Hoy analizamos PlayStation VR: El Futuro ¿ha llegado?

La Realidad Virtual, VR en sussiglas anglosajonas, es algo que siempre nos ha atraído. La Fantasía, laleyenda, es inherente a la capacidad de abstracción del ser humano y desdetiempos ancestrales nos ha acompañado con los mitos y las leyendas que seconfunden con lo real en el amanecer de los tiempos. Ésa otra realidad haevolucionado desde la comunicación oral, a la escrita, pasando por la pintura,la música, el cine y, por supuesto, los videojuegos.

 

El ocio electrónico nos trasladade forma interactiva a realidades alternativas, virtuales, que no existen, peroque llenan nuestra mente de otros mundos que nos evocan y evaden a la vez delmundo real. La interacción con el videojuego ha evolucionado, desde el tecladoal ratón, pasando por los diversos joysticks o mandos, volantes hasta el controlpor movimiento que tanto éxito le dio a Nintendo con su Wii.

 

Sin embargo siempre hay unadistancia entre el mundo real y el virtual, siendo éste una mera ventana a laque asomarnos. Ya en películas de hace más de treinta años, como Tron (1982),habíamos imaginado no ya asomarnos a la realidad virtual, sino estar dentro deella, formar parte de ella, soñar, en definitiva.

 

Porque ésa es la gran ilusión dela Realidad Virtual poder formar parte de otros mundos, como hacemos en lossueños, pero sin tener que someternos a Morfeo y controlando dichos sueños.Aunque es algo que ya se ha intentando otras veces es en esta década del dosmil diez donde han aparecido aparatos de realidad virtual, “gafas”, que nos hanacercado esta opción más que nunca gracias al avance de la tecnología. HTCVive, Oculus Rift y otra serie de gadgets nos han traído la Realidad Virtual,lo que soñábamos en el futuro, al presente, pero ha sido Sony con sus PlayStationVR la que ha conseguido introducirla en nuestros hogares gracias a supopularidad.

 

Bienvenidos al Futuro Hoy,bienvenidos a la Realidad Virtual, bienvenidos a PlayStation VR.

 

 

Analicemos ahora estas gafas VRen profundidad, después de esta pequeña licencia introductoria que me hepermitido. Tal y como os he dicho ya, PlayStation VR no inventa nada, toma loque ya hacen otros, pero con la ventaja de popularizarlo, dado el gran parquede consolas ps4 que hay ya en el mercado, entre 60 y 70 millones, con unaparato ajustado de precio, comparado con lo que valen otros. PlayStation VRsale hoy por unos 300 euros mientras que los HTC u Oculus salen por unos 600.Además si ya tienes la ps4 no necesitas más, pero para los otros sistemasnecesitas un ordenador de cerca de 1.000 euros que casi nadie tiene a día dehoy.

 

 

Evidentemente los otros sistemasson superiores en calidad, efecto y técnica, pero también lo era el sistemaBeta y sin embargo triunfó el VHS. Pero hoy no vamos a comparar sistemas de RealidadVirtual, hoy venimos a hablar de lo que Sony nos ofrece.

 

 

Pues bien, después de una ofertade 289 euros tenemos nuestra caja que incluye el juego PS Worlds, con cincominijuegos VR, la Playstation cámara, imprescindible para que reconozca elmovimiento de casco y mandos, y las gafas en sí. Las gafas o casco, en estecaso la segunda versión, cuentan con un display con la pantalla donde seintegra el control del aparato (apagado, ajustes, volumen y cascos). El cascose une a la unidad de procesamiento, que es una pequeña caja negra que suple loque la ps4 no alcanza, y una serie de conectores entre la ps4, la televisión,la cámara y la unidad de procesamiento. Hay una buena serie de cables, pero essencillo de montar y fácil de ordenar.

 

 

Esto nos da un espacio frente altelevisor de entre 2 y 3 metros de fondo que es el área donde la cámara nosreconocerá, el área de juego. El funcionamiento, además de la pantalla en sícomo pantalla, es que tanto el casco como el/los mandos poseen unas luces LEDque permiten reconocer el movimiento del punto de vista así como lo que tengasen la mano. Además esto ocurre de forma independiente, es decir puedes mirar aun lado pero disparar hacia otro. El acabado del conjunto es bastanteespectacular, sobre todo las gafas en sí, que son bastante cómodas, no muypesadas, con un diseño muy bonito, ergonómico y cuidado. Vamos, que están muychulas.

 

Bueno, pues ya lo tenemos todoconectado, operativo y funcionando, con las gafas puestas. ¿Qué es lo quepodemos hacer ahora? Pues empecemos directamente por los juegos de RealidadVirtual. Y si hay que decir algo es que funciona. Es así, funciona. Cuando te poneslas gafas (con o sin auriculares) directamente estás en el interior de otromundo, de otra realidad distinta de la que estabas antes.

 

A través de las gafas todo elcono de visión queda completo con la imagen del mundo virtual que al girar lacabeza, gracias a la detección de movimiento de la cámara, hace que lasensación sea plenamente la de estar en otro sitio. Aún más, si te mueves haciacualquier parte el punto de vista cambia, por ejemplo si estás en un coche y teagachas el salpicadero te tapará la carretera. Si estás al borde de unprecipicio temerás dar un paso más por temor a caerte.

 

La sensación de inmersión estotal y absoluta, lo que tampoco quiere decir que sea perfecta. En primer lugarporque aunque la sensación funciona el cerebro sufre. No es lo mismo mirar enla distancia que engañar a tus ojos a mirar a la distancia, cuando en realidadmiran a 10 centímetros. Esto se percibe sobre todo con el movimiento.

 

La sensación estática esfabulosa, la contemplación es genial, pero cuando se mueve el coche en el quevas, o simplemente mueves el joystick para avanzar, la sensación de mareo yoclusión es bastante acentuada. Es cierto que esta sensación es subjetiva, noes igual para todo el mundo, pero lo que sí es objetivo es que acentúa dichomareo, o motion sickness como la describen en anglosajonia.

 

 

Claro, no es lo mismo jugar a laexperiencia de Realidad Virtual de The Last Guardian, que es muy contemplativa,y se ve genial, que jugar a Rez o Wipe Out, donde el movimiento vertiginoso, almenos a mí, me hicieron quitarme las gafas antes de caer redondo al suelo.Igualmente pasaba con Resident Evil VII, que con una ambientación genial,quedándose embobado uno mirando al detalle la nauseabunda casa, sin embargolastra una terrible sensación de mareo al moverse uno a través de pasillosestrechos.

 

 

 

 

Nuevamente debo remarcar que estoes algo subjetivo, pero generalizado, eso sí. Es el precio que hay que pagar,al menos a día de hoy, por la Realidad Virtual. Un juego largo requiere desesiones cortas de juego, si no quieres acabar en la taza del WC, y las experienciascortas son muy interesantes pero, eso, cortas.

 

La jugabilidad además de casitodo es totalmente individual, por lo que en mi caso, con cinco personas másmirando, queda algo floja la experiencia. Es cierto que los demás, salvopelículas en 3D si no tienes un televisor 3D, pueden ver lo que haces en latele, pero la experiencia es muy, muy pobre, sin poder compararse con lo queestá viviendo el que tiene las gafas.

 

Un último ejemplo de juego VR fuela misión de Star Wars Battlefront. En dicho juego hay una única misión VR, quedura menos de 20 minutos, y que si bien es divertida de experimentar, casi nose puede describir como juego.

 

Así mi experiencia, repito miexperiencia, la mía, fue muy agridulce con respecto a la Realidad Virtual. Porun lado funciona, pero por otro es muy incómodo de jugar por lo que ofrece unaexperiencia, al menos para mí, muy limitada. Yo me preguntaba ¿a qué puedojugar? Si los mejores juegos VR me marean y aunque sea muy divertido probarlosen VR al final los voy a jugar normal ¿para qué quiero PlayStation VR?

 

 

Voy a añadir dos matices más, unopositivo y otro negativo. El positivo es el buen funcionamiento de los mandos ycomplementos. Esto es que es aún más abrumador, no ya encontrarte en otromundo, si no comprobar cómo dicho mundo funciona de forma más real que losjuegos a los que normalmente juegas. Farpoint, un shooter en primera persona,es genial como ambientación disparando con la pistola hacia un lado mientrasvas buscando con la mirada donde están todos los aliens, desligando totalmentela cámara del arma. Lo malo es que si miras para todos partes… efectivamentemarea.

 

 

 

 

El aspecto negativo, que nointerfiere directamente con la experiencia de Realidad Virtual, pero que estáahí, es la baja resolución de los juegos y experiencias. Si un juego se ve bienen ps4, al pasar a VR tiene que bajar la resolución ya que de hecho la consola,a pesar del procesador VR, tiene que lanzar dos imágenes donde antes proyectabauna, una para cada ojo para dar el efecto estereoscópico. Y como no hay másdonde rascar esto se hace bajando resolución. Así la casa de Resident Eviltiene dientes de sierra y texturas que parecen más de ps2 que de ps4, aunqueinsisto que no afecta directamente a la experiencia virtual. Quizás por eso losjuegos de diseño estilizado y minimalista luzcan mejor. Esto sería fácilmentesolucionable con más potencia, pero esto requeriría más dinero y más dinerosignificaría que la gente no lo compraría.

 

Como veis hasta ahora la llegadadel futuro, aunque espectacular, guarda más de una sorpresa agridulce. Lo buenode PlayStation VR es que aquí no acaba todo. Además tenemos acceso a contenidosVR como vídeos VR de YouTube. Aquí la experiencia vuelve a ser estupenda encuanto a inmersión, pero en este caso ya no podemos interactuar, esto es jugar,tan sólo mirar. Y lo mismo podemos darnos un viaje en video en montaña rusa,con el consiguiente mareo, que ver leones de National Geographic, muy bonitosla primera vez, o acabar viendo porno VR que como opción me parece más que respetable.Eso sí, como ya he comentado, si es cinético marea y nuevamente la resoluciónde dichos vídeos es más baja que si ves el vídeo en modo normal. Además, salvoel porno, después de visto un video ¿qué más vas a hacer?

 

Bueno pues nuevamente Sony nos damás uso para nuestras VR, y es que tiene un modo cinemático, esto es, que sonuna tele más. Puedes tener la tuya apagada, o con otro aparato conectado,mientras tú estás aislado con tus gafas (y cascos) y disfrutar de un contenidode video o sonido en tu ps4 a través de las gafas.

 

 

 

 

En este caso lo que se visualizano es todo el cono de visión, es como si estuvieses en el cine. Tal cual, igualde grande, algo absolutamente espectacular. Puedes poner la imagen aún másgrande o algo más pequeña, pero en lugar de estar en el salón de tu casaestarás en el cine. Esto, nuevamente, esconde algunas pegas. La primera es quela pantalla es Full HD, pero a ese tamaño los píxeles se notan, es decir, quepara verse tan grande la pantalla debería tener más resolución, por lo quedebería ser todo más potente y más caro. En definitiva, es más grande pero nose ve mejor (salvo que aún tengas una tele de tubo). Además las lentes que hayantes de la pantalla de las gafas dejan una leve sensación de que hay algointermedio. Jugando no se aprecia mucho, pero viendo una peli de forma muyestática sí que es apreciable y es raro.

 

Por cierto que para ver las gafastienes que ver tú bien, como verías a dos metros y medio de distancia, sillevas gafas te las tienes que poner con gafas, porque si no se verías borroso.

 

Bien pues he probado DVD´s, BluRay´s y Netflix y las sensaciones son encontradas. La resolución es la que es,ya lo hemos comentado, pero aquí se unen dos aspectos más negativos. Por unlado después de ver Blade Runner 2049, que dura dos horas y media largas, unoacaba cansado, muy cansado, de llevar las gafas puestas. Que no pesan, escierto, pero después de tanto rato uno acaba ya sudado y con el cuello cansado.Además uno puede, dejando apretado el botón options, centrar la imagen haciadonde uno mira. Esto es comprensible jugando, pero cuando estás viendo la tele,al rato te das cuenta de que la imagen se ha descentrado y cada diez o quinceminutos hay que centrar la imagen. Esto en una serie es algo secundario, peroen una película nuevamente se vuelve algo muy pesado.

 

 

Pero no todo son cosas negativas,lo bueno es que nuestras PlayStation VR también son un monitor 3D. Así yo, queno tengo tele 3D, puedo ver, por ejemplo, Rompe Ralph en 3D, como si en el cineestuviese, perfectamente. Si tu tele no es 3D los demás no lo verán ni oirán ynecesitarás los cascos obligatoriamente, pero oye algo extra. Funcionaperfectamente, salvo por los problemas de resolución, cansancio y descentradoque ya hemos hablado.

 

Pero es que además podremos jugara cualquier juego normalmente con nuestras gafas, sin VR. De esta forma losdemás pueden estar viendo la tele mientras tú te echas unas partidas. Suena muybien, pero aquí se acumulan los efectos negativos descritos anteriormente. Jugara Alien Isolation, dando vueltas en primera persona por los pasillos de la naveSebastopol, aunque sea sin VR, pero como si estuvieses en el cine, marea. Eljuego en la tele no marea, pero con las gafas la sensación de opresión empeora,con el añadido de la resolución, cansancio y descentrado. Al mover la cámara enMetal Gear Solid V la sensación era un tanto mareante aunque las misiones deStar Wars Battlefront sin embargo eran muy inmersivas sin VR.

 

Resumamos un poco y describamosqué nos ha deparado el futuro con las PlayStation VR. Nos ha traído unaRealidad Virtual que funciona y a un precio asequible, al menos el másasequible del mercado. Tiene bastante contenido, el que más por ahora, dejuegos y experiencias, al que hay que añadirle los videos VR así como lasfuncionalidades como pantalla secundaria: jugar en modo normal y ver películasnormales y en 3D.

 

En contraposición se trata de unaexperiencia que requiere descansos periódicos, tanto por el cansancio físicocomo por el cansancio mental, con un acabado técnico discreto, y que funcionamás como complemento que como experiencia propia.

 

En conclusión diría que lasPlayStation VR cumplen con lo ofrece, una experiencia asequible en VR confunciones complementarias muy interesantes, pero que son sólo para un pequeñoespectro de jugadores, ya que el jugador medio o no le sacará partido a laexperiencia, o directamente no podrá sacarle partido a la experiencia. Eso sí,si no te marea, o te marea poco, son lo mejor.

 

Lo que sí os aconsejo sí o sí esque lo probéis, no sólo por ver cómo funciona la experiencia, sino porque pormucho que os lo expliquen, u os lo escriba yo mismo, hasta que no se prueba nose comprende exactamente cómo funciona una experiencia de Realidad Virtual. Ypara haceros con una opinión propia debéis experimentarlo en primera persona.Pero no lo probéis en una tienda, pedidlo prestado a un amigo mejor, un fin desemana, para que podáis trastearlas en profundidad y con total tranquilidad.

Debo deciros que después de probarlasintensamente, y sin saber después qué más podría hacer con ellas que meapeteciera (jugar no), las he devuelto a la espera bien de que bajen, mucho, deprecio o de que la tecnología diseñe algo que me maree menos.

 

Y eso que sueño con viajar dentrode un Orbital Frame, tal y como Zone of the Enders VR promete, pero me pareceque me conformaré con pedirlas prestadas un fin de semana.

 

 

 

 

El Futuro ha llegado, pero hayque tener cuidado con lo que se desea porque uno puede acabar consiguiéndolo.