Análisis 3DS: Kirby Triple Deluxe

Este juego me lo pillé por descarga digital gracias a una promoción en la que, al registrar el Smash Bros y la 2DS (sí, soy pobre y tengo una 2DS) podías escoger entre varios juegos de Nintendo gratis para descargar. Estando el Monster Hunter y el Zelda ese sucedáneo de A Link to the Past, me decidí por este Kirby, una saga de la que ya había completado dos títulos (Adventure de NES y Roedores al ataque de DS). Sin embargo, estos dos títulos no los exprimí del todo, y ahora os cuento a qué me refiero con esto y por qué es tan importante.

“Pero tío, los Kirbys son para niños chicos”, suelen decir las personas que han jugado 20 minutos en total a esta saga o que incluso han completado algún título de la misma sin exprimirlo al máximo. Es más, yo lo decía no hace mucho, y de algún modo este pensamiento no va desencaminado del todo. Sin embargo, esa idea general tiene un PERO muy grande: y es que los juegos de esta saga tiene un aspecto muy infantiloide, y son fáciles de completar la historia principal: pero también tienen coleccionables y contenido extra y desbloqueable a cascoporro, y completarlos al 100% tampoco es tarea sencilla. Pero a todo eso llegaré más tarde, antes empezaré con el maravilloso apartado técnico del título.

Empezando por los gráficos, son sencillamente preciosos. El estilo colorido y alegre de la saga está muy presente, pero es que además los diseños de los escenarios y los personajes, tanto enemigos normaluchos como jefes finales, son geniales. Y luego está el tema del 3D.

Cuando juego a Super Smash Bros., que fue el motivo principal de la compra de la consola, no me arrepiento para nada de haberme pillado la 2DS. En ese juego el 3D es muy secundario y, de hecho, sería infumable jugar a un juego tan frenético con el 3D activado. Pero la cosa cambia cuando juego a Triple Deluxe. Según tengo entendido, el 3D de este título es de los mejores implementados de la consola, y la verdad es que jugando, aunque sea sin 3D, se nota. Por primera vez en la saga (y a pesar de seguir siendo un plataformas 2D), en muchas fases del juego hay dos (o más) planos de profundidad, de modo que puedes cambiarte de uno al otro, parecido a lo que ocurría en Donkey Kong Country Returns. Y claro, esto le viene de maravilla al 3D la consola. Aparte, también hay elementos visuales como hojas o brillos que están más en primer plano y que se nota que en 3D se vería de lujo. 

 

-Kirby restregándome por la cara que me compré una 2DS-

En cuanto al sonido, tres cuartas partes de lo mismo. Algunas canciones son originales, mientras que otras están rescatadas de otros Kirbys. Unas cancioncillas simpatiquísimas y adorables en la mayoría de los niveles, aunque también muy épicas en los jefes finales. Os dejo aquí el tema de selección de fase, aquí Floral Fields, aquí una un pelín más siniestra, Catastrophe Carnival, y aquí toda la banda sonora porque PUTO PUEDO.

Y pasamos de una puta vez a la jugabilidad. Aún no lo he mencionado en la entrada, pero supongo que sabréis que se trata de un plataformas 2D. Como supongo también sabréis, lo más característico de esta saga y de este simpático personajillo es su habilidad para absorber a los enemigos y copiar sus habilidades. Y en este juego hay habilidades a granel, tantas que no tengo ganas de mirar en Internet cuántas eran. Pero lo mejor es que podremos realizar muchísimos movimientos diferentes con una sola habilidad, según le demos al botón B en dash, estando quietos, mientras le damos al lado y B, estemos en el aire, e incluso realizando cuartos de luna (sí, con la habilidad de luchador, Kirby hace Hadoukens de esta forma). De modo que, con tantísimas habilidades y tantísimos movimientos por habilidad, la posibilidad de aburrirse es más bien reducida.

Además de que las habilidades son numerosísimas, el control de Kirby es muy bueno, el cual guarda muchas similitudes con el de Super Smash Bros., ya que son de los mismos creadores, Hal Laboratory (aunque desde Brawl los Smash los hace Sora, pero ambas compañías van de la mano). De modo que no solo podremos saltar y absorber habilidades, sino que podremos esquivar y cubrirnos de forma muy parecida al juego de lucha de Nintendo, lo cual le da mucha vida al título y le da un toque de personalidad que lo aleja un poco del típico plataformas 2D.

Como he dicho antes, estos juegos son fáciles de completar si pasamos de coleccionables. Pero si somos más puristas, tendremos bastantes coleccionables que recoger, algunos de los cuales se consiguen a través de divertidos (aunque normalmente sencillitos) puzzles en los que tendremos que usar las distintas habilidades de Kirby con un poco de ingenio.

Los niveles son muy variados, pocas veces nos dará la sensación de repetir. Con la coña de los distintos planos de profundidad, hay secciones del juego muy originales que a veces nos dejarán un rato con una sonrisilla en la boca, o incluso boquiabiertos. Mención especial a los tramos de fase con la habilidad Supernova, en los que Kirby se convierte en una especie de agujero negro con el que podrá tragar absolutamente todo, desde árboles hasta trenes. Los enfrentamientos contra los jefes finales también son muy la polla.

Pero lo mejor es la variedad de modos que tiene el juego. En un principio, tendremos el modo historia, Combates Kirby y Redoble Dedede. Combates Kirby fue el preludio del Smash de 3DS. Es un modo en el que nos enfrentaremos contra otros Kirbys con distintas habilidades, y en el que la IA es bastante buena a niveles altos (de hecho, es más difícil vencer a la máquina aquí que al nivel 9 del Smash). Redoble Dedede es un minijuego musical con cuatro niveles, donde tendremos que seguir el ritmo con el Rey Dedede saltando sobre unos tambores. Es un modo muy breve, pero muy divertido.

Una vez completamos el juego, desbloquearemos dos modos nuevos: El Coliseo, donde nos enfrentaremos a todos los jefes finales del juego por orden, y Aventura Dedede, donde nos pasaremos la historia principal con el Rey Dedede. Este modo es muy interesante, ya que está pensado para pasárselo lo más rápido posible, en plan Speedrun, de modo que está lleno de atajos, de las clásicas Warp Zones o Zonas de Distorsión. Lo cual me pone bastante palote ya que, si me conocéis, sabréis que me encantan los Speedruns.

Cuando hayamos completado todos estos modos, desbloquearemos lo más mejor y más desafiante del juego: El verdadero Coliseo. En él, nos enfrentaremos a los jefes finales de Aventura Dedede (que son la versión DX, es decir, más cheta, de los jefes normales), aunque esta vez con Kirby. Si bien casi todo el juego es facilote, incluso encontrar los coleccionables no es demasiado díficil (si no contamos encontrar TODOS los llaveros, tarea titánica), este modo pondrá a prueba nuestras habilidades con la bola rosa. Esquivar, saltar, flotar, atacar. Esquivar, saltar, flotar, atacar. Esquivar, saltar, flotar, atacar. Así hasta que lo consigamos de una maldita vez, contra ese jefe final tan alucinante exclusivo de este modo.

  

-Ojo, este no es el jefe final alucinante, al cual prefiero no poner por los spoilers-

Para concluir, decir que no sé bien qué nota poner. Le he echado, según pone en el Registro de Actividad de la consola, 27 horas, y lo tengo al 98% (solo me faltan llaveros, hay demasiados). Desde luego, es un juego precioso que he disfrutado mucho, pero eso de que sea facilote y de que la dificultad radique en conseguir coleccionables y en un modo de jefes finales puede echar para atrás a algunos. Pero como la objetividad me la paso por el forro, creo que lo mejor que puedo hacer es poner una nota en plan coña como hice en el análisis de Super Meat Boy. Así pues, la calificación final es:

 9/10 too much adorabilidad, habilidades, graficotes, musicote y jefes finales guapísimos.