Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots. El cierre de la saga.

La saga Metal Gear Solid fue una revolución en la primera consola de Sony, su segunday tercera parte, ya para ps2, llevaron al Olimpode los videojuegos a su creador Hideo Kojima.

 

 

 

 

 

Para la cuarta parte se pensó ya en el salto generacionaldiseñando el juego, en exclusiva, para ps3. No fue un juego de lanzamiento,pero si apareció en una edad temprana de la consola allá por el año 2008 (va ahacer ya 7 años…) Aún así supuso un shock en el medio la aparición de tamañojuegazo en el que se tenían depositadas las máximas expectativas después deSnake Eater y su revisión Subsistance.

 

Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots se creó comoautohomenaje a todos los fans de la saga Metal Gear, metiendo en el saco todoslos elementos relacionados en los tres primeros juegos y cocinándolos a fuegolento para obtener un producto muy, muy cuidado y ofrecer al jugador el MetalGear definitivo. Gran parte de todo esto se cumplió, aunque posiblemente eljuego no quedó tan redondo como su antecesor, y es que el conjunto no siemprees la mera suma de sus partes, existe algo más llamado alma, sinergia, que noes posible obtener ni definir de una forma objetiva. Aún así no os engañéisGuns of the Patriots es un juego que justifica la compra de una consola, dehecho yo me compré la ps3 para jugar a este juego ( y a otros muchos, claro…)

 

 

 

 

 

Kojima, henchido de orgullo y fama después de sus enormeséxitos, decidió continuar la saga pero cerrándola de manera que el nuevo juegofuese irresistible para todo seguidor de la misma poniendo a trabajar a sumagnífico equipo con el apoyo de Konami e incluso de Sony (pobre Xbox 360 quenunca disfrutó de dicho juego). El trabajo fue tan exhaustivo y detallado (ybien ejecutado), fue tan grande, que dicho juego no llegó a tener ningunarevisión, como sí la tuvieron sus anteriores. Cuando Kojima consiguió cerrarMetal Gear Solid 4 creo que consiguió dormir muy bien, y es que la ps3 nuncafue sencilla de programar, y éste juego, aún en su temprana edad, fue uno delos que mejor sacó partido a su hardware.

 

Para Guns of the Patriots se volvió a cambiar de protagonista,sí, es Snake, el de la primera y segunda parte, pero en su forma Old Snake, loque además de dar para un montón de bromas en el juego, da pie a que elprotagonista vuelva a ser distinto, algo que le encanta a Kojima. Aún así Snakeseguirá siendo duro de pelar y deberá trabajar más que nunca para resolver lamaraña argumental en la que nos veremos involucrados.

 

Como siempre empiezo por los gráficos: de lo mejorcito queencontrarás en ps3. Es cierto que quizás años más tarde la gente de Naughty Dogsacaría aún más partido de los gráficos de la consola, pero más allá de lotécnico gráficamente el juego vuelve a estar en el techo de su plataforma.

 

Tenemos un juego en tercera persona, con cámara libre, conposibilidad de poner la cámara en primera persona en partes de disparos,pensado para deslumbrar y gustar desde el diseño contenido y realista (que noreal).

 

El músculo técnico, asombroso en la fecha de salida, nos da unosprotagonistas, escenarios, efectos, entornos y demás elementos apabullantes. Enesta ocasión lo que más me llamó la atención fue la variedad de escenarios, yes que el juego se divide en cinco actos, cada uno en un entorno bien distintoy diferenciado.

 

Todos son espectaculares, aunque dos destacan por encima delresto el primero, en mitad del conflicto judío-palestino, o el cuarto, en mitadde una vieja conocida base militar secreta. El cuarto es destacable por locarismático y nostálgico, pero el primero, siendo nuevo, es simplementeespectacular. La mejor ambientación nada más arrancar el juego, ahí es nada.Las otras no serán peores, pero sí quizás menos llamativas o no tan bienresueltas. La atmósfera, el color, los diferentes grupos en conflicto, losgekkos… Todo parece indicar que Metal Gear Solid 4 está diseñado para esteescenario, siendo los demás la muestra de cómo se vería en otros paisajes. Detodas formas cada fase tiene no sólo un aspecto distinto, sino una jugabilidadaplicada distinta, no es lo mismo estar en mitad de la selva, que en una ciudadsitiada, que en una base militar. Esto afectará al tipo de infiltración ocamuflaje. Eso sí, los alicatados árabes de la primera fase o sus solerías songenuinas de este juego.

 

 

El juego luce de maravilla, aunque los movimientos delprotagonista siguen siendo un tanto robóticos, sello marca de la casa.Iluminación, texturas, polígonos, todo raya al máximo nivel. Pero lo quenuevamente eleva este juego por encima del resto no es su potencia, es la manodel maestro Yoshi Shinkawa reorquestando, diseñando y rediseñando, organizandoy mostrando TODO el apartado gráfico del juego, desde su excepcional portadahasta el magnífico diseño de los jefes finales, pasando por el diseño mecánico.

 

Parece increíble, pero todo lo que toca este hombre posee elmismo impulso de calidad, dentro de un equipo donde se le respeta, cadavideojuego se convierte en una obra de arte de un verdadero artistacontemporáneo en plena madurez.

 

El conjunto gráfico es una nueva Obra Maestra de diseño,calidad, potencia con una estética innovadora y propia y que vuelve a dar unaclase maestra de cómo debes hacer algo para hacerlo bien. Nuevamente basta conver cualquier imagen o video para saber de lo que estoy hablando, valen comoejemplos los que acompañan a esta entrada. Un 10 en gráficos, otra vez, en unMetal Gear.

 

 

Ahora toca hablar de sonido, apartado que nuevamente va de lamano de los gráficos. Desde la melodía de la pantalla de inicio, pasando por lacanción vocal de la intro, hasta los temas finales, originales o escogidos parala ocasión nos darán una ambientación triste, del ocaso que el pobre Snaketiene que vivir dada su condición de Old Snake. Además se le añaden melodíaspropias de la saga con reorquestaciones e inclusiones de temas de los otrostres títulos. En resumen musicalmente es excepcional y la épica y temática dela saga quedan perfectamente escenificadas con el plus de carisma que destilanpor los cuatro costados.

 

 

 

 

 

 

Pero además, y como siempre, tanto el doblaje de los personajes,con los mismos actores de otras entregas, como los efectos sonoros de disparos,pasos, mecánicos, golpes, todo suena excepcionalmente. Jugar a este juego conun buen sistema de sonido es jugar a un juego distinto, mucho mejor. Por tantoel apartado sonoro es de excepción, nueva obra maestra, de lo mejorcito que tevas a encontrar en ps3. Desde luego una producción de Kojima es garantía decalidad…

 

Ya ni nos planteamos lo del doblaje al castellano.

 

Ahora toca hablar de la jugabilidad y en un Metal Gear es hablarde infiltración y ritmo. Como siempre la base del juego es investigar tramas deespionaje infiltrándote en zonas enemigas sin que te atrapen o descubran mássolo que la una. Bueno en este juego quizás es cuando más ayuda tengas en formade gadgets, códec, tienda de armas, etcétera. Pero es que a la vez es cuandomás complejo será todo.

 

Lo primero de todo es ver la nueva vuelta de tuerca que Kojimale da a la infiltración, y es que aprovechando la potencia de la ps3 se mejoranotoriamente la inteligencia artificial de los enemigos. La principaldiferencia con este juego respecto de los anteriores es que Snake no seenfrenta contra una facción enemiga, en Metal Gear Solid 4 Snake se ve envueltoen un conflicto entre dos facciones enfrentadas pudiendo escoger entre pasardesapercibido (al menos intentarlo), ayudar a un bando o a otro (con lo que podríasrecibir cobertura de tus aliados) o directamente ir a por todos. O mejor aún,todo mezclado.

 

Hay que reconocer que estas múltiples vertientes pueden llegar aprovocar gran confusión en determinados momentos, pero esto hace que, a pesarde las numerosas ayudas de las que podamos disponer, habrá que estar másatentos que nunca a todo lo que hay a nuestro alrededor y a todo lo que ocurre,ya que con dos bandos en pleno conflicto el entorno y los enemigos sontotalmente dinámicos.

 

Así en la primera fase acompañamos a unas milicias palestinascontra un frente del ejército israelí, y a partir de ahí deberemos navegar enmitad del conflicto para llevar a cabo nuestra misión, que nada tiene que vercon las motivaciones de cada bando. La realidad es que en el juego no te dicenquién es cada facción, pero la ambientación no requiere etiquetas.

 

 

 

 

 

Hay que reconocer que el planteamiento es totalmente original yperfectamente integrado en la vieja jugabilidad de Metal Gear. Es un nuevo pasototalmente natural pero que avanza y complica una jugabilidad que ya estaba muypulida.

 

Por cierto que un gran rasgo de inteligencia por parte de Kojimapara su inminente Metal Gear Solid 5 The Phantom Pain es la novedad deintroducir la libertad de movimiento por el mapeado, algo más o menos presenteen su tercera parte, y la libertad de afrontar misiones, en lugar de dar unjuego totalmente lineal. Es magnífico que los desarrolladores no se conformencon hacer lo mismo cada vez. Metal Gear es el mismo tipo de juego, pero no esel mismo juego, cada nuevo juego aporta algo nuevo algo que no ocurre con casininguna franquicia (FIFA, Assasins, God of War, Call of Duty…)

 

El otro gran cambio en la jugabilidad es la simplificación delcamuflaje visto en Snake Eater, en lugar de escoger camuflaje el traje octocamonos dará el patrón del entorno que tengamos a mano, o el que tengamos guardado.Parece una facilidad excesiva, pero con lo heterogéneo del entorno así como locomplejo de comportamiento enemigo no creáis que las misiones serán coser ycantar.

 

Por lo demás Metal Gear en estado puro: gran cantidad de videoscon el motor del juego que nos ayudan a avanzar en la historia (hay quién dicecon razón que demasiados), fases de infiltración, de tiroteos, de seguimientos,jefes finales, todo bien mezclado sabiamente para darnos un ritmo constante quehace que el juego no se haga nunca repetitivo y nos anime a jugar y jugar.

 

Mención especial en un par de fases, quizás no muy biendesarrolladas jugablemente, pero resueltas con mucho cariño hacia el jugador,como son el choque entre Metal Gears o la lucha final.

 

Otros elementos destacables son las batallas con los jefesfinales que, como siempre, están muy bien resueltas aportando variedad,espectacularidad, dificultad y motivación. El comando Beauty and the BeastUnit, formado por cuatro terribles femme fatale con asombrosas capacidades ymotivaciones. Jugabilidad old school hoy en día.

 

Por último destacar que vuelve a aparecer el sistema de combatecuerpo a cuerpo, CQC, Close Quarters Combat, que directamente desde el pasadode Snake Eater se vuelve a integrar perfectamente en la jugabilidad,probablemente la forma más satisfactoria de avanzar entre el enemigo, más que atiro limpio.

 

Nuevamente Hideo Kojima lo vuelve a hacer, nos da el mismo juegode siempre pero adaptado a los nuevos tiempos y haciéndolo crecer, casisiempre, para mejor. Para mí Snake Eater, la tercera entrega, quedó más redondaen jugabilidad. La simplificación del camuflaje para mí no es mejor, essimplemente distinta, y todo la interactividad con el entorno, en su casoselvático, en este juego no está tan llevada al extremo. Este juego no es tantode supervivencia pura como sí lo era Snake Eater. La gran baza es la multiplicidadde situaciones de conflicto con el enemigo. Así tenemos un juego sobresaliente,que destaca por encima del resto en calidad, variedad de situaciones einteligencia artificial. Es un referente total en la generación, cuya únicapega es que se queda atrás, aunque tan sólo sea un poco, con respecto a suantecesor. Mi nota sería un 9,5, rozando la obra maestra.

 

Otros lo acusarán de corto en la parte jugable, nada innovadorrespecto a anteriores entregas, pero es un Metal Gear ¿qué esperabas?

 

 

 

 

 

 

Por último llegamos a la historia, y en este caso nosencontramos más cerca de la segunda parte que de la tercera, y no sólo en elhilo narrativo. Es decir, la historia sigue los hechos narrados en Sons ofLiberty, ya que la tercera parte era una precuela, pero no me refería a eso. Loque quiero decir es que la primera parte era un juego tópico, la segundaempezaba como una película de espías y nadie sabe cómo acabó… La tercera tuvouna historia épica y dramática que se grabó en las retinas de todos nosotros.Esta cuarta entrega empieza resolviendo los cabos sueltos de las anterioresentregas y aunque al final los resuelve el trenzado al que nos lanza no es aptopara neófitos.

 

Metal Gear Solid 4 es un juego incomprensible para el que noconozca la saga, ya que se perderá totalmente en personajes y guiños, y quecomplica una trama, a base de horas y horas de videos, por el mero placer degustar al fan. Esto en sí no es malo, al revés, a la gente (y a mi) le encantó,pero siendo objetivo la historia no es muy buena.

 

Hay elementos muy made in Kojima que quedan un tanto absurdos,como el personaje del mono, o una boda que nos encontraremos en el juego, queuno no tiene muy claro qué hacen en el juego, dentro de la historia. Ademástodo queda muy exagerado, adecuado para dar un toque épico, pero alejado de loselementos más sutiles y aún más conseguidos, de su antecesor.

 

Uno quiere seguir avanzando para ver qué pasa con Snake y contodo su equipo, pero es que el propio desarrollo de la historia se hace pesadoy demasiado enrevesado. Sinceramente creo que no hacía falta liar las cosastanto, pero Kojima es Kojima.

 

Igual que hay que criticarle determinadas cosas hay que señalarlas bondades de las situaciones ya míticas como Old Snake luchando no sólo consus enemigos sino con su propia “edad”, las motivaciones de los jefes finales,así como los distintos enfrentamientos entre Metal Gears, o los diversos dueloscon viejos amigos y enemigos que iremos desarrollando a lo largo de todo eljuego.

 

 

 

 

 

Se trata de una historia, Snake buscando al malo hasta dar conél, no muy brillante, fan service total, que no está bien desarrollada,entorpeciendo más que ayudando. Para mí correctita, de 6, cuya mayor bondad esdarle Metal Gear en vena al fan.

 

El juego es un gran juego, muy bien desarrollado y cuidado, comopocos, con un escalón muy irregular en su historia, casi prescindible, salvopor dar la excusa de realizar los encuentros más memorables de la saga.Infiltración made in Kojima de la buena, de lo mejorcito que has podido jugaren ps3, y en ningún sitio más, ya que es exclusivo. Se cierra la saga con estacuarta parte, que no se finaliza, ya que son dos cosas distintas, y nos dejódurante 7 años soñar con el futuro Metal Gear. Para mí un juego sobresaliente,de 9, imprescindible para los poseedores de una ps3, porque por juegos comoéste uno tiene una ps3.

 

Después vendrían el también excelente Peace Walker para PSP aunque luego tuvo su versiónHD para las consolas de sobremesa que en breve os analizaré, que nos volvió aponer en la piel del Big Boss, y Metal Gear Solid 5, con su prólogo GroundZeroes, que también os analizaré en breve, y The Phantom Pain, el núcleoprincipal del juego que saldrá durante este 2015.

 

Nuevamente a mi me parecen más interesantes los juegos del Snakeoriginal que el de su clon, y ponerme en la piel del Big Boss en su futuraquinta parte será la excusa perfecta para comprarme una ps4. Su tráiler Nuclearya nos ha puesto el Hype por las nubes así que espero que en esta ocasión lahistoria esté a la altura. Un Snake oscuro, gris y contradictorio es mucho másinteresante que un Snake héroe.