El fin del síndrome de Diógenes digital

 

 

En mi cuenta de Steam tengo actualmente 334 juegos. De todos esos solo he jugado a 144 por lo que tengo 190 juegos sin haber jugado siquiera un solo minuto en esta o en otra plataforma.Ante este dislate he decidido ponerle fin como si de un crucero se tratara: los visitaré todos y me guardaré la idea de cuales merecen la pena para jugarlos enteros.En esta primera entrega empezaremos con las primeras impresiones de:

 

Insanity Afterfall

El juego cuenta una historia postapocalíptica que acontece en un refugio en el año 2035. Mi personaje, un tipo llamado Albert, psiquiatra, sale de su oficina después de hackear la puerta que se había estropeado, va a tomar una copa con un amigo en el bar y entonces sale por televisión que es amigo de la república. Los guardias intentan apresarlo y el los derriba primero con los puños y luego con un martillo escondido en una planta. Entonces intenta escapar del bar pero no lo consigue porque los bugs del juego son más rápidos y lo dejan inmovilizado al salir por una esclusa.Los gráficos son muy mediocres por mucho que presuman de Unreal Engine 3. La interacción con los objetos es completamente guiada y ya le puedes pegar un martillazo a una pantalla que ni se inmuta. El movimiento es lento y pesado. Y, además, se cuelga.No creo que siga con él.

Zack Zero

Como si de un Mario se tratara, en Zack Zero tienes que rescatar a tu amada del villano que la ha raptado. Es un juego de plataformas precioso, con unos gráficos coloridos, tres trajes con distintas habilidades, variedad de enemigos y, después del primer nivel, pierdes todos tus poderes del traje y empiezas con lo básico. Una buena forma de motivarte, supongo. El control es muy bueno, está doblado al español y es realmente divertido.Muy buen juego de plataformas, lo retomaré.

 

 

UNEPIC

UnEpic cuenta la historia de un chico que está jugando una partida de rol con sus colegas y termina en un mazmorra, comno si de la serie de dibujos de Dragons y Mazmorras se tratara. El juego tiene bastante sentido del humor y se juega al estilo de un Castlevania. Es entretenido aunque se le ven las costuras, es decir, el apartado gráfico es muy, muy sencillo, con un aspecto más bien feote. La interfaz es muy antigua, quizá buscado adrede, pero también fea y un poco incómoda. En cambio está en castellano, doblado y subtitulado y dejando aparte el apartado técnico el juego va muy fluido y sus requerimientos técnicos serán de risa.Puede que lo retome algún día.

Tres juegos para el primer día. Uno bueno, uno regular y uno malo.

Espero aumentar un poco el ritmo mañana, a ver qué sorpresas me depara mi síndrome de Diógenes.Saludos fremen.