Ha muerto Adolfo Suárez

 

Los últimos días de la dictadura franquista fueron muy confusos. Parecía que se iba a pepetuar el régimen con personajes como Carrero Blanco primero o Arias Navarro después con la inención de entronizar a Juan Carlos de Borbón por delante de su padre y mantener el régimen en las mismas condiciones, con un rey absolutista en lugar de un caudillo, apoyado por el ejército.

No contaban con que les podrían dar el mayor golpe de mano que se haya dado en una democracia y eso lo hicieron dos hombres con el posterior apoyo de los mejores políticos con los que ha contado cada fuerza politica.

Salió bien, pero se la jugaron.

Un príncipe al que ya le habían prometido un país aunque no veía nada claro ese papel de hombre de paja del ejército y que creía en modernizar y democratizar España. Otro hombre, ex director de televisión española y secretario general del movimiento que no parecía sospechoso de ser un demócrata pero que se convertiría en el más importante de España.

Corría el año 1976 y el ya rey Juan Carlos I nombra presidente a Adolfo Suárez.

A partir de ahí, lo revoluciona todo. Consigue sacar adelante, en una acto increíble, casi milagroso, de concordia y mano izquierda, conteniendo el ejército con la imprescindible ayuda de Gutiérrez Mellado, y logrando el consenso de las fuerzas políticas franquistas y democráticas, el Proyecto de Reforma Política con el cual se da fin a las instituciones franquistas y se abre el camino hacia la Constitución, la aprobación de nuevos partidos políticos y las elecciones generales.

Pasar de una dictadura a una democracia cuando tú eres el presidente y el rey es rey y estar de acuerdo en perder todos esos derechos y prerrogativas con  los que cuentan para favorecer al país que se gobierna. Renunciar al poder para dárselo al pueblo creo que se ha visto en muy pocas ocasiones y menos que salga bien.

Ha tenido que morir Adolfo Suárez para que se le reconozca su fundamental papely aún así siguen siendo elogios contenidos.

Al fin y al cabo, la transición la hicieron todos los partidos políticos con políticos de la talla de  Felipe González, Manuel Fraga Iribarne,  Santiago Carrillo y muchos que los acompañaban, capaces de ver más allá de su ideario para encontrar qué los unía, la promesa de libertad y democracia que se plasmó en la constitución de 1978.

Pero ese tiempo de concordia no significó que fuera sencillo y los roces y enfrentamientos fueron múltiples. Así como hubo un pacto de  apoyo a la Casa Real por la cuál casi nunca ha sido criticada hasta que los escándalos han sido palmarios en los últimos tiempos, las envidias y el querer resaltar su papel en la transición han significado la minusvaloración de la persona que posibilitó el cambio de una dictadura a una democacia, que se jugó la vida en multitud de ocasiones y directamente delante de las metralletas en el intento de golpe de Estado de 1981.

Después la vida fue cruel con él y por fin ha fallecido y podrá descansar en paz, siendo una figura fundamental en nuestra historia, la clave para que a día de hoy esto sea una democracia, tengamos libertad, igualdad y fraternidad.

Otro asunto es que los políticos actuales hayan traicionado la idea de democracia y hayan corrompido todo ese esfuerzo. Sigue siendo mejor que en tiempos de Franco, eso seguro, pero no es esto para lo que se peleó. Para lo que se peleó está en la contitución que todos nos concedimos.

Hoy la ambición desmedida de los políticos que son incapaces de hablar, que como ratas que abandonan el barco quieren buscar su independencia y no luchar con los demás para salir adelante, que ante la corrupción los partidos políticos dicen al contrario "y tú más", que incluyen imputados en las listas, que siguen con listas cerradas, que incumplen los programas políticos, que recortan los derechos de los ciudadanos, que apoyan a los bancos con el dinero de los ciudadanos y estos mismos bancos echan a esos ciudadanos cuando no pueden pagar ante la aceptación del  gobierno y la pasividad cómplice de la oposición, que malvenden el estado de bienestar, en definitiva, al que tan tarde empezaos a incorporarnos y que tan rápido lo están robando.

Complicada situación de la que no se ve fácil salida. La crisis acabará algún día pero España estará vendida por la deuda a los demás países, los trabajadores y parados verán que sus derechos son cambiados por las clases políticas en el poder que no se acuerda de que son servidores y no jefes, que no saben que cuando se consiguió esta democracia salíamos de 40 años de dictadura provocada por la corrupción generalizada de la república.

Ellos tampoco creyeron que el ejército se levantaría y el resultado fue un golpe de estado, una guerra civil y 40 años se tardó en cambiar la dictaduragracias a  la osadía y habilidad de dos hombres que sin cañones ni derramamiento de sangre consiguieron lanzar a un país por el camino que llevaría a ser lo que somos, un país europeo, moderno y conocido a nivel mundial, la primera potencia de habla hispana y entre las veinte economías más importantes del mundo. Y campeones del mundo en esta época en los principales deportes, colectivos e individuales. Con figuras de talla munbdial en la cultura, el deporte, con empresas españolas líderes de sus sectores a nivel mundial. Con todo lo que tenemos encima y lo mal que se están haciendo las cosas, sigue siendo un gran país, pero con un futuro muy negro si no se cambia.

Ha muerto un hombre para la eternidad, descanse en paz.

Saludos fremen.