuidada que ayuda a que el juego sea mejor. Por supuesto todos ellos tienen unas mecánicas de juego muy depuradas, muy divertidas y en buena medida distintas de los juegos AAA.

En eso The Swapper no es una excepción.

 

The swapper es un juego de puzles y ciencia ficción. El protagonista está en una estación espacial y tiene que buscar la forma de salir. Puede crear con una pistola hasta cuatro clones de sí mismo y transferir su conciencia a estos. Sin embargo, en ciertas condiciones de la estación no se pueden crear clones o transferir la conciencia. Con estas premisas, atravesar la estación espacial, recogiendo orbes de energía para hacer funcionar los teleportadores o las unidades de memoria, pantalla a pantalla, es todo un reto.

 

Además de desafiante, el juego crea con los gráficos y la música y esa soledad de tú con tu ingenio frente a esa sección de la nave que no sabes como superar, que recuerda en algunos momentos a la película Moon (buenísima). Los diseños, en cambio, recuerdan a los de Alien. Sin embargo, no hay monstruos de los que huir sino que el reto es conseguir salir de la estación.

La mecánica es muy divertida y desafiante y con esas posibilidades tan básicas se superan pantallas que a priori parecen absolutamente imposibles.

Podría recordar un poco a Trine, pero la colaboración en este caso la haces con tus propios clones, y el resultado es original, divertido y desafiante, con buenos gráficos y una muy adecuada atmósfera.

La gente de Facepalm ha hecho un trabajo soberbio, lo recomiendo con entusiasmo. Y en su web solo cuesta 14.99 $. 

Saludos fremen.