ANÁLISIS DE HEAVY RAIN: EL ÉXITO DE LA LLUVIA CUÁNTICA EN PLAYSTATION 3.

Recientemente analicé Fahrenheit, segunda obra de Quantic Dream, con David Cage como cabeza visible, y al finalizar el mismo me comprometí a realizar el análisis de Heavy Rain, continuación espiritual, que no directa, de dicho título.

 

 

  

 

Heavy Rain es un juego a caballo entre la aventura y la aventura gráfica cuyo exponente más parecido es el anteriormente mencionado Fahrenheit con reminiscencias del clásico Dragon´s Lair en la mecánica de juego, o lo que hoy en día se llama Quick Time Events, es decir apretar el botón en el momento justo. Recientemente, con la salida del periférico Playstation Move, se ha actualizado el juego adaptando la mecánica al control de movimiento mejorado, lo que cambia sensiblemente la forma de jugar, que no el sistema de juego ni el juego en sí.

  

David Cage es un personaje en la industria del videojuego muy dado a comentarios grandilocuentes, parecido a lo que hace Peter Molyneux, que en nuestro argot se denomina hype. David Cage promete una revolución en los videojuegos con sus planteamientos y en Fahrenheit planteé que aunque no se alcance dicha revolución sí que se trata de un acercamiento muy diferente a los hasta ahora clásicos en la industria videojueguil.  

 

En el año 2010 apareció este Heavy Rain con una cuidadísima campaña de marketing, de la mano de Sony, con un enorme éxito de ventas, más moderado de crítica y que en palabras de sus autores inventa un nuevo género. Espero a lo largo de las siguientes líneas aclarar si realmente se cumplen dichas expectativas, por lo menos desde mi prisma personal.

  

El aspecto general del juego y de su trama, Heavy Rain y el Asesino del Origami, son el de un buen thriller policíaco, con una ambientación absolutamente cinematográfica. Como en Fahrenheit hay dos bases claras, una historia de película y una forma de llevar la acción directa y accesible para cualquier tipo de público. Independientemente de si esta idea nos parece bien, que corresponde con otra discusión, lo que voy a analizar es cómo se ha llevado a cabo.

  

Lo primero que vamos a analizar es lo que entra por los ojos y ya os digo que lo que entra por los ojos entra muy bien. La única pega, si quieres considerarlo una pega, es que la cámara no es libre, tienes varias cámaras a elegir, según la situación, pulsando un botón, y a veces no tienes exactamente el mejor punto de vista, pero dichas cámaras ofrecen siempre una visualización de lo más cuidada y cinematográfica.

  

 

 

A partir de aquí todo es bueno, de hecho el nivel de realismo alcanzado en el juego es fantástico, de lo mejor de la consola hasta el momento. Hay otros juegos que alcanzan un nivel igual de satisfactorio pero Heavy Rain tiene su propia estética, su propia personalidad. Aunque uno ya lo haya jugado, volver a verlo otra vez en movimiento sigue siendo sorprendente.

  

En este sentido, con respecto a Fahrenheit se ha mejorado y mucho ya que el nivel técnico era bueno para ps2, pero en este caso es sobresaliente para ps3, se nota que se ha cuidado como un producto exclusivo para la consola.

  

Entrando un poco en detalle veremos un desarrollo técnico maravilloso, desde la propia imagen de introducción, con la lluvia empapándolo todo, hasta las escenas cinemáticas pasando por el detalle en la calidad y cantidad de escenarios y personajes. La verdad es que hay escenas que impresionan al verlas en movimiento. La parte mejorable es el control del personaje en la exploración que resulta en ocasiones muy robótico y tosco, pero por lo demás todo se mueve y se aprecia a las mil maravillas.

  

A pesar de la crítica hacia esas animaciones, que pueden afear (que no afectar) la jugabilidad, hay que señalar el fantástico trabajo que se realiza con las animaciones de los personajes así como en su diseño. La mayor parte de dichas animaciones se ha llevado a cabo con un equipo de captura de movimiento, dotando de un excepcional realismo al conjunto, claro que quizás por eso rechinan tanto otras animaciones.

  

Pero aún más allá el diseño de personajes se ha llevado a cabo realizando un casting con actores que son los que ponen su imagen virtual al servicio del personaje. Es decir los personajes son reproducciones, con un nivel de detalle apabullante, de los actores. La verdad es que estas cuestiones no son ni buenas ni malas, son solo formas de trabajar. A mí me encantan las animaciones manuales que Fumito Ueda realiza para sus juegos, pero en este caso tanto la captura de movimientos como la “copia” de los rostros está muy bien ejecutada.

 

 

  

Al desarrollo técnico de infarto hay que añadirle el diseño de producción, del conjunto. Todo está pensado hasta el último detalle y todo posee una imagen, una pátina única y especial. La presentación de los planos de la imagen, el diseño de los escenarios y su forma de representarlos, el filtro de imagen con tonos marrones, todo es excepcional. Quizás dentro de unos años me ría de mi actual ingenuidad, pero esta parte es la que más me ha impresionado a día de hoy.

  

El conjunto está diseñado para representar un ambiente triste, deprimente pero a la vez realista y me parece que se consigue en el 90 o el 95% del juego.

 

 

  

Debo reconocer que hay partes que no me gustan, pero no porque no estén bien diseñadas sino porque creo que quizás “sobran” como son los escenarios virtuales. No es culpa de su apartado gráfico más bien de cómo casa cada una de las piezas en el puzle que es Heavy Rain, pero creo que eso merece más explicación más adelante, en el análisis de la historia.

  

Como habéis podido leer un apartado gráfico genial, con pequeñas lagunas mejorables, al que poco más se le puede pedir. Para mí de sobresaliente, lo que significa un 9.

  

Pasando ahora a analizar lo que entra por los oídos nuevamente hablaría de un apartado sobresaliente. Lo que más llama la atención es el perfecto trabajo de doblaje realizado en el juego, las voces son de calidad, en un perfecto castellano, terminando de darle el efecto perfecto de producción cinematográfica. No es una película, pero no tiene nada que envidiarle. Aquí tenéis un link de un video de la demo en castellano, para ejemplo un botón.

 

 

http://www.youtube.com/watch?v=8UNMG20Gj9I&feature=related

  

Por otro lado podríamos hablar de los efectos de sonido, que acompañan en todo momento la acción, sin que en ningún momento destaquen negativamente, más bien al contrario, y de su música. La música, otro tanto que alcanza cotas elevadas de producción, cose todo el juego, toda la experiencia con composiciones melódicas y orquestales con personalidad, que nuevamente alcanzan el nivel de cualquier película de Hollywood.

 

 

Vale, vale Heavy Rain me recuerda en su estética tanto, tanto a Seven, en el lado positivo de la comparación que puede que me esté poniendo pesado, intentaré que no se repitan las referencias a películas.  Resumiendo, que me lío, el apartado sonoro es para quitarse el sombrero, otro 9. No le doy el 10 ni al sonido ni a los gráficos porque no tienen ese punto de obra maestra que justificaría la máxima puntuación, pero ganas daban, no os creáis. La siguiente imagen, claro, no es de Heavy Rain sino de la mencionada Seven, vedla si aún no lo habéis hecho.  

 

 

 

En este momento nos vamos a acercar a la jugabilidad de Heavy Rain, que quizás sea lo que más lo distingue de otros videojuegos. La forma de jugar es una continuación del desarrollo que se pensó en Fahrenheit. Para los que no conozcan su anterior título la resumiré a continuación. El jugador controla 4 personajes muy distintos entre sí, cuyas historias se irán acercando unas a otras conforme la aventura avanza.

  

La historia se divide en capítulos independientes, con un orden estricto (absolutamente lineal en este sentido), donde en cada caso el personaje debe enfrentarse a la situación que se presenta. Las situaciones son lo suficientemente variadas para la duración del juego (entre 8 y 10 horas jugando sin prisas) pero no excepcionalmente originales: interrogatorios, luchas, realizar pequeñas acciones en un periodo de tiempo relacionadas con cada personaje (como por ejemplo dar la comida a tu hijo).  

 

 

Todo esto se lleva a cabo mediante la dinámica de explorar e interactuar con el entorno y aunque al comenzar el juego puede parecer que las posibilidades son infinitas conforme uno se acostumbra a la dinámica se da cuenta de lo cerca que están los muros invisibles que te dirigen a lo largo del juego. Si en lugar de exprimir los entornos al máximo uno se deja llevar por la historia las sensaciones resultan mucho más satisfactorias. La primera vez que lo juegas es realmente sorprendente, al dejarte muchas incógnitas sobre qué habría pasado si en lugar de elegir o hacer una cosa hubieras hecho otra, pero su rejugabilidad es más limitada ya que pierde gran parte del “encanto”.  

 

Uno puede interactuar con el propio personaje, haciendo que éste comente sus pensamientos, y a la vez puede elegir las preguntas que le realiza al resto de personajes, todo ello pulsando uno de los botones del mando, o alguna combinación de los mismos. Las escenas de acción discurren de igual manera, teniendo que girar el mando o pulsando de determinada forma los botones. La verdad es que uno nunca llega a tener la sensación real de control del personaje, tan sólo de poder influir en lo que hace.  

 

Se puede escoger el nivel de dificultad, que no varía en nada la historia, tan sólo cómo se tienen que pulsar los botones, pero en general el nivel de dificultad es muy sencillo. De hecho para mí una de las grandes pegas de este Heavy Rain es que hay veces que, a pesar de realizar algo mal, no influye en la historia, por lo que tienes la sensación de que realmente no es importante lo que hagas. No siempre es así, pero cuando pasa, sobre todo al rejugarlo, se descubre la mascarada.  

 

Realmente la jugabilidad no da más de sí, no me ha parecido divertido de jugar. Otra cuestión es si la historia, la ambientación hacen que la limitada mecánica que he descrito te hagan desear avanzar, pero no querrás seguir adelante para volver interactuar. Quizás como videojuego esto sea una lacra. Desde otro punto de vista esto es lo que pasa con las aventuras gráficas, que lo divertido no es señalar con el ratón, si no avanzar en la historia. Sin embargo en las aventuras gráficas suelen existir puzles y elementos que te hacen pensar. Realmente en Heavy Rain los elementos cercanos a los puzles son muy pocos y no muy interesantes. Si a eso le unimos que no es un juego de acción y la que hay no es la más intensa o divertida el juego en este aspecto queda muy limitado.  

 

Sí que hay momentos donde conseguir la combinación de botones o realizar los movimientos del mando genera tensión y te diviertes. El juego no es aburrido y es muy agradable de jugar, pero más que por la interactividad lo es por el resto de la producción que la acompaña. Todo este castillo de naipes podría venirse abajo si la historia no acompaña así que a la jugabilidad le voy a dar un 6, antes de analizar la historia.  

 

 

Bien, llegados a la parte narrativa de Heavy Rain nos encontramos con una fantástica historia sacada de un thriller de cine negro. Tiene de todo, clichés sobre poli bueno – poli malo, detectives, periodistas, víctimas, asesinatos en serie, una investigación… ¿Qué más puedes pedir? Quizás la parte del entorno virtual del agente del FBI sea la que rompa la atmósfera del conjunto y creo que incluso podrían habérsela ahorrado con una dinámica más tradicional sin afectar el conjunto.  

 

Puede no gustarte la temática, pero la que se desarrolla lo hace de una forma sólida, convincente y muy, muy atractiva. Eso sí, según mi opinión, no llega a ser perfecta. La historia se desarrolla a través de cuatro personajes, pero en mi opinión la implicación en la historia es muy desigual según los personajes. No voy a entrar en detalles para no estropear nada pero al final me quedó un pequeño sabor agridulce que, sin empañar la trama global, daba la impresión de no estar todo lo cerrado que hubiese podido. Sin embargo en este caso lo achaco más a la búsqueda de una estructura de cuatro personajes protagonistas más que a la propia historia en sí.  

 

 

La historia se desarrolla a partir de capítulos independientes para cada personaje, de forma lineal, aunque dependiendo de las acciones y decisiones la historia variará. Tenemos por un lado al padre de una de las víctimas del asesino del origami, Ethan Mars, una periodista, Madison Paige, que se ve envuelta en la trama y un agente del FBI, Norman Jayden, y un curtido detective privado, Scott Shelby, que encabezan como protagonistas la serie de numerosos personajes que nos encontraremos en Heavy Rain.  

 

Los personajes a veces son tópicos, pero normalmente tendrán “volumen”, tendrán motivaciones específicas, no sólo los protagonistas, también los secundarios. Esto junto con su fantástica representación gráfica, animación y sonido hará que la historia te vaya atrayendo y envolviendo.  

 

Cada capítulo te hará ir conociendo poco a poco a cada personaje a la vez que la espiral se cierra sobre el asesino del origami. La historia poco a poco, acompañada de su fantástica ambientación, escenarios y diálogos he hará volar para poder alcanzar su final. Además la historia no sólo se limita a narrar, además te obliga a realizarte determinados planteamientos personales, morales, obligándote a elegir, para poder continuar. Esto resulta muy positivo, se ha utilizado con mucho éxito en juegos como Metal Gear Solid 3 o Shadow of the Colossus, aunque en este caso también resulta un tanto vacío hacia el final de la experiencia.  

 

En este juego se supone que son las decisiones las que van a formar la experiencia, dejando la jugabilidad en un segundo plano. En los otros dos ejemplos que he mencionado la jugabilidad formaba parte de la experiencia, teniendo el añadido de la reflexión moral. Al acabar el juego no queda exactamente la sensación de haber dado forma totalmente a la historia, por lo que es muy difícil de rejugar y de aceptar las declaraciones de David Cage sobre la revolución en los videojuegos con sus planteamientos.  

 

 

La historia es buena, mantiene cohesionado el conjunto, a pesar de la jugabilidad, aunque por su estructura y forma podría mejorarse. Para mí un notable alto de 8. Adelantándome a los que digan que la historia es simplemente genial les comentaré que lo sería si todas las piezas de la historia casaran y no diera la sensación de que hay partes que están para alargar el contenido, aunque son coherentes con el resto, y que se ha forzado la misma para adaptarse a una estructura, en lugar de crecer juntas.  

 

El conjunto de notas aritméticas daría una nota global de 8 y, quizás pura coincidencia, estoy de acuerdo con ella. Heavy Rain es un notable alto en el mundo de los videojuegos. Tenemos una aventura de película, con unos valores de producción de primera línea con una jugabilidad accesible para todo tipo de público.

 

  

 

David Cage nos promete una revolución pero sin embargo nos da un producto novedoso y de calidad que se diferencia del resto de la industria actual, que no es poco. Es un juego que, si tienes una ps3 y te gustan los thrillers, debes jugar obligatoriamente y que te dará unas fantásticas horas de juego.  

 

Heavy Rain resulta ser la continuidad de un camino de desarrollo de videojuegos distinto que si bien aún no ha llegado tan lejos como se propone, sí que podría llegar algún día. Aunque para eso tendría que ser mucho, mucho más grande y ambicioso, algo que no creo posible en la presente generación de videojuegos, sería necesario crear varios videojuegos y venderlos como uno sólo para que realmente uno tuviera la sensación de que ha controlado su destino en el juego.  

 

Mientras tanto no lo dudes, insertad el disco, coged el mando y disfrutad relajadamente de Heavy Rain, te lo pasarás genial.   

 

Yo mientras seguiré soñando con los futuros cuantos que David Cage nos está preparando.