Cuasi Análisis de Metal Gear Rising Revengeance o el juego que no fue

Hoy hablamos de Metal Gear Rising Revengeance, o lo que es lomismo, el juego de Raiden. Raiden ya tuvo su juego, Metal Gear Solid 2 Sons ofLiberty, pero allí era un pipiolo un tanto afeminado. En MetalGear Solid 4 Guns of the Patriots ya tuvimos un Raiden másmaduro y “molón”, vamos un cyborg ninja. En este Metal Gear Rising la idea estener un Raiden como único protagonista, sin papá Snake, con un rediseño totalde su aspecto, de lo mejorcito del juego, y con una idea base: CORTAR, CORTAR YCORTAR.

 

Sí, la Katana es la gran protagonista, junto al propio Raiden.En lugar de un juego de infiltración nos dieron un juego de acción donde habíaque cortar el entorno, los enemigos, los jefes finales y hasta tu bigote comote pongas cerca… La idea es atractiva y aunque en Kojima Productions sepusieron manos a la obra para hacer este juego, algo en el desarrollo noterminaba de cuajar por lo que para finalizarlo contaron con la ayuda dePlatinum Games, creadores de Bayonetta o Vanquish, es decirgente que sabe hacer un juego de acción.

No es que en Kojima Productions no supieran terminarlo, es que sedieron cuenta de la cantidad de trabajo y dinero que requería realizar unproducto con la calidad que tenían en mente. Como no disponían de ambas cosas,ya que este era un producto secundario dentro de sus videojuegos en desarrollo,en lugar de cancelarlo lo cedieron para terminarlo, aunque no fuese tal y comose pensó en un principio.

Y esto es lo que tenemos entre manos un juego empezado por unosy terminado, de forma rápida, por otros. Con esto no quiero decir que seacabara mal, sino que se acabó sin corregir o plantear las cosas que en unprincipio se querían plasmar. La factura técnica no es mala, pero posiblementelas inconsistencias del juego estén en planteamientos generales de desarrollo.

Para entendernos, que el juego apetece jugarlo, el mundo deMetal Gear con un Cyborg Ninja, Raiden, con una superespada que a sablazolimpio acaba con todo lo que se pone a su paso. Pero una vez con la espada enla mano no es exactamente como esperábamos.

Gráficamente el juego se ve muy bien, con cámara libre y unprotagonista simplemente espectacular. Movimientos muy fluidos y los jefesfinales a la misma altura que el protagonista. Lo malo es que lo gráfico no vamucho más allá. Éste es uno de los puntos que se debieron replantear. Losescenarios son penosos, sin carisma alguno, los enemigos base igual de neutros,y los enemigos más peligrosos están sacados de otros Metal Gear (los Gekkos oMetal Gear Ray).

Además la cámara, aunque se mueve bien, nos da cierta percepciónde mareo, en especial en zonas cerradas, que también abundan en el juego. Estoes negativo principalmente porque el juego se convierte en un pasillo por dondevan apareciendo patos, perdón, enemigos y poco más. Nuevamente se ve que unplanteamiento mucho más abierto le habría sentado fenomenal al juego, perohasta aquí pudieron llegar.

 

Aquí os dejo un video para de la demo por si tenéis pereza y no queréis buscarlo vosotros mismos.

 

A pesar de la buena mano de Yoshi Shinkawa en parte de losdiseños, el conjunto no está a su nivel, en parte por limitaciones de diseño yen parte por un planteamiento pobre, recortado más bien, del conjunto. Así queen gráficos le pondría un notable raspado, pero por los geniales diseñosconceptuales que probablemente, sean lo más atractivo del juego. Sin esto elconjunto sería mucho, mucho más mediocre.

El sonido tampoco está a la altura, composiciones trepidantespara acompañar a la acción pero totalmente faltas de carisma. Tranquilo no vasa tararear nada a la mañana siguiente. Doblaje correcto, nada de castellano, posiblementela parte más correcta del sonido, junto con los efectos perfectamentecumplidores de cortes, explosiones, etcétera. Un apartado que no llega alnotable por la principal razón de que no se nota. Quizás un apartado máshomogéneo que los gráficos, pero sin ningún elemento especial que brille, másallá del doblaje de Rising realizado por Quinton Flynn, su doblador de siempre.

En cuanto a la jugabilidad es donde tenemos la clave de esteCuasi Análisis (no lo llamo Análisis porque no llegué a terminarlo). La ideabase es muy buena, Raiden corta con su katana de forma casi libre, por un ladoen plan Hack´n Slash tipo God of War, pero con fases de corte libre de enemigosy objetos. Esto mezclado con mejoras de armas, armas secundarias y jefesfinales con Quick Time Events (darle al botón en el momento adecuado). ¿Cómo loveis? ¿Bien? Yo también, pero tal y como se acabó quedó bastante pobre. Resultaun tanto monótono y caótico el sistema de combos. Es cierto que posee unavelocidad endiablada, pero no siempre siente uno el control total de lo queestá pasando. Conocerse el patrón del enemigo hasta que te lo quitas de enmedio. Con el siguiente igual. Con el siguiente igual. Hay muy poca intuición,uno no gana porque domine el sistema, tan sólo te aprendes el patrón delsiguiente enemigo, por lo que no resulta muy satisfactorio.

Y no hay mucho más, misiones totalmente pasilleras, no haymisterio ni exploración, y tan sólo puedes repetir misiones para conseguirmejor rango por rapidez y efectividad. Si te llega este sistema de juego bien,si no…

 

Una jugabilidad muy limitada, con un sistema resultón, pero quemerecía haberse trabajado más. Los combos y mejoras de Raiden están muy bien,pero la cantidad, comportamiento y sistema de combate enemigos no están a laaltura, así como el entorno. God of War es pasillero pero todo estáperfectamente medido, aquí no es así y bien debería haber sido más abierto omás pulido. Es como una pareja de baile, uno es un maestro, el otro unprincipiante. Juntos no serán capaces de bailar bien, aunque uno tape lascarencias del otro.

A mí el juego me empezó a aburrir, la incapacidad de controlar aRaiden fue una frustración in crescendo. Vale que la culpa en parte es mía porser un paquete… El conjunto jugable, limitado, muy limitado, yo le daba un 6,correcto a falta de trabajar adecuadamente lo que quieres hacer con elplanteamiento inicial.

Por último está la historia, y aquí llega el chasco definitivo.No necesito una gran historia para un juego de dar espadazos, nuevamente elplanteamiento inicial no es malo, cyborg ninja contra cyborg ninja y otrosenemigos similares de la casa. Pero es que la historia en sí es absurda. Bienpodría no existir. Para lo poco que está es para ayudarte a querer avanzar enel juego. Ya que la jugabilidad no tiene peso suficiente para hacerte avanzar,al menos que el desarrollo de la historia tire del carro. Pero ni eso.

La historia son cutre tópicos que no van a ninguna parte y queni siquiera está bien contada, sin épica ni interés y ni se molestaron enunirlo argumentalmente con la saga madre, casi mejor para el resto de MetalGear. Es que da igual lo que pase… Poco después de la genial idea de ponerle unsombrero mejicano a Raiden me planteé qué hacía yo gastando mi escaso tiempopara jugar en un juego que no me daba placer por ninguna parte. Lo dejé. Y nome arrepiento. Historia penosa que no merece nota y que, dado el resto dejuego, algo de falta le hacía.

 

El juego tiene sus cosillas chulas, que si Raiden con su katana,que si luchar contra un Metal Gear Ray (eso pasa al principio), que si cortarun coche en dos… Y la lástima es que a partir de ahí no se construyó más.

Kojima Productions hizo un planteamiento inicial correcto,Platinum Games consiguieron darle forma de juego, que no es poco. Pero losprimeros no tuvieron la capacidad de darle la forma que querían, y los segundosno tenían dicho encargo. Metal Gear Rising para mi es un juego fallido, lo quequería ser y no fue. Tan sólo que en vez de cancelarlo, para recuperar lainversión, al menos lo sacaron. Juego abortado, acabado antes de crecer, sólopara muy fans y a aquellos que sean capaces de alinearse con su sistema dejuego, muy japonés, por cierto.

Poco más, quizás algún día lo intente otra vez, pero mientrastanto si llega una segunda parte esperemos que la dejen crecer antes deacabarla. Muy triste que lo mejor de este juego sea su edición coleccionistacon la figura de Raiden, por la figura, tal y como pasaba con Aliens ColonialMarines.

 

 

Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots. El cierre de la saga.

La saga Metal Gear Solid fue una revolución en la primera consola de Sony, su segunday tercera parte, ya para ps2, llevaron al Olimpode los videojuegos a su creador Hideo Kojima.

 

 

 

 

 

Para la cuarta parte se pensó ya en el salto generacionaldiseñando el juego, en exclusiva, para ps3. No fue un juego de lanzamiento,pero si apareció en una edad temprana de la consola allá por el año 2008 (va ahacer ya 7 años…) Aún así supuso un shock en el medio la aparición de tamañojuegazo en el que se tenían depositadas las máximas expectativas después deSnake Eater y su revisión Subsistance.

 

Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots se creó comoautohomenaje a todos los fans de la saga Metal Gear, metiendo en el saco todoslos elementos relacionados en los tres primeros juegos y cocinándolos a fuegolento para obtener un producto muy, muy cuidado y ofrecer al jugador el MetalGear definitivo. Gran parte de todo esto se cumplió, aunque posiblemente eljuego no quedó tan redondo como su antecesor, y es que el conjunto no siemprees la mera suma de sus partes, existe algo más llamado alma, sinergia, que noes posible obtener ni definir de una forma objetiva. Aún así no os engañéisGuns of the Patriots es un juego que justifica la compra de una consola, dehecho yo me compré la ps3 para jugar a este juego ( y a otros muchos, claro…)

 

 

 

 

 

Kojima, henchido de orgullo y fama después de sus enormeséxitos, decidió continuar la saga pero cerrándola de manera que el nuevo juegofuese irresistible para todo seguidor de la misma poniendo a trabajar a sumagnífico equipo con el apoyo de Konami e incluso de Sony (pobre Xbox 360 quenunca disfrutó de dicho juego). El trabajo fue tan exhaustivo y detallado (ybien ejecutado), fue tan grande, que dicho juego no llegó a tener ningunarevisión, como sí la tuvieron sus anteriores. Cuando Kojima consiguió cerrarMetal Gear Solid 4 creo que consiguió dormir muy bien, y es que la ps3 nuncafue sencilla de programar, y éste juego, aún en su temprana edad, fue uno delos que mejor sacó partido a su hardware.

 

Para Guns of the Patriots se volvió a cambiar de protagonista,sí, es Snake, el de la primera y segunda parte, pero en su forma Old Snake, loque además de dar para un montón de bromas en el juego, da pie a que elprotagonista vuelva a ser distinto, algo que le encanta a Kojima. Aún así Snakeseguirá siendo duro de pelar y deberá trabajar más que nunca para resolver lamaraña argumental en la que nos veremos involucrados.

 

Como siempre empiezo por los gráficos: de lo mejorcito queencontrarás en ps3. Es cierto que quizás años más tarde la gente de Naughty Dogsacaría aún más partido de los gráficos de la consola, pero más allá de lotécnico gráficamente el juego vuelve a estar en el techo de su plataforma.

 

Tenemos un juego en tercera persona, con cámara libre, conposibilidad de poner la cámara en primera persona en partes de disparos,pensado para deslumbrar y gustar desde el diseño contenido y realista (que noreal).

 

El músculo técnico, asombroso en la fecha de salida, nos da unosprotagonistas, escenarios, efectos, entornos y demás elementos apabullantes. Enesta ocasión lo que más me llamó la atención fue la variedad de escenarios, yes que el juego se divide en cinco actos, cada uno en un entorno bien distintoy diferenciado.

 

Todos son espectaculares, aunque dos destacan por encima delresto el primero, en mitad del conflicto judío-palestino, o el cuarto, en mitadde una vieja conocida base militar secreta. El cuarto es destacable por locarismático y nostálgico, pero el primero, siendo nuevo, es simplementeespectacular. La mejor ambientación nada más arrancar el juego, ahí es nada.Las otras no serán peores, pero sí quizás menos llamativas o no tan bienresueltas. La atmósfera, el color, los diferentes grupos en conflicto, losgekkos… Todo parece indicar que Metal Gear Solid 4 está diseñado para esteescenario, siendo los demás la muestra de cómo se vería en otros paisajes. Detodas formas cada fase tiene no sólo un aspecto distinto, sino una jugabilidadaplicada distinta, no es lo mismo estar en mitad de la selva, que en una ciudadsitiada, que en una base militar. Esto afectará al tipo de infiltración ocamuflaje. Eso sí, los alicatados árabes de la primera fase o sus solerías songenuinas de este juego.

 

 

El juego luce de maravilla, aunque los movimientos delprotagonista siguen siendo un tanto robóticos, sello marca de la casa.Iluminación, texturas, polígonos, todo raya al máximo nivel. Pero lo quenuevamente eleva este juego por encima del resto no es su potencia, es la manodel maestro Yoshi Shinkawa reorquestando, diseñando y rediseñando, organizandoy mostrando TODO el apartado gráfico del juego, desde su excepcional portadahasta el magnífico diseño de los jefes finales, pasando por el diseño mecánico.

 

Parece increíble, pero todo lo que toca este hombre posee elmismo impulso de calidad, dentro de un equipo donde se le respeta, cadavideojuego se convierte en una obra de arte de un verdadero artistacontemporáneo en plena madurez.

 

El conjunto gráfico es una nueva Obra Maestra de diseño,calidad, potencia con una estética innovadora y propia y que vuelve a dar unaclase maestra de cómo debes hacer algo para hacerlo bien. Nuevamente basta conver cualquier imagen o video para saber de lo que estoy hablando, valen comoejemplos los que acompañan a esta entrada. Un 10 en gráficos, otra vez, en unMetal Gear.

 

 

Ahora toca hablar de sonido, apartado que nuevamente va de lamano de los gráficos. Desde la melodía de la pantalla de inicio, pasando por lacanción vocal de la intro, hasta los temas finales, originales o escogidos parala ocasión nos darán una ambientación triste, del ocaso que el pobre Snaketiene que vivir dada su condición de Old Snake. Además se le añaden melodíaspropias de la saga con reorquestaciones e inclusiones de temas de los otrostres títulos. En resumen musicalmente es excepcional y la épica y temática dela saga quedan perfectamente escenificadas con el plus de carisma que destilanpor los cuatro costados.

 

 

 

 

 

 

Pero además, y como siempre, tanto el doblaje de los personajes,con los mismos actores de otras entregas, como los efectos sonoros de disparos,pasos, mecánicos, golpes, todo suena excepcionalmente. Jugar a este juego conun buen sistema de sonido es jugar a un juego distinto, mucho mejor. Por tantoel apartado sonoro es de excepción, nueva obra maestra, de lo mejorcito que tevas a encontrar en ps3. Desde luego una producción de Kojima es garantía decalidad…

 

Ya ni nos planteamos lo del doblaje al castellano.

 

Ahora toca hablar de la jugabilidad y en un Metal Gear es hablarde infiltración y ritmo. Como siempre la base del juego es investigar tramas deespionaje infiltrándote en zonas enemigas sin que te atrapen o descubran mássolo que la una. Bueno en este juego quizás es cuando más ayuda tengas en formade gadgets, códec, tienda de armas, etcétera. Pero es que a la vez es cuandomás complejo será todo.

 

Lo primero de todo es ver la nueva vuelta de tuerca que Kojimale da a la infiltración, y es que aprovechando la potencia de la ps3 se mejoranotoriamente la inteligencia artificial de los enemigos. La principaldiferencia con este juego respecto de los anteriores es que Snake no seenfrenta contra una facción enemiga, en Metal Gear Solid 4 Snake se ve envueltoen un conflicto entre dos facciones enfrentadas pudiendo escoger entre pasardesapercibido (al menos intentarlo), ayudar a un bando o a otro (con lo que podríasrecibir cobertura de tus aliados) o directamente ir a por todos. O mejor aún,todo mezclado.

 

Hay que reconocer que estas múltiples vertientes pueden llegar aprovocar gran confusión en determinados momentos, pero esto hace que, a pesarde las numerosas ayudas de las que podamos disponer, habrá que estar másatentos que nunca a todo lo que hay a nuestro alrededor y a todo lo que ocurre,ya que con dos bandos en pleno conflicto el entorno y los enemigos sontotalmente dinámicos.

 

Así en la primera fase acompañamos a unas milicias palestinascontra un frente del ejército israelí, y a partir de ahí deberemos navegar enmitad del conflicto para llevar a cabo nuestra misión, que nada tiene que vercon las motivaciones de cada bando. La realidad es que en el juego no te dicenquién es cada facción, pero la ambientación no requiere etiquetas.

 

 

 

 

 

Hay que reconocer que el planteamiento es totalmente original yperfectamente integrado en la vieja jugabilidad de Metal Gear. Es un nuevo pasototalmente natural pero que avanza y complica una jugabilidad que ya estaba muypulida.

 

Por cierto que un gran rasgo de inteligencia por parte de Kojimapara su inminente Metal Gear Solid 5 The Phantom Pain es la novedad deintroducir la libertad de movimiento por el mapeado, algo más o menos presenteen su tercera parte, y la libertad de afrontar misiones, en lugar de dar unjuego totalmente lineal. Es magnífico que los desarrolladores no se conformencon hacer lo mismo cada vez. Metal Gear es el mismo tipo de juego, pero no esel mismo juego, cada nuevo juego aporta algo nuevo algo que no ocurre con casininguna franquicia (FIFA, Assasins, God of War, Call of Duty…)

 

El otro gran cambio en la jugabilidad es la simplificación delcamuflaje visto en Snake Eater, en lugar de escoger camuflaje el traje octocamonos dará el patrón del entorno que tengamos a mano, o el que tengamos guardado.Parece una facilidad excesiva, pero con lo heterogéneo del entorno así como locomplejo de comportamiento enemigo no creáis que las misiones serán coser ycantar.

 

Por lo demás Metal Gear en estado puro: gran cantidad de videoscon el motor del juego que nos ayudan a avanzar en la historia (hay quién dicecon razón que demasiados), fases de infiltración, de tiroteos, de seguimientos,jefes finales, todo bien mezclado sabiamente para darnos un ritmo constante quehace que el juego no se haga nunca repetitivo y nos anime a jugar y jugar.

 

Mención especial en un par de fases, quizás no muy biendesarrolladas jugablemente, pero resueltas con mucho cariño hacia el jugador,como son el choque entre Metal Gears o la lucha final.

 

Otros elementos destacables son las batallas con los jefesfinales que, como siempre, están muy bien resueltas aportando variedad,espectacularidad, dificultad y motivación. El comando Beauty and the BeastUnit, formado por cuatro terribles femme fatale con asombrosas capacidades ymotivaciones. Jugabilidad old school hoy en día.

 

Por último destacar que vuelve a aparecer el sistema de combatecuerpo a cuerpo, CQC, Close Quarters Combat, que directamente desde el pasadode Snake Eater se vuelve a integrar perfectamente en la jugabilidad,probablemente la forma más satisfactoria de avanzar entre el enemigo, más que atiro limpio.

 

Nuevamente Hideo Kojima lo vuelve a hacer, nos da el mismo juegode siempre pero adaptado a los nuevos tiempos y haciéndolo crecer, casisiempre, para mejor. Para mí Snake Eater, la tercera entrega, quedó más redondaen jugabilidad. La simplificación del camuflaje para mí no es mejor, essimplemente distinta, y todo la interactividad con el entorno, en su casoselvático, en este juego no está tan llevada al extremo. Este juego no es tantode supervivencia pura como sí lo era Snake Eater. La gran baza es la multiplicidadde situaciones de conflicto con el enemigo. Así tenemos un juego sobresaliente,que destaca por encima del resto en calidad, variedad de situaciones einteligencia artificial. Es un referente total en la generación, cuya únicapega es que se queda atrás, aunque tan sólo sea un poco, con respecto a suantecesor. Mi nota sería un 9,5, rozando la obra maestra.

 

Otros lo acusarán de corto en la parte jugable, nada innovadorrespecto a anteriores entregas, pero es un Metal Gear ¿qué esperabas?

 

 

 

 

 

 

Por último llegamos a la historia, y en este caso nosencontramos más cerca de la segunda parte que de la tercera, y no sólo en elhilo narrativo. Es decir, la historia sigue los hechos narrados en Sons ofLiberty, ya que la tercera parte era una precuela, pero no me refería a eso. Loque quiero decir es que la primera parte era un juego tópico, la segundaempezaba como una película de espías y nadie sabe cómo acabó… La tercera tuvouna historia épica y dramática que se grabó en las retinas de todos nosotros.Esta cuarta entrega empieza resolviendo los cabos sueltos de las anterioresentregas y aunque al final los resuelve el trenzado al que nos lanza no es aptopara neófitos.

 

Metal Gear Solid 4 es un juego incomprensible para el que noconozca la saga, ya que se perderá totalmente en personajes y guiños, y quecomplica una trama, a base de horas y horas de videos, por el mero placer degustar al fan. Esto en sí no es malo, al revés, a la gente (y a mi) le encantó,pero siendo objetivo la historia no es muy buena.

 

Hay elementos muy made in Kojima que quedan un tanto absurdos,como el personaje del mono, o una boda que nos encontraremos en el juego, queuno no tiene muy claro qué hacen en el juego, dentro de la historia. Ademástodo queda muy exagerado, adecuado para dar un toque épico, pero alejado de loselementos más sutiles y aún más conseguidos, de su antecesor.

 

Uno quiere seguir avanzando para ver qué pasa con Snake y contodo su equipo, pero es que el propio desarrollo de la historia se hace pesadoy demasiado enrevesado. Sinceramente creo que no hacía falta liar las cosastanto, pero Kojima es Kojima.

 

Igual que hay que criticarle determinadas cosas hay que señalarlas bondades de las situaciones ya míticas como Old Snake luchando no sólo consus enemigos sino con su propia “edad”, las motivaciones de los jefes finales,así como los distintos enfrentamientos entre Metal Gears, o los diversos dueloscon viejos amigos y enemigos que iremos desarrollando a lo largo de todo eljuego.

 

 

 

 

 

Se trata de una historia, Snake buscando al malo hasta dar conél, no muy brillante, fan service total, que no está bien desarrollada,entorpeciendo más que ayudando. Para mí correctita, de 6, cuya mayor bondad esdarle Metal Gear en vena al fan.

 

El juego es un gran juego, muy bien desarrollado y cuidado, comopocos, con un escalón muy irregular en su historia, casi prescindible, salvopor dar la excusa de realizar los encuentros más memorables de la saga.Infiltración made in Kojima de la buena, de lo mejorcito que has podido jugaren ps3, y en ningún sitio más, ya que es exclusivo. Se cierra la saga con estacuarta parte, que no se finaliza, ya que son dos cosas distintas, y nos dejódurante 7 años soñar con el futuro Metal Gear. Para mí un juego sobresaliente,de 9, imprescindible para los poseedores de una ps3, porque por juegos comoéste uno tiene una ps3.

 

Después vendrían el también excelente Peace Walker para PSP aunque luego tuvo su versiónHD para las consolas de sobremesa que en breve os analizaré, que nos volvió aponer en la piel del Big Boss, y Metal Gear Solid 5, con su prólogo GroundZeroes, que también os analizaré en breve, y The Phantom Pain, el núcleoprincipal del juego que saldrá durante este 2015.

 

Nuevamente a mi me parecen más interesantes los juegos del Snakeoriginal que el de su clon, y ponerme en la piel del Big Boss en su futuraquinta parte será la excusa perfecta para comprarme una ps4. Su tráiler Nuclearya nos ha puesto el Hype por las nubes así que espero que en esta ocasión lahistoria esté a la altura. Un Snake oscuro, gris y contradictorio es mucho másinteresante que un Snake héroe.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Metal Gear Solid 3: Snake Eater o uno de los mejores videojuegos de la historia.

Hoy voy a ser así de claro. Metal Gear Solid 3: Snake Eater esun juegazo, un juego como la copa de un pino, uno de los grandes videojuegos dela historia, corta, de los videojuegos. Podría ser el mejor, aunque creo queeso no existe, no hay un videojuego que sea el mejor, pero hay unos cuantos quepodrían considerarse como tal no sólo por su extrema calidad, sino por lo quehan significado y por como permanecen en el jugador a pesar del paso de losaños. La historia de cómo el Big Boss se convirtió en el Big Boss, la historiadel Snake original, la primera iteración, cronológica, de Metal Gear es unjuego que debes jugar sí o sí. A continuación te explico por qué.

 

 

 

Metal Gear Solid 3: Snake Eater es la tercera parte de la sagaMetal Gear Solid, que se publicó en 2004, y nos mete en la piel de Naked Snakeun espía americano en terreno soviético en mitad de la Guerra Fría, en los añossesenta. Snake tiene que infiltrarse en una base militar y deshacer milentuertos sin que le descubran, ya que los Metal Gear se caracterizan por serjuegos de infiltración, no puedes ir a saco, todo debes hacerlo cuidadosamenteya que estás solo en tu misión.

 

Metal Gear Solid para psx fue un juegazo, una obra maestra de sutiempo. La segunda parte, ya para ps2, fue una maravilla técnica y jugable,aunque su historia era, como poco, peculiar y difícil. Para esta tercera parte,con el listón muy alto técnicamente pero con signos de agotamiento en la narrativade la saga, las expectativas eran muy altas. Hideo Kojima las cumplió concreces todas.

 

Gráficamente nos encontramos con un juego de primer nivel en laps2, de hecho su versión HD para ps3 aún se ve magníficamente. Once añosdespués, aunque es evidente que es un juego con sus años, se mantieneperfectamente jugable sin que se le puedan achacar peros gráficos. Y es que lamaestría técnica que el equipo de Kojima ya demostró en la segunda parte seaúna con el nuevamente (y si cabe aún más) magnífico diseño gráfico de todo eljuego.

 

La mano de Yoshi Shinkawa vuelve a llevar a lo más alto eldiseño de conjunto, de personajes, de arte conceptual, de paisajes, hangares,selvas, protagonistas, mecánicas… La pátina verde amarillenta que acompaña todoel juego, los jefes finales, la portada… Todo es excepcional, sobresalientepero con un mérito aún mayor y es que este juego no se basa en un futurocercano sino en un pasado 40 años atrás. Que los diseños retrofuturistasfuncionen sin rechinar, que el “realismo”, que pueda parece real, del conjuntono te haga chirriar en el discurso de la historia era complicado, pero todofluye como si hubiese sido real.

 

Nos encontraremos dentro de una película de espías en plenaGuerra Fría, donde tú eres el protagonista, tú y la selva. Y es que la selva estu gran aliada en este juego, la vegetación, los animales, el paisaje, laorografía, sus sonidos, sus colores, su movimiento son la clave para eldesarrollo de este juego. Se trata de un planteamiento muy arriesgado, ya quede no resolverlo adecuadamente se habría cargado el juego, pero su magistralsolución hizo de éste un juego memorable.

 

La selva, la naturaleza, los bosques están perfectamenterepresentados, te sirven para esconderte, para camuflarte, alimentarte, parasobrevivir. Metal Gear Solid era una saga donde debías sobrevivir en unambiente hostil, en Snake Eater más que nunca deberás utilizar tu entorno a tufavor.

 

Las imágenes de la selva, los paisajes, como los del excepcionalfinal, los videos que te narran la historia o el ya para siempre inmortal Snakeoriginal se grabarán a fuego lento en tu retina durante la partida de maneraque cada vez que cierres los ojos volverás a tenerlos junto a ti.

 

 

 

 

Los gráficos son espectaculares, aunque no llamativos, indudablementebellos, una obra maestra artística, dentro de un videojuego, que lleva allímite a la ps2. Tal es así que aunque el juego original mantenía una cámarafija con el mejor punto de vista, la revisión del juego, la versiónSubsistance, incluyó el modo cámara libre donde la inmersión en el juego sehacía aún mayor. Una lección de saber hacer, y es que la cámara fija no era unrequerimiento técnico, era una decisión de desarrollo, y no un truco paramejorar gráficamente. Qué grande.

 

Poco más que decir, tan sólo tienes que ver cualquier video,imagen o carátula del juego para que lo entiendas. Es un 10 gráficamente, es unespejo donde mirarse, es una lección.

 

 

El sonido también es soberbio. La banda sonora, desde su tema inicial Snake Eater, sacado directamente de las películas de James Bond, comparable al Golden Eye de Tina Turner, pero interpretado por Cynthia Harrel, hasta el tema de cierre, todo el trabajo sonoro es de auténtica superproducción musical. Las melodías están cargadas de carisma y sus principales temas pertenecen a las historia de la música, no digo ya al de los videojuegos o al de la propia saga Metal Gear.

 

 

 

 

Los efectos sonoros, explosiones, disparos pasos, etcétera estánperfectamente implementados, aún más espectacular con un buen sistema 5.1,incluyendo los vehículos motorizados. Pero si hablamos de la jungla, del agua,de los pájaros, el nivel de los efectos sonoros es todo lo que el sistema nospodía dar en su día, inmersión total.

 

Pero es que el doblaje es de película de Oscar, perfectotambién, Snake, Eva, Ocelot, Sokolov, The Boss… Todos los personajes tienen unapersonalidad propia, nada que envidiar a cualquier película. De hecho laedición Subsistance incluía un disco donde se resume el juego en videos, comouna gran película de 4 ó 5 horas. Es cierto que como película se hace un tantolenta, no es lo mismo jugar que ver, pero ¡eso sí es un extra!

 

Como podéis ver otro apartado de Obra Maestra, con la únicamancha del ya lejano recuerdo del doblaje al castellano de su primera parte,aunque ese recuerdo no empaña la enorme calidad que encierra este juego.

 

Ahora toca hablar de la jugabilidad, y hablar de Metal Gear eshablar de infiltración, de esconderse. Aunque en este Snake Eater se da unavuelta de tuerca importante al concepto, ya no sólo tienes que esconderte,tienes que camuflarte, ir adaptando tu atuendo al entorno, escoger lo másoportuno, permanecer inmóvil, pero con cuidado por no ser atacado por losanimales, usarlos para curarte, sobrevivir, alimentarte o incluso atacar a tusenemigos. Tenemos todo lo que ya existía en Metal Gear Solid 2 pero quedanublado por este enorme avance en la jugabilidad que la eleva a un nuevoescalafón.

 

Es cierto que el sistema es un tanto lento, puede llegar a vecesa romper el ritmo y puede que a todo el mundo no le guste, pero una vez teintroduces en el sistema de juego realmente engancha, ir probando que tal sabeesa nueva serpiente, o ver qué tal funciona el nuevo camuflaje, buscarelementos con los que curarte o comerte algo en mal estado con nefastas consecuenciaspara nuestro joven Jack, son elementos nuevos y muy divertidos.

 

Pero esto no es lo único que encierra Snake Eater, es sólo lonuevo, volvemos a tener videos con el propio motor del juego, fases deinfiltración en la selva, en bases militares, el nunca antes tan viejo Codec,jefes finales, Metal Gear (o algo similar, el ya mítico Shagohod), humor madein Kojima y un fantástico ritmo en todo el juego con enorme variedad desituaciones que hacen de éste Metal Gear Solid 3 un juego enormemente divertidoy variado cosido por la omnipresente selva.

 

La parte de diseño del pasado está muy bien resuelta ya que lasarmas incluso los radares ya no son futuristas. Disponemos de tecnología delpasado así que nada de radar soliton, en su lugar tendremos sonar, y todas lasarmas están adaptadas a su tiempo, así como los vehículos. Pero el gran avancedel combate es el CQC, o close quarter combat, un sistema de combate cuerpo acuerpo que hace que Snake sea el espía perfecto… De no ser por su mentora TheBoss, aún más letal que nuestro Naked Snake.

 

Los jefes finales merecen una mención especial, aún mejores quecualquiera de los desarrollados anteriormente, con un diseño gráfico magnífico,patrones de comportamiento elaborados con dos puntos álgidos. La batalla final,uno de los más memorables de los videojuegos, es simplemente excepcional,magníficamente coreografiada, escenificada y elaborada. Parece increíble que setrate de una lucha en lugar de una poesía… Pero tiene un defecto y es que la batallade francotiradores, el duelo contra The End, que discurre en la primera mitaddel juego es sin duda la mejor batalla de un final boss que jamás he jugado,por lo que el final, aunque excepcional, no es lo que mejor recuerdo.

 

 

 

 

Duelo de francotiradores en un entorno selvátivo, libre deesconderte, ocultarte, al igual que tu enemigo. Agazapado escudriñando tuentorno, localizando la menor huella de tu enemigo para cazarle antes de que tecace a ti. Lo mejor que podrás jugar.

 

Puede no gustarte Kojima o no gustarte los juegos deinfiltración, pero eso no afecta a que este juego es, también, una ObraMaestra, de la jugabilidad, que innova y divierte en las aproximadamente 20horas que te puede durar la primera partida. Los años pueden hacerle parecer enalgunos tramos un poco lento, pero este juego es así. Otro pedazo de 10.

 

Por último queda hablar de la historia que lo hilvana todo, ypara variar con el resto de la saga, esta historia sí está a la altura delresto de elementos. De hecho este juego es ideal para iniciar a los neófitos enla saga. Si bien los que hayan jugado anteriores juegos descubrirán todos losguiños que encierra, el nuevo jugador podrá disfrutar completamente de un nuevopanteón de personajes que enlaza perfectamente con el resto de la historia.

 

La historia se desarrolla muy bien, dando ritmo al juego confases bien diferenciadas y giros de guión rocambolescos que hacen de este juegouna película de 007 vivida por ti mismo. La narrativa te motiva a ir avanzando cadafase. Pero es que la historia en su conjunto es magnífica. Vale, sigue sin serel Quijote, pero no está nada mal. Una historia de crecimiento, como Jack setransforma en el Big Boss, las semillas de sus futuras motivaciones, lastensiones de la Guerra Fría, el conflicto nuclear latente y un héroe que seforja a sí mismo en una de las mejores aventuras de ps2 (y ps3) y de todos lostiempos.

 

 

 

 

A veces se crea una historia alrededor de un personaje quecuando se desarrolla queda por debajo de las expectativas, en este caso ocurre alrevés, el desarrollo le da mucho más volumen y cuerpo a las historias previas,de hecho es muy superior ya que las motivaciones de Snake y su crecimiento ymadurez las viviremos en primera persona siendo a su vez éstas muy adultas, nomeros clichés ni simplificaciones que cualquiera pueda entender.

 

 

 

 

Por fin descubriremos por qué Big Boss tiene un parche,conoceremos el origen de todo, aunque la historia se cierra perfectamente, sintener que requerir más continuaciones (por bienvenidas que sean estas).

 

 

Después de jugar a este juego ya no me apetece jugar a MetalGear Solid 4 ni al 5. No quiero saber más de Snake ni de Big Boss, ya sé qué lepasó… Lo que realmente quiero, lo que quiero que Kojima nos cuente ya en elpróximo Metal Gear es la historia de The Boss durante la II Guerra Mundial, conla aparición de un jovencísimo Jack o cómo ella llegó a ser quién es. Pero quégrande es este Snake Eater, fagocita con historia más madura y realista lasneofantasías de sus anteriores (incluso posteriores) juegos.

 

Como digo, no es digna de un premio Nobel, pero la historia estotalmente sobresaliente, otra lección en el mundo de los videojuegos no de darcontinuidad, sino de ir más allá, crear nuevos personajes aún más carismáticos,aún más maduros, aún más épicos. Otro 10, lo siento pero es así.

 

Puede que creáis que no soy objetivo, pero sí lo soy, este juegoes una joya, aún mejor en HD, y todos sus apartados, si no perfectos, son eltecho de lo que tocan. No puedes pedirle nada más a este juego, de hecho te darámás de lo que esperas, aún a pesar de que te lo estoy contando. Juégalo si nolo has jugado, y vuelve a jugarlo si ya lo has hecho.

 

Gracias a SnakeEater todos somos Big Boss.

 

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