Las nuevas series: The Leftovers

 

 

The Leftovers es la serie más desconcertante que he visto en los últimos tiempos. No tengo claro si es una obra maestra, un fraude o algo bastante mediocre que se envuelve en misterio para disimular.

El planteamiento es muy potente. Un día cualquier desaparece el 2% de la población mundial. No se sabe porqué, ni a dónde han ido. No se sabe si Cristo bajó y se llevó a los suyos. No se sabe nada, solo que desaparecieron.

Tres años depués vemos cómo siguen las vidas de los que se quedaron.

 

 

El misterio de qué pasó se ha olvidado bastante, nadie averiguó en ese tiempo que había pasado ni porqué, pero las consecuencias siguen marcadas a fuego en las vidas de los que perdieron a alguien, sobre todo, y de la población en general. 

Además, hay algunas cosas extrañas que pueden dar una pequeña pista de por dónde van los tiros.

La serie es bastante coral y sigue la historia de un grupo de gente de Mapleton, New York.

El jefe de policía (Justin Theroux, John Adams)  es hijo del anterior jefe de policía (Scott Glenn) que está en el manicomio,  y por cosas extrañas que está viendo, duda bastante de su cordura. Está muy bien hecho, no tienes claro si está cuerdo o no. No ayuda que el padre le haya dicho, en una completa conversación con nadie, que alguien viene a ayudarle.

Tiene una hija adolescente  (Margaret Qualley) que no bebe pero se mete en fiestas bastante extremas con su amiga (Emily Meade) y que tiene toda esa encantadora rebeldía adolescente por lo que padre e hija se tratan con monosílabos.

Hay una secta, los Culpables Remanentes, que  visten de blanco, no paran de fumar y no hablan. En ella está la esposa del jefe de policía (Amy Brenneman, La juez Amy)

Hay un timador (Patterson Joseph, Londres, distrito criminal) que ha fundado su propia secta en la que está el hijo del jefe de policía  y que podría tener poderes reales de hacer desaparecer el dolor en las personas.

Hay una chica (Liv Tyler, El Señor de los anillos) que decide apuntarse a los Culpables Remanentes (genial nombre, lo primero que hicieron con el de marketing fue prohibirle que volviera a hablar).

Y luego empiezan a interactuar entre sí. Como cuando la alcaldesa decide celebrar el día del recuerdo, aparecen los Culpables Remanentes, los ciudadanos se lanzan contra ellos y  la policía tiene que intervenir.

O el jefe de policía se dedica a matar perros porque dice que ya no son los de antes del suceso.

En general el comportamiento de la gente se ha vuelto más excéntrico y un punto más cruel o menos solidario. Una teoría que se me ocurrió al ver el primer capítulo es que esa gente que desapareció eran buena gente y al no estar, poco a poco, las personas de alrededor perdían su influencia y se iban volviendo más egoistas.

Para el segundo episodio esta teoría parece que pierde mucha fuerza. Sale gente diciendo que algunos de los desaparecidos eran realmente malas personas, que ya está bien de intentar santificarlos.

El caso es que la serie es desconcertante. Hay muchísimas miradas significativas, muchos largos silencios y los comportamientos son bastante extraños. El misterio en sí es totalmente secundario, casi ni una subtrama sino lalgo subyacente a partir de lo cual han seguido con sus vidas.

Las mentes pensantes detrás de la serie son el infame Damon Lindeloffque se ha atrevido a salir de casa después del linchamiento público porel final de Perdidos (también guionizó el resto pero a la gente le defraudó tanto que se olvidaron de todo lo demás), Tom Perrotta, autor del libro y nominado al Oscar por el guión de "Juegos secretos", Peter Berg,director de El tesoro del amazonas y Hancock y Mimi Leder directora de Cadena de favores y Deep Impact. 

Me intriga un poco pero no sé si seguiré con ella hasta el final. El segundo capítulo  abunda en las tramas iniciadas con los distintos protagonistas y no se ve hacia donde va la historia, aunque mantiene el interés y va avanzando.

No obstante es bastante rarita y lenta aunque interesante, pero no para todo el mundo. Veré el tercer capítulo a ver si me engancho.

Saludos fremen.