Cuasi Análisis de Bloodborne: un Souls diferente

Hoy tocaanalizar Blood Souls… perdón, BloodBorne, en un Cuasi Análisis, unas profundasimpresiones que no alcanzan el nivel de Análisis en toda regla ya que no hellegado a terminarlo, a pesar de llevar mis buenas horas invertidas.

 

En el año 2015salió Bloodborne, un juego exclusivo para ps4, heredero (totalmente) de la sagaSouls que tantos éxitos ha dado con Demon´s Souls, Dark Souls, Dark Souls II yDark Souls III, éste ultimo salió después de Bloodborne, también para consolasde nueva generación. Así Bloodborne supuso el primer juego exclusivo de ps4, yaque Dark Souls II salió tanto para ps3 como para ps4 (y para las dos Xbox).

 

En lugar dehacer un nuevo Souls, juego de rol en tercera persona, ambientado en una fantasíamedieval de caballeros, castillos, dragones, esqueletos y demás fauna infame,se probó con un cambio de jugabilidad en un juego nuevo con una nueva identidady nombre propio: Bloodborne.

 

 

 

La saga Soulsdestaca por tratarse de juegos de elevadísima dificultad donde muerte trasmuerte, día tras día, uno debe ir aprendiendo como avanzar ante letalesenemigos donde hasta el más infame esqueleto te puede matar de dos golpes. Estajugabilidad de la vieja escuela arcade se destiló en juegos con magníficosmapeados, enemigos de fantásticos patrones y un diseño de niveles de auténticolujo.

 

Pero hemosvenido a hablar de Bloodborne y la verdad es que gráficamente cambia, peropoco. La saga Souls siempre ha destacado mucho más por su magnífico diseño artístico,lúgubre y fantástico, que por la gran potencia técnica. En Bloodborne pasaexactamente igual, no es el más realista, ni el de mejor texturas ni el másoptimizado. Técnicamente el juego no es precisamente sobresaliente, pero es enel diseño tanto de personajes, como de enemigos como de niveles y entornosdonde el juego empapa al jugador.

 

 

 

En estaocasión quizás la cámara esté un poco más cercana y se muestre algo más decalidad que en los otros juegos, pero la ambientación es directamentereconocible. La gran diferencia es el tipo de ambientación, en lugar de unafantasía medieval de caballeros y magos nos encontraremos en un tiempo un tantoindeterminado, digamos que aproximadamente en el siglo XVIII y XIX, en un mundomaldito y poblado de bestias y fantásmas más cercanos a la fantasía románticaque a la medieval.

 

Esto semuestra tanto en las ropas como en el tipo de enemigos pero, sobre todo, en losentornos y edificaciones. Así el conjunto gráficamente es muy parecido al restode Souls, con una capacidad técnica limitada (que no afecta a la jugabilidad),un diseño de conjunto sobresaliente y una ambientación, en este caso, más únicaque nunca. Aunque a mi personalmente me gusta mucho más las ambientacionesclásicas de los otros Souls que ésta de Bloodborne, no sé, quizás sea porquesiempre me ha gustado la magia y la espada. Tengo la impresión de que muchagente coincidirá conmigo, aunque siempre se agradece la intención de cambiaralgo y no quedarse estancado.

 

En cuanto alapartado sonoro Bloodborne, al igual que sus compañeros de viaje, posee uncuidado diseño en especial en efectos especiales y en las escasas voces.Normalmente el efecto del viento, del fuego y del movimiento de nuestro protagonistay enemigos serán los que nos den una ambientación muy tétrica donde el menorruido nos hará ponernos en alerta. La música, de gran calidad, pasa bastantedesapercibida estando presente tan sólo en batallas contra jefes finales ymomentos muy concretos. Esto no es ni bueno ni malo, sin embargo aunque lasmelodías posean una gran calidad instrumental su ausencia de carisma esbastante destacable. Muy buena música, aunque la olvidarás fácilmente, vamosque no es la música de Uncharted.

 

Por tanto elapartado sonoro posee una excepcional calidad, perfectamente adaptada al juegoy a la función que cumple, incrementar la inquietante atmósfera que envuelve aljuego, pero sin un gran carisma que la haga memorable.

 

 

 

 

 

Ahorahablaremos de la jugabilidad. Bloodborne es un juego de acción, más que unjuego de rol. Es cierto que hay que subir de nivel, imprescindible para poderavanzar, pero más importante aún es el ritmo, la acción, el golpe, el tipo degolpe, las esquiva: el tempo. La saga Souls es lenta, pausada, pensada de base(aunque uno lo puede variar si quiere) para ir con el escudo para protegerte yla espada para atacar. Aquí no hay escudo, todo es más dinámico. No existe laopción de aguantar, de parar golpes, solo puedes golpear o esquivar, hay algúnescudo, pero mejor huir de él porque en dos golpes se destruirá y te dejarávendido.

 

 

 

Se trata portanto de un juego más dinámico, donde una vez te encuentres con un enemigo solopodrás atacar y esquivar, matar o morir. La recompensa suelen ser viales desangre, con los que recuperar eso, sangre, que es lo que conforma nuestra barrade vida. Al igual que en los Souls tendremos una barra de energía que es la quedetermina cuanto esfuerzo podemos hacer de una vez, bien esquivando, corriendoo golpeando. Precisamente el equilibrio de dicha barra es donde descansa lajugabilidad de Bloodborne, igual que en los Souls.

 

 

 

El viejojugador de Souls se sentirá como en casa, gestión de barra de energía, enemigostemibles que más adelante serán sustituidos por enemigos aún más terribles, quemás adelante serán sustituidos por el doble de enemigos inimaginablemente horrendos.Solo para acabar ante un, imposible, jefe final. Morir y morir será nuestra recetapara aprender no ya el movimiento y número de nuestros enemigos, lascapacidades de nuestras armas y hasta el último rincón de los escenariosapocalípticos que recorreremos, sino lo más importante del juego: el tempo.

 

 

 

Los clásicospuntos de guardado, el nexo o la subida de nivel cada vez más exigente, peronecesaria para crecer como personaje siguen ahí, pero la acción es másimportante que el rol en Bloodborne.

 

El delicadoequilibrio del tipo de golpe, con cada arma tendremos golpe débil y fuerte auna o a dos manos, con un total de cuatro combinaciones bases, con las quecombear hasta que nuestra barra de energía se agote, es la esencia deBloodborne, y lo es mucho más que en los Souls. En Bloodborne hay muy pocavariedad y tipo de armas, aún más si lo comparas con los Souls que cuentan condecenas y decenas de tipos y niveles, tanto de armas y armaduras. Aquí todoestá más limitado, pero es que no será tan importante qué arma o armadurallevas sino cómo la manejas.

 

En los Soulstambién pasaba, pero el equilibrio también se repartía con el tipo de arma o demagia, algo que aquí no encontraremos. Pasa algo parecido con el tamaño deljuego, no es precisamente corto ni pequeño pero digamos que es algo más de lamitad del primer Dark Souls.

 

 

 

Compararlossólo sirve como referencia porque en realidad la jugabilidad directa resultamuy distinta en los dos tipos de juegos. Bloodborne es acción directa, matarpara recuperar sangre, esquivar, acción y dinamismo. Souls es paciencia,agazaparse y saber gestionar las escasas existencias de pociones para rellenarla vida. En la saga Souls puedes jugar como en Bloodborne, sin escudo, pero esmucho más difícil dado el escasa cantidad de vida que puedes recuperar. EnBloodborne no puedes jugar como en Souls porque no existe escudo.

 

Añadido a lajugabilidad más rápida, y quizás simplificada, de Bloodborne se suman objetos yarmas arrojadizas que sirven de complemento para abatir algunos enemigos peroque en el juego base son menos esenciales que el arma principal, la que temarca el tempo.

 

Nuevamentecontaremos con un multijudador on line muy, muy peculiar. Avanzado el juegopodrás invocar a jugadores para que te ayuden, o para que te convoquen a ti, aligual que podrás sufrir terribles invasiones de jugadores que buscan tu sangrey botín. Ya no nos sorprende tanto, aunque sigue siendo igual de satisfactorioque en los otros juegos, aunque con la pega, que no pasaba en ps3, que requieredel Plus para disfrutarlo. ¿De verdad jugar on line requiere pagar a parte? Hoyen día sí, pero aún no soy capaz de aceptarlo… Nos pasa a los perros viejos dellugar, lo siento, tema para otra entrada.

 

 

 

En generalvolvemos a tener una jugabilidad única (en el género), similar a sus primos,pero con una vuelta de tuerca que haga que se separe lo suficiente para no serconsiderado un Souls. Hicieron bien llamándolo de otra forma. Por supuestodespués de conseguir acabarlo tendremos la oportunidad de volver a empezarlocon una dificultad aún mayor una y otra vez, algo ya reservado para enfermos deestos juegos.

 

La historiatiene algo que ver con una enfermedad donde todo el mundo ha quedado infestado,con ser un cazador, y con varias cosas así, que, aunque si te interesa puedesir viendo retazos a lo largo y ancho del escenario, y hasta puede que esté bienconstruida con la oportunidad de tener varios finales, en realidad es un escusaapenas suficiente para jugar. Lo que te motivará a seguir muriendo una y otravez, una y otra vez, a volver a levantarte de la lámpara de guardado, es tansólo la superviviencia y el reto.

 

PorqueBloodborne, al final, al igual que el resto de Souls es un reto personal queuno asume, más que un entretenimiento directo. Se trata de enfrentarse al juegoy poder imponer tu voluntad a la suya hasta conseguir la suficiente habilidad,rapidez, fuerza y tempo que se necesita.

 

Ése es miproblema, yo no pude imponer mi voluntad al juego, me venció. Demon´s Souls hapodido conmigo ya las tres veces que lo he empezado, Dark Souls sin embargoacabó de rodillas ante mi voluntad, en esta ocasión creí que podría conseguirlootra vez.

 

Pero no.

 

Después devarios días sin poder avanzar más allá de la misma fase, muriendo y muriendo,sin ser capaz de ser lo suficientemente paciente para ir un paso más adelantedecidí dejarlo. Quizás la culpa la tengan las pocas horas que puedo arañar parajugar a la semana, que me son muy preciadas y que, en Bloodborne, me empezarona parecer estériles. Quizás simplemente es que soy un paquete. No lo sé. Iba a venderel juego, pero se lo presté a Fran, que nunca había probado un Souls, y le haencantado y se lo ha terminado después de unas cincuenta horas. Quizás el seamejor jugando, o quizás el tiene más tiempo. Da igual, se lo voy a regalarporque él sí ha sabido apreciar y superar el reto, y yo no. Él lo merece másque yo.

 

En resumen,Bloodborne es un juego honesto, tan difícil como es de esperar, y que ademássupone un cambio en la rutina de la saga Souls que, aunque a mi no me hayagustado tanto, sí que merece el aplauso de haber dado un paso adelante en lugarde hacia el lado. Se trata de un juego de gran nivel, muy notable osobresaliente dependiendo de tu gusto, totalmente recomendable para los fans dela saga y, por qué no, para el que nunca ha probado un juego de este tipo, yaque aporta más acción e inmediatez con elementos menos complejos, eso sí conidéntica dificultad.

 

Yo no hepodido terminarlo, pero eso no ha hecho más que una cosa en mi interior:decidirme a coger Dark Souls III, dicen que paradigma de la saga, en cuanto mialma vuelva a estar lo suficientemente preparada para un nuevo reto. La gran incógnitaes si mi voluntad prevalecerá o será derrotada. Es la grandeza de estos juegos.

 

 

 

 

3 opiniones en “Cuasi Análisis de Bloodborne: un Souls diferente”

  1. Es un análisis muy a fondo, enhorabuena.

    Por cierto, hay nuevos diseños de plantilla por defecto en Gamefilia, igual te apetece probar alguno. Mira el mío si quieres. 

  2. Gracias por el apoyo, aún más viniendo de quien viene. Escribir en un blog es algo bastante autista, nunca sabes cómo se percibe desde fuera si no hay comentarios. El Cuasi es que no me considero más adecuado para analizarlo que el que le ha echado el doble de horas y lo ha sufrido hasta el final, pero bueno, unas impresiones fundamentadas, si se puede, se dan.

     

    Le echaré también un vistazo a las plantillas, ya que recientemente tuve que cambiar la mía para adaptarla a Android. Gracias por seguir apoyando Gamefilia! 

  3. Muy buen análisis! La verdad es que me lo pasé genial com Bloodborne y con su expansión (la que diría que es de los mejores DLC de la actual generación, o al menos los que he disfrutado). 

    Exploración, lucha, tensión y la muerte acechando en cada esquina hacen de Bloodborne, como los Souls, una experiencia única. Si algún dia tienes un mayor número de horas, te recomendaría volver a darle una oportunidad, la recta final del juego lo merece (y la expansión más aún jejeje)

    Saludos!

    Miquiprince 

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