Cuatro Fantásticos.

Coges un cómic con más de 60 años de historia, el primer cómic de Superhéroes Marvel, con magistrales etapas como la de John Byrne, que gracias al interés que ha despertado en la gente se ha publicado ininterrumpidamadamente hasta este año durante cincuenta y un años para decir "muchas gracias, ya nos ocupamos nosotros, que no tenéis ni idea de cómo son los cuatro fantásticos de verdad, los que molan".

Partamos que Cine y Cómic son cosas distintas. Puede que no sea fiel pero se puede hacer una buena película de superhéroes. Seguro que sí, aunque la historia del cine demuestra que la gran, la aplastante mayoría de adaptaciones que no fueron fieles a la esencia de los personajes consiguieron unos bodrios que no interesaron a nadie. Pero Josh Trank venía de hacer la muy recomendable Chronicle sobre unos chicos con superpoderes y tenía en sus manos los primeros héroes de la era Marvel. ¿Qué podía salir mal?

Pues seguramente nadie creería que podrían salir mal tantas cosas.

Para empezar, podrían no ser los cuatro fantásticos. Es más, nunca los llaman así. Después para poder llegar a más gente cambian la historia para que sea más guay. Así, la fundación Baxter, originalmente creada por Reed Richarsds, es algo que existe para generar beneficios tangibles y tiene entres sus accionistas a los que mandan sobre Franklin Storm, director de la fundación, negro y padre biológico de Johny Storm, también negro y padre de Susan Storm, para esta película Yugoslava o Bosnia, tal vez Croata, balcánica en cualquier caso y adoptada porque sí y al que se añadirán un Reed Richards del instituto y Victor von Doom que es un rebelde guarrete. Pero ya no hay nave espacial. Viajar al espacio es muy de los sesenta. Lo suyo es teleportarse que es más guay aunque Star Trek era de los 60 también, pero no importa, es más guay. Además, nada de la Zona Negativa como otra dimensión, lo llamamos Planeta Cero y todos contentos. Más detalles para que la peli sea aún más guay. La adorable cosa de ojos ¿marrones? ni es nada adorable ni tiene pantalones, ni aparato reproductor, por si os lo habíais preguntado alguna vez en estos 50 años, panda de frikis, que ya podemos comprobarlo por nosotros mismos, porque ponerle un pantalón resultaría ridículo, claro.


Bastante mejor que esta, y eso que la criticaron en su momento.

De todas formas, mi favorito es Muerte. El supergenio científico que vuelve para vengarse haciendo estallar coosas gracias a los poderes del planeta cero,  porque sí y que mata a quien más le ha apoyado por si no nos habíamos enterado que es el malo. Ni armadura, ni genio científico ni nada, le faltó un par de ¡Bwahahahas! para ser el mayor cliché andante de las películas de superhéroes. Por supuesto nada que ver con el original, uno de los más grandes, peligrosos y majestuosos megalómanos de Marvel. No hay nada de eso. No hay nada de los cuatro fantásticos en realidad.

Ah! No nos olvidemos de como el ejército los utiliza como armas junto a los malos que dirigen la fundación, que casi me salto ese cliché.

Pero olvidándome de todo eso, podía ser una buena película de ciencia ficción o de Superhéroes.

Bueno, tiene un comienzo interesante que dura como 40 minutos en los que ves a Reed y Ben Grimm de niños y luego de adolescentes en el instituto, que está bien por ver cómo eran, cómo van a llegar a ser Los cautro fantásticos pero entonces evoluciona a una película de ciencia ficción de serie b en el mal sentido. Tan pronto llega Richards a la fundación Baxter se vuelve todo anodino y predecible. Cuando consiguen los poderes ya cae todo en picado. Las interpretaciones son absolutamente planas, destacando especialmente la de Johny Storm que se pasa cabreado toda la película porque sí. Le falta decirle a su padre que no le comprende, nada de disfrutar de sus poderes, de ser el bromista, esta es una película seria que está redefiniendo el género de superhéroes.

Lo que pasa es que lo redefina para mal. No hay el más mínimo sentido del humor en toda la película, no hay una muestra de superpoderes hasta que pasa una hora de película, se saltan toda la parte en que los héroes aprenden el uso de sus poderes, que suele ser interesante, y pasan directamente a la batalla final con unos efectos muy, muy justitos, similares a una serie de superhéroes  de televisión como Flash. El ritmo es estúpido, lento como para una película de dos horas en que se toman todo el tiempo para contarte como son los personajes, y mal, porque al final nos son más que pinceladas, y luego se precipitan en la última media hora liarse a tortas.

El resultado es una muy mala película de ciencia ficción y superhéroes y la peor película de los cuatro fantásticos con diferencia.

El casting es lamentable, y normalmente Kate Mara, Michael B. Jordan y Miles Teller son actores solventes pero aquí su actuación es penosa y no encajan con los personajes.

Una aclaración, no tengo nada de racista, me toca la moral en la misma medida que se cambien estos personajes a actores negros como que se cambiara a Idris Elba por un blanco, una mujer o un oriental, para hacer Luther, por ejemplo. Simplemente es no respetar ni un poco las historias en las que se basan y hay una plaga de adaptaciones que se lo pasan por el forro las historias, lo que me cabrea, pero que luego son buenas series o películas, pero es que esta es muy, muy mala. Y no es sorpresa, cuando no respetas el original que ha triunfado durante años, no gusta a los fans de cómic y el resto de la gente ve otra película genérica más, sin lo que distingue a, en este caso, los 4 fantásticos, de cualquier otro grupo.

No contentos con presentar semejante mojón, luego el director salió diciendo que si le hubieran dejado hacer su película hubiera sido buena. No sé que ingerencias hubo y si realmente mejoraron o empeoraron el resultado, lo que sí sé es que aceptó el trabajo, cobró el cheque y firmó la película y solo cuando empezaron a lloverle críticas empezó a echar balones fuera. Y no anduvo mal de presupuesto, 120 millones que no se ven por ninguna parte, por cierto, porque un reparto barato y unos efectos cutres son como para hacer una auditoría de a dónde fue el dinero. De cualquier forma, si no estaba de acuerdo, si esa no era su película, que firmara como Alan Smithee o que hubiera dimitido.

Un desastre de película, peor que Daredevil o The Punisher, por ejemplo, y tan aburrida como Green Lantern. Es tan sosa que no sirve ni para reírse de ella.

Al menos han cancelado la secuela.

Saludos fremen.