Metal Gear Solid: Analizando un clásico

Finalmente me he decidido a realizar un análisis de la sagaMetal Gear. No voy a descubrir nada nuevo, pero sí iré dando mi opinión de cadauno de estos juegos de infiltración creados por el Maestro Hideo Kojima. Megusta ir analizando sagas completas, aunque la verdad es que analizar la sagade Metal Gear da un poco de impresión contando el número y densidad de sustítulos. Pero aprovechando mi reciente, y económica, adquisición de Metal GearSolid HD Collection para ps3 me he remangado la camisa, y ¡ a jugar de nuevolos Metal Gear !

 

 

 

Los dos primeros Metal Gear no los voy a incluir en el análisis,aunque están presentes dentro del MGS 3, pero son originarios de MSX2, no deconsolas y el primero cuenta ya con la friolera de 27 años. Sólo he jugado alprimero de ellos, pero me ha bastado para comprobar que no son juegoscomparables con el resto de la saga por el tipo de jugabilidad lastrada por latecnología en sí. Como curiosidades retro son muy interesantes, historia delvideojuego, pero como juegos hoy en día son muy toscos y duros de jugar.

 

Eso sí, como tenía comprado Metal Gear Solid para la psp desdepsStore, cosas bien hechas, me lo he rejugado en la ps3. Así si se convence unode comprar juegos digitales. Pues dicho y hecho, hablemos de Metal Gear Solid,hablemos de Snake, hablemos de un clásico.

 

Metal Gear Solid es un juego para la primera playstation del año1998. En él encarnamos a Solid Snake, un agente especial retirado que debeentrar a trabajar de nuevo debido a una crisis en la isla de Shadow Moses. Mássolitos que la una debemos infiltrarnos en la base, sin que nadie nos descubra,y deshacer todos los entuertos que nos encontremos y con el equipo que podamos“apañarle” al enemigo.

 

Todo el juego está pensado como una fantástica película deacción con un argumento con interesantes giros, videos, acción, música y, sobretodo, infiltración. De hecho en realidad la base del juego está descrita en losjuegos de MSX2, la idea no es matar a los enemigos sino que no te descubran,con varios jefes finales, en el entorno de una base enemiga con un argumentotípico de espías ochentero. Eso sí, en el 87 no era posible realizar un juegotan atractivo como el que sí pudieron realizar en el 98 y siguientes. De hecho,salvo por el argumento, en realidad todos los Metal Gear se parecen mucho enconcepto, todos, desde el primero al último, pero ¿eso es malo? Que se lo digana los FIFA y a los Call of Duty…

 

Evidentemente a la hora de analizar este primer Metal Gear Solidtenemos el hándicap de los 16 años, que tecnológicamente, no son poco. Pero aúnasí creo que puedo realizar una valoración contando siempre con el siguientecriterio: la técnica de 1998 no es la de 2014, ni resolución, ni polígonos, ninúmero de pistas, ni procesadores, etcétera, pero la opinión la trasladarécontando con los recursos de que se disponía en aquella época.

 

Así empezamos a hablar por los gráficos. Y el juego luce deforma asombrosa. Tal y como decía antes, hoy puede sonar ridículo, pero aún asíes cierto: el juego se ve muy bien, incluso en mi pantalla de 43 pulgadasparece increíble lo que consiguieron en el 98. Normalmente tendremos una vistacenital isométrica, con cámara fija, pero que nos revelará multitud de detallestanto en cantidad como en calidad. Y es que el diseño del conjunto esexcepcional, todo está pensado al detalle, todo está representado con mimo, ytodo busca dotar de realidad, o más bien, credibilidad.

 

Sin duda, aunque comparado con los siguientes juegos puedaparecer simple, uno de los mayores aciertos de este juego es su ambientación,perfectamente conseguida gracias a un fantástico diseño de conjunto. El diseñode personajes, de niveles, de enemigos, de armas, de entornos, todo, todo es unfantástico conjunto que te hace meterte en una fantástica película palomiteraen la que tú eres el protagonista.

 

El maestro Yoshi Shinkawa es uno de los grandes culpables deldiseño del juego y, para mí, casi tan importante como Kojima, a la hora deentender Metal Gear. Shinkawa es el que ha conseguido que las ideas de Kojimase plasmen de forma atractiva, contundente y con personalidad propia. Y si algotiene Metal Gear comparado con otros juegos, es personalidad.

 

 

 

 

 

Como ya he comentado entre el envidiable apartado artístico yhacer sufrir hasta el extremo a la primera Playstation, los gráficos consiguenalcanzar unas cotas del todo sobresalientes. Leyendo textos sobre el juego yentrevistas de los creadores uno se da cuenta de que la consola se les quedó“pequeña” para poder realizar el juego, siendo la ejecución del juego unejercicio de sustracción. Está claro que el salto a Playstation 2 con MetalGear Solid 2 fue una liberación para un grupo de creadores en plenaefervescencia.

 

Hay que reconocerle a Kojima y su equipo (hoy bajo el nombre deKojima Productions) que siempre han llevado la técnica al extremo, siendo susjuegos de los más punteros del momento. Este juego es una opera prima para un equipo de trabajo genial, un ejemplo a seguir dondela buena noticia es que ellos mismos con el paso de los años han idosuperándose juego a juego, ampliando y puliendo cada una de sus facetas. Diseñoy técnica en su máximo esplendor ¿qué más podemos pedir?

 

Para completar el apartado gráfico es reseñable el hecho de quelos videos que nos van narrando la historia están realizados con el propiomotor del juego, otra marca de la casa, de manera que gráficamente el juego esun “todo”. Hoy en día ya estamos acostumbrados a estas soluciones, pero en 1998fue toda una apuesta de conjunto que permitió dotar al juego de unapersonalidad totalmente propia y cohesionada.

 

Gráficos de infarto, para la época, y Shinkawa en plenodesarrollo. Sólo hay que ver su diseño de Metal Gear Rex o su arte conceptual…Gráficos de obra maestra, es así…

 

Parándonos en el sonido estamos ante un símbolo. Sí. Metal GearSolid de psx es un símbolo del audio en los videojuegos en España. La bandasonora es imborrable, está totalmente llena de carisma, acompaña en todomomento la épica del juego y sus melodías a lo largo de los años no han hechomás que crecer. Nuevamente pueden ser temas un tanto afectados por la época enque se realizaron, pero los temas corales, de inicio o final de juego sonsimplemente Metal Gear en estado puro.

 

Pero eso no es lo mejor del audio. Los efectos de sonido, armas,helicópteros, aviones, explosiones, etcétera son lo más realista que les cupoen la “pequeña” psx, acompañando en todo momento la acción. El efecto delviento y la implementación en la jugabilidad de todos estos elementos, aúntratándose de un trabajo impecable, tampoco son lo mejor del audio.

 

Lo mejor, lo mítico, es su doblaje. ¡Pero qué coño! Todo el quehaya jugado al juego sabe de qué estoy hablando. No hemos vuelto a tener ningúnotro doblaje al castellano, ni lo tendremos por la política de Konami, en unMetal Gear. Bien es cierto que los doblajes al inglés son geniales, y queposiblemente ni le hace falta un doblaje para que sean juegos impresionantes.Ahora bien, escuchar a Alfonso Vallés como Snake, contemplar como para ese juegosí se luchó para crear un efecto lo más cinematográfico posible, ver el enormeesfuerzo que se hizo en su día para que el juego llegará lo más hondo posibleal usuario final hace que, una vez abandonadas esas ideas, una lágrima deemoción nos brote al volver a escuchar a Snake en nuestro castellano.

 

En los siguientes juegos no lo he echado de menos, no es unfactor que haga que los siguientes juegos sean peores, pero en este juego eldoblaje, todo, el de Snake y el del resto de personajes, que no es poco con lacantidad de conversaciones por Codec que encontraremos, suma. Suma ydiferencia. Algo de enorme calidad cuya oportunidad es irrepetible.

 

El sonido de Metal Gear Solid es una obra maestra del videojuegoen España.

 

 

 

Aquí el video de la intro para abrir boca. 

 

Puf, vamos bien, gráficos con Shinkawa a la cabeza, un audiohistórico, legendario. ¿Y qué pasa con la jugabilidad? Pues resulta que lajugabilidad es de las que han marcado época, así de simple. Ahora entro endetalles, pero es así, Metal Gear Solid crea su propia jugabilidad, con un estiloinimitable y que ya tantos y tan buenos juegos nos ha dado.

 

Jugablemente nos encontramos un control de personaje tosco, muytosco, cosas de la época. Aunque es cierto que Metal Gear nunca ha sido unespectáculo de fluidez, vamos que no es un Prince of Persia. Ni falta que lehace. En Metal Gear lo importante no es lo suave que te mueves, lo importantees cuánto te mueves, a dónde te mueves, cuándo te mueves. Es así, para no serdescubierto debes estudiar tu entorno con la ayuda, o no, de radares, gafastérmicas, nocturnas, de tus sentidos, de tu intuición… Y ése es el juego, queno te descubran.

 

Kojima lo explicó, Metal Gear es el escondite, tienes que llegara casa sin que te pillen, eso sí, ambientado en una película de espías donde túeres el héroe y tienes que salvar a la humanidad de una crisis nuclear, ahí esnada.

 

 

 

 

 

Pero no creáis que el juego acaba ahí, de hecho el ritmo deljuego es muy bueno ya que va combinando muy acertadamente fases deinfiltración, con videos, con jefes finales donde descubrir el patrón enemigoes vital (clásico, clásico), con más videos, e infiltración, y una fase deacción con disparos por todas partes, con otro video, con una escena de humor,y así todo el juego que se hace muy ameno y fresco, cada paso algo nuevo.

 

Hay fases en tercera persona en perspectiva isométrica, partesen primera persona, hay enemigos humanos, radares, vehículos enemigos (yamigos), incluso ¡UN METAL GEAR! Para el que no lo sepa, Metal Gear es unvehículo de capacidad nuclear bípedo capaz de lanzar un ataque nuclear pormétodos no balísticos (indetectable) y desde cualquier punto del planeta,gracias a su capacidad bípeda… Vamos una mezcla de tanque y mecha japonés quede la mano de Shinkawa nos da un enemigo final de los que hacen época. Chicosos presento a Metal Gear REX:

 

 

 

El juego en sí no es muy largo, pero sí muy variado, hace quecasi en cada momento tengas algo nuevo que hacer, y aún más, una vez loterminas conoces determinados atajos, determinados objetos, determinadoselementos que te serán muy útiles cuando vuelvas a jugar para hacerlo másrápido, para que te pillen menos veces, o para pasar por encima de todos comouna apisonadora, si ése es tu gusto.

 

Inventar la infiltración en los videojuegos y recrear luchas dejefes finales míticas y clásicas a la vez integrado en el todo, nuevamente, noshacen estar dentro de una obra maestra de la jugabilidad. Un auténticodiamante, en bruto sí, cuyas facetas no se irán puliendo hasta el futuro, perocon un alma pura y sólida, muy sólida.

 

Me queda por analizar la historia del juego y por su impacto esya una historia mítica del mundo de los videojuegos, Snake, Meryl, Otacon,Liquid, Revolver Ocelot, Metal Gear Rex o Shadow Moses son historia del mundode los videojuegos. Quizás no sea la mejor historia del mundo, no es la mejorcontada, pero sí supo llegar al corazón del jugador y crear un panteón dehéroes y anti-héroes que perdurará para siempre en el medio.

 

Es cierto que la historia está llena de clichés, giros dehistoria que pueden llegar a ser caprichosos y un humor made in Kojima quepuede no alcanzar a todo el mundo. Pero todo eso consigue mantenerte atrapadoen el juego, te hace seguir adelante, te mantiene enganchado. A lo largo de laserie Metal Gear los juegos han ido perdiendo ingenuidad y ganando en madurez,por lo que este juego puede llegar a ser el más ingenuo de todos ya que suspersonajes sean los más tópicos y planos, cada uno con su papel perfectamenteinterpretado, pero que da lugar a pocos matices o grises. Esto irá cambiandopoco a poco en la serie, sólo hay que ver la historia de Metal Gear Solid 3 oel Tráiler del próximo Metal Gear Solid V, The Phantom Pain para darse cuentade lo que hablo.

 

Al final del juego, con el tiempo uno pierde la mayor parte delos detalles, aunque al rejugarlo sorprende su cantidad, en la historia, sequeda con el espía que se infiltra y salva el mundo, que de eso se trata, porlo que no esperemos el Quijote o a Hamlet, sin embargo, es suficientementedigna la historia para mantenerte enganchado y crear auténticos mitos que losjugadores seguirán durante décadas.

 

Por todo esto quizás no sea una historia de sobresaliente, esoquizás ocurra más adelante en la saga, pero no en este juego. Posee unahistoria notable, perfectamente adapta a su jugabilidad que va más allá de seruna excusa sirviendo de motor con la gasolina del carisma de sus personajes.

 

 

 

 

 

A pesar de esto, de que la historia no esté a la altura delresto del juego como sí ocurre con su tercera parte, la historia no desmereceel conjunto. El juego es una OBRA MAESTRA, desborda la técnica del momento,desprende carisma por los cuatro costados tanto sus diseños como su sonido,música y doblaje, así como sus ya legendarios personajes. Para colmo inventa ensí mismo un género, una forma de hacer videojuegos y todo perfectamente casado,ordenado, un juego único. Hideo Kojima es el encargado de dirigir esta orquestadonde todas y cada una de las notas y de los instrumentos que las interpretanestá reproducidas en el momento exacto. Es un juego circular, que acaba yempieza en sí mismo, al que no se le ven aristas ni vértices, es un juegoesférico, cerrado, medido.

 

Todo el que lo ha jugado lo recuerda con cariño y seguramente sinunca lo has jugado anteriormente te sorprenderá de lo divertido que siguesiendo. Su sonido, doblaje, historia y jugabilidad siguen entreteniendo, que eslo que se busca en un juego, y lo desfasado de sus gráficos se olvidará,seguramente, a los pocos minutos, en cuanto empieces a evitar que te vean losenemigos.

 

Jugadlo si no lo habéis hecho o incluso si hace tiempo que no lohabéis hecho, dentro están ocultos el resto de juegos de la serie, reconociblesperfectamente para el que ya los haya disfrutado.

 

Metal Gear Solid es una Obra Maestra, un juego del que muchagente aprendió cómo trabajar, cómo diseñar, que con los años, como los buenosvinos, desprende aún mejor aroma, y que todo el mundo que lo ha jugado recuerdacon cariño.

 

Pero ¡qué coño!

 

Es un juegazo como la copa de un pino.