Batman: Arkham Asylum. El inicio de la saga

Enocasiones ha surgido el debate de cuál ha sido la mejor saga de la anteriorgeneración y en esos debates se habla de Assasins Creed o Mass Effect, sinembargo para mí una de las mejores sagas ha sido Batman Arkham del que esteArkham Asylum fue su primer juego. La saga tiene grandes logros como unajugabilidad propia, con un sistema de combate y sigilo muy espectaculares (másque profundos), una gran ambientación y un enorme respeto por la figura delSeñor de la Noche, algo que todos los aficionados al comic y a los videojuegosno podemos más que agradecer. Pero abramos las puertas de nuestro manicomiofavorito, adentrémonos en sus tétricos y lúgubres pasillos y veamos que escondeen su interior.

 

Losjuegos de superhéroes siempre han casado bien con los videojuegos. La fantasíasuperheroica no es difícil de trasladar a los mundos virtuales aunquenormalmente el traslado a videojuegos se suele realizar con poco cariñoquedando productos muy orientados al fan pero de escasa calidad jugable. Todosrecordamos sin embargo juegos míticos del comic como los Marvel vs Capcom o el,para mí ya, legendario Spiderman 2. Cuando apareció este Batman, realizado porel estudio Rocksteady, todo el mundo pensó lo mismo: Un juego de Batman¡Genial! Pero ¿estará a la altura?

 

Todoel mundo hablaba muy bien del juego y cuando su secuela estaba ya en camino,Batman Arkham City (os dejo el análisis que hice en su día del juego) me decidía jugarlo. Dicho y hecho. Debo reconocer que cuando lo hice lo cogí con muchasganas, pero sufrí una gran lacra que tengo (yo y algunos otros): me mareabamuchísimo al jugar, por la cantidad de pasillos en los que transcurrían, asíque cuando llevaba ya como una cuarta parte del juego lo dejé harto de irme a dormirmareado y con dolor de cabeza. Pero, independientemente de los efectos de laamplitud del ángulo de visión de la cámara y de su movimiento en mi cerebro, eljuego me estaba gustando, con alguna fase de jefe final que me encantó.

 

Asípasaron años, me regalaron su segunda parte, que al discurrir muchísimo más enexterior me mareó menos, que también me encantó y me quedé con la espinaclavada de no haberme terminado este Arkham Asylum. Aprovechando una estupendaoferta del PS Store me lo pillé digital (quién me ha visto y quién me ve) y lodejé en la nevera para un momento de tránsito videojueguil. Habiendo terminadoGround Zeroes y a la espera de The Phantom Pain, con el inicio del veranoencontré ese momento y puedo ya, por fin, analizaros completamente este BatmanArkham Asylum.

 

 

 

Aquí os dejo un video para abrir boca.

 

 

 

 

 

Unade las claves del éxito de esta saga han sido sus gráficos por lo que deentrada sólo podemos clasificarlos de sobresalientes. El diseño de producciónes magistral, simplemente. Batman ha tenido infinidad de diseños, para comics,películas, videojuegos, figuras, etcétera. Pues resulta que la estética de esteBatman, y de sus secuelas, es ya un clásico, por encima en calidad y carisma ala mayoría, incluso de las películas (antiguas o nuevas). Tan sólo diseños comolos de Miller en El Regreso del Señor de la Noche o Marshall Rogers en los años70, son aún más clásicos, pero los de este Batman son igualmente magníficos.

 

 

 

 

 

Cuandohablo del diseño no sólo hablo de Batman, hablo de la perfecta adaptación almedio de su panteón de héroes y villanos: El Joker, el Comisario Gordon, Bane yun larguísimo etcétera de personajes que empapan la mitología de nuestromurciélago favorito. Pero el diseño va más allá, los escenarios son los otrosgrandes protagonistas del juego. El Asilo de Arkham es otro personaje más,todos sus edificios, torres, sótanos, cuevas y secretos son la excusa paradejar de ser Bruce Wayne e introducirnos en el retorcido y oscuro mundo deAmadeus Arkham.

 

Cualquierneófito quedará encantado con la estética realista, aunque de proporcionesexageradas, del videojuego, pero es el fan de Batman el que apreciará aún máslo bien que le sienta dicha estética renovada a toda la saga, y lo respetuosaque es con las décadas de murciélago a sus espaldas.

 

Estediseño gráfico incluye una excelente calidad de animaciones, que podremosapreciar en las luchas, videos in game, menús, ilustraciones, todo es Batman,todo está bien hecho. ¡A disfrutar se ha dicho! Por cierto que el diseño dedeterminados jefes finales me pareció, si no especialmente original, sísorprendente y muy, muy fresco. Algo muy de agradecer hoy en día.

 

Contodo no puedo decir que sus gráficos sean perfectos, además de que mejoraron encalidad técnica en los siguientes juegos el juego cuenta con una pega de origen,si es que se puede llamar pega. El diseño del juego hace que los escenariossean muy cerrados, un enorme conjunto de pasillos con libertar para circularpor ellos (recordad mis dolores de cabeza y mareos), pero donde uno se sienteencerrado, encorsetado. Esto por un lado es positivo para dar mayorambientación al estar encerrados en Arkham, pero jugablemente deja pendiente lobien que le hubiera sentado un mundo abierto. No os preocupéis por eso, sussecuelas sí lo tuvieron.

 

Asítenemos unos gráficos de 9, sobresalientes, que aunque no sean una obramaestra, sí que dejan huella y marcarán escuela tanto en sus propias secuelascomo en futuros juegos que imitarán la fórmula y estética de este exitosoBatman.

 

Encuanto al sonido estamos prácticamente al mismo nivel que los gráficos. Por unlado está total y magníficamente doblado al castellano, una rara avis hoy endía. Intensos y divertidos diálogos, desde los protagonistas hasta lossecundarios pasando por las diversas grabaciones que encontraremos. Todos los personajesestán muy bien caracterizados sin que nada rechine, Batman suena a Batman y elJoker al Joker. Quizás una desincronización de volumen con respecto a ladistancia a la que se encuentre el personaje sea lo único que se pueda achacar,requiriendo subtítulos si no queremos perdernos alguna frase por un descensobrusco de volumen.

 

Losefectos de sonido están perfectamente integrados, desde pasos a luchasincluyendo los de los distintos gadgets que Batman irá utilizando a lo largo desu aventura. Además contamos con una banda sonora de lujo, que le imponeepicidad, aunque peca quizás de intrascendente. Resumiendo, está muy bien,música de aventura y heroísmo, pero con ausencia de carisma o personalidad.Vamos que ahora no te la puedo tararear porque no la recuerdo, algo que conotras como The Last of Us, Metal Gear o Shadow of the Colussus no pasa.

 

Sonidomagnífico, nada que achacarle, de notable alto, de 8, tan sólo un pequeñopeldaño por debajo de las grandes bandas sonoras del género que jamás olvidaremos.

 

Ahoratoca hablar de quizás lo más característico de este juego, junto con susgráficos, la jugabilidad. Y es que si antes comentábamos que la banda sonoraera muy buena pero carecía de carisma con la jugabilidad pasa al contrario.Quizás no inventa la rueda pero Batman Arkham Asylum aporta una sabia mezcla deelementos conocidos, sazonado con un par de elementos originales, que loauparon como uno de los grandes juegos de superhéroes. Investigación, aventuray acción a partes iguales para contarnos una historia del Batman como lo quesiempre ha sido: un detective enmascarado. Esta fórmula, que se irá puliendo ensus secuelas, se encuentra ya desarrollada en este juego.

 

Manejamosa Batman y debemos ir dejándonos llevar por cada uno de los laberínticosrecovecos del Asilo de Arkham para desmadejar la enésima travesura del Joker.Batman deberá explorar su entorno para conseguir las pistas para encontrar susiguiente objetivo. El seguimiento de las pistas suele ser bastante sencillo, ypor el camino irá impartiendo justicia a mamporro limpio, o utilizando suentorno oscuro para cazar a sus enemigos, hasta llegar a las batallas de jefesfinales que irán desbloqueando nuevos edificios y zonas de Arkham.

 

Batmanva bien equipado para afrontar los desafíos que le esperan con diferentes bat-herramientasque irá desbloqueando poco a poco conforme se avance en el juego: Batarang, Gelexplosivo, Mejoras de armadura, etcétera. Conforme nos vayan haciendo falta seirán desbloqueando dando a veces la posibilidad de visitar lugares que antes nopodíamos, algo típico de los videojuegos.

 

Batmansuele ser muy superior a los rivales, incluso a los jefes finales, aunque ladificultad estriba, según se seleccione, en el daño que los enemigos o Batmanreciben y por el elevado número de enemigos que nos podrán atacar, y no uno auno como en Assasins Creed… Ahora bien, una vez dominada la técnica, bien deinfiltración, bien de combate, no es tarea complicada ser el auténtico BruceWayne.

 

Aunqueen este juego es donde se popularizó la visión de detective, que es una especiede visión de rayos x donde se destacan los elementos con los que interactuar ylos enemigos, esto te facilita demasiado las cosas. Al que le parezca que lohace demasiado le basta con no utilizarlo. De no hacerlo el juego puede llegara representar un desafío sólo alcanzable para auténticos señores de la noche.

 

 

 

 

 

Lasbatallas cuerpo a cuerpo merecen mención específica por tratarse de un sistemade batalla muy peculiar donde con un único botón de ataque uno marca el ritmo ydirección. Aunque puede parecer simple la combinación con el imprescindiblebotón de contraataque provoca una extraña, y satisfactoria, mezcla entre juegotradicional y quick time events. Pero ahí no acaba, en combinación con losbotones de esquiva y aturdir se pueden enlazar multitud de combos, algunosimprescindibles para acabar con los enemigos más fuertes del juego. En futurosjuegos esto se complicará y optimizará, pero la base, que desde aquí fue muyimitada, está en Batman Arkham Asylum. No inventa nada, pero lo que hace lohace muy bien. No es el mejor sistema de combate que he probado, pero sí que esmuy original y muy, muy satisfactorio. Los movimientos de Batman resultan muyguiados, el control es un tanto indirecto, pero las animaciones,ralentizaciones y efectos de cámara en las luchas son muy cinematográficos yestán muy estudiados.

 

Engeneral la jugabilidad es muy amena, lo que hace que sea un juego muyentretenido, al final puede dejar de sorprendernos, pero la duración ajustadadel juego hace que no llegue a ser repetitivo. En futuros juegos, más largos,las combinaciones del combate crecerán, pero la base no cambiará.

 

Losjefes finales están a la altura del conjunto, con viejos conocidos de Batman,por un lado con enemigos comunes, que irán subiendo de nivel y tamaño conformeavance el juego, así como los clásicos enemigos de Batman, los supervillanosque no pueden faltar, con fases finales aún más específicas, con escenarios mástrabajados y divertidos. Un auténtico placer para el fan y una fantásticasorpresa para el neófito.

 

 

 

 

 

Setrata de un conjunto jugable variado en su duración, muy satisfactorio y, sobretodo, divertido (salvo por los mareos), que aunque no sea especialmenteprofundo ni original en cada apartado, sí lo es en su sabia mezcla que futurosjuegos imitarán a partir de él, no sólo sus secuelas. Eso sí puede ser un tantoduro de rejugar, por lo de ir dando más y más vueltas por los pasillos,perdiendo atractivo. Su secuela Arkham City ofreciendo un mundo abierto conmisiones secundarias lo hacen más duradero y rejugable, pero en la base siguesiendo un gran juego. Quedan encontrar los enigmas de Enigma, perdón por laredundancia, y las fases cerradas de combate e infiltración a modo de arena,totalmente ajenas a la historia principal, pero en realidad no sirven mucho másque como entrenamiento.

 

Unajugabilidad muy notable, que aún podrá crecer en el futuro, pero que lejos deresultar una valoración crítica, lo resalto como una gran virtud, un juego muydivertido del que aprovecharás cada una de las horas que le dediques. GraciasRockSteady.

 

Finalmentellegamos a la historia: Batman, el Joker, Arkham Asylum, el Comisario Gordon,investigación, oscuridad y mucha, mucha aventura. Historia muy de comic, nadaque trascienda la literatura ni el cine, pero justo lo que nos hace falta, así,en mayúsculas: MUCHO BATMAN. Funciona perfectamente para hacerte avanzar en laaventura y desarrolla los típicos giros de guión para que la historia no seatan absolutamente lineal como se puede pensar en un principio. Una vezfinalizada la motivación de continuar jugando desciende casi completamente, porlo que se muestra mucho más valiosa de lo que pueda parecer.

 

Ungran motor del juego, bien trabado, que te llevará con buen impulso desde elprimer minuto, con momentos épicos y llenos de recortes contra la luna llena,como nos merecemos. Una historia notable con la que sonreir al recordar esteprimer juego de esta saga de Batman. De hecho la historia posiblemente sea aúnmejor que la de su secuela recordando más detalles y giros por originales ybien traídos.

 

Sunota final, de notable alto, rondando el 8, nos resume un sobresaliente trabajográfico en lo técnico y en su diseño, así como unos notables sonido,jugabilidad e historia. Un conjunto muy bien trabajado, que sabe llevar unaproducción un peldaño por encima de las expectativas puestas en él. Se trata deun juego sobre todo divertido que sirvió de base para crear toda una saga, unhomenaje, a su auténtico protagonista: Batman.

 

Sussecuelas serían mejores juegos en jugabilidad, más pulida, pero no en historiao carisma ya que este Arkham Asylum supuso un puñetazo encima de la mesa comohacía mucho, mucho tiempo que no se veía.

 

Tembladdelincuentes, villanos… Batman os acecha detrás de cada sombra.