Child of light. Esto es rol. La poesía es otra cosa.

 

 

 

He terminado el juego más bonito del año.

Child of light tiene un apartado artístico realmente precioso y que no deja de asombrar durante las cerca de 15 horas que ha durado el juego.

La historia es bastante sencilla porque cuenta la lucha de una niña por salvar su patria de una terrible reina malvada.Sin embargo tiene varios giros de guión, algunos que sorprenden por lo cruel cuando parecía un dulce cuento y también me ha sorprendido como lo que parece un cuento con sus princesas, reyes y reinas brujas introduce una crítica a la monarquía en favor de la democracia.

Está contada como un cuento rimado pero parece que todos los grandes poetas habían fallecido y cogieron al primer adolescente juntaletras para los diálogos. No llega a ser para cortarse las venas pero pelín insufrible sí es. También es comprensible porque el trabajo de traducir poesía en poesía es una tarea complicadísima.

Estos son los dos principales puntos negativos, lo demás son todo parabienes.


Batalla contra Ella la araña… o como se llame en Child of Light

Durante la historia se van uniendo distintos personjes con sus propias historias y misiones secundarias. Todos son muy distintos y con habilidades muy diferentes lo que, aparte de dar más variedad al juego, en la parte táctica de los enfrentamientos da mucho juego porque se pueden probar cosas muy distintas.

Los enemigos que vas encontrando en el desarrollo de la historia son muy variados y son más vulnerables a unos ataques que a otros, con espectaculares jefes finales. Además, se pueden evitar las batallas pues los enemigos son visibles y esquivables.

 

Aurora sacando su Excalibur de la piedra.

 

Cuentas con una luciérnaga que te ayuda a recuperar salud y ralentizar a los enemigos entre otras peqeñas tareas. Se supone que es para jugar en cooperativo, pero es poco para que alguien se quede jugando solo a eso. En cambio, para uno solo, es fundamental en las batallas ralentizar al enemigo.

Las batallas son por turnos, tipo final fantasy, y se neceistan tácticas distintas para los enemigos. No obstante, la dificultad es bastante moderada.

Hay momentos en que hasta se mueven las montañas para ayudar

La factura técnica es flipante con un apartado visual precioso, que parece pintado en acuarela, y un apartado sonoro a la altura del técnico, con unas melodías preciosas y adecuadas.

Una vez terminado el juego se puede volver a jugar manteniendo las mejoras conquistadas, lo que está muy bien cuando te has dejado misiones secundarias por jugar, por ejemplo.

En resumidas cuentas, el juego es una sorpresa mayúscula. Parece un juego indie pero con un megaestudio como Ubisoft detrás han hecho una factura técnica de la que pocos indies pueden presumir. La historia en su sencillez esconde algunas sorpresas y la variedad de personajes, situaciones y enemigos así como las variedades tácticas para las batallasestán muy bien, aunque la falta de dificultad hace que sean menos importantes. Muy buen juego, no perfecto, pero muy disfrutable y su relación calidad precio es tremenda. Bien por Ubisoft, ojalá siga por este camino… aunque pueden ahorrarse las rimas.

Saludos fremen.