Speedruneando Super Mario 64

 Por si no sabéis qué es un Speed Run, consiste simplemente en pasarse un juego cagando leches, a ser posible aprovechándose de bugs y fallos varios del juego. Como curiosidad, decir que hay grandes eventos benéficos donde se hacen Speed Runs en vivo y en directo que son muy la polla, los Awesome Games Done Quick.

Pues bien, desde hace un tiempo llevan llamándome la atención los Speed Runs de Super Mario 64, especialmente desde que descubrí el canal de Siglemic. De hecho, fue el pasado verano de 2014 cuando aprendí a pasarme el Mario 64 con solo 16 estrellas, aprovechando dos (o tres, según se mire) grandes bugs del juego. Por ahora, solo hago Speed Runs (o, mejor dicho, Fraud Runs, no tienen la suficiente calidad para ser llamados Speed) de 16 estrellas, pero quizá algún día me ponga con los de 70 (aunque lo dudo, esto llevaría mucho más tiempo y prefiero jugar a otros videojuegos).

Aunque no lo parezca, el principal motivo de la entrada no es el vídeo que aparece al principio (perdonad por su calidad y sus penquísimos marcos en negro), mi intención no era sacarme la polla y decir "MIRAAAD QUE ME PASO EL MARIO 64 EN 24:35 LOLOLOLOLO", sino exponer un poco por qué me parecen divertidísimos y alucinantes lo Speed Runs de este juego.

Como digo, disto mucho de hacerlo perfecto (y eso que tuve la suerte de hacer mi mejor tiempo en la única partida que he grabado en mi vida), no hay más que ver un Speed Run de verdad de este juego. Por ejemplo, no me salto el Lakitu cámara del principio, no sé hacer la cosa rara de traspasar la verja del primer mundo con el truco de la bomba, e incluso muero una vez durante la partida. Sin embargo, es innegable que tengo el juego muy mamao.  Hay quien critica el control de Super Mario 64, calificándolo de tosco y primitivo; yo la verdad es que no puedo ser muy objetivo, fue el primer juego que tuve y me gusta demasiado, pero lo que está claro es que en pocos juegos te mueves tan a gusto con el personaje una vez que tienes bien dominado el control.

Lo bonito de "speedurnear" este juego es que Mario está rotísimo. Parece que Miyamoto y compañía no cayeron en que haciendo salto lateral +  salto pared puedes llegar a sitios en teoría inalcanzables, o que pulsando el botón B durante una caída libre, Mario da una patada voladora con la que puedes controlar mucho mejor dónde caes, entre otras muchas cosas. Podemos ver ejemplos de esto en mi Speedrun, en la estrella que consigo en el minuto 2:57 o en la del 5:50. Esta última, la del 5:50, me parece la más absurda de todas: en teoría, tienes que bajar a lo más bajo del escenario, meterte en un cañón, apuntar bien hacia un islote que hay y ya coger la estrella; yo, sin embargo, me tiro al vacío nada más empezar y, con la patada voladora, me coloco en el islote en 5 segundos.

A lo que quiero llegar es que, a diferencia de Speed Runs de otros juegos mucho más difíciles como puede ser Super Ghouls ‘n Ghosts, aquí se aprovecha como en pocos juegos el rotismo del personaje. Si ves un Speed Run del juego de Capcom, verás que quien se lo pase se sabe el juego de memoria, domina a Sir Arthur a la perfección y se sabe todas las trampas y saltos, tarea seguramente mucho más difícil que dominar a Mario. Sin embargo, en uno del título de Nintendo podemos ver saltos imposibles para el resto de los mortales, algún que otro bug que ahorra unos cuantos minutos de juego, estrellas fáciles de conseguir si te las pasas como una persona normal pero que conseguidas de manera loca es complicadísimo a la vez que mucho más rápido… y, bajo mi punto de vista, esto es bastante divertido y espectacular. Aquí tenéis un ejemplo de esto, Siglemic consiguiendo las 100 monedas de Rainbow Ride a la velocidad de la luz:

 

 

 

Para finalizar, recomendar esta entrada de Alex Touchdown, con el que ya hablé hace tiempo sobre lo que mola este juego, en la que comenta también más o menos todo esto que digo. Y no dudéis en comentar: ¿os gustan los Speed Runs? ¿Os parecen, por el contrario, una pérdida de tiempo? ¿Creéis que me quedaría bien una perilla? Ya me la dejé una vez y fue desastroso, pero esa es otra historia.