Wolf’s Children, una película más allá de los géneros.

Esta es una de las mejores películas que he visto este verano y una gran película en general. Desde luego, Hayao Miyazaki ya tiene heredero como maestro de la animación y no es su hijo Goro.

Mamoru Hosoda es el responsable de una película preciosa, tierna, emotiva y sin embargo igualmente interesante para los aficionados a películas con un enfoque más directo a la acción.

Las películas sobre sentimientos, de las que España es una inagotable fuente, tienen un hándicap para el que esto escribe y es que, en la grandísima mayoría de los casos, esos sentimientos sustituyen a la historia. Es decir, pueden tener magistrales interpretaciones pero en la película no pasa nada. Todo es tan intimista, tan profundo y conmovedor que no hay otra historia que sirva como motor a la película. Casablanca tenía los Nazis y no dejaba de ser una gran historia de amor.

Mamoru Hosoda tiene una asombrosa habilidad para hibridar en sus películas temas casi antagónicos y conseguir que no solo encajen sino que se retroalimenten mutuamente consiguiendo un resultado mucho más satisfactorios que el resultado de esos temas por separado.

Ha hecho tres grandes películas seguidas y en todas se da esta hábil utilización de las características típicas de los temas contrapuestos. Quizá en "La chica que saltaba a través del tiempo"  ´los temas sean más complementarios, pero en Summer Wars se da una parte que es el cyberspacio y una "guerra" digital y otra parte que es el costumbrismo y la familia y el resultado es mucho mejor que ver una peli de ciencia ficción o una sobre las costumbres en una familia japonesa, consigue un todo que trasciende los géneros logrando una obra maestra. Por cierto, Selecta acaba de sacar una maravillosa edición que incluye Bluray, DVD y un flipbook, aparte de extras y que recomiendo con la seguridad de que es la mejor compra que he hecho este verano.

En Wolf’s Children se repite esta fórmula e igualmente con increíbles resultados.

Es la historia de una madre que cría a sus dos hijos y tiene que superar los miedos y las dificultades que esto conlleva. También es la historia del encuentro entre una humana y un hombre lobo y como han de ocultarlo en la sociedad normal, más aún cuando tienen descendencia.

De nuevo, consigue hibridar ambas ideas y el resultado es portentoso, una obra maestra a la que acompaña una animación maravillosa, unas imágenes que se graban en la retina y una música orquestal de corte clásico que acompaña a la perfección cada escena de la película.

Ante esto, que la película ganara premiso o no sería redundante, pero ha ganado el premio a la mejor película de animación en Japón (como las dos anteriores de Hosoda) y en Sitges (también como las dos anteriores de Hosoda).

La película es muy recomendable verla, se sea fan del anime o no, ni siquiera hace falta que te guste el cine, solo se necesita que te gusten las buenas historias.

Saludos fremen.