Dark Souls o el Descenso a los Infiernos

Si ha existido una saga innovadora y que ha marcado unainfluencia determinante en la generación de ps3 y Xbox360 ésa ha sido la sagaSouls, muy por encima de los efectos de masa o de los asesinos. From Software,viejos artesanos de los videojuegos, nos han regalado un impulso de airefresco, traído desde la jugabilidad más clásica (parece que esté hablando decocina). Comenzando desde el modesto Demon´s Souls.

 

 

Dark Souls es la secuela espiritual de Demon´s Souls, yrepresenta la culminación de las ideas anteriormente representadas, quizás conuna mejor factura aunque con una menor sorpresa, claro. Se trata de un juego derol japonés, de acción en tiempo real, donde manejaremos a nuestro personaje(ya que héroe puede que no sea la más adecuada de las aceptaciones en este caso)en tercera persona y donde tenemos que acabar con todo, todo lo que se nosponga por delante por una sencilla razón: matar o morir.

 

Con las magníficas críticas que tuvo Demon´s Souls me hice conél y, a pesar de las advertencias de no ser un juego para todos los públicos,intenté jugarlo. No lo conseguí, me pareció un juego excepcional, perodemasiado duro para mí.

 

Sin embargo la espina la tengo aún clavada. Siendo tan bueno¿cómo abandoné? Con las excepcionales críticas de Dark Souls II y el inminenteBloodborne, otra secuela no autorizada para ps4, me sentía tentado más quenunca a volver a intentarlo. Tuve suerte, encontré una edición limitada de DarkSouls, con su libro de arte, banda sonora, y making of a un precio estupendo, yfue el empujón que necesitaba para volver a introducirme en un mundo de almas,un mundo oscuro, muy, muy oscuro. ¡Bendito sea el Sol!

 

 

Lo primero de todo, al que no haya jugado nunca a estos juegos,la primera advertencia: Dark Souls no es un juego satisfactorio, es un descensoal infierno, una tortura en la que uno se sumerge y que no acaba, tan sólocuando uno decide dejar de jugar. A mí me costó entre 60 y 70 horas acabar laprimera partida, con consultas puntuales de guías incluidas, y aunque ha habidootros juegos de rol de similar duración hay una diferencia fundamental. Enotros juegos hay picos de dificultad, pero la historia va avanzando, conocespersonajes, tienes interés en explorar y la forma de evolucionar, tú y tuspersonajes, hace que esas horas sean de diversión, en resumen el viaje esdivertido. Aquí no.

 

El viaje no es divertido, cada paso es una nueva frustración,cada avance supone un paso atrás, o dos. La desesperación, soledad e impotenciaserán tu compañía durante esas horas. Es cierto, lo mejor es no mirar guías, nosaber nada, pero así el peligro de abandono es mayor. ¿Y para qué jugar a unjuego así? Buena  pregunta. Por el reto.

 

Dark Souls es un maratón, al principio, cuando uno está frescoes soportable, pero cuando uno pasa el primer cuarto del juego, cuando unocomienza a comprender el camino que ha ha decidido seguir la fortalezapsicológica es lo más importante. Satisfacciones puntuales en forma devictorias sobre jefes finales que te han matado 20 veces en la última semana,el primer día que no has muerto jugando o aún más, la primera vez que consiguesvencer a un invasor de juego on line, son las gotas de agua que podrásencontrar en este desierto. La satisfacción al final no es la de ser el mejorjugando, ni el más poderoso, es la de haber podido superar todos losobstáculos, haber llegado hasta el final del camino.

 

No apto para todos los públicos.

 

Entrando en detalles, empezamos por los gráficos. Dark Souls seve muy bien, luce una pátina oscura que enlaza perfectamente con el título deljuego, la desolación, podredumbre, la soledad quedan magníficamenterepresentadas desde el principio al final del juego. Esto se consigue por unlado con un excepcional diseño conceptual de juego. Los diseños de las decenasy decenas de distintos enemigos son fabulosos, los diseños de las armaduras yarmas del protagonista también son fantásticos (es que el protagonista es cienpor cien personalizable), pero lo mejor son los escenarios, el mundo de Dark Souls.

 

El mapa del juego es uno de los mejores y más inteligentes mapasjamás creados en la historia de los videojuegos. Es así. Está separado endecenas de partes, cada una con una personalidad propia, algunas mejor acabadasy otras quizás que no rayen tan elevado, pero el conjunto es sencillamenteexcepcional. Sólo cuando el juego está en su recta final uno aprecia el cubo derubik al completo, como cada pasillo, cada escalera, está en un sitiodeterminado. Aún más, se aprecian retazos de zonas que podrían haber crecidoaún más, que podrían conducir a nuevos elementos, pero que se acaban ahí ¿Cómopodrían haber sido?

 

Un diseño de fantasía medieval clásico, con castillos,mazmorras, bosques, cuevas, armaduras, espadas, magia, caballeros, dragones ymonstruos inenarrables dignos de Lovecraft. Genial, simplemente genial. Cadavez que uno avanza en el juego lo mejor no es ver qué nuevo tipo de enemigo tevas a encontrar, lo mejor es ir viendo como el entorno crece, avanza, sebifurca. De hecho quizás sea el elemento que más te empuja a jugar. Cuando enuna bifurcación uno ha superado un reto de tres días hasta llegar a una hogueradonde guardar la partida, echa la vista atrás con melancolía ¿qué habría alotro lado del camino? Es el momento de valorar si merece la pena retroceder yperderse en varias horas y días de sufrimiento para averiguar si hay algo alotro lado, o por el contrario sigue uno por el camino seguro del avance, que nomás sencillo… ¿Cuánto puedes soportar?

 

Estos magníficos diseños se acompañan con una magnífica gestiónde cámara, tomando que es cámara libre y unas estupendas texturas y modelados.Las únicas taras gráficas son problemas de optimización, ya que en escenariosmuy grandes el juego se ralentiza, y algún que otro bug donde algún personajepuede quedarse enganchado por el motor de colisiones. Si bien esto ocurre, enla experiencia de conjunto no es reseñable.

 

Gráficamente el juego es una obra maestra del diseño muy bienejecutada en los circuitos de nuestras viejas consolas, un juego muysobresaliente, que nos sumerge en un mundo terrible, sobrecogedor. Caminar absolutamente aterrorizado por unamazmorra porque ya no te quedan frascos de Estus para recargar tu vida, sinsaber qué enemigos te esperan más adelante, con una ténue luz por únicacompañía, observar la magnificencia de la ciudad perdida de Anor Londo orecorrer la ignominiosa Ciudad Infestada, donde cada paso nos repulsa y aterrason experiencias únicas de este juego, si eres capaz de alcanzarlas.

 

 

Una vez analizado lo que se ve, hablaremos de lo que se oye. Lasvoces del juego, sin que tengan gran peso dado lo sucinto de su historia, estánperfectamente recreadas tanto por el tipo de voces como por la ambientación. Deigual forma ocurre con la banda sonora, temas muy corales, que rememoranmelodías medievales, de excepcional factura, quizás con un peldaño  menos de carisma y que sólo están presentesen los momentos significativos del juego, con jefes finales o puntos deinflexión de la historia. La música es fantástica pero su función es secundariasólo para remarcar ciertos aspectos.

 

Sin embargo los efectos sonoros de golpes, de pasos, fuegos,ruptura de los distintos elementos, el sonido ambiente, el crepitar del fuego…Esos efectos sonoros serán nuestra gran compañía a lo largo del juego. Voces ymúsica, de gran nivel, son meras comparsas del auténtico viaje en solitario denuestro protagonista. El conjunto es muy notable, recordándose con cariño (comola música de la pantalla de carga) y cumpliendo perfectamente su función en elconjunto del juego.

 

 

Ha llegado el momento de hablar de lo más importante de estejuego, su jugabilidad, ya que tal y como pasaba con su antecesor (y por lovisto con sus continuaciones), es lo que lo caracteriza y lo que marca un hechodiferencial con el resto de juegos. Yo la definiría como una jugabilidadclásica. Antes los juegos eran muy cortos, pero muy difíciles, para avanzardebías conocer de memoria cada recoveco del mapa y los patrones de losenemigos. Dark Souls utiliza estas mecánicas clásicas bien cocinadas con roldel bueno, con toneladas de armas, enemigos, debilidades, fortalezas, niveles ypersonalización haciendo que jugar dos veces a Dark Souls sean dos juegosdistintos, eso sí, en todo caso siendo imprescindible conocerse como la palmade la mano el mapa del juego.

 

Nuevamente, como ya pasó en Demon´s Souls, apareces en mitad deuna mazmorra y con unas mínimas indicaciones de cómo se juega te ves envueltoen una titánica lucha por la supervivencia que durará toda la partida. Bien conla magia, bien con el acero, deberás estudiar a cada enemigo, cada agujero delsuelo. Una mísera rata de alcantarilla puede ser letal, tres muerte segura. Untriste esqueleto es el enemigo más implacable que te puedes encontrar, y loevitarás durante cuarenta horas, hasta que te veas capaz de afrontarlo.Objetivamente eres capaz de ganarles, pero ajustar el tiempo de golpeo, susrutinas de ataque y defensa, controlar el entorno, son elementos esenciales concada enemigo. Eso cuando hay uno, cuando hay dos la cosa se complica y cuandohay tres… tendrás que aprender a sobrevivir.

 

 

Es esencial la gestión de la barra de resistencia ya que cadaacción la reduce: correr, esquivar, atacar, defender provocan que se reduzca.Esto significa que como golpees a lo loco en tres segundos estás a merced detus adversarios y a los cuatro segundos muerto. Cada enemigo te aporta almas ycon ellas, en las hogueras, situadas estratégicamente a lo largo del juego,puedes subir de nivel tú o tus armas y armaduras. La gestión de las almas es laotra parte esencial ¿subo mi nivel de vida o mejoro la espada? Para avanzar enel juego, ya que cada tipo de enemigo tiene un tipo de debilidad y fortaleza yen todo momento deberás  compaginar laprecisión de tu movimiento, el ritmo del golpeo, esquiva y parada con lasmejoras de tus habilidades y armas. Cada vez que mueres pierdes las almas,puedes recuperarlas si llegas con vida donde las perdiste, pero cuando muerespierdes las almas. Y mueres, mueres, mueres.

 

De esta forma el consumo de almas en mejoras debe escogerse muycuidadosamente ya que cada vez cuesta más mejorar y la gestión de habilidad yalmas es esencial para avanzar. Pero esto es tan sólo la superficie del juego,luego tenemos los subjefes de fase, los jefes finales, los distintos atajosentre mundos, el juego on line, tanto cooperativo como competitivo y en generalun gran sistema de juego del que nadie te explica nada.

 

Los jefes finales son de la vieja guardia, enemigos terribles,que no caben ni en pantalla, que te matan a las primeras de cambio, y que trasdecenas de intentos puedes empezar a comprender qué rutinas seguir paravencerlos o cuáles son sus debilidades. El juego invita a jugar on line através de invocaciones, con hasta otros dos jugadores, para conseguir pasar laszonas más difíciles. De hecho algunos enemigos los vencí gracias a estesistema, sólo habría sido casi imposible. El problema de esto es que en unjuego de hace ya algunos años no siempre es factible encontrar gente con la quejugar. Pero estas invocaciones se producen sin controlar quién viene yexactamente qué va a hacer, si ayudarte o perderse. Además para hacerinvocaciones debes ser humano, la humanidad es otra característica difícil deconseguir en el juego y que se pierde cuando te matan. Para conseguirla muchasveces te ofrecerás a ser invocado por otro jugador para echarle una mano, paraaprender que hay más adelante, para perderte o simplemente para no estar solounos minutos.

 

La magnífica contrapartida son las invasiones. En mitad de un castillo,alerta de lo que te viene tras la siguiente puerta que vas a cruzar te apareceun mensaje de que has sido invadió. ¿Invadido? Sí, invadido, en esa parte delmundo hay otro jugador cuya misión es matarte, quedarse con tus almas yhumanidad. Además para realizar invasiones hay que alcanzar un nivel elevadodel juego, por lo que además de no saber muy bien que está pasando, normalmenteel enemigo es ridículamente superior a ti. De esta manera y de forma aleatoriala estrategia que tenías planteada para avanzar se ve interrumpida por unextraño que sólo busca exterminarte. El resto de elementos del juego siguenfuncionando igual, los enemigos siguen siendo terribles, pero además debesestar prevenido de por dónde te van a atacar.

 

 

Las primeras veces son muertes seguras, cuando empiezas acomprender el juego on line, tienes compañeros invocados que te pueden ayudarcontra la amenaza invasora. Sin embargo, en la fase final del juego uno empiezaa poseer un nivel suficiente para resistir y vencer al invasor, depende de sunivel, claro. La primera vez que un invasor retrocede ante ti, huye, y te dascuenta de que las tornas han cambiado, de que no eres una víctima, de que túeres el gato y él el ratón, esa vez es cuando te das cuenta de que estásmadurando como jugador en Dark Souls, de que el reto está a tu alcance. Unaobra maestra de la jugabilidad, bien pulida, bien medida, pero para nadaaccesible.

 

 

En algunas ocasiones el juego te da una concesión, comoreconociendo que existe la posibilidad de no disponer de conexión a internet ypuedes realizar invocaciones, o recibir invasiones, con la inteligenciaartificial del juego. Si bien son una pequeña ayuda la verdad es que no soncomparables a la experiencia de jugar con, o contra, otro jugador humano. Y oslo dice un fanático de la experiencia monojugador. Es lo más parecido a quealguien se ponga a jugar a tu lado con otro mando, como antiguamente. Clásico,pero renovado.

 

 

Dark Souls, una vez terminado es quizás aún más sorprendente.Durante todo el juego estás deseando poder avanzar, que dejen de matarte,encantado de descubrir nuevos mundos pero atenazado por el temor a un nuevoenemigo. Durante el juego vas sufriendo y creciendo como jugador, deseandollegar hasta el final del camino. Lo más grande del juego es que una vez hasconseguido todo lo que te proponías puedes empezar de nuevo. Pero no desde cerosino con tu personaje al mismo nivel con el que acabaste. Es cierto que ahoralos rivales serán aún más duros, especialmente más difíciles serán los jefesfinales, pero cuentas a tu favor el conocimiento, decenas de horas de muertes,de conocer cada rincón y cada debilidad hace que la segunda partida sea hastadiez veces más rápida que la primera, si no vas recolectando ítems. Ya conoceslas mecánicas hasta ahora ocultas, y lo que es peor, la sed de venganza que haido creciendo en tu interior queda desatada. Cada uno de esos enemigos que tehan hecho sufrir mil y una muertes pagarán lo que te hicieron pasar, invadirásmundos para hacer aprender por las malas a los neófitos qué es Dark Souls yvolverás a invocar a desconocidos compañeros de viaje para doblegar a losenemigos más épicos…

 

Todo esto es Dark Souls. Grande, muy grande.

 

 

Como podéis comprobar, en mi opinión, se trata de unajugabilidad sobresaliente, que continua, pule y perfecciona las mecánicasreinventadas en su antecesor Demon´s Souls haciéndolas mejores, aunque ya notan originales.

 

Ahora habría que hablar de la historia pero no hace mucha falta.La historia está ahí, algo de que eres un alma perdida en un mundo de almasperdidas, y una serie de señores (y señoras) de cada zona que son aliados, oenemigos, y un rey muy malo señor de Lordran, el mundo que vas a recorrer. Todomuy bien. Vamos que nos importa un bledo y ni falta que nos hace, si te apetecete metes en la historia, pero que de lo que se trata es de ir dando mamporros yde rolear que es gerundio. Es un juego para jugar, no para seguir la historia,y ésta no sirve para hacerte avanzar, eso descansa en la jugabilidad. Por esoDark Souls es un JUEGO así, con mayúscula. Y por eso no voy a valorar suhistoria por más ligera, tópica o intrascendente que sea.

 

Llegamos a las conclusiones finales. Gráficos sobresalientes, Sonidonotable, Jugabilidad rozando la Obra Maestra. Evidentemente es un juegoabsolutamente sobresaliente en su conjunto, difícil en el sentido de que no esagradable de jugar y que requiere un esfuerzo de voluntad para seguir avanzandoen el juego a lo largo de las semanas. Es un juego al que aconsejo jugar, aéste o a cualquiera de la saga Souls. Probablemente este juego tenga el mejormapeado de la serie, con una jugabilidad pulida, pero eso ya lo tendrá quevalorar cada uno.

 

 

Es difícil aconsejar cual jugar primero ya que no es como unUncharted donde todos los juegos son divertidos. Vas a sufrir con los juegos deSouls y quizás sólo puedas jugar a uno, dado el número de horas y dificultadque requiere. Entre la primera entrega y este primer Dark Souls creo que éstesegundo es mejor juego, y si tienes que elegir entre uno u otro yo elegiríaDark Souls, aunque bien es cierto como mérito artístico y técnico fue Demon´sSouls quien dio el puñetazo sobre la mesa. Tan es así que después de jugar DarkSouls, y aunque había vendido mi Demon´s Souls, vi de segunda mano de suPhantom Edition y ya la tengo en mi estantería esperando su momento para volvera intentarlo.

 

 

Además tenemos ya a buen precio Dark Souls II que, a falta dejugarlo, según la crítica es otra vuelta de tuerca más a su primera parte. Loque os decía, es difícil elegir uno y muy, muy, muy duro jugar a los tres.

 

Es un viaje que volverá a hacer, seguro, pero que tardaré enrepetir, y es que uno no puede templar su alma en el infierno todos los días.