The Last of Us: Cervantes y la búsqueda de la inocencia perdida

Después del enorme éxito de la saga Uncharted, y con la sólidacarrera que ya llevaban a sus espaldas, Naughty Dog decidió cambiar el rumbo desu trabajo, eso se resume en un nombre: The Last of Us. Sólo considerando losgrandes éxitos ya alcanzados a lo largo de su historia y una gran madurezcreativa es concebible que en un mundo donde sólo prima lo comercial seabandonara una saga de éxito seguro, de shooter fácil y palomitero, por unanueva saga, que se crea desde cero, totalmente desconocida y que ademásabandona los disparos por la supervivencia. En las siguientes líneas osdetallaré en profundidad mis impresiones de un juego que si pudiese describirseen una sola palabra ésta sería maduro.

 

Para el que no sepa nada del juego The Last of Us (los últimosde nosotros, pero en inglés suena infinitamente mejor) es el típico juego entercera persona donde tienes que sobrevivir en un mundo de zombies (bueno, eneste caso son “infectados” por un hongo). ¿Otro juego de zombies? Pues sí, setrata de viajar por los Estados Destruidos de América a golpe de susto ydisparando para sobrevivir. Como ya he comentado antes no es un shooter, estoes, puedes disparar pero como dispares más de cinco tiros seguidos eres hombremuerto. Cada bala cuenta, cada ruido cuenta y el juego no te invita a matarzombies sino a sobrevivir a ellos. Esto podría equivocadamente hacer pensar quees un survival horror a lo Silent Hill, pero la verdad es que sus mecánicas loacercan más a un juego de aventuras (que no de acción) más que al típico de sustos.

 

The Last of Us de hecho no es un juego fácilmente clasificable,es un híbrido muy singular que mezcla de muchísimos géneros sin ser ninguno enconcreto: aventuras, acción, survival, shooter, plataformas, puzles todomezclado pero no agitado para dar lugar a una fórmula única. The Last of Us.Podrá gustarte más o menos, pero sus ingredientes han sido mezclados de formatotalmente única, curiosamente sin inventar nada ni ser estrictamente original.

 

Con todo esto cualquier buen aficionado al videojuego estarábien emocionado: un juego creado por expertos que huye de lo comercial paraadentrarse en una fórmula original para el jugador con un acabado técnico,aparentemente de lujo, de triple A. Bien pues vamos a analizar los detalles.

 

Gráficamente Uncharted 3, el anterior juego de Naughty Dog,alcanzó el techo técnico (y por qué no, también el techo de diseño) en ps3.Hicieron un juego exclusivo para dicha consola, sacándole el máximo partido asus ya vetustos procesadores. La gente piensa que Uncharted 2 es mejor juego(aunque yo no coincido) pero es unánime que gráficamente Uncharted 3 alcanzócotas de calidad incluso más elevadas. ¿The Last of Us podía mejorar loinmejorable?

 

Pues estamos de enhorabuena porque la respuesta es sí.

 

Técnicamente no es posible mejorar sin cambiar de máquina, porlo que The Last of Us es tan bueno gráficamente como Uncharted 3. Estosignifica, nada más y nada menos, que los mejores gráficos de la pasadageneración (que no está nada lejos de la presente). Modelados de lujo,fabulosas texturas, increíble iluminación y un largo etcétera de prodigiostécnicos.

 

Pero además tenemos que añadirle los valores de auténticasuperproducción en lo gráfico: captura de movimientos, actores reales,presupuesto de lujo para costear los mejores medios y, aún más lujo, el tiemponecesario para hacer el mejor juego posible. No encontrarás un solo tirón niuna carga de texturas a destiempo, todo perfectamente optimizado para ps3.Después sacaron una remasterización para ps4 pero, la verdad, no comprendo quémejoraron (aparte de incluir el DLC de Left Behind), más bien fue para que lagente lo comprara en ps4 ante la falta de juegos en dicha consola en susinicios.

 

Por si esto fuera poco el diseño de producción es, simplemente,abrumador. Naughty Dog con Uncharted desplegó un enorme espectáculo deescenarios y situaciones, pero en The Last of Us los creativos disfrutaron delibertad para desplegar su mejor trabajo en escenarios, protagonistas, enemigosy, sobre todo, el mundo en el que se desarrolla el juego, más allá de losclichés aventureros del viejo Nathan.

 

Si algo impresiona en The Last of Us es la coherencia de sumundo desolado. La tristeza, la melancolía que desprende el presente destruidoen The Last of Us puede ser su mejor baluarte gráfico. Por supuesto elenfermizo nivel de detalle de todos y cada uno de los rincones, ver a Joelmoverse u observar como la puesta de sol ilumina el paisaje que nunca pudo seres un auténtico placer. Mover la cámara en este juego además de para jugarsirve para contemplar. Lo dicho, un placer.

 

La sincronización labial o los gestos de los personajes hacenque la inmersión en la historia sea total, se trata de una reproducción tan próximaa la realidad que resulta al final una experiencia gráfica inolvidable. No osconfundáis, no es fotorrealista, la ps3 no da para tanto, pero la concentraciónde la potencia y diseño gráfico en los elementos que acentúan la realidad, enlos matices casi subconscientes de la expresión del detalle y el conjunto, haceque la historia sea veraz, que te introduzcas completamente en el juego.

 

Comparar con otros juegos no tiene mucho sentido. Podríamosdecir que comparado con Uncharted es menos espectacular, pero sin embargo esmucho más sutil, pudiendo resaltar mucho mejor los extremos cuando se quiere.Podríamos decir que Metal Gear Solid V The Phantom Pain o GTA V reproducen demanera fantástica un mundo abierto, mientras que The Last of Us es un pasillomuy ancho, pero esto no los hace mejores juegos gráficamente. The Last of Us noes el mejor juego de ps3 gráficamente, es uno de los mejores, el mejor es sóloalgo subjetivo, y en su liga, en la de entornos cerrados, brilla por encima decualquiera.

 

Tampoco me quiero repetir más en esto, os dejo un video para quelo veáis en movimiento, y tan sólo deciros que tanto Ellie como Joel, susprotagonistas, entraron a formar parte automáticamente del panteón depersonajes de la historia de los videojuegos.

 

The Last of Us es una obra maestra gráfica donde todos losvalores técnicos, de producción y de diseño se encuentran al máximo nivelalcanzable. Eso sí, una obra maestra serena, poco dada a los fuegosartificiales, más parecida a una puesta de sol, pero obra maestra. De muestratenéis la pantalla de inicio del juego, toda una declaración de intenciones.

 

Ahora hablaré del sonido, y antes de seguir hablando, y para quecomprendáis lo que os quiero contar, os sugiero que pongáis el siguiente videocon la música del juego mientras seguís leyendo.

 

 

Los efectos sonoros en el juego son magníficos, todo suena comotiene que sonar, incluso el inquietante ruido que producen los infectados. Elviento, las armas, los pasos, los caballos, los coches, todo suena excepcional,impresionante con un sistema de sonido envolvente.

 

Aún más espectacular, y de idéntica calidad, es la completalocalización y doblaje del juego al castellano. No sé cómo son las vocesoriginales porque lógicamente lo he jugado en castellano, y aunque normalmentelos doblajes originales suelen ser superiores a las localizaciones de cadapaís, en la versión española os aseguro que no tenemos nada que envidiar. Dehecho el carisma de las voces, por cantidad e intensidad de diálogo, creo queestá a la altura del mítico doblaje del primer Metal Gear Solid.

 

Bien es cierto que Sony nos tiene acostumbrados a espectacularesdoblajes en sus juegos exclusivos, aunque por poner varios ejemplos Kratossiempre ha estado muy sobreactuado (de acuerdo con su juego) y Nathan Drake esun tipo demasiado corriente, incluso difícil de describir, hasta en su voz. Lasproducciones de Sony y de sus juegos son memorables e intachables en las voces,pero es que en The Last of Us su doblaje aporta calidad allí donde el resto delos apartados destacan.

 

Lo que quiero decir es que jamás olvidarás la voz de Ellie.

 

Lo que quiero decir es que jamás, jamás olvidarás la voz deJoel.

 

Siempre recordarás las horas que has pasado con él, su timbre,su tono, su temperamento.

 

Joel está vivo.

 

Por si todo esto no os pareciera excelente lo mejor está porvenir, o mejor dicho, ya lo habéis escuchado si me habéis hecho caso al activarel anterior video. La música que envuelve a The Last of Us está magistralmentecompuesta e interpretada por Gustavo Santaolalla, que desde los primeros pasosdel juego estuvo trabajando en el proyecto.

 

La cuerda del argentino empapa el juego, a los personajes, almundo de The Last of Us caracterizándolo tanto o más que sus personajes ohistoria. Nuevamente la melancolía, el lamento por lo perdido, la tristeza detener que avanzar a pesar de las tragedias vividas, forman parte de unaexperiencia donde cada uno de los elementos que la componen suman, pero dondeel conjunto resalta aún más que la mera suma de sus partes, pura sinergia.

 

Quizás no os guste mucho, es cierto que no es nada rimbombanteni llamativa, pero nuevamente se muestra como un apartado sereno, maduro,absolutamente original para ofrecernos dentro de un videojuego arte en estadopuro. El mejor acierto en toda la producción, sin duda, sin el cual este juegono sería este juego, es la elección de su música.

 

El sonido de este juego, para mí de forma aún más absoluta queen los gráficos, es una obra maestra inmortal, y no sólo del mundo de losvideojuegos. Una experiencia inolvidable y, por supuesto, que recomendaría a todoposeedor de una playstation.

 

Hablemos ahora de la jugabilidad, lo que distingue a un juego deotras formas de expresión artísticas. Tal y como he adelantado anteriormenteThe Last of Us es una aventura en tercera persona donde manejando directamentea uno de nuestros protagonistas debemos interactuar con nuestro entorno parasobrevivir.

 

El concepto es muy sencillo, manejando directamente a nuestropersonaje deberemos ir recopilando materiales, recursos, armas y municionesdirectamente del escenario y de los enemigos. La clave del juego es la gestiónde dichos recursos ya que todo escasea así habrá que gestionar muy bien losbotiquines de salud (nada de autorregeneración) o las balas.

 

Esto se lleva a un nivel aún más profundo dado que más quecuidar los botiquines habrá que decidir en qué se gastan los ingredientes basepara fabricar botiquines ya que parte de esos materiales pueden ser necesariospara construir una bomba de humo, o una navaja, o mejorar un bate, o… Ademáspara fabricarlos debemos hacerlo en tiempo real en el juego por lo que sifabricas algo antes luego no puedes deshacerlo y si lo quieres hacer en mitadde una situación apurada puedes acabar la partida antes de tiempo.

 

En general ese sistema es bastante bueno, aunque simple ya queen realidad no hay muchas opciones, menos al principio, y siempre acaba unofabricando los mismos objetos, salvo algún caso muy concreto.

 

Para la obtención de objetos se requiere la exploración de todoslos entornos, pero en este caso sólo puedes interactuar con los elementosseñalados, simplificando enormemente la exploración, y obligándote a darvueltas por todos y cada uno de los rincones de los escenarios. Esta idea esbuena ya que aunque en The Last of Us los escenarios son pasillos anchos, conbifurcaciones y recovecos, son pasillos muy trabajados y que merece la penarecorrer. Hay muchos huecos que están ahí diseñados sin ninguna otra funciónque los veas, para dar cuerpo al mundo donde se inserta el juego. A veces estose premia con recursos, otras con coleccionables en forma de cartas u objetosque te describen el mundo o simplemente con ver qué había allí.

 

La verdad es que la exploración queda un tanto insatisfactoriaya que los premios son demasiado rápidos y evidentes cuando no hay enemigos y,cuando los hay, pocas veces merecerá la pena acabar con ellos para alcanzar larecompensa.

 

De esta manera se entra en una dinámica de pantallas de juegoseparadas de videos que van avanzando en la historia donde se alterna entrefases de exploración o lucha/supervivencia. Los videos son numerosos y unauténtico placer para disfrutar sentado cual película. De hecho conforme sedesbloquean pueden volver a verse por separado o todos seguidos. Seguro que másde una vez volverás a verlos.

 

Cuando llevas a tu personaje suele hablar con sus compañeros, sien ese momento lo acompañan y, eso sí, no podrás cambiar de personaje, todo estáprefijado, pero las conversaciones y comentarios de esos momentos sonimpagables. Aquí hay que echar en falta un mal trabajo de coordinación de lasvoces con la posición de la cámara haciendo que muchas veces el sonido baje enexceso por lo que, para no perderse ningún matiz, aconsejo jugarlo consubtítulos. En caso contrario más de una respuesta o frase se perderá en losaltibajos al mover la cámara.

 

Entrando de lleno tendremos dos tipos de fases de juego, una deexploración donde avanzaremos resolviendo puzles muy simples, donde lo que noshaga falta estará demasiado a mano, y otra de lucha y supervivencia.

 

Aunque se supone que el juego, por la escasez de recursos, lavulnerabilidad de los personajes y la lentitud de las armas de fuego y desgastede las armas blancas fomenta el sigilo en la práctica esto no se consigue deltodo.

 

Tenemos distintos tipos de enemigos humanos o infectados. Decada uno de ellos habrá varias clases con más o menos armamento, más o menosduros o con características más especiales. Esto es una marca de la casa en losenemigos con Naughty Dog. Sin embargo cuando uno intenta ser silencioso,incluso usando la visión de detective de Batman Arkh… Perdón que es de ahídonde la han copiado y se me ha escapado. Pues eso que con todos los medios delos que disponemos pasar desapercibido es muy difícil. Esto es así por la excelenteinteligencia artificial ya que los enemigos se esconden, varían sus patrones,tienen muy buen oído y en general son duros de roer.

 

Bien, pues resulta que pasar desapercibido, sobrevivir, es muydifícil. Bien pues vamos a atacar. Vaya, las armas son lentas y apuntar no eslo más sencillo del mundo en este juego. Intentar manejar un arco es unaentelequia y las cuchillas se rompen en un plis plás. De esta forma nosencontramos siempre con dos opciones: sigilo o lucha.

 

Al final resulta que uno acaba haciendo lo mismo siempre,utilizas el sigilo hasta que te descubren y luego ves si con las armas que te quedanpuedes limpiar la zona. Por ensayo-error consigues pasar las fases másdifíciles, pasando las fáciles de una sola pasada. Así el juego se convierte enpequeñas fases repetidas hasta completarlas con éxito, que a veces pueden sermuy tediosas por fallar por la escasez de recursos, pero siempre más sencilloque pasar completamente desapercibido.

 

Esto es así siempre.

 

En todo el juego.

 

Por tanto la jugabilidad resultante es monótona, repetitiva. Unono disfruta mucho cuando mejora el arma porque mejorarán los enemigos. Uno nodisfruta la exploración porque se trata tan sólo de recorrer pasillos, sinposibilidad de perderse, tan sólo la tensión de morir consigue que uno sepreocupe de seguir adelante.

 

Hay muchos puntos de control, por lo que nunca perderás elavance, pero no te librará de rejugar una y otra vez determinadas fases en lasque siempre perderás por culpa de la lentitud de tu personaje, no de la tuya.No resulta una pelea justa y eso no es divertido.

 

Hay cada tramo de la historia algunas fases con característicasjugables distintas que, sin querer destripar mucho, implican viajar a caballo,cambiar de personaje o que el personaje tenga una característica especial. Estasfases resultan un oasis en mitad del desierto suponiendo una variable en las 20– 25 horas que el juego nos durará.

 

Como veis a pesar de la enorme factura técnica y artística yaudiovisual parece que en lo jugable patinaron un poco. Y es así. El conceptoglobal, de supervivencia es muy bueno, pero parece llevado a cabo demasiadoaproximado a los juegos de acción que tan bien saben hacer. Silent Hill era unbuen juego de supervivencia porque luchando nunca avanzabas y lo más importanteera la exploración y los puzles y no los enfrentamientos. En The Last of Us alfinal acabas luchando, aunque esto sea difícil y frustrante, pero acabasluchando.

 

Ya en la trilogía de Uncharted se apreció que el primer juegoera mucho más tosco que los siguientes y Joel y compañía sufren también de unajugabilidad tosca que hubiese requerido de más iteraciones (y es posible quelas tenga) para ser realmente divertida.

 

Yo no eché de menos una metralleta, ni tener mejor puntería. Loque eché de menos es un mundo que explorar. Metal Gear Solid V ha sido muycriticado, pero respecto a su cuarta parte hubo un salto jugable magnífico, sepasó de un pasillo donde Snake iba de un lado a otro, a un mundo abierto dondepoder elegir a qué esquina ir o, incluso perderse. Este tipo de jubabilidad esla que todo buen seguidor de The Last of Us estoy seguro que hubiese esperadouna vez terminado el juego.

 

Ellie y Joel en un mundo completo por recorrer, pudiendo elegirqué partes explorar, a dónde viajar, si ir por zonas de infestados, por zonasde contrabandistas, por zonas inexploradas. Puzles y objetos realmentediseminados por todo el escenario, incluso con misiones secundarias bientrabadas con la historia principal y adecuadas recompensas. La posibilidad decoger vehículos, viajar en tiempo real, en fin ¿no os parece que así habríasido un juego realmente excelente?

 

Sin embargo con lo que tenemos en el disco no es suficiente, eljuego es divertido pero tosco, se queda lejos del resto de apartados de juego yuno no puede más que lamentar que el juego no fuese más… juego. No llegaría aconsiderar su jugabilidad notable si bien es cierto que es un juego honesto,pero en este apartado pobre. El juego no te hace avanzar por lo divertido quees sino por la magnífica historia y su increíble ambientación.

 

Finalmente el juego se hace muy difícil de rejugar siendo muchomás sencillo volver a ver otra vez los videos desbloqueados que volver a pasarpor todas las fases, a pesar del desbloqueo de filtros o trajes o nuevos modosde dificultad o simplemente para ¿ganar trofeos?

 

Así que avanzamos en el juego por la historia, puesanalicémosla. La historia en The Last of Us no es ninguna maravilla, no esespecialmente original. Como he comentado en un mundo de infestados, destruidopor la plaga, con escasos supervivientes que se matan unos a otros debemosacompañar a Joel y Ellie, un hombre maduro y una adolescente que no se conocen,en un viaje a través de un país salvaje recordando el mundo que fue eintentando vivir algo de las vidas que se les han negado.

 

La historia base es buena, como la de cualquier otro juego,serie o película de género. Sin embargo en este caso hay algo que realmentedestaca en la historia y es el desarrollo de sus personajes. La caracterizaciónde los personajes, su integración en su mundo, la relación con su entorno, susmotivaciones y, al fin y al cabo, sus aspiraciones son The Last of Us. Y estaparte de la historia es la que realmente te hace coger el mando cada noche paraintentar avanzar a través de la última fase a la que has llegado.

 

Ellie y Joel están vivos, respiran, anhelan y sufren comonosotros y sus reacciones y defectos son los nuestros. En un mundo deestereotipos como es una apocalipsis zombie ¿? Es decir en un mundohiperbólicamente extremo en su brutalidad y dureza, que no es más que unaexageración de nuestro mundo real, se nos muestran personas que buscan aquelloque han perdido, su inocencia. El mundo adulto en el que nos movemos nosotroses áspero y gris, las motivaciones que más alto nos llevan son aquellas que nosilusionan, que nos hacen rememorar la sensación de algo visto por primera vez,del primer éxito. La vida adulta no es más que una rememoración cíclica de lasilusiones de la infancia.

 

Cervantes con su Quijote lo reflejó perfectamente mostrándonos aun hombre que abandona la realidad para poder darle sentido a su vida, a lasilusiones que siempre persiguió. Sancho lo acompaña durante su travesíaconsciente a su vez de su locura, y de su genialidad, comprendiéndolo mejor quenadie. Se trata de un viaje interior de los protagonistas donde no sólo sedescubrirán así mismos sino que se transformarán en las personas que seguiránviviendo en el futuro.

 

Puede parecer pretencioso comparar el Quijote con The Last of Uspero encuentro que dicho desarrollo de personajes es muy similar. Ellie es unaadolescente con una infancia robada que busca recuperar. Joel es un hombre conuna vida cercenada que ha abandonado toda esperanza sobre la vida. El resto depersonajes acompañan plenamente este gris mundo de desesperanza donde todo estáperdido y sólo queda la quimera de recuperar la inocencia como fórmula para norendirse. Igual que el Quijote, leedlo.

 

De esta manera la historia de The Last of Us es totalmentesobresaliente, una historia cruda, cruenta, sencilla e inolvidable. Quizás nosea original pero sí está magistralmente medida y desarrollada.

 

Aquí podría caber la comparación con Heavy Rain o Beyond, juegospoco jugables que se centran en su historia y formato audiovisual pero enrealidad son muy, muy diferentes. Heavy Rain es una muy buena película, conpoco juego, The Last of Us es un magnífico juego, un tanto tosco, pero cuyacualidad de interactuación está muy por encima. En este juego realmente unoforma parte como protagonista. Quizás la historia era más original en losjuegos de Quantic Dream, pero el desarrollo y motivación de los personajes esmás sutil y emocional, aunque menos realista, en éste de Naughty Dog.

 

Por cierto que además de mapas multijugador que no sé qué tienenque ver en absoluto con el juego se realizó un DLC Left Behind como pequeñahistoria paralela a The Last of Us protagonizado por Ellie antes de losacontecimientos del juego principal. Left Behind es del todo prescindible, norequiere jugarse en absoluto, ahora bien, si has disfrutado con su historia, site has enamorado de sus personajes y de sus mundos, te merecerá la penainvertir tu dinero en volver este mundo desolado, sin duda, aunque sólo seapara volver a recuperar la inocencia perdida, la experiencia vivida.

 

La experiencia del juego puede ampliarse no sólo con LeftBehind, en nuestro país salieron la Ellie Edition y la Joel Edition, con formade talega, personalizada con cada uno de sus protagonistas con varios extrascomo posters, bso descargable o el primero de los comics de los cuatro queconforman la serie American Dreams, con Ellie como protagonista. En España a suvez fue bellamente editado por Planeta con otra pequeña historia nuevamenteprescindible y nuevamente estremecedora. Envidia de todo el mundo aquellos quepuedan haber disfrutado de la Pandemic Edition con una escultura de Joel yEllie digna de presidir cualquier vitrina o escritorio.

 

En el conjunto The Last of Us es un juego absolutamentesobresaliente, que roza la obra maestra, pero que no llega a serlo quizás porlo más importante en un juego que es su jugabilidad. Sin embargo que no sea unjuego de diez redondo no quita que no sea un juego absolutamente imprescindiblepara cualquier poseedor de una consola de Sony o que jugarlo sea la mejorexcusa para comprar dicha consola.

 

Tal y como ya he comentado sus protagonistas están vivos yforman parte de la historia del mundo de los videojuegos desde el primer díaque el juego salió a la venta.

 

Jugad a The Last of Us, su experiencia es inolvidable,embriagadora y triste como su música. La empatía del juego, de su mundo, de suspersonajes te acompañará el resto de tu vida.