Doctor Who: El día del Doctor

Tenía pendiente dar mi impresión respecto al episodio especial que celebra el 50 aniversario de Doctor Who pero la entrada que hice se borró y me aburre escribir dos veces lo mismo.

No obstante, en este caso lo hago porque vaya por delante que fue un gran episodio, divertido, épico, emotivo, espectacular pero también descompensado.

Divertido porque los dos doctores (David Tennant y Matt Smith) tienen una gran vis cómica y la trama inicial de la invasión de los Zygons es bastante ligerita y da oportunidad de lucirse a ellos y a John Hurt.

Sirve de introducción y catalizador para reunir a los tres doctores y que se vaya a la parte más potente e intensa del episodio que es la guerra del tiempo y las consecuencias de los actos xenocidas del doctor.

Esta parte es la que aúna los momentos épicos en medio de la guerra del tiempo, los 13 doctores (sí, 13) atacando al unísono, y también es la parte más espectacular.


Uno de los cuadros: La caída de Gallifrey o Nunca Más ¿O no…?

Por un lado el episodio es en 3D y está realmente bien hecho, aunque algunos movimientos de cámara están rodados como si fuera 2D y crea estela y marea un poco, pero son un par de momentos puntuales y en cambio las secuencias de acción son espectaculares y las secuencias en la National Gallery mostrando el arte de Gallifrey queda impresionante.

Varios momentos emotivos hay, como ver al Lobo Malo encarnado por Billie Piper, el afrontar sus actos los tres doctores o el final cuando el Doctor habla con el Conservador del museo, un Conservador muy especial.

A todo esto hay que añadir que las interpretaciones de Matt Smith y David Tennant son soberbias pero la de John Hurt está a la altura y da pena que solo encarne por esta vez al Doctor de la Guerra.

Además, la historia tiene varios giros muy buenos. Por ejemplo, utiliza de forma muy inteligente el hecho que cada uno de los doctores estuviera en una época distinta cuando terminan reuniéndose.

El final le dan un cambio a la historia del Doctor que tiene cierta inspiración de J.J. Abrahms y que a su vez abre la puerta a multitud de interrogantes.


Un momento crucial en la historia de El Doctor.

Todo esto por la parte buena, pero tiene sus pegas, sobre todo, que está descompensado. Por un lado, la trama de los Zygons es más bien flojita, un tanto bufa y deja la resolución de la invasión a una elipsis, mientras que toda la parte de la Guerra del tiempo es muy potente , por lo que el contraste entre ambas tramas chirría bastante.

Además, el papel de Jenna Louis Coleman, la actual compañera del Doctor, es casi anecdótico.

No obstante es aceptable y el episodio para mí es candidato desde ya al premio Hugo de este año y es un más que digno capítulo para celebrar el 50 aniversario.

Stephen Moffat  hace un magnífico guión y resuelve muy bien todas las paradojas temporales que los viajes en el tiempo siempre causan.

En definitiva, muy buen episodio, grandes actores, gran historia y con cambios muy significativos, todo lo que esperaba de este episodio.

Saludos fremen.