Micro Análisis de Star Wars: El Poder de la Fuerza

Unaincursión novedosa de la Fuerza en las consolas..

Cuandohago una reseña de un juego que creo no merece tanto texto o explicación lollamo Micro Análisis. Cualquiera puede ir imaginándose lo que el Destino depara a este Análisisporque noto una importante perturbación en la Fuerza.

 

StarWars: El Poder de la Fuerza (SWPF) fue una temprana incursión de los juegos deStar Wars en la “nueva” generación, es decir ps3 y Xbox 360. El juego es unheredero directo del juego de ps2 del Episodio III donde en un juego de acciónen tercera persona llevamos a nuestros héroes manejando sable láser y poderesde la fuerza por todos los escenarios característicos de esta entrañable saga.

 

Conel salto generacional, y tomando el sistema de juego mencionado como base, nosencontraremos con una nuevas historia situada entre los Episodios III y IV, conun nuevo protagonista totalmente original, al que acompañan algunos secundariosconocidos y como aliciente principal a Darth Vader como nuestro maestro.

 

Eljuego trata de profundizar en las posibilidades del uso de los poderes de laFuerza y en nuestra habilidad con el sable láser resultando un hack´n slash consabor Star Wars.

 

GRÁFICOS.Los gráficos son bastante irregulares, destacando por encima de todo el diseñode conjunto, con sabor totalmente Star Wars. Escenarios, personajes y conjuntoconsiguen exactamente lo que pretende el juego, meternos en el universo de losJedi. La parte mala son animaciones pobres, enemigos clónicos pobres ypasillos, pasillos y más pasillos donde todo es un teatro, un escenario, undecorado. Salvo el protagonista el resto de personajes están muy pocotrabajados técnicamente y en general el desarrollo de conjunto es bastantelimitado técnicamente. Una gran base que no puede llegar a un nivel notable porevidentes carencias técnicas de desarrollo. Un 6, recuerda a Star Wars y yaestá.

 

Aquílo tenéis en movimiento.

 

SONIDO.En este caso la buena noticia es la música de John Williams, con la impagablepresencia de la Marcha Imperial acompañando a Darth Vader, y los fantásticosefectos sonoros de la saga. Además viene totalmente doblado al castellano. Lamala noticia es que las voces no son muy buenas y no está muy bien sincronizadoquedando un conjunto raro. Está mal cocinado, tiene todo lo que debe tener parasacar una nota brillante, pero no lo consigue, un notable 7, sobre todo por lamúsica.

 

JUGABILIDAD.Pues llevas al protagonista y con tus poderes de la fuerza y tu sable láser telo llevas todo por delante. La utilización del sable queda muy atrás por lasposibilidades de los poderes de la fuerza, que por mucho que puedaspersonalizar y diferenciar se acaban quedando en empujar y lanzar enemigos.Todo lo demás queda en anecdótico. Se pretendía que el “agarre” de la fuerzafuese una gran herramienta, pero el terrible sistema de apuntado automáticohace que sea imposible controlarlo correctamente. El sable láser queda comoalgo secundario, los poderes de la fuerza caóticos y la mayoría prescindibles,y muchos quick time events… Al final cambié la dificultad a fácil no porque meresultara difícil sino por lo tedioso que resultaba. Todo dicho, no es un buenjuego. Suspensa la jugabilidad, un 3. Que sea corto llega a ser una cualidad.El juego del Episodio 3 era mejor, los sables eran más útiles y los poderes dela fuerza eran algo extraordinario, han conseguido empeorar la experiencia.

 

 

HISTORIA.En un mal juego la historia puede ser el motor que al menos te haga desearavanzar. Tampoco es el caso. Una historia floja y sin mucho trabajo. Al menosestá bien atado con los episodios III y IV. Nuevamente lo que se salva es elenlace con las películas, la idea original de tomar el control de un pupilo deDarth Vader está ahí y es atractiva, pero el equipo de desarrollo no ha sabidoqué camino seguir. Posee varios finales alternativos, según unas decisionesfinales que nuevamente sólo por el enlace con la mitología Star Wars merecen lapena. La historia podría haber merecido la pena, pero no lo merece su argumentoni su desarrollo, otro suspenso, un 4.

 

CONCLUSIÓN.Si te gusta Star Wars pídeselo prestado a un colega, si eres un fan alquílalo,y cómpratelo, de segunda mano, sólo y sólo si tienes un poster de la PrincesaLeia en tu cuarto. Nota global 5 “pelao y mondao” y por los valores de producciónque la marca Star Wars lleva de por sí, porque como juego se quedaría en un 4.Un juego que te mete dentro de la saga, consiguiendo lo que pretende, pero nadamás, muy limitado.

 

Lasegunda parte puede que sea mejor pero no creo que me anime a comprobarlo, almenos pagando…

Street Fighter IV

Unclásico de hoy.

 

Loprimero que quiero indicar para los puristas es que la versión que voy aanalizar es Super Street Fighter IV, revisión del juego original Street FighterIV, aunque aún hay una actualización más reciente que es Super Street FighterIV Arcade Edition, pero no os engañéis, a no ser que seáis unos superfrikiscapaces de jugar 10 horas al día durante 3 meses no vas a encontrar más quediferencias menores entre las versiones. Algún personaje nuevo (entre lastoneladas que ya hay) y balanceos de personajes enfocados para el juego online. Para el resto de los mortales hoy tenemos entre nosotros nada más y nadamenos que a STREET FIGHTER IV, un clásico instantáneo.

Nocreo que este artículo sea el lugar para hablar de lo que significa StreetFighter en el mundo del videojuego, tan sólo a los más noveles recordaré queStreet Fighter II, y sus multitudinarias revisiones, cambiaron parte del mundodel ocio electrónico al llevar al género de lucha a su más alto nivel y creandoun clásico atemporal allá por los años 1991 y 1992. A día de hoy todavía jugaruna partida es un reto de precisión y una sorpresa ver a sus personajes enmovimiento.

Porsupuesto se trata de un juego de lucha uno contra uno en escenarios cerrados,aunque muy animados, en un solo plano, con una serie de movimientos muycaracterísticos como el salto asignado a la palanca, en lugar de a un botón, olos característicos movimientos especiales como cuarto de luna y puño para unHadouken.

Mástarde llegaría Street Fighter III que perfeccionaría a los más altos nivelesjamás alcanzados los juegos de lucha, aunque para el gran público el saltocualitativo no fue tan grande como la aparición de Street Fighter II.

Aquíen España la mayor parte de la gente conoce la saga de jugar en las máquinasrecreativas, auténticas devoradoras de monedas de cinco duros. A pesar de lagran cantidad de dinero gastado hay que reconocerlo, pocas veces en la vida unose ha sentido más orgulloso como cuando abandonaba el taburete del bar junto aRyu alejándose hacia el Sol con las bocas abiertas de los jóvenes mirones alver la paliza que le habías dado a Mr. Bison, un jefe final como Dios manda,difícil y chulo.

Atodo esto llegamos a la actual generación de consolas, ps3 y Xbox 360, hasta elaño 2009 donde el género de lucha prácticamente pasaba desapercibido contítulos como Tekken o Virtua Fighter que no aportaban nada nuevo o Dragon Ballo similares fan service que teñían de gris un género que antaño fue punta delanza de los videojuegos.

 

¿Quétenemos en Street Fighter IV? Básicamente nos vamos a encontrar el mismo juegode antaño, renovado gráficamente a los tiempos actuales y con retoques en lajugabilidad que nos da una lección de cómo renovar una saga respetando suesencia. El resultado es que todo viejo aficionado a la saga sonríe en elprimer combate y el nuevo jugador se sorprende por lo atractivo, accesible yprofundo de su jugabilidad. Pero vayamos despacio y analicemos apartado porapartado este Street Fighter IV (SFIV).

Gráficamentees probablemente donde más cambie la saga. Hasta ahora la saga Streer Fighterse caracterizaba por ser un juego en 2D con sprites, es decir dibujos que seaniman uno a uno. La estética era muy de dibujo más que realista, sobre todo ensu tercera parte. Bien es cierto que hay otras series menores de Street Fighterque estaban renderizadas pero en este caso se ha obtado por una solucióndistinta.

Enprimer lugar hay que destacar que la base no ha cambiado, un juego en 2D dondetodo transcurre de un lado a otro de la pantalla. La estética se mantienesimilar a un dibujo animado con unas fantásticas animaciones. De hecho el juegoha ganado muchísimo en las animaciones, fluidez y personalidad son lascaracterísticas más destacadas de los gráficos.

Perodonde cambia este SFIV es en la técnica gráfica, en lugar de usar gráficos 2Dse utilizan gráficos 3D renderizados, con una técnica Cell Shaded que mantienela estética anime, pero que da una profundidad y colorido muy singular ypropia. Los escenarios están igualmente realizados aunque el conjunto se mueveúnicamente en 2D por lo que las 3D quedan como un recurso gráfico más y no comoalgo que afecte a la jugabilidad.

Las3D también se aprovechan para resaltar los movimientos especiales de lospersonajes y para realizar variaciones en los ángulos de cámara. El conjunto,conocido en otras ocasiones como 2,5D, nos da la jugabilidad clásica de las 2Dpero con los recursos visuales de las 3D. Técnicamente no hay ningún reproche,con fantásticos efectos de luz, imaginativos modelados y animaciones geniales.Otra mención especial hay que hacerla en los fantásticos escenarios cuyaprincipal cualidad es la vida. Alguien puede criticar que son meros decoradosnada interactivos, pero ésa es una seña de identidad de la saga. Además ¿lehace falta escenarios interactivos? La respuesta es clara y unánime: NO.Escenarios como el eclipse en la jungla o el rascacielos en construcción sonabsolutamente impagables.

Quizásla parte más discutible sea el resultado del diseño creativo, esto es laestética un tanto “deformed” e hiperbólica de los personajes. En este apartadoquizás no convenza a todo el mundo, pero es indiscutible su gran trabajo dediseño y como mantiene con una evolución muy natural el aspecto de los viejos conocidos.Ryu es Ryu y Blanka es Blanka, no hay duda de ello. Quizás alguien podría haberdeseado otro aspecto más realista o renovado, pero yo creo que está muy bien,el toque exagerado va muy bien con su toque irreverente y divertido.

Losgráficos en conjunto son excepcionales, por innovadores en diseño, respetuososcon los juegos anteriores y técnicamente impecables. Quizás no sean una obramaestra pero desde luego son sobresalientes, de nota un 9.

Elsonido es más irregular. Las voces seleccionables en inglés y japonés cumplensu función, escasa en el juego, aunque muy bien implementadas cuando gritan latécnica que desatan en mitad de la partida, nuevamente recordándonos fielmentelos juegos de antaño. Los efectos de las “magias” y golpes también estánperfectamente implementados sin ningún tipo de reproche.

Hablarde doblaje no tiene sentido en este juego así que lo último que tendríamos quehablar sobre el sonido sería la música. Y en la música es donde quizás menosresalte este juego. Hay composiciones traídas de las anteriores versiones queestán perfectamente implementadas, pero las nuevas composiciones, sin estarfaltas de calidad, carecen de carisma y personalidad quedando un conjuntosonoro de calidad pero que no sobresale. Un apartado sonoro notable, de 7,principalmente por las voces de personajes y efectos.

Normalmentetrato la historia al final del análisis pero en un juego de lucha ¿a quién leimporta la historia? Se trata de dar mamporros, menos historia que tenía elSFII y era un juego genial… Pues aquí igual, un par de escenas de baja calidadanimadas al principio y al final de cada personaje, con un combate singular yva que arde. Lo justito para, si nos pica, jugar con todos los personajes.Apenas está ahí y no sirve para nada por lo que este apartado no lo valoraré,tan sólo lo menciono.

Aquí el juego en movimiento. 

Ahorasí que toca hablar del meollo de la cuestión en un juego de lucha: sujugabilidad, y en este caso estamos de enhorabuena. SFIV es uno de los mejoresjuegos de lucha de la historia y, por supuesto, de la generación. Tiene todo loque le puedes pedir, es totalmente accesible para los más torpes, que con unaspequeñas nociones son capaces de poner en marcha todo el espectáculo del juego,pero a la vez es capaz de exigir la mayor de las precisiones y de timing en lasdificultades elevedas y, sobre todo, en el modo versus contra otro jugador,bien en la misma consola o en su fantástico y completo modo on line.

Amí siempre me han encantado los juegos de lucha pero, debo reconocerlo, siemprehe sido un tanto paquetillo. En este apartado hay que señalar la figura deYoshinori Ono, productor del juego, que es el que ha sido capaz de traer lasviejas sagas de antaño a la nueva generación apostando por el juego on line,pero siendo capaz de dotar a sus nuevos juegos de esa mezcla de simplicidadpropia de SFII y de la profundidad de SFIII, con la posibilidades on line.

Estasabia conjunción, junto con la estupenda factura técnica, es el secreto delgran éxito que SFIV ha cosechado. Hasta tal punto que los juegos de lucha, enesta época de shooters, han saltado de nuevo a la primera línea de actualidadtrayendo de vuelta grandes sagas como Marvel vs Capcom, creando nuevas, comoStreet Fighter vs Tekken y dando en general una nueva vida a un género queparecía destinado a morir junto con los salones recreativos.

 

Encuanto a jugabilidad ya tan sólo queda describir cómo se juega. Echas cincoduros en la máquina y… Ah no, que eso era antes, pues escoges personaje, cadauno de ellos muy diferenciado del resto (salvo alguna que otra excepción) conuna enorme cantidad de combos. Son característicos de la saga los movimientosespeciales combinando un movimiento rápido del stick y un botón (cuarto decírculo adelante + puño = Hadouken por poner un ejemplo). Cada personaje tienesus movimientos especiales propios.

Peroademás de esta cantidad de movimientos existen dos barras de energía que nospermiten crear movimientos especiales aún más espectaculares y dañinos, losUltra Combos y los Super Combos. Los primeros se consiguen recibiendo daño, porlo que sería la barra de venganza, con dos niveles. Los segundos se consiguenrealizando movimientos combos, llegando a tener cuatro niveles.

Existenotros movimientos especiales específicos del juego pero que en realidad no ahondanmucho más, salvo para el más purista del juego. El conjunto nos ofrece unosmovimientos fáciles, con tres puñetazos, tres patadas, sus combinaciones yataques especiales, y otros más estratégicos relacionados con la gestión de lasbarras de energía. Esto tomado en variaciones de decenas de personajes nos daun juego infinito, al que si se le suma el on line da juego hasta que uno seaburra, literalmente.

Menciónespecial en esta edición tienen las fases bonus de destrozar un coche o romperbarriles que no aportan absolutamente nada, pero que todo jugador experimentadoagradecerá como absoluto homenaje a una época anterior y guiño de complicidadentre todos aquellos que se pueden reconocer como comunidad.

Lanostalgia de todo jugador veterano puede llegar a tal límite si uno se pone ajugar con un arcade stick, por malo que sea, que no lo recomiendo a nadie quepiense que soltar una lágrimita puede dañar su hombría. Desde luego losexpertos sólo lo recomendarán por que es esencial para una eficaz precisión ycontrol, pero es que además cuando pierdas estarás buscándole la ranura paraver donde echarle la moneda…

 

 

Unajugabilidad perfecta, no se puede pedir nada más, retoma todo lo bueno de losúltimos 20 años, lo completa, lo mejora y lo democratiza. Un 10 como la copa deun pino para un juego que, como tal, es perfecto.

Enconclusión, como decía al principio, tenemos un clásico de hoy. Un juego SÓLIDOcapaz de cubrir las expectativas de cualquier jugador y que todo el mundodebería poseer, dado el bajo precio que a día de hoy tiene en cualquiera de susversiones y plataformas (incluso en 3DS). Capcom esta generación se ha redimidode algunos años oscuros (descargas de trajes alternativos aparte), por lovaloro este juego con un 9,5. No es una obra maestra porque después de todosestos años SFII sí lo sigue siendo y este SFIV no posee la misma importancia enla industria que sí tuvo su antecesor, pero casi.

Algúndía tendré que hacer un retroanálisis de Street Fighter II, mientras tanto aúnme queda una moneda de 25 pesetas, por lo que os dejo, porque este Seth, elenemigo final (bastante sosete por cierto, prefiero cien mil veces al viejo M.Bison) me las va a pagar todas juntas:

HADOUUUUUUUUUUUUUUUUUKEN.