Análisis de Dragon Age: Origins

Análisisdesde el origen de un Elfo Dalashiano.

Enesta ocasión tenemos en nuestras manos un ejemplo claro de juego de roloccidental, gestión muy compleja de personajes, con múltiples variables dehistoria y decisiones que tomar así como de personajes que crear.

 

Bienvenidosa Dragon Age: Origins (DAO), bienvenidos a la épica historia de Gnas, un ElfoDalashiano convertido en Guardian Gris por el azar del destino. Pero Gnas es mipersonaje, dentro de DAO puedes ser un Elfo urbano, un Enano noble, un Guerrerohumano o incluso un Mago recién salido del Círculo. Además cada personajetendrá un físico y características, e incluso vestimenta, personalizada. Cadaaventura tiene su propio camino así que la historia que hoy voy a analizar estan sólo la mía, cada uno tendrá la suya.

 

Quizáséste sea el mejor elemento de DAO, el altísimo nivel de personalización deljuego que te hace una experiencia única dentro de cada jugador o la posibilidadde, una vez finalizada la historia, volver a vivirla desde otra perspectiva,con otras misiones y otros personajes.

 

Lleguéa este juego atraído por las excelentes críticas recibidas, como un juegosobresaliente, sobre todo en su versión nativa, de PC, aunque poco varía en suversión de consolas, o al menos eso dicen, yo sólo voy a hablar de la versiónde ps3. Y la verdad es que yo creo que sí se nota la diferencia de versión,porque es un juego raro para consola. Se nota que está pensado para usarlo conratón, siendo muy farragosa la selección de personajes y su gestión desde elpad. Además la perspectiva es en tercera persona, perdiendo la perspectivaglobal isométrica del PC que, en determinados momentos, se echa de menos.

Así no lo verás en tu ps3, así es como se ve normalmente en un pc.

 

Sino lo piensas tan sólo se ve algo raro a veces, pero en general se juega bien,eso sí, depende en qué nivel de dificultad. Yo comencé en el modo normal, peroante el infierno que puede representar parar todo el tiempo el juego (se suponeque es un action rpg, es decir hay acción, no turnos) y su difícil gestión lobajé a fácil. Bien es cierto que así perdí muchos de los matices estratégicosen el desarrollo de los personajes, pero l alternativa de horas y horasnavegando por menús repitiendo combates no –era muy deseable.

 

Asíentré en el mundo de DAO, con la constante presencia, cada vez que uno arrancael juego, de contenidos descargables. Me parece muy bien que hagan DLC´s,contenidos descargables, pero no que me esté parando el juego cada vez que loarranco para vendérmelo. Si fuera una versión gratuita puedes admitir lapublicidad, pero después de pagar por el juego creo que uno debería estar librede esa carga.

 

Bien,retomando mi comienzo en el juego, y una vez definido el personaje, tantofísicamente, como sus características de clase y habilidades, entré en DAO. Gráficamenteel juego es muy coherente. El diseño de producción, desde una caja de madera,cada una de las armaduras, los personajes, escenarios, menús, mapas, en generalTODO está diseñado con un altísimo y gratificante nivel de calidad. El juegotiene una imagen propia, que a la vez nos devuelve a la imaginería sobre lafantasía medieval, algo que es muy destacable. Además considerando el enormetamaño del mundo al que nos vamos a enfrentar, lleno de razas, enemigos,cavernas, ciudades, etcétera, no hay más remedio que felicitarse.

 

Así se ve en consolas nuestro DAO.

Sinembargo la cruz está en la calidad técnica. Gráficamente tenemosralentizaciones y un pobre nivel gráfico de texturas, polígonos incluso conbugs y fallos de renderizado. Está claro que es una versión de otro juego, delde PC, y el conjunto se resiente. De acuerdo que así han conseguido llegar amás jugadores, pero podían haberlo trabajado más. Después de jugar a DAO hejugado a la demo de Dragon´s Dogma, y aunque jugablemente puedan no tener nadaque ver, se supone que gráficamente son mundos similares, y no hay color.Dragon´s Dogma parece una película del Señor de los Anillos y DAO un juego deordenador.

 

Grandiseño de producción pero floja calidad técnica, para mí un apartado gráficoapenas notable que deja mucho margen de mejora, como parece que así ha ocurridocon Dragon Age 2.

Si queréis verlo en movimiento pinchad este enlace.

Porcierto ¿es necesario colocar los subtítulos tan, tan pequeños? Como se nota queestá pensado para PC, en mis 43 pulgadas de plasma tengo que jugar a menos dedos metros para leer sin quemarme los ojos.

 

Lamúsica y el doblaje, así como los efectos de sonido sí son homogéneos en sucalidad. Una música muy épica que acompaña la acción en cada momento, undoblaje, al inglés, muy específico por personajes y razas, con unos efectos desonido muy bien implementados. Un trabajo de superproducción que, sin romperningún molde, no tiene nada que sea criticable. Apartado sonoro muy notable,casi sobresaliente, que siempre te acompaña durante la experiencia.

 

JugablementeDAO nos presenta un juego de rol y acción con enormes opciones depersonalización de habilidades y decisiones así como de personajes. Dragon Age:Origins es un enorme río que el jugador desciende en una canoa. El inicio es elmismo para todos, pero cada canoa recorrerá una ribera y un obstáculo distinto,modificando la experiencia de cada jugador e incluso variando el punto final,eso sí, el río es el mismo.

 

Podríamosresumir diciendo que DAO es un Mass Effect de fantasía medieval, con dosdiferencias importantes, una que uno controla hasta a cuatro jugadoresdirectamente en DAO, mientras que en Mass Effect uno sólo controla directamentea Sheppard. La otra gran diferencia es que el final de DAO está mucho másabierto ya que no está sujeto a continuaciones directas, mientras que en MassEffect la fuerza de la historia de Sheppard hace que el río sea más “estrecho”.Por supuesto hay muchas más diferencias, DAO es más grande, sus ciudades máscomplejas, hay más elementos que personalizar y más opciones más abiertas, peroresumiendo DAO es un Mass Effect medieval.

 

Considerandoque su jugabilidad está adaptada a PC, con acceso directo a botones y ratón,DAO en ps3 es un juego que funciona de forma un tanto extraña. Resultadivertido, pero a veces sobran objetos, otras faltan enemigos, y siempre hayque estar parando la acción. ¿Para eso no es mejor un juego por turnos, a lajaponesa directamente? De esta forma quiero decir que el juego es bueno, peroque se nota que pierde al portarlo a consolas.

 

Lasopciones de personalización y de charlar y tomar decisiones con compañeros opersonajes no jugables, con múltiples caminos para avanzar, lo hacen muyatractivo, pero el conjunto es extraño. Nuevamente una jugabilidad apenasnotable, seguramente más destacable en otras plataformas, pero no en ps3, al finalbajé el nivel de dificultad para no seguir navegando por los menús.

Aquí tenemos la foto de familia al completo.

Finalmentequeda la historia, dividida en dos planos, por un lado la historia del conjuntoy por otro la historia de cada “origen” que da título al juego. La historia estípica y tópica, ya sabes lo que hay nada más empezar y fantástico si no buscasmás allá. Da algún giro en sus 25 ó 30 horas de desarrollo, pero poco más quedecir, ni bueno ni malo… Monstruos muy malos vienen a acabar con el mundo dondehay varias razas todas peleadas unas con otras y a la vez con luchas internas.Llegas tú, da igual el origen que tengas, y los unes a todos y luchas con losmalos. Ya está.

 

Encuanto a los “orígenes” es donde el juego destaca, cada tipo de personaje quecreas pertenece a uno de los pilares sobre los que se soporta el juego. Si cadatipo lo mezclas con las opciones de personalización físicas y las diferentesopciones relacionadas con el “origen” de cada personaje, tenemos decenas dehistorias encerradas dentro de DAO. Bien es cierto que una vez visitas laprimera puedes asomarte a ver qué pueden ofrecerte el resto, pero sabes que lasdecisiones e implicaciones, y habilidades que obtendrás, serán distintas encada una de ellas. La verdad es que para mí ése es el gran acierto de DAO, cadapersonaje tiene su origen y desarrollo.

 

Pareceser que precisamente esto es lo que se ha eliminado de Dragon Age 2, por lo queen principio me parece una lástima, porque probablemente han eliminado lo mejordel juego, pero lo estoy diciendo sin haberlo jugado, por lo que no soyobjetivo.

 

Loque tenemos son tramos de historia sobresalientes en un cauce bastante previsible,ésa es la historia de DAO.

 

Enconjunto tenemos un juego notable, no más de un 7, que merece serexperimentado, pero que se queda lejos de cerrar lo que propone, sobre todo ensu formato para consolas. La verdad es que su segunda parte lejos de mejorar elconjunto, salvo en la cuestión gráfica, no parece prometer mayores mejoras, porlo que tampoco estoy muy motivado para darle una oportunidad.

 

AhoraDragon Age: Origins está a buen precio y, a pesar del tono un tanto pesimistade este análisis, quizás derivado de las grandes expectativas que me habíacreado, recomiendo a todo el mundo que busque su experiencia. Gnas siempreformará parte de mí, aunque siempre me pregunto qué habría pasado si en lugarde un nómada Dalashiano hubiese sido un Mago del Círculo, qué decisiones habríatomado entonces… Gracias a Origins es posible que algún día lo averigüe.