The Amazing Spiderman 2: El poder de Electro

Dos horas y media de estupidez y aburrimiento. Eso es The Amazing Spiderman 2: El poder de Electro.

La película es mortalmente larga y mortalmente aburrida. Durante los primeros 45 minutos no pasa, en esencia, nada.

Eso sí, salen algunas panorámicas preciosas de Nueva York a vista de Spiderman que hubieran sido geniales si no cantaran los balanceos de Spiderman como si de la PS3 se tratara. Esto es un cumplido, en la trilogía anterior Spiderman parecía escapado de PS2.

De todas formas, los efectos no son el problema de la película, porque salvo eso el resto es muy espectacular.

Aviso, el resto de la entrada contiene spoilers.

El problema de esta película es que tiene el enfoque equivocado, no está equilibrada y el casting es un desastre. Además, oculta una historia de hermanastros separados, cuernos de Norman Osborn y un cortauñas mágico. Solo hay que ver entrelíneas.

Que el enfoque es equivocado y no está bien equilibrada lo digo porque la película se pasa casi una hora de sentimientos, paseítos, te quiero pero no puedo estar contigo, el Capitán fantasma Stacy apareciéndose y mirando fijamente, luego toooda la parte central hasta casi el final es de Electro, todo pelea, derrota, aparición estelar de Harry en el papel de su padre al que defenestran, vuelta a la pela y derrota definitiva. Parte final y breve de Harry convertido en Duende Verde, mata a Gwen Stacy, cinco minutos como mucho de penita y epílogo con el Rino como colofón final que además escatiman y dejan la pela a medias, música muy fuerte y fin.

A ver, de toda la historia de Spiderman, el acto trascendental, el más importante de todos, lo que marca el fin de la inocencia y lo convierte en un héroe trágico, es la muerte de Gwen Stacy. Aquí lo meten casi de clavo, de pasada, sin darle mayor relevancia. Luego llora y pasan cinco meses, pero ¡joder! que es el amor de su vida, lo que le hace respirar, ¿y no es relevante?¿Va entre derroto a Electro y derroto al Rino?

Aún así, la muerte de Gwen Stacy sigue emocionando a los fans de Spiderman, quizá porque Emma Stone es lo único bueno en un casting lamentable y consigue ser convincente y adorable casi todo el tiempo, porque para la parte final le tocan unas frases y unos actos que son insalvables.

Aparte de esto, la parte de Electro es patética. El personaje que interpreta Jamie Foxx es risible y desagradable, no despierta la más mínima empatía, su transformación, su pelea con Spiderman, todo son clichés tras clichés no dejando nada a la imaginación, todo es previsible y aburrido.

La previsibilidad está en toda la película, lo único que me ha sorprendido es no quedarme dormido.

En cuanto al casting, aparte de lo dicho de Jamie Foxx y que Paul Giamatti es muy, muy pequeño para hacer del Rino, así que han tenido que cambiar el papel al de un mafioso ruso que está desquiciado todo el rato dentro de un exoesqueleto con forma de rinoceronte, lo peor es la absoluta ausencia de química entre Peter Parker y Gwen Stacy. Todos están tan sobreactuados que hubo momentos en que creí que estaba viendo Batmany Robin y esperaba que en cualquier momento aparecería Schwarzenegger como Mr. Frio.

Vale, hasta aquí la peli es mala, con un enfoque equivocado, aburrida y previsible, pero es que, además, toma por tontos a los espectadores.

O en realidad hay una subtrama que no han contado:

Hace muchos años Norman Osborn y Richard Parker trabajaban juntos con el adn de las arañas y los monos para curar la nueva y original enfermedad genética que tiene la familia Osborn. Richard Parker va más allá y experimenta con su propio adn, por lo que, si funcionara, como él explica, solo podría funcionar en alguien de su línea de sangre.

En la actualidad Harry se inyecta ese dan híbrido y genera los poderes por lo que va a por Spiderman. Esto sucede, claro está porque en realidad Richard Parker se lió con la mujer de Norman Osborn y es hijo suyo. Ah, y la enfermedad es psicosomática pues quedó muy afectado al ver a su padre. Y los médicos no se han dado cuenta.

Ah, por cierto, la enfermedad la cura uno de los trajes de batalla desarrollado por Oscorp para vendérselo al ejército y entre sus características cura la heridas infligidas en batalla. Todo muy lógico y normal.

En fin un desastre, para qué van a darle sentido al asunto.

Otro igual es la historia del cortaúñas mágico. Spiderman deja unida con telaraña la mano de Gwen al capó de un coche para que no lo siga a la pelea con Electro. Bueno, pues con el cortaúñas corta la telaraña-más-fuerte-que-el-acero de Spiderman sin mayor problema y luego va a la pelea. Mira que era fácil, que hubiera sujetado la ropa o algo así, pero no, qué importa si no tiene coherencia.

En resumen, es larga, aburrida, estúpida, los actores están para matarlos y toma al espectador por idiota. Amenazan con una tercera parte.

Saludos fremen.