Crítica Cinéfila: Watchmen.

 

 
99’5% libre de spoilers.

Basada en el popular cómic de Alan Moore (guionista) y Dave Gibbons (dibujante) publicado por DC Cómics. Watchmen nos transporta a un mundo alternativo. ¿Qué pasaría si los superhéroes existiesen y caminaran entre nosotros? ¿Cómo se comportarían?.

Breve Sinópsis.

Watchmen nos sitúa en el año 1985 en el que Estados Unidos y Rusia mantienen una latente guerra nuclear, que de estallar, amenazaría con poner fin a la civilización humana. Este hipotético marco sirve de escenario para narrar la historia que nos atañe, donde el asesinato de uno de los ‘Vigilantes’ será el hilo conductor para las decisiones que tomarán los protagonistas en busca de la verdad acerca del crimen. ¿Quién está detrás de todo esto? ¿Y por qué?

Durante el film se muestra a cada uno de los personajes y sus miedos, alegrías, deseos, y el sentido de la justicia que tienen cada uno de ellos (alguno más cuestionable que otro).

 

Puesta en escena.

Los diez primeros minutos de la película son, a mi parecer, magistrales; y la fotografía es simplemente excelente, destacando prácticamente como una poesía cada una de las tomas. Pero a medida que va avanzando la historia, va perdiendo esa magia que nos impacta al principio. No quiere ello decir que se vuelva en un bodrio, ni mucho menos, pero el buen sabor de boca va difuminándose con el transcurrir de los minutos.

Existen muchas escenas ‘Slow Motion’, que puede suponer un arma de doble filo, ya que si la usas más de 3 veces abusas (creo recordar haberla visto más de 5 veces), pero si se utiliza menos te sabe a poco. Este aspecto es totalmente subjetivo, soy de los que disfrutó con este genial efecto que carga de dramatización a la escena.

En ningún momento me he sentido trasladado a la década de los 80’s, si no fuese por alguna que otra canción o las horteradas que vestían y peinaban, yo diría que la historia se contaba en la época actual.

Por primera vez me he sentido a gusto con las escenas de acción en una película de superhéroes. Son creíbles, y lo suficientemente comedidas como para digerir dichas escenas de acción.

Lo mismo digo de los flashbacks, que resumen perfectamente la historia detrás de cada uno de los protagonistas, y que si se eliminaran sería imposible entender su historia.

 

Efectos Especiales.

Watchmen hace un alarde de efectos especiales realmente convincentes incluso sin llegar a ser el mayor atractivo de la película. El Dr Manhattan en sí y todo lo que le rodea es una gozada visualmente hablando, desde sus poderes hasta su físico en sí, otorgándole un aire poco menos que de un dios.

 

Maquillaje.

Sin duda alguna el apartado que se lleva la peor nota de todas. No pedimos un ‘Benjamin Button’, pero el aspecto envejecido de Espectro de Seda I es de lo peor que he visto en lo que a arrugas se refiere. Las cicatrices no son para nada creíbles, como muestra tenemos al Comediante, cuya cicatríz en la cara parece más bien una mancha de carbón.

Las heridas sangrantes no están nada mal, creo que es lo mejor, el problema es que no aparecen exáctamente en el lugar donde es golpeado, golpean en la mejilla y el hematoma está un poco más arriba del pómulo, por poner un ejemplo. Este aspecto no sería recordado si algunas tomas no fuesen en primer plano.

 

Banda Sonora.

No reluce todo lo que debería. Tampoco es que fuese estrictamente necesaria, pero se queda en un segundo y hasta tercer plano con la obra en su conjunto. Podemos escuchar grandes clásicos como ’99 Red Ballons’ de Nena, ‘The Sound of Silence’ de Simon y Garfunkel o ‘Unforgettable’ de Nat King Cole, y alguna que otra composición musical para la película, que no han sabido aprovechar todo lo que debería disfrutándose mejor si se oye por separado.

 

Para Mayores de 18 seguro.

No. Watchmen no se corta para nada en mostrar los desnudos integrales del Dr. Manhattan, escenas bastantes subiditas de tono, y alguna que otra escena gore.

 

No supera al Cómic.

Lo que se temía. La versión cinéfila no llega al nivel de la estupenda novela gráfica. Ello se debe a que por obvias razones de tiempo no profundiza en temas religiosos, psicológicos, filosóficos y sociológicos que caracterizan al cómic. Los llega a tocar pero en ningún momento ahonda en ellos como debería.

 

Conclusión.

Algunos medios la tildan como un intento frustrado de adaptación del cómic, yo diría un intento incompleto de adaptación del cómic. No veo necesario una segunda parte, puesto que han sabido resumir perfectamente la obra de Alan Moore, pero la sensación de quedarte con ganas de haber disfrutado más de la película es común a todos los que ya la han visionado en el cine.

No esperéis la típica película de superhéroes por que no lo es, de la misma forma que el cómic. Y tampoco esperéis la típica americanada por que tampoco, exceptuando un comentario nacionalista por parte de un periodista, el resto dista mucho de lo que Hollywood está acostumbrada a enseñar.

Os gustará si disfrutáis de una película que aborda temas moralmente complejos, y con ajustadas dosis de acción. No os gustará si queréis ver manporros y explosiones cada dos por tres.