Trilogía de «La primera Ley» de Joe Abercrombie

Pocas cosas dan tanta alegría como descubrir a un autor sensacional del que no sabías nada después de llevar décadas leyendo ciencia ficción y fantasía. Me pasó cuando leí Elantris, la primera novela del actualmente consagradísimo Brandon Sanderson y me ha vuelto a pasar al leer La voz de las espadas del británico Joe Abercrombie.

Continuando con el paralelismo con Sanderson, esta trilogía también es su primera obra y también ha conseguido un gran éxito a nivel mundial. Un éxito merecido.

Está claro que cuando llega alguien con una novela demoledora surgen decenas y decenas de obras a su alrededor que procuran adscribirse a la corriente.  Esto se nota más con los Best Sellers. Por ejemplo, con El código DaVinci se despertó una necesidad de escribir cosas similares (La biblia de Barro, El último Catón, etc). Con Crepúsculo surgió una serle de bazofia inmunda denominada Novela Romántica Sobrenatural que inundó las librerías durante tiempo, casi sepultando las secciones de fantasía y terror por desconocimiento de los poco avisados dependientes de las librerías.

En la fantasía ha habido tres grandes corrientes, la más antigua la de Howard, con sus bárbaros en la era Hyboria, la siguiente la de Tolkien y sus magos en la Tierra Media y la más reciente la de George R.R. Martin y su mundo de Poniente con sus retorcidos personajes y sus crudelísimas intrigas, que ha hecho que muchas de las novelas se escriban recordando esta corriente (Malaz, El angel de la noche, de Brent Weeks).

En esta trilogía Abercrombie ni se queda en esta última corriente ni crea una cuarta corriente pero sí hace algo casi inédito, consigue amalgamar la influencia de las tres corrientes en una sola historia, darle coherencia e interés y hacer evolucionar la historia dándole un giro nuevo y distinto pero totalmente lógico.

Para empezar, la trilogía se compone de "La voz de las espadas", "Antes de que los cuelguen" y "El último argumento de los reyes".

La historia comienza con un norteño, Legen "Nuevededos", salvando la vida milagrosamente de la persecuón de los "cabezas planas", una raza de seres creados para matar hombres. En otro momento nos presentarán a Bayaz, el primero de los magos, un trasunto de Gandalf y con un papel similar en la compañía que partirá a la búsqueda de "La semilla", el arma que permitirá salvar a La unión de los seguidores de Khalul, el salvaje profeta del sur que ha traicionado la primera Ley y ha entrado en contacto con la oscuridad e incluso ha comido carne humana, creando una raza de criaturas poderosas llamadas Devoradores, humanos en apariencia pero que perdieron su humanidad hace tiempo.

Los otros personajes que son el eje principal de la trama son Jezal dan Luthar, un petimetre, oficial de La Unión que va a tener un viaje iniciático de los que no se olvidan, Ferro, una ex-esclava con sangre de demonio y un carácter a juego. Todos ellos emprenderán el viaje en busca de la citada "Semilla" un arma antigua y peligrosísima pero que permitiría derrotar al profeta.

En paralelo, en Adua, la capital de La Unión, hay otro personaje importantísimo, Sands dan Glokta, Antiguo caballero de la Unión, fue capturado por los Glukhtos de Khalul en una guerra anterior y torturado durante dos años hasta dejarlo reducido a una ruina, ejerciendo de inquisidor cuando es liberado.

Es sin duda el personaje más complejo e interesante, un ser repulsivo por definición, tanto por su aspecto físico como por su trabajo que es detallado en diversa ocasiones, pero en cambio tiene una aguda inteligencia, una personalidad compleja y no está tan claro que sea un monstruo o que sea el instrumento utilizado por los auténticos monstruos, pues es utilizado por hasta tres amos, mucho más poderosos, pero busca buenas salidas en la lucha por el poder en la capital, que afecta a lo que sucede tanto en el norte como en el sur, lugares donde La unión lucha contra el Rey del Norte y el emperador Khalul, respectivamente.

La trilogía está plagada de buenos personajes que evolucionarán a raíz de los acontecimientos y estos están muy bien hilados en una consecución de intrigas, batallas, incluso romance, que hacen que la historia no decaiga en ningún momento, pero con giros bastante inesperados, no porque no sean lógicos sino porque se salen de lo esperado.

Tmabién hay que destacar el estilo ágil y claro que utiliza el autor. No tiene reparo en alargar una descripción cuando es necesario, pero son las adecuadas, alternadas con la narración de los hechos, con especial habilidad para narrar batallas y peleas individuales. Ya le gustaría a R.A Salvatore aprender a narrar una lucha, que siempre me asombró como Drizzt Do’Urden consiguió sobrevivir siempre que luchaba hacía lo mismo. En estas novelas no es así y no tienen nada que ver la esgrima practicada en Adua con la salvajes luchas de el norte.

También es muy interesante el planteamiento estratégico de la lucha de los ejércitos y como alterna esto con lo que sucede a los personajes que están en la batalla.

Y si el viaje es magnífico, el final es magistral aunque agridulce. Consecuencia de lo que sucede y de que, si se cruzan ciertas líneas, hay consecuencias.

Al final, los temas tratados, la amistad, las segundas intenciones, el bien para la nación por encima de las personas, la traición si el fin justifica los medios, si un hombre realmente puede cambiar y los sacrificios que hay que hacer para conseguir lo que se quiere, y si merece la pena, son el motor detrás de las aventuras, la magia, las peleas o las intrigas.

Es una trilogía sensacional, muy recomendable y que engancha como muy pocos libros que haya leído. Quizá decir que es lo mejor de los últimos diez años sea exagerado, pero entre las cinco mejores novelas, sin duda ninguna.

Saludos fremen.