Valkyria Chronicles: El Ajedrez y la Estrategia Asimétrica

Al poco de salir la ps3 almercado apareció Valkyria Chronicles, un producto japonés que nos presentaba unatípico juego de estrategia con un aspecto de dibujos animados ambientado enuna distópica Europa entreguerras. Además recientemente este juego ha tenidouna remasterización para PC y para PS4. El mayor atractivo de ValkyriaChronicles era la combinación de estrategia con acción, además de posicionarnuestras unidades luego debemos controlarlas directamente, todo con unmaravilloso aspecto de anime. Con mi debilidad por los Cell Shaded, como sedenominan este tipo de gráficos, Valkyria Chronicles fue siempre un juego quedeseé jugar. A continuación os mostraré a donde me llevaron las aventuras delWelkin y su Escuadrón 7.

 

Squad Seven, move out!

 

 

 

Ya hace diez años yo disfrutabacon Heroes of Might and Magic, una serie de estrategia para PC donde no sólouno debía gestionar el crecimiento de ciudades y ejércitos, además debíadirigirlos a la conquista del mundo y enfrentarse en cruentas batallas. Logenial de dicho título, por lo que me enganchaba, era que cuando se enfrentabandos facciones las luchas no eran automáticas, uno podía controlar a cada unidaden un damero cual ajedrez, pero con una variedad de figuras más allá delmilenario juego y con infinidad de variaciones en número, tipo de ataques eincluso territorio.

 

Valkyria Chronicles representa unplanteamiento similar, no sólo hay que enfrentar a dos facciones con distintostipos de piezas, además cada uno debe manejarlas individualmente, pero lomaravilloso es que uno lo realiza desde una perspectiva en tercera persona conun aspecto totalmente de dibujos animados. Dicho y hecho, en una estupendaoferta de segunda mano me hago con el juego por 10 euros, lo instalo en mi ps3(en su día fue exclusivo de dicha consola) y empiezo mi análisis.

 

Lo primero de lo que hablaremosserán los gráficos, ya que además en este juego es lo primero que entra por losojos. Como ya os he comentado las primeras impresiones son espectaculares, eldiseño de personajes, incluso los diseños mecánicos de tanques y similares, asícomo la interpretación artística de lo mitológico con la Europa de los años 30y 40 alcanzan tales cotas de calidad y originalidad que realmente marcaron unlistón que ha dejado huella en la historia de los videojuegos. Además el juegocuenta con una pátina como de pergamino antiguo y de dibujo coloreado a lápiz quees realmente característica, tipo comic. Me ha recordado a juegos tipo XIII, dela vetusta ps2, ya que los sonidos se acompañan muchas veces con textosonomatopéyicos que, lejos de quitarle realismo al conjunto, lo dotan delaspecto que se busca: un cuento, una narración épica ancestral. Os dejo elvideo de la intro como espectacular ejemplo.

 

 

 

Estas primeras impresiones sinembargo deslumbran tanto que hasta que no pasa algo más de tiempo uno no observalo que queda en la oscuridad. Los escenarios son muy básicos, muy, muy acotados,sin prácticamente libertad real de movimiento y totalmente vacíos. Además losvideos entre la jugabilidad son de dos tipos, los vídeos de verdad, que son muyvistosos pero muy escasos y que sobrepasan lo que veremos en el juego, y losdel tipo viñeta donde veremos poco más que un fondo de escenario con unpersonaje que mueve la cabeza. Todos están hechos con el motor del juego, dandosolidez gráfica al conjunto, pero una vez avanzado en el juego el vacío de losescenarios, sus limitadas posibilidades y tamaño así como la reiteración depequeñas escenas de video, con poco movimiento, rebajan el sentimiento inicialde estar delante de un anime en movimiento.

 

De esta manera técnicamentejuegos como los Naruto o Ni No Kuni se muestran como mucho más avanzados en latécnica de Cell Shaded. La variedad de personajes es bastante elevada, pero sudiseño de vestuario, tanto de  losejércitos como de los elementos míticos o ciudades se vuelve a mostrar muylimitado.

 

La sensación final es bastanteagridulce, da la sensación de que una segunda parte de este juego podría serrealmente espectacular, pero en vez de realizarse para ps3 dicha secuela serealizó para psp por lo que en lugar de mejorarse técnicamente se empeoró aladaptarse a una consola netamente inferior. Bien es cierto que laremasterización del juego para ps4 apunta a que pueda estar en marcha un nuevojuego con gráficos técnicamente más avanzados, pero esto es sólo especulación.

 

Un diseño de conjunto muycarismático, sobresaliente y que siempre será recordado, pero con grandeslimitaciones técnicas y poca ambición en su puesta en funcionamiento nos hacedefinir en su conjunto los gráficos como notables.

 

 

 

En cuanto al sonido nosencontramos con un juego donde podemos elegir voces en inglés o japonés, consubtítulos en perfecto inglés. Esto puede echar para atrás al que no poseagrandes conocimientos del idioma de Shakespeare, más aún cuando utiliza unlenguaje bastante ampuloso y que quiere evocar al pasado con giros devocabulario poco comunes. Yo no ando mal de inglés y aunque me enteré de todohabía frases o partes donde el significado literal se perdía.

 

Eso sí ambos doblajes son absolutamenteespectaculares, las voces son exclusivas de cada personaje, con una granemotividad y expresividad y la música que acompaña el juego, sin tratarse deuna obra maestra acompaña con carisma y calidad todo el desarrollo del juegosabiendo crecer en los momentos más épicos y volverse dulce o tranquila cuandose requiere.

 

Los efectos de sonido quizás noestén tan trabajados, pareciendo más limitados y, quizás, infantiles que sinembargo sí están bien encajados en el conjunto. Dicho conjunto sonoro no llegaa ser espectacular, no brilla tanto como los gráficos, pero se mantiene sinembargo más regular y estable, por lo que también calificaría como notable elsonido del juego. Después de acabarte el juego siempre recordarás el “SquadSeven, move out!” de Welkin.

 

 

 

Ahora toca hablar de lajugabilidad, que en este caso es algo bastante complejo. Básicamente tucontrolas al Escuadrón 7 de un grupo militar de un país ocupado en la viejaEuropa. Tienes que decidir quién conforma tu escuadrón, formado por más de unaveintena de soldados. Cada soldado pertenece a un tipo distinto comovanguardia, explorador, francotirador, cañonero, ingeniero o los especiales quellevan tanques.

 

Cada tipo de soldado tiene unascaracterísticas propias, y cada soldado tiene unas estadísticas personales,aunque dichos matices son sólo importantes en las dificultades más extremas deljuego, por lo que la habilidad de cada soldado principalmente viene marcada porel nivel de su categoría.

 

Así con los puntos que uno ganaen cada misión (más cuanto más rápido y eficiente se sea mejor) se puedemejorar y entrenar subiendo de nivel a cada categoría, o mejorar las armas, omejorar los tanques o su armamento. Esto puede parecer complejo, y lo es en sugestión, pero finalmente se muestra un tanto intrascendente ya que por iravanzando en el juego uno consigue los puntos básicos para avanzar sinproblema.

 

El juego es totalmente lineal,mostrándose la navegación por un libro dividido por capítulos, a su vezdividido en viñetas por las que uno tiene que ir avanzando de una en una. Unaviñeta, un video, otra viñeta otro video, otra viñeta un combate, otra viñetaotro video… Siempre igual, como he comentado antes en cada capítulo habrá más omenos un video interesante, los demás serán de pobre calidad y una, o comomáximo, dos batallas.

 

En cada batalla sobre un planodel campo de batalla, valga la redundancia, uno deberá disponer sus soldados(como máximo hasta 10 aunque no siempre podrás disponer tantos) de entre losque forman el Escuadrón 7. Considerando que además de los dos grandesprotagonistas, Welkin y Alicia, hay 3 grandes personajes, al final uno no suelevariar mucho la elección de soldados, por más que haya para elegir. Vamos queal final usas a los mismos 5 y los otros 5 serán poco más que relleno.

 

La ubicación de las unidades esexactamente donde te diga el juego, no hay casi variación. Uno coloca sussoldados en las bases que te pide y tan sólo puedes decidir si uno se pone a laizquierda, al frente o a la derecha pero poco más. A partir de ahí comienza labatalla en una estricta lucha por turnos. Uno dispone de una serie de turnosque deberá ir gastando moviendo a cada uno de los personajes. Cuantas más vecesutilices al mismo personaje menos se moverá y menos municiones tendrá,favoreciendo que se varíe en la utilización de personajes.

 

Cuando se te agotan los turnos (osi quieres guardarte más turnos para la siguiente tanda) le toca al enemigo.Cada turno, tuyo o del enemigo, requiere de un lento movimiento del personaje yla posibilidad de atacar o usar las habilidades de cada personaje. Unosservirán para atacar, otros para sanar, otros para aportar municiones, otrosson muy buenos en defensa… En general hay una buena variedad de acciones.Normalmente el objetivo de cada batalla suele ser o tomar bases enemigas odestruir determinado enemigo, eso sí, sin que maten a tus oficiales.

 

Una característica interesante esque si matan a un soldado tuyo, pero ganas la batalla, lo habrás perdido parasiempre. Cada soldado es único, pero como es bastante intrascendente disponerde uno o de otro esta característica es bastante intrascendente. Os dejo unvideo con el gameplay para que os hagáis una idea exacta de cómo se juega.

 

 

 

Hasta aquí parece un juegoestupendo, estrategia de conjunto pero con dosis de acción directa donde pensarlo que vas a hacer prima sobre la habilidad en pleno fragor de la batalla.Nuevamente se plantea como un evolucionado juego de ajedrez del siglo XXI.

 

 

 

Pero no, algo falla.

 

En los mencionados Heroes ofMight and Magic los combates podían variar enormemente, uno podía llevar más omenos soldados, colocarlos en un sitio o en otro, elegir en qué terreno luchary los enemigos disponían de idénticas opciones. Así el ajedrez son 16 piezascontra 16 en un tablero simétrico, en una lucha de igual a igual. En Heroes lasimetría no estaba garantizada, las condiciones muy variables de tipo deenemigos, cantidad o terreno introducían muchas más elementos que podíandesequilibrar la acción, eso sí, el desequilibrio podía estar en un lado o enotro y al final los dos bandos podían llegar a controla esas condiciones dedesequilibrio. Existía una simetría potencial, aunque no siempre se conseguía,pero formaba parte de la evolución de la simetría del ajedrez.

 

Ahora bien ¿qué ocurre conValkyria Chronicles? Lo que ocurre es que es un juego asimétrico. En lugar dediseñar un juego donde el jugador es el que puede controlar las condiciones desu tablero, de cuántas unidades debe disponer, de cuáles unidades debe disponery dónde disponerlas con cientos o miles de posibilidades donde el jugador puedaexplorar e incluso inventar estrategias y apoyos lo que tenemos delante es unjuego donde el jugador apenas puede elegir algunas unidades en unos sitios muyconcretos de un mapa totalmente cerrado.

 

Lo que vengo a decir es que eljuego hace trampas. Cada una de las batallas está absolutamente prefijada deantemano, lo único que ocurre es que uno no conoce, la primera vez, cual es ladificultad, el truco, que tiene esa batalla concreta. De esta manera si uno nopone el tipo de unidades que te piden, muere. Si uno no pone un número deunidades mínimo, muere. Si uno no hace los pasos establecidos para avanzar,muere. Ahora bien cuando pones las unidades que se te requieren donde terequieren y las mueves de la forma en que se ha pensado, ganas.

 

Ya está, poco más. Es algo muylimitado, bien es cierto que hasta la mitad del juego no te das cuenta de queen realidad no es un juego de estrategia creativo, es un juego donde tienes queacertar con la estrategia, y para ello basta con jugar una o dos veces la fase.Que se pone muy difícil, pues te juegas algunas de las batallas secundarias,sin carisma alguno, para subir algo de nivel y seguir avanzando.

 

Con esto me pareció que el juegono es honesto, pero aún hay más cosas negativas, y es que su jugabilidaddirecta es muy, muy tosca. Poder controlar las unidades directamente es algomuy atractivo, pensar si te cubres, si avanzas un poco más, etcétera, le da untoque da acción que agiliza la parte de estrategia. Ahora bien el movimiento ycontrol de los personajes es taaaaaan lento y, peor aún, los movimientos de losturnos enemigos son taaaaaan pesados que rejugar una fase se convierte en unaauténtica tortura.

 

Al extremo se llega cuando debesrepetir cinco veces una fase y cada vez pierdes porque el juego ha vuelto ahacer “trampas”, poniéndote una emboscada absolutamente inesperada e injusta, osimplemente porque la puntería aleatoria de tu unidad ha fallado estando a dospalmos del enemigo. ¿Otra vez volver a jugar la fase? Ummmm mejor me acuesto yya otro día. ¿Sigo jugando el Valkyria? Ummmm mejor otro día que es muy pesadorepetirlo todo…

 

Entendedme, no es como Dark Soulsdonde cada paso es una prueba de habilidad y supervivencia con tensión detrásde cada esquina. Se trata de realizar una serie de pasos prefijados, muy lentosy aburridos desde la segunda vez que los realizas, esperando que en estaocasión no te hagan una nueva jugarreta los desarrolladores.

 

Eso sí, cuando uno más o menosacierta en una fase y se acaba de un forma satisfactoria apetece continuar,pero entras en una dinámica de video tipo viñeta, video tipo viñeta y nuevabatalla donde ya no sabes si prefieres que haya más ¿pero un juego no tratabade divertir?

 

Por tanto su jugabilidad es muy,muy tosca, poco pulida, con muchas más posibilidades de las que desarrolla yque claramente está más enfocada en guiar al jugador al camino marcado que endesatar un potencial de batalla luchas y estrategia. La trampa consiste en diseñarun juego totalmente asimétrico, al contrario que el ajedrez, donde la IAenemiga tendrá siempre la ventaja hasta que sepas lo que va a hacer, momento enel que se tornarán los papeles y resolver una fase será un paseo, nunca mejordicho, militar.

 

Precisamente por el terriblepotencial que guarda el juego y las millones de posibilidades que se me ocurrenque podrían aplicarse y ver lo limitado y poco afortunado de su propuestajugable le daría un suspenso en la jugabilidad. Podéis pensar que soy excesivamenteduro, pero es que lo más difícil del juego era sacar fuerzas para volver ajugar otra vez una batalla durante una hora para ver si en esta ocasión unoacertaba con lo que se le pedía.

 

 

 

Por último toca hablar de lahistoria de Valkyria Chronicles. Su historia es absolutamente tópica en unjuego de rol japonés, aunque sin grandes profundidades o matices. Personajes,la mayoría semiadolescentes, que, o son muy buenos o muy malos, o que el mundolos ha hecho así. El bueno, Welkin, es un cacho de pan, pero una máquina en elcampo de batalla, y cuenta con unos compañeros (y Alicia compañera) que sontambién muy buenos.

 

A todo esto le echamos un poco dedrama, honor en la batalla y una buena dosis de fantasía con razas mágicas(Valkyrias, qué sorpresa) todo muy épico y antibélico (pero hartándote deluchar) que nos llevará por un predecible desarrollo de la historia con sustípicos giros de guión, sorpresas (esperadas) y épico final (por supuesto).

 

La historia además no estáespecialmente bien contada al predominar los videos tipo viñeta sobre los decalidad y las batallas sólo servir para luchar, por lo que la historia tira lojusto, lo justo, para acabar el juego. Sumado esto a la dura jugabilidad seconvierte en un juego candidato a dejar de ser jugado a mitad, no por lodifícil que resulta, sino por la baja estimulación a seguir jugando una vezdesaparecidos los flashes de sus gráficos y sonidos y lo aburrido y predeciblede su jugabilidad e historia, apenas suficiente.

 

De esta manera nos encontramos enresumen con un juego irregular, que posiblemente deje su huella por algunas delas excelentes virtudes gráficas y originalidad en su jugabilidad, pero que enel conjunto de su desarrollo se perciba como un embrión de lo que realmentepodría haber sido.

 

Sin conocer nada del juego puederesultar sorprendente su vistosidad gráfica y frescura de la propuesta jugable.Si llegas a él detrás de su aura de juego de culto puede que te choque lo toscode su jugabilidad y lo limitado de su típica historia. Al menos el juegoconservará siempre la virtud de ser un juego diferente y que será recordado,algo que pocos juegos pueden afirmar.

 

¿Os lo recomiendo?

 

Sí para ver algo diferente, a pesarde que ya tiene sus años.

 

No si buscas diversión rápida yaccesible.

 

Más allá de esto ValkyriaChronicles se muestra como un imperfecto y asimétrico, aunque vistoso, juego deestrategia y acción.

 

 

Hoy regreso a Demon´s Souls

Normalmente mis entradas son artículos específicos sobre misimpresiones sobre los juegos, pero a veces, en momentos especiales, hagoentradas más personales. Esta es una de ellas, esto se debe a todo unacontecimiento en mi vida como aficionado a los videojuegos: he vuelto aDemon´s Souls.

 

Ya hace tres años que dada la fama que el juego teníaintenté jugarlo, lo logré durante más de veinte horas, pero finalmente el juegoconsiguió doblegarme y lo abandoné. La impresión del juego a pesar de todo fuemuy buena, escribiendo incluso un Cuasi Análisis en éste mi pequeño rincón.

 

Año y medio después, espoleado por mi anterior fracaso, meadentré en los infiernos del primer Dark Souls. Más de sesenta horas de juego ycientos y cientos de muertes después conseguí que mi propia alma fueseconsumida al terminar por fin un juego de la saga Souls.

 

Desde entonces he estado tentado de jugar al Dark Souls 2 ode comprarme la ps4 solamente para jugar a Bloodborne o la, por lo visto, nuevaobra maestra que ha resultado ser Dark Souls 3. Sin embargo mis ojos siempremiran atrás, el dolor del fracaso, la humillación, la impotencia, las BURLASque por las noches me alcanzan desde Demon´s Souls me han hecho ver mi destino.

 

Debo volver a Demon´s Souls y terminar lo que no pude en sudía.

 

Y hoy es el día.

 

Hoy regreso a Demon´s Souls.

 

 

Tornad vuestras plegarias por mi alma porque no descansaréhasta acallar las voces que no me dejan dormir, hasta que logre terminar eljuego.