Star Wars Episodio I: La amenaza fantasma

En estos últimos años está de moda ser friki, cosa que me sorprende muchísimo. No creo que la gran mayoría de los que me leen sean frikis por moda sino porque sus aficiones y gustos coinciden con lo que otros ha decidido llamar frikismo.  Sin embargo, hay una corriente de postureo que se hacen pasar por frikis a los que yo le ponía la Amenaza Fantasma para que entienda lo que implica ser friki. Porque hay pocas películas más bobaliconas, mal contadas y con más entusiasmo por pegarse un tiro en el pie que esta. Mi buen amigo el Sr. Rubio hizo una crítica positiva y argumentada que podéis leer aquí, que, a pesar de mis terribles recuerdos, me hizo pensar que una revisión de la película, ahora que he empezado el maratón previo al estreno de El despertar de la fuerza,  me haría mejorar mi opinión sobre ella.

 

No ha habido forma. Jar Jar Binks es la creación más infame imaginable para la película y se le da un protagonismo enorme que, además lastra todas las escenas épicas y en las que no participa las lastra por culpa del montaje.

Star Wars por fin tuvo su Goofy, inspiración de George Lucas Pues qué bien ¿no?

En esta película George Lucas intentó de nuevo la pirueta que le salió bastante mejor en El Retorno del Jedi, mezclar una trama épica y de aventuras con una parte más infantil como eran los Ewoks. Pero en el episodio VI todo está muy bien compensado.

En cambio, en la Amenaza Fantasma es como si intentara hacer dos películas en una.

La historia en sí, Qui Gon Jinn y Obi Wan Kenobi van a negociar con el virrey de la Federación de comercio que está bloqueando el planeta Naboo. Quien mueve los hilos de la Federación de comercio ordena que los maten pero, por supuesto, escapan y terminan en el planeta donde conocerán a Amidala, reina de los Naboo, a Jar Jar Binks y a través de él a los Gungan, su raza. A partir de aquí se cuenta toda la historia de cómo liberar el planeta aunque lo más importante de la película son dos cosas: el nombramiento del Senador Palpatine como Canciller Supremo de la República y el encuentro del niño  Anakin Skywalker y su viaje a Coruscant desde Tattooine para ser entrenado.

Los droides de la Federación de comercio, casi iguales que los Stomptroopers

Dentro de esta historia hay una segunda estúpida y ridícula parte en la que aparece Jar Jar Binks y toda su raza, los gungans, que son tan ridículos como él. Al tiempo nos encontramos con el ejército de Droides de la Federación de comercio, que también tienen un aspecto ridículo y gracioso, nada amenazador, y con esas voces y comentarios no ayuda.

La película tiene partes interesantes pero que son permanentemente bombardeadas por el humor de "caca culo pedo pis" de Jar Jar Binks. Es literal, en un momento dado pisa una mierda, en otro se tiran un pedo.

Pero eso, si fuera un momento aislado daría igual.

En la historia principal, luchan los gungans convencidos por los naboo para liberar el planeta y se enfrentan a un enorme y poderoso ejército de droides de la Federación de Comercio, mientras Amidala intenta infiltrarse en su ciudad para capturar el Virrey y en paralelo llegar a los cazas con los que atacar a la estación de la Federación responsable del bloqueo y poder así superarlo e informar de lo que está pasando al Senado de la República.

Así hay tres partes en paralelo, una batalla terrestre entre dos enormes ejércitos, una batalla espacial y la infiltración en la ciudad que deriva en el enfrentamiento entre los dos Jedis, Qui Gon y Obi Wan contra el Lord Sith Darth Maul.

Se va contando pasando de una a otra y es un desastre porque una de ellas es un completo desastre y la otra tiene sus cosas.

Aquí, Jar Jar Binks se engancha en el pie con el cuerpo de un droide y mientras intenta quitárselo va disparando accidentalmente a todos los que le intentan atacar. Épico.

Vamos por el desastre. El enfrentamiento entre gungans y droides no tiene nada de nada de épico. Parece un enfrentamiento planeado por un Benny Hill reencarnado en Jar Jar Binks. Con su "simpática" torpeza, destruirá un tanque mientras intenta coger una granada que se le caerá dentro, se esconderá debajo de un carro lleno de enormes bolas eléctricas, al cual se agarrará y accidentalmente infringirá un severo ataque al caer todas estas rodando hacia el enemigo y así diversos momentos "divertidos y adorables". Es decir, una batalla épica a la mierda por las patochadas del personaje, pero si esto es malo, qué decir de intercalar estas escenas mientra Amidala intenta llegar al Virrey. Las escenas están bien hechas, el palacio es impresionante, pero los droides a los que se enfrentan no dan nunca sensación de peligrosidad con ese aspecto tan gracioso. Después de esto, porque siguen las casualidades, Annakin se introduce y pone en marcha y termina en plena batalla espacial contra la Federación por casualidad y por casualidad destruye la estación espacial y sale corriendo. Un niño de ocho años. Y en medio de todo esto lo mejor de la película.

 

El duelo es espectacular y está muy bien coreografiado.

Liam Neeson hace una magnífica y muy convincente interpretación de un Jedi, Qui Gon Jin, casi a la altura del Obi Wan Kenobi de Alec Guinness en "Una nueva esperanza". Ewan Mcgregor, en cambio hace un Obi Wan aún aprendiz y por tanto mucho más desenfadado. Enfrente el gran enemigo, el que podría haber sido el nuevo Darh Vader, Darth Maul. El enfrentamiento entre ellos es épico y remite a algunos de los mejores momentos de la Saga. Se ha cambiado el duelo estilo samurai por uno más estilo hong-kong pero aún así es muy impresionante, si no lo alternaran con niños gritando y dando vueltas en una nave, o droides tropezando con las pieles de plátano de Jar Jar Binks.

La película resulta tristemente infantiloide y muy mal equilibrada. Tiene momentos magníficos como la carrera de Vainas o el enfrentamiento de los Jedi con el Sith y los actores defienden con solvencia sus papeles pero toda la historia depende de la casualidad todo el rato. Una película en la que se resuelven los puntos más importantes gracias a las casualidades, no parece que muestre mucho respeto por la inteligencias de los espectadores.

Otra casualidad. Anakin se cuela accidentalmente en la estación y accidentalmente esos dos misiles azules van a acabar con el reactor. Años después se demostraría que no había aprendido nada de esto…

Y no he hablado de los midiclorianos.

Es cierto que el seguidor de lo que sea, serie o película, quiere saberlo todo de su saga favorita pero en la inteligencia del responsable de la serie está el escatimarle cierta información para mantener el interés y no explicar cosas que queden ridículas y rompan la suspensión de la incredulidad. Con a historia de los midiclorianos hacen exactamente eso, contar algo que nunca debió ser contado y convertir a algo tan evocador como La fuerza en una comunidad de bacterias.

Definitivamente, si no fuera por los efectos, la música y la ambientación, amén de que el maestro Jedi y el Lord Sith están muy bien, solo que desaprovechados pues los hacen desaparecer de la saga en este largometraje, sería basura. Como no es así  no diré eso, pero que es mala, mala, mala, sí.

 

Aprovecho que hoy es 25 de Diciembre para desearos a todos una muy, muy Feliz Navidad .

Saludos fremen.