Muramasa: The Demon Blade, un clásico instantáneo.

 

Ya os comenté que recientementehe tenido acceso a una Wii y me he dispuesto a descubrir alguna vieja gloria delas que me he perdido por no tenerla antes. Wii es una de las consolas concatálogo más extenso y además con enormes juegos propios de Nintendo: Zeldas,Marios, Donkey Kong y un largo etcétera. Sin embargo yo soy un hombre curtidode jovencito en los viejos salones de máquinas, de recretivas arcade, y estosignifica que juegos como Street Fighter o Tetris forman parte de mi ADN. Peroentre todas esas máquinas los beat´em up, el yo contra el barrio, era uno delos género más difíciles y añorados por todos los jóvenes aficionados.

 

Vanillaware son un grupo dedesarrolladores japoneses, encabezados por George Kamitani, que 30 años despuésaún pretenden que juguemos a ese tipo de juegos. Ya nos regalaron con OdinSphere para ps2 (aunque ha salido recientemente una remasterización que ademásle añade elementos jugables, que la tengo en el punto de mira) y el másreciente Dragon´s Crown. Así Muramasa The Demon Blade fue un exclusivo de Wiial que añoré muchísimo en mi ps2 y ps3. Es cierto que salió una versiónremasterizada para Vita, pero como tampoco tengo aún dicha consola, aquí estoy,analizando un clásico instantáneo. Bienvenidos al mundo de Vanillaware, bienvenidosal mundo de Muramasa.

 

 

Aunque pueda parecer que susjuegos se parecen mucho, y se parecen, cada uno de ellos funciona de maneradistinta, y a pesar de lo atractivo artístico de todas sus propuestas, cadajuego busca algo distinto. Odin Sphere se basaba en la mitología nórdica, convarios personajes muy diferenciados y luchas en un único plano “circular”.Dragon´s Crown era una locura multijugador, de scroll lateral pero conprofundidad basado en una mitología de capa y espada de toda la vida. Muramasase basa en la tradición y paisajes japoneses clásicos, por lo que a nosotrospobres europeos la pantalla se nos llenará de criaturas y paisajesabsolutamente exóticos, espectaculares y muy emotivos. Los personajes semoverán en un único plano y aunque dispondremos de dos personajes losauténticos protagonistas del juego, por historia y jugabilidad, serán lossables. Muramasa es el mejor título para este juego, desde luego.

 

Empezaré hablando del apartadoartístico.

 

Los gráficos son absolutamenteimpresionantes.

 

Lo primero que uno observa al verel juego en movimiento es que son dibujos animados. Y es que es cierto, sondibujos animados, literalmente. Utilizando la clásica técnica de sprite (es decirdibujo) que uno a uno van animando las acciones de cada héroe, enemigo,personaje, jefe final y todas las capas de los numerosos escenarios por los quenuestra doble aventura discurrirá.

 

Los gráficos no son cell shaded,es decir no son tridimensionales con un aspecto de dibujo animado vistos en unaperspectiva en 2D. Son dibujos al más puro estilo tradicional, realizados por capas,tipo “teatrillo”. En el plano delantero tendremos a nuestro protagonista y alresto de personajes y enemigos y, detrás, y a veces delante, tendremos hasta 7capas de profundidad (al menos son las que yo conté), con diferentes árboles,montañas, campos, flores, edificios, olas, etcétera. El efecto es totalmentetradicional, complejo, bello y armonioso. Quizás lo sensación que queda despuésde terminar el juego, lo que uno más recuerde, sea la velocidad con la que unose desplaza en un clasiquísimo scroll lateral mientras van pasando los bellospaisajes. Solo hay que ver los títulos de crédito como ejemplo claro.

 

 

 

De esta manera la combinación deanimación de dibujo hecho a mano, frame a frame, con un diseño artístico mezclaentre lo característico de Vanillaware y Kamitani con la tradición japonesa noslleva a unos gráficos absolutamente llenos de carisma, calidad, cariño,artesanía que nos transportarán durante más de 30 horas a un mundoabsolutamente fantástico. ¿Qué más podemos pedirle a un videojuego?

 

Ahora podríamos hablar de lotécnico, aunque hay que partir de la base jugable, una Wii que no es muypotente y que es llevada al límite en la gestión de sprites, con unos fondosanimados que, en ocasiones, pueden sufrir alguna ralentización, tal y comoocurre cuando se golpean a decenas de enemigos a la vez. Estas ralentizacionesson notorias aunque no llegan a afectar a lo jugable. Pocas pegas técnicas más,ya que los tiempos de carga son prácticamente inexistente y normalmente eljuego fluirá, de forma maravillosa, delante de tus ojos. Las pocas pegas que lepodríamos poner vienen más de la mano de las limitaciones técnicas de laconsola base que de cómo se ha realizado el juego.

 

Es importante llegados a estepunto hablar de la resolución. Al ser un juego de Wii tenemos un juego deresolución estándar que sólo se verá bien en una televisión de tubotradicional. Evidentemente su resolución nativa no es muy elevada y si tenemosnuestra Wii conectada a una televisión HD, por componentes en mi caso, lacalidad artística no se ve alterada pero ya la imagen se ve con un reescaladodifuminado característico de video de baja resolución. La mayor calidad que sepodría buscar sería jugarlo en una Wii U con un cable HDMI pero hay que hacersea la idea, es un juego de anterior generación sin remasterización. Laremasterización de Vita sí está en HD pero claro, en Vita, y la única opción yasería jugarlo con Playstation TV, ya para artistas del gaming.

 

 

 

Vamos que lo que nos hace faltaes que nos llegue YA una remasterización para consolas de sobremesa, que seríaalgo bastante sencillo a estas alturas, y que seguro llegará contando con quehan remasterizado Odin Sphere. Eso sí, a Muramasa, en su resolución nativa, deSD, con una Wii enchufada a la vetusta tele de tubo de toda la vida, no haypero que achacarle, se veía, y se ve, de auténtico lujo.

 

La visión de los campos decultivo al atardecer, recorrer los tejados de viejos castillos japoneses,navegar sobre el mar embravecido son experiencias coloridas que jamás olvidarásy que gracias Muramasa quedarán grabadas en tu cerebro como una de esasexperiencias placenteras que has vivido.

 

 

 

Después de destacar lossobresalientes gráficos, o por qué no llamarlos auténtica obra maestra de las2D de hoy en día, vamos a hablar del sonido, y aquí también vamos a poderdisfrutar enormemente. Empezaría hablando de los efectos de sonido, que sonestupendos y que te sumergen plenamente en el juego de acción, con las espadas,golpes, saltos y sonido ambiente. No destacan demasiado y cumplen perfectamentesu función.

 

Después tenemos las voces, eljuego llega traducido subtitulado completamente al castellano, con voces enjaponés. No sé si puedes escoger las voces en inglés, pero es que no voy amolestarme ni en mirar las opciones del juego. Siendo un juego ambientado en elJapón feudal basado en la tradición del país del Sol Naciente ¿para quéqueremos voces en inglés? Vale que no vamos a entender lo que dice, pero eneste juego la ambientación y la interpretación son más interesantes que elfondo en sí. Y en este caso el doblaje japonés es maravilloso. Para aquellosque jugamos a juegos con su doblaje original es un placer observar el trabajoen Muramasa, los distintos tipos de personajes, arquetipos, damas, guerreros,bestias e incluso dioses o meros comerciantes, poseen voces y entonaciones quenos sumergen de lleno en la historia, en la enorme fábula que es Muramasa.

 

El doblaje es muy profesional ylleno de carisma, recordar los vozarrones de algunos jefes finales nos hará volvera sonreir recordando nuestra aventura, pero donde realmente el sonido destacaen Muramasa es en su música. Las voces sólo se aprecian en las partes deexploración del juego y en los pequeños videos que nos hacen avanzar lahistoria antes y después de los jefes finales, pero la música estará ahísiempre. Desde la melodía de inicio hasta la música de los títulos de créditodurante todo el juego la música de fábula, épica, exótica, inspiradora y con unsabor totalmente ancestral y característico japonés te ayudarán a entrar en elmundo de los sables malditos transportándote varios siglos atrás.

 

No llegaría a destacar como obramaestra la música, ya que aunque es muy buena no representa unos valoresextraordinarios que la hagan destacar sobre otros trabajos de excelente calidaddel mundo de los videojuegos. Pero eso no significa que no sea magnífica y, loque es mejor, que en combinación con el resto de efectos de sonido y voces, ycon los excepcionales gráficos el conjunto sume más que la mera suma de suspartes. Se produce una sinergia, un todo audiovisual, que representa losmejores valores que vamos a encontrar en este juego.

Efectivamente la imagen denuestro protagonista cruzando nuestra pantalla mientras recorre el luminoso yvivo Japón feudal de Vanillaware con la música de acción y aventura empapando nuestrapantalla hasta alcanzar todo nuestro salón será sin duda lo que echaremos másde menos una vez finalizadas las, más o menos, 30 horas que dura el juego. Cogerlos mandos de la Wii y mover la palanca para que todo empiece a discurrirfrente a nuestros ojos será algo que volveremos a hacer por el mero placer dehacerlo.

 

Ya hemos dicho que los gráficosson una lección de cómo hacer videojuegos artesanales hoy en día y que lamúsica sobresaliente acompaña de tal manera que el todo audiovisual escala aúnmás arriba en calidad. Pero recordemos que esto no es una película de dibujosanimados, que es un juego, así que hablaremos ahora de la jugabilidad. Comobuen juego clásico Muramasa es sencillo de manejar en un principio, bastaapretar un botón para dar sablazos y el stick analógico para mover alprotagonista.

 

 

 

El juego cuenta dos historiasseparadas, la de Momohime y la de Kisuke, que se irán cruzando conforme avancenlas historias, pero se pueden jugar independientemente dentro de un único archivode guardado. Así cuando uno continua una partida puede elegir si sigue con lahistoria de uno u otro. Hay poca diferencia entre el manejo de ambospersonajes, salvo que cada uno posee unos sables distintos y Momohime quizássuba más rápido de nivel, pero no de forma muy significativa.

 

Además al empezar la partida, ycada vez que continúes, podrás escoger entre dos modos de dificultad. No hejugado a la dificultad fácil, cogí la difícil pero no debe ser muy difícilporque con lo paquete que soy yo, salvo en las primeras fases, no encontré grandesafío. Subiendo de nivel y explorando un poco uno llegará con bastante margenpara enfrentarse a los enemigos que toquen. Además hay fases que no se abriránsi no tienes nivel suficiente o si no has acabado el juego por lo que realmentees difícil encontrarse con batallas imposibles. Eso no significa que no seandifíciles algunas batallas con jefes finales o con numerosos enemigos, pero sihe notado un escalón más bajo de dificultad que en otras obras de Vanillawareque en niveles avanzados no son aptas para mortales. Aún así, al terminar eljuego, podremos iniciar una partida con un nivel de dificultad extremo queparece que sí está pensado para los más duros y curtidos guerreros y no parablandos gamers como yo…

 

Pero hablemos en detalle de cómose juega: con el stick nos movemos, con el botón golpeamos y con combinacionesde ambos podremos hacer barridos, golpes aéreos, cubrirnos, etcétera. Hastaaquí una jugabilidad sencilla pero muy bien llevada que nos hará divertirnosdesde el primer minuto, pero esto es sólo la superficie del juego. Sumerjámonosde lleno en Muramasa.

 

Los protagonistas reales son lossables, hay un total de 108 en todo el juego entre los dos protagonistas. Al principiocada uno tiene los suyos, pero después de pasar el juego la primera vez losprotagonistas podrán compartir espadas. Hay dos tipos de sables, rápidos algomás débiles y lentos pero mortales. Cada sable tiene un poder único que sedesata pulsando el gatillo, dicho poder se “gasta” debiendo recoger almas (odejar pasar tiempo) para que dicho poder se recargue. Por supuesto las almas seobtienen matando enemigos, aunque también explorando, de una forma limitada,los escenarios.

 

Cada sable como vemos es distintoy podemos equipar tres a la vez. En cualquier momento, salvo en plena batalla,podremos cambiar cualquiera de esos tres sables por otros que tengamos. Lossables se obtienen acabando con jefes finales o forjándolos a cambio de lospuntos de experiencia que hayamos acumulado (espíritu y alma) con el únicolímite del nivel que podamos empuñar y siguiendo la jerarquía de los árboles desables. Además en la batalla pulsando otro gatillo podemos cambiar entre unsable u otro de los tres que tenemos equipados, si tenemos al máximo el nivelde las armas podremos desatar un golpe muy poderoso a todo enemigo en pantallaal cambiar de sable.

 

 

 

Bueno hasta ahora he explicado lamecánica directa, pero ¿esto cómo discurre en el juego? Pues uno comienzanormalmente junto a un templo de guardado y debe dirigirse a otra zona del mapa(dividido en unas 15 ó 20 zonas). Cada zona del mapa está compuesta entre 20 y40 pantallas que uno debe ir recorriendo, dentro de cada una tendremos tiendas,enemigos, baños termales, ciudades, bosques, cuevas, jefes finales y másadelante contaremos con atajos entre determinados puntos o incluso laposibilidad de navegar, aunque no siempre es el método más seguro, para notardar tanto.

 

En realidad el juego invita adesplazarse, entre zonas a través de cada una de esas pantallas que lo mismoson de scroll horizontal o vertical, siempre con un único plano de movimientodel personaje pero con muchos más para ambientar el paisaje. La navegaciónpuede resultar un tanto monótona pero sólo al paso de muchas horas ya que lacontinua presencia de enemigos, la búsqueda de la ruta más adecuada osimplemente la belleza del paisaje que vamos encontrando y que va cambiandosegún avanzamos en una zona, nos harán movernos y movernos continuamente hastadescubrir un nuevo rincón único o un jefe final que esconde el sable que noshace falta para seguir forjando más poderosas espadas.

 

La mecánica de lucha se activacuando, de forma aleatoria, aparecen los enemigos mientras nos movemos. Casisiempre uno por zona que pisemos, los enemigos pueden ser escasos y débiles onumerosos y fuertes o simplemente extraños. La cuestión es tanto dominar lacombinación de golpeo y movimiento que nos da el stick y el botón de ataque conla gestión de almas de desenvainado y cambio de sable con su correspondienteataque especial. Por ejemplo nada más iniciar la fase de lucha uno cambia desable, atacando a todos los enemigos, lanza dos ataques especiales, vuelve a cambiarde sable lanzando un ataque especial protector y vuelve a cambiar de sable aotro más poderoso y rápido para acabar “a mano” la faena. Os acabo de hacer unpequeño resumen, las batallas suelen ser muy rápidas, de 20 segundos, perosuelen ocurrir muchas más cosas. Los jefes finales suelen tener una faena másdura, requiriendo varios intentos hasta llegar a batallas normalmente de entre4 ó 5 minutos, cuando las hayas ganado.

 

Al principio dependemos denuestra habilidad, pobre, para el ataque. Conforme avanzamos aprenderemos adominar la gestión de los ataques especiales de los sables, para escoger lamejor combinación para cada fase, y cuando nos queramos dar cuenta correremoslibremente por montañas y campos sonriendo por los pobres enemigos que seatrevan a atacarnos ya que al dominar la habilidad de ataque realmente seremostemibles, aún más si poseemos poderosos sables con letales ataques especiales.Así al principio uno se siente débil y torpe, y requerirá subir de nivel parano sufrir tanto, pero una vez se domina la mecánica es más divertido tener poconivel y abordar los ataques moviéndose por todo el escenario masacrandoenemigos que simplemente dándole a los ataques especiales.

 

Para complementar todo estocontaremos con la posibilidad de equipar hasta 5 objetos curativos ocomplementarios además de la opción de cocinar para comer alimentos que noscuren, o visitar restaurantes, o mazmorras para subir de nivel y tener un nuevoobjeto complementario que nos dará más fuerza o nos protegerá deenvenenamientos o estados alterados, que sin tener gran incidencia en la lucha,ahí están.

 

La curva de aprendizaje es suave,no tan dura como en otros juegos de Vanillaware, siendo más dura al principioque al final, momento en el cual uno realmente se siente flotar por losescenarios disfrutando de toda su belleza olvidando cualquier tensión por losenemigos que puedan atacarnos en cualquier momento.

 

 

 

Como veis se trata de unajugabilidad sencilla en principio pero que se puede llegar a complicar bastante,con la posibilidad de adaptar en cualquier momento su dificultad y que daoportunidad al jugador más inexperto de echarse una partidilla con un personajeo de sentar al más hardcore durante 30 horas a desbloquear los tres finales decada personaje y sus 108 sables desenredando la trenza que el destino haguardado a nuestros dos protagonistas hasta el final.

Jugabilidad muy clásica, deacción directa con recogida de objetos que es la motivación máxima para seguiradelante siempre en el juego. Jugabilidad para mi sobresaliente, lo hace todobien, aunque podría haber sido aún más compleja (pero también más simple) y quedesde luego cumple con su objetivo: divierte. Muramasa es divertido de jugarincluso en 5 minutos, aunque normalmente una vez cojas los mandos podrán pasardos horas sin darte cuenta pensando, voy a avanzar un poco más, sólo un pocomás, ¿qué habrá después de aquella zona? ¿cómo será el jefe final? ¿podréganarle hoy? ¿subo de nivel o no paro hasta que le gane con el nivel que tengo?Y es que muchas veces vemos que perderemos no tanto por que tengamos poco nivelsino porque la gestión que hemos hecho de los ataques especiales y nuestrosmovimientos no han sido suficientemente hábiles. El juego no nos hace trampacon eso, es honesto, si eres hábil avanzarás, puedes subir de nivel, pero siconsigues jugar bien no te hará tanta falta. Lo dicho, un juego honesto ydivertido, con sabor a clásico de máquina de cinco duros.

 

 

Por último os comentaré cómofunciona la historia. Momohime es una princesa que ha sido poseída por el almade un terrible guerrero que busca el máximo poder y Kisuke es un ninja amnésicoque busca la razón del estado en el que se encuentra. Ambas historias comienzande forma atractiva e independiente. Su desarrollo es bastante enrevesado hastallegar, con 8 actos cada uno en el que recorremos el 80% del mapeado, al finalde la historia individual. Con ambos finales podremos desbloquear los sablespara volver a tener dos finales nuevos para cada uno de ellos, que ya norequerirán de tanta exploración. Pero una vez alcanzados los segundos finalestendremos a nuestra disposición un tercer final de cada personaje donde ahorasí deberemos forjar hasta el último sable y haber subido a un nivel muyelevado. Ambas historias pueden alternarse en cualquier momento, sin queprimero haya que hacer una u otra, pero a partir del primer final se irándesvelando elementos comunes a las dos que dan sentido al nombre queoriginalmente tenía el juego Oboro Muramasa, el nombre del sable más poderosoque ha existido.

 

En realidad las historias a pesarde estar llenas de giros y fantasía a la vez que de épica y entidades mundanasy mitológicas de escala épica o insignificante son un poco vacías. Quizás laculpa no es tanto de la historia en sí sino del pobre desarrollo de las mismasque se basa en pequeños videos antes y después de cada jefe final. Quizás alprincipio uno juega por la historia, pero al final uno acaba jugando por verlos escenarios, por luchar contra enemigos más poderosos y por conseguir laOboro Muramasa quedando la historia más como una excusa que como un motor deljuego. No creo que sea notable dicha historia, simplemente cumpliendo con lamisión de darle un sentido al conjunto y dotarlo de carácter, carisma ytrasfondo. Podríamos decir que es una lástima, pero la verdad es que tampoco seecha de menos y es que, para bien y para mal, Muramasa es un juego, un juegomagnífico.

 

Aunque el apartado de la historiasea el menos favorecido de todos no debemos engañarnos ni quedarnos con un malsabor de boca. Muramasa: The Demon Blade o mejor Oboro Muramasa es un juegazo.Es un juegazo y además es único en su especie, representa la evolución de losviejos juegos arcade de yo contra el barrio pero con un acabado audiovisual ala altura de los tiempos que corren (o que corrían en el año 2009, hoy estaríamuy bien disfrutar de una versión HD) con una jugabilidad divertida, fresca yadaptada a cualquier tipo de usuario, fácil de jugar pero difícil de dominar.Se trata de un juego que devuelve mucha diversión a quien es capaz de ver másallá de unas mecánicas que pueden resultar en principio repetitivas y de unosgráficos que no son en tres dimensiones.

 

Muramasa es una fábula japonesa,un maravilloso cuento del que tú puedes ser protagonista y que te espera paraque le ayudes a forjar la espada más temible que ha existido nunca. Si te gustajugar para evadirte del mundo real, para vivir la aventura, la fantasía, ytransportarte a mundos maravillosos llenos de princesas y villanos a la vez quedemuestras quién es el más hábil con el sable, Muramasa es tu juego.

 

Una joya única, brillante y maravillosa.