Ocúltame entre las Tumbas de Tim Powers

Tim Powers es uno de los mejores y más dotados autores de fantasía. Un escritor que nunca se ha visto tentado por contar su versión de la Tierra Media sino desarrollar sus propias ideas sobre la fantasía. Por darle más reconocimiento, se le ha nombrado desde precursor a representante del Steam Punk.

Desde ya digo que es una soberana estupidez, no comparte características de ningún tipo con el steam punk.

Por de pronto, sus libros no están en una realidad alternativa en la que se utilice tecnología desarrollada a partir del carbón que no sea la que realmente existía en la época.

Porque una de las grandes características de este escritor es presentar una época de la historia con personajes relevantes de la época y otros inventados siendo muy fiel en la ambientación y, sin embargo, darle una vuelta muy interesante incluyendo magia y elementos sobrenaturales que se imbrican muy bien en la historia.

Nada de pistolas Tesla, barcos voladores movidos por motores a vapor ni cosas similares.

Más bien, poetas románticos ingleses como Shelley, Lord Byron, Wordsworth o Keats, piratas como Barba Negra, escritores como Polidori, la reina de los Icenos Boadicea o Prerafaelistas como Dante Gabriel Rosetti, personajes todos ellos reales pero en una historia pesadillesca con Vampiros, Nefilim, fantasmas, niños no nacidos, etc

Ocúltame entre las Tumbas es la continuación, catorce años después, de una de sus más grandes novelas, La fuerza de su mirada. Realmente es una continuación muy light, con alguna mención a lo largo del libro a Shelley y Lord Byron, incluso una a su mejor personaje inventado, William Ashbless, pero que realmente son anecdóticas, pues transcurre bastantes años después, en 1862 mientras que Lord Byron había fallecido en 1824.

La historia, a grandes rasgos, cuenta como los Nefilim, una versión de los gigantes primigenios mencionados en la Biblia, que son tremendamente poderosos pero que en la época de la historia están bastante transformados y recuerdan en parte a los vampiros, muy poderosos pero con limitaciones y muy unidos a su familia, esto es un mortal elegido por ellos al que ayudan pero a cambio condenan su alma. Es el caso de la poetisa Christina Rosetti, sobrina de Polidori, médico de Lord Byron y autor del relato "El vampiro", ahora transformado él mismo en uno.

 

 Astarté Syriaca de Dante Gabriel Rosetti

El intento de librarse de él y de otra vampira, Boedicea, que en su momento quemó Londres hasta los cimientos y que quiere volver a hacer lo mismo, por parte de los Rosetti, de un veterinario, Crawford, una ex prostituta, McKey y la hija de ambos más el antiguo amigo de Lord Byron, Trelawney es un infierno en un Londres sobrenatural en el que los zapatos traductores que te ocultan de Dios, las alcantarillas de Londres, en el que las ratas son lo mejor que puedes encontrar, el acceso a un oráculo a través de una taberna infecta, el Perro Moteado, que es cualquier cosa menos normal, el Támesis y el coro del pueblo del mar, que habita allí, dan una dimensión tenebrosa y fantasmal al Londres Victoriano en el que transcurre la historia.

Esta, como siempre muy bien escrita, es muy interesante e imaginativa, tanto en las representaciones de la magia como en su utilización. Nada de magos lanzando bolas de fuego, más bien condenas del alma, hablar con los muertos, y similares. Los personajes son muy buenos, muy bien caracterizados y la mezcla de personajes reales como Swinburne o Dante Gabriel Rosetti con otros inventados como Crawford está muy bien hecha y no lastra que unos tengan historia conocida sino que esta la utiliza muy bien para enriquecer la historia que cuenta.

Es una magnífica novela de fantasía oscura en la línea de lo que se espera de un gran escritor como Tim Powers. No es su mejor novela, que para mí siempre será Las Puertas de Anubis, pero sí tiene un gran nivel, casi tanto como La Fuerza de su Mirada.

Lo que menos me ha gustado del libro, el título, que con la moda de Crepúsculo, se puede confundir con una de esas novelas románticas sobrenaturales. La cara que se le puede quedar a quien busque eso y se tope con esta novela será antológica.

Saludos fremen,