Las nuevas series: Halcyon

Sucede en la mayoría de ocasiones. Se pone a la venta una nueva consola y los primeros juegos buscan más demostrar las capacidades técnicas de la consola por encima de las mejoras jugables respecto a la generación anterior o de proporcionar una gran aventura y salen juegos como RISE o Hevenly Sword, impactantes pero completamente vacíos.

Probablemente con la realidad virtual en los juegos suceda lo mismo pero de lo que quiero hablar es de Halcyon, la primera serie de SyFy que tiene parte realizada ex-profeso para la realidad virtual.

La promoción de la serie, seguida a rajatabla en multitud de webs, habla de la primera serie para realidad virtual pero sería bueno hacer una puntualización, el Ministerio del tiempo,  ya presentó el año pasado un pequeño episodio en realidad virtual.

La serie comienza en un futuro en el que tendremos implantes de realidad aumentada por lo cual podremos ver avatares como si estuvieran ahí y esto se podrá alternar con realidad virtual, es decir, crear un espacio virtual en el que sucede todo, aunque veremos lo enormemente limitado que es esto. No obstante, la mayor parte del capítulo lo que muestra es realidad aumentada aunque en él se hable únicamente de realidad virtual.

En este futuro el revolucionario CEO de la compañía que ha puesto la realidad virtual al alcance de todos y que está a punto de incluir en esta el quinto sentido, el tacto, es asesinado sin que queden huellas físicas de su asesinato. Una detective (Lisa Marcos, La reina de las sombras) y su IA investigan esta muerte.

Es decir, es un procedural pero con multitud de desventajas. El misterio de cómo ha sido asesinado lo sabe el espectador media hora antes que los detectives. La historia es tremendamente tópica, incluido el genio técnico que deja la compañía y el asesinado que era el genio comercial, como si de Apple se tratara. Pero todo suena a ya visto mil veces solo que con un envoltorio futurista y tecnológico que me recordaba por momentos a Heavy Rain. Pero Heavy Rain tiene mucho mejor ritmo.

Aquí la serie comete dos errores. El primero es que la protagonista se pasa llorando medio episodio cada vez que ve un mensaje que le ha dejado su padre pero no se aclara más, lo que se hace cansino en lugar de empatizar. A esto se le añade que el ritmo es desesperantemente lento y, por si fuera poco, hay cuatro veces que sale un cartelón que ocupa toda la pantalla para que descargues la aplicación y puedas ver el siguiente fragmento rodado en realidad virtual.

 

Esta es la parte virtual vista desde la televisión. Dos detectives hablando. Esta es la parte virtual vista desde la televisión. Dos detectives hablando.

El problema de esto último es que, por un lado, para quien vea la serie en la televisión, rompe el ritmo y te saca de la historia como si de un anuncio de Skip se  tratara. Por otro lado, es una conversación entre la IA y la detective con un mapa holográfico a sus pies. Punto. Por último, el problema está en que solo pueden ver estos fragmentos en realidad virtual los poseedores de unas Samsung Gear VR o de unas Oculus Rift, es decir, un muy limitado número de personas. Mal por un lado porque son pocos los que lo pueden ver y mal por otro porque es tan soso lo que se puede ver que no dan ningunas ganas de adquirir un equipo para esto.

Los genios detrás de esto son gente desconocida como Benjamin Arfmann que apenas ha hecho algunos cortos y que en este capítulo piloto no consigue hacer una historia interesante. Da la impresión de que la historia, el desarrollo de los personajes, todo se ve mediatizado por el nuevo juguete, la realidad virtual, como si de un anuncio de equipos de realidad virtual se tratara, creándose casi una demo técnica más que una serie de ciencia ficción y policías.

En definitiva, una serie muy mediocre que, a menos que cambie radicalmente, ni contentará a los que tienen un dispositivo de realidad virtual por lo soso de sus contenidos, ni al espectador que quiera ver una serie de ciencia ficción por lo lenta y aburrida que resulta, lo que empeora con esos cortes de ritmo propiciados por los "momentos VR".  En el futuro seguro que llegan series y películas que hacen imprescindible la realidad virtual, pero con Halcyon, aunque funcionara (que no) no merecería la pena ni la inversión en unas "card board" de Google. Muy poco recomendable.

Saludos fremen