Encerrado por fuera.


Casi lo mismo, pero por fuera.

 

Eran las 9:30 de la mañana del día de hoy cuando he salido de mi casa a tirar la basura en el contenedor de reciclaje para el plástico. Cosa totalmente inútil ya que el camión de la basura mezcla todos los deperdicios da igual su naturaleza Neutral

El caso es que tenía algo de prisa, así que vuelvo corriendo al edificio donde vivo, busco las llaves en el bolsillo, y me percato que no las tengo, me las había dejado dentro de casaShocked……

¡Nooooooooooooooooooooooo!

Mi cartera, mi Bono-Bus, mis apuntes, mi PSP. Toda mi vida se había quedado encerrada en casa, salvo el móvil, que por suerte tenía saldo Razz. ¿Pero a quién llamar? mi padre se encuentra todo el día trabajando y vuelve muy tarde. No me suelo dejar una llave de emergencia por fuera de casa porque no tengo lugar donde ocultarla, no tengo el típico felpudo que ponen en las entradas, ni mucho menos una planta para enterrar la llave en la maceta, en realidad no tengo ninguna planta, hasta los cáctus se me marchitan.

Piensa Banke, ¡Ya sé!, acudiré a la maruja que vive en el primer piso. Total, no trabaja y se la pasa todo el día haciendo la colada, seguro que tendrá tiempo de sobra.

Le toco el timbre y tras explicarle el caso se queda alegando conmigo sobre cosas totalmente ajenas al conflicto en cuestión.

¡Noooooo! ¡mis oídos me sangraaaaan!

En ese momento sale a la luz la maruja que vive al frente, que de forma inéxplicable ya sabe lo que está sucediendo. Las dos señoras empiezan a comentar distintas soluciones al problema: que si entrar por el balcón con una escalera (no porque tengo el balcón cerrado), que si llamar a una carpintero (no porque sale una pasta).

Pues nada, decidí tomar aire fresco para poder despejarme, y de paso buscar una ferretería y que alguien me echara una cable. Entro en una, y le explico al dependiente el asunto, y lo que me sugiere es que intente abrir el picaporte con una tarjeta de plástico o similar, siempre y cuando no haya cerrado con llave. Le explico que no tenía nada conmigo, así que el dependiente busca un poco por el almacén y me da una pieza de plástico que me podría servir.

Llego a la puerta, lo intento, pero no funciona debido a que esta pieza no entra. Fuerzo la puerta una y otra vez hasta el cansancio, pero nada. Luego había otra solución que había mencionado la maruja nº1, y es que podría entrar por la ventana de mi cocina, si el vecino de que vive en frente me deja. Toqué un par de veces el timbre pero no había nadie. Así que decidí esperar sentado en la escalera mientras jugaba con el God Of War para móviles.

Pasado un rato llega la hija del vecino. Le explico que me he dejado las llaves de casa dentro, y se me queda mirando con cara de "¿y qué quieres que haga?", le pido que me deje pasar a la cocina para salir por la ventana y entrar por la ventana de mi cocina. La chica se ríe, y me pregunta si era capaz de hacer eso con el riesgo que conlleva. Pero soy valiente para estas cosas, y lo hice.

Por fortuna me había dejado la ventana de mi cocina abierta. Usé la tubería que véis en el medio para sujetarme, y saltar a lo Mirror’s Edge a la siguiente ventana. Menos mal que soy alto y calzo un 45 Very Surprised, así que alcanzar mi meta no fue un gran problema. Lo primero que hice al entrar fue abrazar mis llaves que estaba encima de la mesa de la cocina.

Y ya está. Eso ha sido el acontecimiento del día de hoy. Sé que más de uno habrá pasado por lo mismo, y aunque sea una tontería es una gran putada. Y más aún cuando estas cocinando, o te dejas a un bebé dentro, pero por suerte no fue mi caso.

¡No os separéis de vuestras llaves NUNCA!